{"id":117,"date":"2008-10-11T10:42:15","date_gmt":"2008-10-11T13:42:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?page_id=117"},"modified":"2020-10-08T16:40:43","modified_gmt":"2020-10-08T19:40:43","slug":"gurdjieff-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?page_id=117","title":{"rendered":"Gurdjieff"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-118\" src=\"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/gurdjieff-01.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"289\"\/><\/p>\n<p>Gurdjieff, el hombre que trajo del C\u00e1ucaso un m\u00e9todo para destruir los yoes, para volver a ser uno mismo y para poseer la tierra.<\/p>\n<p><strong>\u201cEl camino que conduce al desarrollo de las posibilidades ocultas en el hombre es un camino que va contra la naturaleza, contra Dios mismo.\u00bb<\/strong> ( <em>Fragmento n\u00ba 19<\/em> )<\/p>\n<p>Fragmentos del libro \u201cEn busca de lo milagroso. Fragmentos de una ense\u00f1anza desconocida\u201d, de Ouspensky. Aqu\u00ed se refiere a Gurdjieff, es Gurdjieff el que habla.<\/p>\n<p>1. Si su vida est\u00e1 tan mal organizada que no puede disponer de mil rublos, ser\u00e1 mucho mejor que no emprenda esta clase de trabajo.<\/p>\n<p>2. Los hombres son m\u00e1quinas y de las m\u00e1quinas no puede esperarse otra cosa que hechos mec\u00e1nicos.<\/p>\n<p>3. Toda la gente que Ud. ve, toda la gente que Ud. conoce, toda la gente que a\u00fan puede llegar a conocer, todas, todas son m\u00e1quinas, verdaderas m\u00e1quinas que trabajan s\u00f3lo movidas por influencias externas, como Ud. mismo muy bien lo dice. M\u00e1quinas nacen, m\u00e1quinas mueren.<\/p>\n<p>4. Antes de hablar sobre psicolog\u00eda debemos poner en claro a qui\u00e9n se refiere y a qui\u00e9n no se refiere, dijo. La psicolog\u00eda se refiere a la gente, a los hombres, a los seres humanos. \u00bfQu\u00e9 psicolog\u00eda puede haber en relaci\u00f3n a las m\u00e1quinas? (Recalc\u00f3 la palabra \u201cpsicolog\u00eda\u201d) Para el estudio de las m\u00e1quinas hace falta la mec\u00e1nica, no la psicolog\u00eda. Por eso es que comenzaremos con la mec\u00e1nica. A\u00fan distamos mucho de la psicolog\u00eda.<br \/>\n\u00bfPuede uno dejar de ser m\u00e1quina?, le pregunt\u00e9.<br \/>\n\u00a1Ah! Esa es justamente la cuesti\u00f3n, dijo G. Si me hubiese Ud. hecho este tipo de pregunta m\u00e1s a menudo podr\u00edamos haber llegado a alguna parte en nuestras conversaciones. Si; es posible dejar de ser una m\u00e1quina, pero para eso es indispensable, ante todo, conocer la m\u00e1quina. Una m\u00e1quina, una verdadera m\u00e1quina, no se conoce a s\u00ed misma, y mal puede conocerse. Cuando una m\u00e1quina se conoce a s\u00ed misma ya deja de ser m\u00e1quina; al menos, no es la misma m\u00e1quina que era antes. Comienza a ser responsable de sus actos.<br \/>\n\u00bfQuiere Ud. decir que el hombre no es responsable de sus actos?<br \/>\nUn hombre (\u00e9nfasis en esta palabra) s\u00ed, es responsable. Una m\u00e1quina no lo es.<\/p>\n<p>5. El hombre es una m\u00e1quina. Todos sus hechos, todas sus acciones, todas sus palabras, sus pensamientos, sentimientos, convicciones, opiniones y h\u00e1bitos, todo es el resultado de influencias externas, de impresiones que le llegan de afuera. Por s\u00ed mismo, de s\u00ed mismo, un hombre no puede producir un solo pensamiento, una sola acci\u00f3n. Todo cuanto dice, hace, piensa, siente, todo eso sucede. El hombre no puede descubrir nada nuevo, no puede inventar nada. Todo sucede.<\/p>\n<p>6. El hombre nace, vive, muere, construye casas, escribe libros, no como \u00e9l quiere hacerlo, sino como buenamente sucede. Todo sucede. El hombre no ama, no odia, no desea. Todo esto sucede en el hombre sin que el hombre se d\u00e9 cuenta de ello.<br \/>\nPero nadie querr\u00e1 creerle si Ud. dice que nadie puede hacer nada. Esto es lo m\u00e1s ofensivo y lo m\u00e1s desagradable que se le puede decir a una persona. Y es particularmente ofensivo y desagradable porque es la verdad. Nadie quiere saber la verdad.<\/p>\n<p>7. Ver\u00e1 Ud. que utilizamos un lenguaje muy especial, y que a fin de poder hablar con nosotros ser\u00e1 necesario que aprenda Ud. a hablar este lenguaje. No vale la pena hablar en un lenguaje ordinario porque con \u00e9l resulta imposible lograr un entendimiento mutuo. Por el momento, esto tambi\u00e9n le parecer\u00e1 a Ud. extra\u00f1o. Pero es la verdad. A fin de poder comprender, es necesario aprender otro lenguaje. El lenguaje en que habla la gente impide que los unos se entiendan a los otros. M\u00e1s adelante ver\u00e1 Ud. por qu\u00e9 esto es as\u00ed.<br \/>\nDebe uno, entonces, aprender a decir la verdad. Esto le parecer\u00e1 extra\u00f1o. Lo que ocurre es que Ud. no comprende que uno tiene que aprender a decir la verdad. La parece que \u00fanicamente basta desearlo o decidir hacerlo. Y yo le aseguro a Ud. que muy rara vez las gentes mienten deliberadamente. En la mayor\u00eda de los casos creen que dicen la verdad. Sin embargo, est\u00e1n mintiendo todo el tiempo, tanto cuando realmente quieren mentir como cuando quieren decir la verdad. Mienten siempre, tanto a los dem\u00e1s como a s\u00ed mismos. En consecuencia, nadie se entiende a s\u00ed mismo, ni puede entender a los dem\u00e1s. Pi\u00e9nselo un poco: \u00bfhabr\u00eda tanta discordia, tan profundos malentendidos, tal odio contra las opiniones ajenas si las gentes pudiesen entenderse los unos a los otros? No pueden entenderse porque no pueden evitar la mentira. Decir la verdad es lo m\u00e1s dif\u00edcil que hay en el mundo; y uno debe estudiar much\u00edsimo y durante mucho tiempo para poder decir la verdad. No basta con s\u00f3lo desearlo. Para poder decir la verdad es necesario saber lo que es la verdad y lo que es la mentira, y saberlo, antes qu\u00e9 nada, en s\u00ed mismos. Y esto es algo que nadie quiere saber.<\/p>\n<p>8. Ud. no se da cuenta de su propia situaci\u00f3n. Ud. est\u00e1 preso. Todo cuanto puede Ud. desear, si es una persona sensata, es salir de esa c\u00e1rcel. \u00bfPero c\u00f3mo va a hacerlo? Es preciso cavar un t\u00fanel. Un hombre no puede hacerlo por s\u00ed s\u00f3lo. Pero, supongamos que haya unos diez o veinte hombres dispuestos a acometer esta empresa; trabajando por turnos, unos encubriendo a otros, pueden terminar el t\u00fanel y salir de la c\u00e1rcel.<br \/>\nLo que es m\u00e1s, nadie puede huir de esta c\u00e1rcel si no obtiene la ayuda de quienes han huida antes que \u00e9l.<\/p>\n<p>9. Para que un preso tuviese posibilidades de poder fugarse, ten\u00eda que comenzar por darse cuenta de que estaba preso. Mientras no entienda esto, mientras no lo advierta, mientras no se d\u00e9 cuenta de que est\u00e1 preso, mientras piense o crea que es libre, no tiene la menor posibilidad. Nadie puede ayudarlo, y por cierto que nadie podr\u00e1 liberarlo a la fuerza, contra su propia voluntad, oponi\u00e9ndose a sus deseos. Y si hay alguna posibilidad de fuga, \u00e9sta puede convertirse en realidad \u00fanicamente como resultado de mucho trabajo, de grandes esfuerzos; sobre todo de esfuerzos conscientes, dirigidos hacia un prop\u00f3sito definido y claro.<\/p>\n<p>10. El \u201chombre-m\u00e1quina\u201d, para quien todo est\u00e1 sujeto a influencias externas, a quien las cosas \u00fanicamente le ocurren, aquel que ahora es una persona, ma\u00f1ana otra y pasado una tercera, no tiene ni puede tener futuro de ninguna especie; est\u00e1 enterrado y eso es todo. El barro al barro vuelve. A fin de poder hablar de cualquier clase de vida futura, tiene que haber cierta cristalizaci\u00f3n, cierta fusi\u00f3n de las cualidades internas del hombre, cierta independencia de las influencias exteriores. Si algo hay en un hombre que sea capaz de resistir las influencias externas entonces ese mismo algo podr\u00e1 resistir la muerte del cuerpo f\u00edsico. Pero, pi\u00e9nsenlo Uds. mismos: \u00bfqu\u00e9 puede sobrevivir a la muerte f\u00edsica de un hombre que pierde la cabeza o se desmaya cuando se corta un dedo?<\/p>\n<p>11. Aquellos sistemas que Uds. conocen declaran que todos los hombres tienen un cuerpo astral. Esto es un profundo error. Aquello que puede llamarse \u201ccuerpo astral\u201d se logra \u00fanicamente por medio de la fusi\u00f3n, o sea por medio de un tremendo y duro trabajo interior y de un intenso esfuerzo y de una intensa lucha. El hombre no nace con un cuerpo astral. S\u00f3lo muy pocos consiguen hacerse de un \u201ccuerpo astral\u201d. Si el hombre consigue hacerse de un \u201ccuerpo astral\u201d puede continuar viviendo despu\u00e9s de la muerte de su cuerpo f\u00edsico, y a\u00fan hasta puede renacer en otro cuerpo f\u00edsico. Esto es la reencarnaci\u00f3n. Si es que no vuelve a nacer en cuerpo f\u00edsico, entonces, a su debido tiempo, tambi\u00e9n muere. El \u201ccuerpo astral\u201d no es un cuerpo inmortal, pero puede vivir durante mucho tiempo despu\u00e9s de que haya muerto el cuerpo f\u00edsico.<br \/>\nLa fusi\u00f3n, la unidad interior, se obtiene mediante la fricci\u00f3n, mediante la intensa lucha entre \u201cs\u00ed\u201d y \u201cno\u201d dentro de uno mismo. Si el hombre vive sin una lucha interior, si todo le \u201csucede\u201d, sin que haya la menor oposici\u00f3n de su parte, si es que va donde quiera que le lleven o donde quiera que sople el viento, permanecer\u00e1 siendo lo que es. Pero si comienza a luchar dentro de s\u00ed mismo, y si en esta lucha hay una direcci\u00f3n precisa, entonces comienzan a formarse, poco a poco, ciertos rasgos, comienza la \u201ccristalizaci\u00f3n\u201d. Pero esta cristalizaci\u00f3n puede ocurrir sobre bases buenas o malas. La \u201cfricci\u00f3n\u201d, la lucha interior entre \u201cs\u00ed\u201d y \u201cno\u201d, puede ocurrir sobre una base falsa como, por ejemplo, una creencia fan\u00e1tica en una u otra idea, o el \u201ctemor al pecado\u201d; cualquier cosa por el estilo puede producir en el hombre una intensa lucha interior entre \u201csi\u201d y \u201cno\u201d. Y un hombre puede cristalizarse sobre semejante base. Pero \u00e9sta ser\u00eda una mala cristalizaci\u00f3n, una cristalizaci\u00f3n falsa, incompleta. Un hombre as\u00ed no tendr\u00eda la menor posibilidad de un desarrollo ulterior. A fin de posibilitar un desarrollo ulterior, tiene que derretirse nuevamente, por as\u00ed decirlo, y esto s\u00f3lo lo puede lograr mediante un intenso y terrible sufrimiento.<\/p>\n<p>12. As\u00ed consigue cristalizarse. Es en esta forma c\u00f3mo mucha gente puede generar en s\u00ed misma una gran fuerza interior; puede soportar torturas, puede obtener lo que quiera. Esto significa que en estas personas ya hay algo s\u00f3lido, algo permanente. Estas personas pueden llegar a ser inmortales.<\/p>\n<p>13. Es preciso hacer sacrificios. Si nada se sacrifica, nada se consigue. Y es preciso sacrificar algo que por el momento sea muy precioso, sacrificarlo por un tiempo muy largo y sacrificar bastante. Pero no hay que sacrificar para siempre. Es indispensable entender esto con toda claridad, porque a menudo no se entiende como es debido. El sacrificio es necesario s\u00f3lo mientras est\u00e1 desarroll\u00e1ndose el per\u00edodo de la cristalizaci\u00f3n. Cuando se ha logrado la cristalizaci\u00f3n, todos los renunciamientos, todas las privaciones, todos los sacrificios dejan de ser necesarios. Entonces el hombre puede hacer lo que le d\u00e9 la gana. Ya no hay m\u00e1s leyes para \u00e9l, porque \u00e9l es la ley en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>14. Este aspecto de la cuesti\u00f3n es sumamente claro. La multitud ni quiere ni busca el conocimiento. Los dirigentes de las multitudes, movidos por sus propios intereses, tratan de aumentar los temores de las gentes y fomentan el repudio de todo cuanto sea nuevo o desconocido. La esclavitud, que es la condici\u00f3n de la actual vida del hombre, se basa en este temor. Es sumamente dif\u00edcil a\u00fan imaginar todo el horror de semejante esclavitud. Nosotros no comprendemos lo que las gentes se pierden. Pero, a fin de comprender las causas de esta esclavitud, basta observar la forma en que las gentes mienten. Basta observar que es lo que constituye la finalidad de su existencia, el objeto de sus deseos, de sus pasiones, de sus aspiraciones; basta observar lo que piensan, lo que discuten, lo que sirven y lo que adoran. Consideremos aquellas cosas en que la gente gasta su dinero,<\/p>\n<p>15. El hombre no nace con estos cuerpos sutiles; ellos s\u00f3lo pueden cultivarse artificialmente, siempre y cuando existan condiciones favorables, tanto en lo interno como en lo externo.<br \/>\nEl \u201ccuerpo astral\u201d no es un implemento indispensable para el hombre. Es un lujo, un gran lujo que se lo pueden dar muy pocos. Un hombre puede vivir perfectamente bien sin un \u201ccuerpo astral\u201d. Su cuerpo f\u00edsico posee todas las funciones necesarias para la vida. Un hombre sin \u201ccuerpo astral\u201d puede producir la impresi\u00f3n de ser muy intelectual y hasta espiritual, y puede enga\u00f1ar no s\u00f3lo a otras personas, sino tambi\u00e9n a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>16. Imaginemos una vasija o retorta llena de varios polvos met\u00e1licos. Estos polvos no tienen conexi\u00f3n entre ellos, y a cada cambio accidental de la postura de la retorta, tambi\u00e9n cambia la posici\u00f3n relativa de los diferentes polvos. Si se sacude la retorta, o si se la golpea con el dedo, entonces el polvo que originalmente estaba arriba, encima de los dem\u00e1s, puede aparecer en el medio o en el fondo, mientras que aquel que estaba en el medio o en el fondo, puede aparecer encima de todos. No hay permanencia alguna en la posici\u00f3n de los polvos, y en semejantes condiciones no puede haber nada permanente. Tal es un t\u00edpico aspecto de nuestra vida ps\u00edquica. A cada instante hay nuevas influencias que cambian la posici\u00f3n de los polvos; en lugar del que est\u00e1 encima, se coloca otro que es su opuesto absoluto. La ciencia llama a esto un estado de mezcla mec\u00e1nica. La caracter\u00edstica esencial de la interrelaci\u00f3n de los polvos en este estado de mezcla, es la inestabilidad de las interrelaciones mismas, y su variabilidad.<br \/>\nEs imposible estabilizar la interrelaci\u00f3n de los polvos en un estado de mezcla mec\u00e1nica. Pero los polvos pueden fundirse; la naturaleza misma de los polvos posibilita esta fusi\u00f3n. Para conseguirla, es preciso encender un fuego especial bajo la retorta; al calentar y derretir los polvos, este fuego logra finalmente fundirlos en uno solo. Fundidos en esta forma, los polvos quedar\u00e1n en un estado de composici\u00f3n qu\u00edmica. Y una vez as\u00ed no se les podr\u00e1 separar por el mismo expediente con que se les separaba antes y mediante cual expediente se les hac\u00eda cambiar de posici\u00f3n como era el caso cuando se hallaban en un estado de mezcla mec\u00e1nica. El contenido de la retorta se ha convertido en algo \u201cindivisible\u201d, \u201cindividual\u201d. Esto indica la forma como se construye el segundo cuerpo. El fuego que produce la fusi\u00f3n proviene de la \u201cfricci\u00f3n\u201d que, a su vez, se produce en el hombre mediante la lucha entre \u201csi\u201d y \u201cno\u201d. Si un hombre cede a todos sus deseos, o si alcahuetea con ellos, nunca habr\u00e1 en \u00e9l lucha alguna, no habr\u00e1 fricci\u00f3n, no habr\u00e1 fuego. Pero, si habi\u00e9ndose propuesto alcanzar una determinada finalidad el hombre lucha contra todos los deseos que le impiden su logro, entonces podr\u00e1 crear en s\u00ed mismo un fuego que transformar\u00e1 gradualmente su mundo interior en una integridad \u00fanica.<\/p>\n<p>17. Y tan s\u00f3lo el hombre que posea cuatro cuerpos total y completamente desarrollados puede llamarse un hombre en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra. Este hombre tiene muchas propiedades que el hombre ordinario no posee. Una de \u00e9stas es la inmortalidad.<\/p>\n<p>18. La inmortalidad no es una propiedad con la que nace el hombre. Pero el hombre puede hacerse inmortal.<\/p>\n<p>19. El camino que conduce al desarrollo de las posibilidades ocultas en el hombre es un camino que va contra la naturaleza, contra Dios mismo.<\/p>\n<p>20. Los caminos conducen, o deber\u00edan conducir, a la inmortalidad. La vida corriente, la vida de todos los d\u00edas, a\u00fan en sus mejores aspectos, lleva al hombre a la muerte y no puede llevarlo a ninguna otra cosa.<\/p>\n<p>21. Las religiones occidentales han degenerado a tal extremo que no queda ya nada vivo en ellas.<\/p>\n<p>22. Esta situaci\u00f3n ser\u00eda verdaderamente desesperada si no existiese la posibilidad de un cuarto camino.<\/p>\n<p>23. Este cuarto camino no tiene formas definidas como las tienen los caminos del fakir, del monje y del yogui. Y, por sobre todas las cosas, el hombre tiene que ser capaz de hallar el cuarto camino, tiene que encontrarlo. Esta es la primera prueba. No se la conoce tan bien como la de los otros tres caminos. Hay mucha gente que jam\u00e1s ha o\u00eddo hablar de un cuarto camino, y hay quienes hasta niegan su existencia o sus posibilidades.<\/p>\n<p>24. En el cuarto camino el conocimiento es mucho m\u00e1s exacto, mucho m\u00e1s perfecto. El hombre que se decide por el cuarto camino sabe precisa y claramente qu\u00e9 sustancia necesita para sus fines, y sabe que esta sustancia la puede producir dentro de su cuerpo mediante un mes de sufrimientos, mediante una semana de tensi\u00f3n emocional o mediante un d\u00eda de ejercicios mentales. Pero tambi\u00e9n sabe que puede introducir esta sustancia en su organismo, desde afuera, si sabe c\u00f3mo hacerlo. De este modo, en vez de emplear un d\u00eda en ejercicios mentales, como el yogui, o una semana de oraciones, como el monje, o un mes de sufrimientos, como el fakir, simplemente prepara y se traga una p\u00edldora que contiene todas las substancias que necesita y en esta forma, y sin mayor p\u00e9rdida de tiempo, obtiene los resultados que quiere.<\/p>\n<p>25. Si la evoluci\u00f3n de la humanidad llegase a pasar de cierto l\u00edmite, o, para decirlo m\u00e1s correctamente, si la evoluci\u00f3n abarcase un n\u00famero de hombres superior a cierto porcentaje, el hecho ser\u00eda fatal para la luna. En la actualidad, la luna se alimenta de la vida org\u00e1nica en la tierra, se alimenta de la humanidad. La humanidad es parte de la vida org\u00e1nica; esto significa que la humanidad es el alimento de la luna. Si todos los hombres deviniesen agudamente inteligentes, no querr\u00edan ser devorados por la luna.<br \/>\nSin embargo, existen a la vez posibilidades de evoluci\u00f3n, y pueden desarrollarse en individuos aislados con ayuda de conocimientos y m\u00e9todos adecuados. Semejante desarrollo puede ocurrir solamente para beneficio del individuo, y va, por as\u00ed decirlo, contra los intereses y beneficios del mundo planetario. Esto es lo que el hombre tiene que entender: su evoluci\u00f3n no es necesaria sino para \u00e9l mismo. Su evoluci\u00f3n no le puede interesar a nadie m\u00e1s. Y nadie est\u00e1 obligado a ayudarle ni hay qui\u00e9n tenga la intenci\u00f3n de ayudarle.<\/p>\n<p>26. El hombre no tiene un YO individual. Pero, en cambio, tiene cientos y miles de peque\u00f1os \u201cyo\u201d, separados los unos de los otros; a menudo se desconocen los unos a los otros, no toman nunca contacto entre s\u00ed, o, por el contrario, son hostiles, exclusivistas e incomprensibles entre s\u00ed. Cada minuto, cada momento, el hombre dice o piensa en t\u00e9rminos de \u201cyo\u201d. Y cada vez se trata de un \u201cyo\u201d diferente. Ahora es un pensamiento, luego es un deseo; ahora una sensaci\u00f3n, en seguida un nuevo pensamiento. As\u00ed sigue la ronda eternamente. El hombre es una pluralidad. Y su nombre es Legi\u00f3n.<\/p>\n<p>27. En el hombre no hay una verdadera individualidad. El hombre no tiene un Gran YO, un YO singular. El hombre est\u00e1 dividido en una multitud de peque\u00f1os \u201cyo\u201d.<\/p>\n<p>28. Ni a\u00fan el m\u00e1s claro entendimiento de sus posibilidades llevar\u00e1 al hombre a su realizaci\u00f3n. A fin de poder realizar todo cuanto prometen estas posibilidades, el hombre tiene que sentir un poderoso deseo de liberaci\u00f3n y estar dispuesto a sacrificarlo todo, a arriesgarlo todo, con tal de obtenerla.<\/p>\n<p>29. El hombre moderno nace dormido, dormido vive, y dormido muere. Sobre el sue\u00f1o, su significado y el papel que desempe\u00f1a en la vida del hombre, hablaremos m\u00e1s adelante. Por ahora ded\u00edquense a pensar una sola cosa: \u00bfqu\u00e9 conocimiento puede tener un hombre dormido? Si sobre esto se piensa, recordando a la vez que el sue\u00f1o es nuestro principal rasgo, no tardar\u00e1 uno en advertir que si el hombre quiere obtener conocimiento, tiene, antes que nada, que pensar en c\u00f3mo despertar, en c\u00f3mo poder cambiar su ser.<\/p>\n<p>30. Los hombres uno, dos y tres no pueden vivir conforme a los preceptos de Cristo porque a ellos s\u00f3lo les \u201csuceden\u201d las cosas. Hoy son una cosa, ma\u00f1ana ser\u00e1n otra. Hoy est\u00e1n dispuestos a dar su \u00faltima camisa y ma\u00f1ana ser\u00e1n capaces de destruir a quien se haya negado a darles a ellos su \u00faltima camisa. Est\u00e1n siempre a merced de cualquier acontecimiento fortuito. No son amos de s\u00ed mismos, y en consecuencia no pueden decidirse a ser cristianos y a serlo verdaderamente.<\/p>\n<p>31. La vida org\u00e1nica de la tierra es lo que alimenta a la luna. Todo cuanto habita la tierra, todo cuanto en ella vive, las gentes, los animales, las plantas, todo es alimento para la luna. La luna es un enorme ser viviente que se alimenta de todo cuanto vive y crece en la tierra. La luna no podr\u00eda existir sin la vida org\u00e1nica de la tierra, y la vida org\u00e1nica en la tierra no podr\u00eda existir sin la luna. Lo que es m\u00e1s, en su relaci\u00f3n a la vida org\u00e1nica en la tierra, la luna es un gigantesco electromagneto. Si la acci\u00f3n de este electromagneto quedase repentinamente detenida, la vida org\u00e1nica en la tierra se derrumbar\u00eda y se har\u00eda nada.<\/p>\n<p>32. Todos los malos actos, todos los cr\u00edmenes, todas las acciones que constituyen un auto-sacrificio, todos los hechos heroicos, como todos los actos de la vida ordinaria, todo est\u00e1 controlado por la luna. La liberaci\u00f3n que se adquiere mediante el crecimiento de los poderes mentales y de otras facultades, es la liberaci\u00f3n de la influencia de la luna. La parte mec\u00e1nica de nuestra vida depende de la luna, est\u00e1 sujeta a la luna. Si conseguimos desarrollar en nosotros mismos una conciencia y una voluntad, y sometemos nuestra vida mec\u00e1nica y todas nuestras manifestaciones mec\u00e1nicas a estas dos cosas, a la consciencia y a la voluntad, entonces nos ser\u00e1 posible huir del poder de la luna.<\/p>\n<p>33. Nada hay que sea verdaderamente inmortal; a\u00fan Dios es mortal. Pero entre el hombre y Dios hay una enorme diferencia. Dios es mortal de un modo diferente a lo que el hombre es mortal. Ser\u00eda mucho m\u00e1s conveniente que substituy\u00e9semos la palabra \u201cinmortal\u201d por la idea de \u201cexistencia despu\u00e9s de la muerte\u201d. Entonces yo contestar\u00eda diciendo que el hombre tiene la posibilidad de seguir existiendo despu\u00e9s de la muerte. Pero una cosa es la posibilidad, y otra muy distinta es el que esto se realice, que se convierta en una realidad.<\/p>\n<p>34. A fin de poder conocer el futuro es necesario conocer el presente en todos sus detalles, y tambi\u00e9n conocer el pasado. Hoy es lo que es, debido a que ayer fu\u00e9 lo que fu\u00e9. Y si hoy es como ayer, ma\u00f1ana ser\u00e1 como hoy. Quien quiera un ma\u00f1ana diferente, tiene que empezar por cambiar su hoy.<\/p>\n<p>35. Uno s\u00f3lo puede prever el futuro de un hombre. Es imposible prever el futuro de m\u00e1quinas locas. La direcci\u00f3n de las m\u00e1quinas locas cambia a cada instante. Un momento es cierta clase de m\u00e1quina y va en una direcci\u00f3n determinada y hasta es posible calcular hasta d\u00f3nde puede llegar, pero cinco minutos despu\u00e9s ya va en una direcci\u00f3n completamente distinta y todos los c\u00e1lculos hechos resultan \u00fanicamente en una serie de errores. En consecuencia, antes de hablar acerca del conocimiento del futuro, uno debe saber de cuyo futuro se trata. El hombre que quiera conocer su futuro, tiene que conocerse a s\u00ed mismo. Entonces podr\u00e1 saber si es que vale la pena o no conocer el futuro. Algunas veces, m\u00e1s vale ignorarlo.<br \/>\nEsto podr\u00e1 parecerles parad\u00f3jico, pero nos asiste todo el derecho para afirmar que nosotros conocemos nuestro futuro. Ser\u00e1 exactamente lo mismo que fu\u00e9 nuestro pasado. Nada puede cambiar de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>36. C\u00f3mo evitar la muerte final, c\u00f3mo dejar de morir. Para esto es necesario, ante todo, ser. Si uno cambia minuto a minuto, si no hay nada en \u00e9l capaz de sobreponerse a las influencias externas, quiere decir que nada hay en \u00e9l capaz de sobreponerse a la muerte. Pero si consigue independizarse de las influencias externas, si llega a crear en \u00e9l algo capaz de vivir por s\u00ed mismo, entonces es posible que este algo no muera. En las circunstancias actuales, nosotros estamos muriendo minuto a minuto. Cada vez que las influencias externas cambian, nosotros cambiamos con ellas; o sea que a cada rato mueren muchos de nuestros \u201cyo\u201d. Si el hombre consigue desarrollar en s\u00ed mismo un YO capaz de sobreponerse a los cambios de las condiciones externas, este YO sobrevivir\u00e1 a la muerte del cuerpo f\u00edsico.<\/p>\n<p>37. Si consigue llegar a ser el amo de s\u00ed mismo, el amo de su vida, tambi\u00e9n llegar\u00e1 a ser el amo de su muerte.<\/p>\n<p>38. Jesucristo dijo: \u201cAmad a vuestros enemigos\u201d, pero \u00bfc\u00f3mo vamos a poder amar a nuestros enemigos si ni siquiera podemos amar a nuestros amigos?<\/p>\n<p>39. El hombre debe de ser el amo de s\u00ed mismo. Si el hombre no consigue ser el amo de s\u00ed mismo, no tiene nada y nunca podr\u00e1 tener nada.<\/p>\n<p>40. De todos los deseos, el m\u00e1s correcto que se ha formulado hasta el momento es el deseo de ser el amo de s\u00ed mismo, porque sin serlo nada es posible. Y comparados con este deseo, todos los dem\u00e1s vienen a ser sencillamente sue\u00f1os infantiles, deseos que el hombre ni siquiera podr\u00eda utilizar aun cuando le fuesen concedidos.<\/p>\n<p>41. La libertad, la liberaci\u00f3n, tal debe ser la meta del hombre en la tierra. Llegar a ser libre, llegar a quedar totalmente libre de toda forma de esclavitud: \u00e9ste deber\u00eda ser el motivo de la lucha de todo hombre en cuanto empezara a darse cuenta de su situaci\u00f3n. En tanto contin\u00fae siendo un esclavo tanto interna como externamente, el hombre no tiene posibilidades de ninguna especie. Pero no podr\u00e1 dejar de ser un esclavo en lo exterior en tanto lo siga siendo interiormente. En consecuencia, a fin de llegar a ser libre, el hombre debe obtener su libertad interior.<\/p>\n<p>42. El peor de los insultos que se le pueda lanzar a un \u201chombre-m\u00e1quina\u201d es decirle que no puede hacer nada, que no puede lograr nada, que no puede moverse en ning\u00fan sentido y que al tratar de ir en pos de algo dado, inevitablemente crear\u00e1 alguna otra cosa. La verdad es que esto no puede ser de otro modo. El \u201chombre-m\u00e1quina\u201d se encuentra sujeto a la ley de los accidentes.<\/p>\n<p>43. El hombre m\u00e1quina no puede hacer nada. Para \u00e9l, como para todo cuanto le rodea, las cosas sencillamente suceden. A fin de poder hacer es indispensable conocer la ley de las octavas. Es preciso conocer los momentos en que ocurren los \u201cintervalos\u201d y ser capaz de crear los \u201cchoques adicionales\u201d que sea menester.<\/p>\n<p>44. S\u00f3lo cuando el hombre comienza a recordarse a s\u00ed mismo, a recordarse como Yo, le es posible despertar. Y entonces la vida circundante cobra un aspecto diferente y un significado distinto. La vida que le rodea la ve como una vida de gentes dormidas, una vida de sue\u00f1o, de verdadero sue\u00f1o. Todo cuanto el hombre dice, lo dice en sue\u00f1os; todo cuanto hace, lo hace en sue\u00f1os. Todo esto, todas estas cosas carecen de valor. Lo \u00fanico que tiene un valor real es el despertar o aquello que conduce a un despertar.<\/p>\n<p>45. Es posible pensar durante mil a\u00f1os; es posible escribir bibliotecas completas, crear montones de teor\u00edas, y hacerlo todo sumido en el m\u00e1s profundo de los sue\u00f1os y sin posibilidad alguna de despertar. Antes bien, todos estos libros y todas estas teor\u00edas, escritas y concebidas en el sue\u00f1o, s\u00f3lo servir\u00e1n para aumentar el sue\u00f1o de las otras personas.<\/p>\n<p>46. El hombre ni siquiera sospecha lo que se pierde por el mero hecho de permanecer dormido. Como ya lo he indicado, dada la forma en que est\u00e1 constituido y organizado, tal como la naturaleza lo ha creado, el hombre puede llegar a ser consciente de s\u00ed mismo. As\u00ed fu\u00e9 creado, as\u00ed naci\u00f3. Pero el hombre nace en medio de gentes dormidas y, naturalmente, se queda dormido junto con ellas justamente cuando deber\u00eda haber comenzado a ser consciente de s\u00ed mismo. Todo concurre a participar en este hecho: la forma involuntaria como los ni\u00f1os imitan a sus mayores, la sugesti\u00f3n voluntaria e involuntaria, y esa cosa que llamamos \u201ceducaci\u00f3n\u201d. Y cada intento del ni\u00f1o por despertar queda inmediatamente detenido. Esto es inevitable. Hace falta mucho esfuerzo y mucha ayuda a fin de poder despertar m\u00e1s tarde cuando ya el ser ha acumulado miles de h\u00e1bitos que le obligan a dormir. A\u00fan esto ocurre muy raras veces. En la mayor\u00eda de los casos, cuando es a\u00fan ni\u00f1o, el hombre pierde toda posibilidad de despertar; su vida transcurre en el sue\u00f1o, y en sue\u00f1os muere.<\/p>\n<p>47. Las posibilidades del hombre son muy grandes. No pueden Uds. concebir siquiera una sombra de lo que el hombre puede obtener. Pero nada puede obtenerse en sue\u00f1os. En la consciencia de un hombre dormido, sus ilusiones, sus \u201csue\u00f1os\u201d, est\u00e1n mezclados con la realidad. Vive en un mundo subjetivo y no puede huir de \u00e9l. Esta es la raz\u00f3n por la que nunca puede utilizar todos los poderes que posee y tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que vive siempre dentro de una peque\u00f1a parte de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>48. Es que nosotros no nos damos cuenta cuan contradictorios y cuan hostiles son entre s\u00ed los diferentes \u201cyo\u201d que forman nuestra personalidad. Si el hombre sintiese todas estas contradicciones, sentir\u00eda lo que realmente es. Sentir\u00eda que est\u00e1 loco.<\/p>\n<p>49. El despertar solamente es posible para quienes lo buscan y lo desean, para quienes est\u00e1n dispuestos a luchar consigo mismos, y a trabajar sobre s\u00ed mismos durante mucho tiempo, y muy persistentemente, a fin de conseguir ese despertar. Para esto es preciso destruir los \u201ctopes\u201d; dicho en otra forma, es necesario salir e ir al encuentro de todos aquellos sufrimientos interiores relacionados con la sensaci\u00f3n de las contradicciones. Lo que es m\u00e1s, la destrucci\u00f3n de los \u201ctopes\u201d requiere en s\u00ed misma un prolongado esfuerzo, y el hombre tiene que estar de acuerdo con esta clase de trabajo y tiene que darse plena cuenta de que el resultado no ser\u00e1 sino toda suerte de incomodidades, y de sufrimientos.<br \/>\nPero ocurre que el juicio interno es el \u00fanico fuego que puede fundir en una sola materia todos los polvos que hay en la retorta que mencion\u00e9 antes, y es el \u00fanico medio de crear la unidad que el hombre no tiene en aquel estado en que comienza a estudiarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>50. Las gentes gustan mucho hablar sobre la moralidad. Pero la moralidad es mera auto-sugesti\u00f3n. Lo que hace falta es juicio interno. Nosotros no ense\u00f1amos moralidad. Ense\u00f1amos la manera de hallar el juicio interno. A las gentes esto les produce desagrado. Dicen que nosotros no tenemos amor. Se trata sencillamente de que nosotros no fomentamos ni la hipocres\u00eda ni la debilidad. Al contrario, nosotros arrancamos todas las m\u00e1scaras.<\/p>\n<p>51. Si un hombre se da cuenta de que est\u00e1 dormido y quiere despertar, entonces todo cuanto le ayude a despertar ser\u00e1 bueno, y todo cuanto le impida este despertar ser\u00e1 malo. En exactamente la misma forma comprender\u00e1 lo que es bueno y malo para la dem\u00e1s gente. Lo que les ayude a despertar ser\u00e1 bueno, lo que se lo impida, lo que prolongue su sue\u00f1o ser\u00e1 malo. Pero esto tiene validez \u00fanicamente para quienes quieren verdaderamente despertar, para aquellos que comprenden que est\u00e1n dormidos. Aquellos que no entienden esto, aquellos que no se dan cuenta de que est\u00e1n dormidos, y aquellos que no pueden querer despertar, no pueden tener una comprensi\u00f3n del bien y del mal. Y como la abrumadora mayor\u00eda de las gentes no se da cuenta y jam\u00e1s se dar\u00e1 cuenta de que est\u00e1n dormidas, ni el bien ni el mal realmente existen para ellas.<\/p>\n<p>52. La renuncia a las propias decisiones, la subordinaci\u00f3n de la propia voluntad a la voluntad de otro, todo ello puede presentar insalvables dificultades para el hombre que no haya comprendido, de antemano, que no est\u00e1 sacrificando ni modificando nada en su vida, que durante toda su vida ha estado sujeto a una o a varias voluntades extra\u00f1as a s\u00ed mismo, y que nunca ha tenido verdaderas decisiones propias. Pero, por lo general, el hombre no es consciente de estas cosas. Considera que tiene el derecho de elegir libremente. Le resulta sumamente duro renunciar a la ilusi\u00f3n de que dirige y organiza su vida como \u00e9l la quiere. Pero no existe posibilidad alguna de trabajo sobre uno mismo hasta que uno no se ha liberado de semejante ilusi\u00f3n.<br \/>\nDebe darse plena cuenta de que no existe; debe darse cuenta de que no puede perder nada porque en realidad no tiene nada que perder; debe darse cuenta de su \u201cnadidad\u201d en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra.<\/p>\n<p>53. Debe entenderse que el hombre consiste en dos partes: esencia y personalidad. La esencia en el hombre es aquello que le es propio. La personalidad \u201cno le es propia\u201d. Quiero decir con esto que la personalidad viene de afuera, de lo que ha aprendido, de lo que refleja; todos los rasgos de las impresiones externas que han quedado en su memoria o en sus sensaciones creados por medio de la imitaci\u00f3n, todo ello es la suma de \u201clo que no le es propio\u201d todo ello forma la personalidad.<\/p>\n<p>54. El ni\u00f1o peque\u00f1o no tiene personalidad de ninguna especie. Es lo que verdaderamente es. Es esencia. Sus deseos, sus gustos, sus aficiones, sus disgustos, todo ello expresa lo que realmente es.<\/p>\n<p>55. La esencia es la verdad de lo que hay en el hombre; la personalidad es lo falso. Pero en proporci\u00f3n al crecimiento de la personalidad, la esencia se manifiesta m\u00e1s y m\u00e1s raramente, m\u00e1s y m\u00e1s d\u00e9bilmente, y a menudo ocurre que el crecimiento y desarrollo de la esencia se detiene a una edad muy temprana y deja por completo de crecer.<\/p>\n<p>56. El desarrollo de la esencia depende del trabajo en s\u00ed mismo.<br \/>\nUn momento muy importante en el trabajo en s\u00ed mismo es cuando el hombre comienza a distinguir entre su personalidad y su esencia. El verdadero YO de un hombre, su individualidad, s\u00f3lo puede crecer partiendo de esta esencia.<\/p>\n<p>57. Lo que es m\u00e1s, ocurre tambi\u00e9n muy a menudo que la esencia muere en un hombre mientras su personalidad y su cuerpo est\u00e1n a\u00fan vivos. Un considerable porcentaje de las gentes que vemos por las calles de cualquier gran ciudad est\u00e1n ya completamente vac\u00edas por dentro; es decir, est\u00e1n ya verdaderamente muertas.<br \/>\nEs una gran suerte el que nosotros ni veamos ni sepamos la verdad de estas cosas. Si verdaderamente supi\u00e9semos cu\u00e1ntas personas est\u00e1n verdaderamente muertas y si supi\u00e9semos cu\u00e1ntos de estos cad\u00e1veres animados gobiernan nuestra vida, nos volver\u00edamos locos de horror. Y en realidad suele suceder que hay personas que se vuelven locas porque algo de esto llegan a descubrir sin haber recibido la necesaria preparaci\u00f3n, es decir que llegan a ver algo que no deber\u00edan haber visto. A fin de poder ver estas cosas sin peligro alguno, es necesario estar en uno de los caminos. Si un hombre incapaz de hacer algo por s\u00ed mismo llega a descubrir la verdad, por cierto que se volver\u00e1 loco. Pero esto sucede muy raras veces. Por lo general, todo est\u00e1 dispuesto de tal modo que ninguna persona pueda ver la verdad prematuramente. La personalidad no puede ver sino aquello que le gusta ver, y aquello que no interfiere con su propia vida. Nunca ve lo que no le gusta. Esto est\u00e1 bien y mal a la vez. Es buena cosa para quien quiere dormir, y p\u00e9sima si quiere despertar.<\/p>\n<p>58. Debemos \u201crecordarnos a nosotros mismos\u201d. Pero esto nos ser\u00e1 posible \u00fanicamente si tenemos en nosotros la suficiente energ\u00eda para esta \u00edntima recordaci\u00f3n.<\/p>\n<p>59. La respuesta es que cada hombre dispone de la suficiente energ\u00eda para comenzar a trabajar en s\u00ed mismo. S\u00f3lo hace falta aprender a ahorrar la mayor parte de la energ\u00eda que poseemos para un trabajo ben\u00e9fico, en vez de desperdiciarla improductivamente.<\/p>\n<p>60. Los caminos errados son muy numerosos, pero en la mayor\u00eda de los casos no conducen a ninguna parte. Y el hombre se encuentra en estos siempre dando vueltas en el mismo punto, creyendo que va alguna parte.<\/p>\n<p>61. Un hombre puede nacer, pero a fin de nacer tiene, primero, que morir; y a fin de morir tiene, primero, que despertar.<\/p>\n<p>62. El hombre tiene que librarse de las mil y una amarras peque\u00f1as, apegos e identificaciones que le sujetan a la situaci\u00f3n en que se encuentra. Est\u00e1 sujeto a todo cuanto es su vida, sujeto a su imaginaci\u00f3n, sujeto a su estupidez, sujeto a\u00fan a sus sufrimientos, posiblemente a sus sufrimientos m\u00e1s que a cualquier otra cosa. Tiene que librarse de estas amarras. El apego a las cosas, la identificaci\u00f3n con las cosas mantienen viva en el hombre una legi\u00f3n de peque\u00f1os \u201cyo\u201d que son in\u00fatiles. Todos estos \u201cyo\u201d tienen que morir a fin de que pueda nacer el Gran YO. \u00bfPero c\u00f3mo puede hac\u00e9rselos morir? Por cierto que ellos no querr\u00e1n morir. Justamente a esta altura es cuando la posibilidad de despertar viene al rescate del hombre. Despertar significa darse cuenta de la nadidad que uno es; es decir, darse cuenta de la completa y absoluta mecanicidad de uno y de la propia impotencia. No basta darse cuenta de ello filos\u00f3ficamente, en palabras. Es necesario darse cuenta en el hecho, a trav\u00e9s de los hechos claros, de los hechos simples y concretos de las cosas de todos los d\u00edas. Cuando el hombre comienza a conocerse a s\u00ed mismo m\u00e1s que sea un poco, tambi\u00e9n comienza a ver que tiene o lleva en s\u00ed mismo algo que le horroriza.<\/p>\n<p>63. Antes que nada, uno debe darse cuenta de que el sue\u00f1o que tiene dominado al hombre no es un sue\u00f1o normal, sino un sue\u00f1o hipn\u00f3tico. El hombre vive hipnotizado, y este estado hipn\u00f3tico se mantiene y fortifica continuamente en \u00e9l. Uno podr\u00eda hasta llegar a pensar que hay ciertas fuerzas para las cuales es \u00fatil y las cuales ganan mucho al mantener al hombre en este estado hipn\u00f3tico, impidi\u00e9ndole ver la verdad e impidi\u00e9ndole darse plena cuenta de la situaci\u00f3n en que se encuentra.<\/p>\n<p>64. Es posible que Uds. se hayan topado en alguna parte con la palabra \u201ckundalini\u201d, especialmente en la literatura ocultista, con \u201cel fuego de kundalini\u201d, o \u201cla serpiente de kundalini\u201d. Se utiliza a menudo esta expresi\u00f3n para designar cierto tipo de una extra\u00f1a fuerza que yace en el hombre y que puede despertarse. Pero ninguna de las teor\u00edas conocidas ofrece una explicaci\u00f3n correcta acerca de lo que verdaderamente es la fuerza de kundalini. Algunas veces se la relaciona con el sexo, con la energ\u00eda sexual, o sea con la posibilidad de utilizar la energ\u00eda sexual con otros fines. Esto \u00faltimo est\u00e1 totalmente equivocado por cuanto kundalini puede hallarse en cualquier cosa. Y, sobre todo, kundalini no es algo deseable en forma alguna y mucho menos puede favorecer el desarrollo del hombre. Es muy curioso ver como estos \u201cocultistas\u201d se han apoderado de una palabra que alguien hall\u00f3 en alguna parte, pero han alterado su significado tan completamente, que de una cosa terrible y peligrosa han hecho algo que creen que vale la pena esperar y ansiar, como si se tratase de alguna bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>65. Kundalini en realidad es una fuerza que se introdujo en el hombre para mantenerlo en su actual condici\u00f3n. Si los hombres se diesen cuenta, si pudiesen advertir la realidad de su situaci\u00f3n y todo el horror que ella implica, no podr\u00edan permanecer donde est\u00e1n un s\u00f3lo instante m\u00e1s. Comenzar\u00edan a buscar una salida, y pronto la hallar\u00edan porque hay una salida, una puerta de escape, pero los hombres no la pueden ver porque, sencillamente, est\u00e1n hipnotizados. Kundalini es la fuerza que los mantiene en este estado hipn\u00f3tico. \u201cDespertar\u201d significa pues deshipnotizarse. Justamente en esto estriba la principal de todas las dificultades y en ello, por lo mismo, reside la garant\u00eda de su posibilidad de \u00e9xito porque no hay ninguna raz\u00f3n org\u00e1nica para el sue\u00f1o, y el hombre puede despertar.<br \/>\nPero esta es la teor\u00eda; en la pr\u00e1ctica es casi imposible porque en cuanto el hombre despierta un poco y abre los ojos, todas las fuerzas que motivaron su sue\u00f1o caen nuevamente sobre \u00e9l con diez veces m\u00e1s fuerza, y el hombre vuelve a quedar dormido; a menudo hasta sue\u00f1a que est\u00e1 despertando o que est\u00e1 despierto.<\/p>\n<p>66. \u00bfQu\u00e9 es lo que se necesita para despertar a un hombre dormido? Se necesita un buen shock. Pero cuando el hombre est\u00e1 profundamente dormido, no basta con un solo shock. Necesita estar sometido a un largo per\u00edodo de continuos shocks.<\/p>\n<p>67. La m\u00e1s dif\u00edcil de todas las barreras es la conquista de la mentira. El hombre miente tanto y tan constantemente tanto a s\u00ed mismo como a los dem\u00e1s y en forma tal, que deja de darse cuenta de que est\u00e1 mintiendo. No obstante, es preciso conquistar la mentira.<\/p>\n<p>68. Los esfuerzos ordinarios no cuentan para nada. Solo valen los super-esfuerzos. As\u00ed es con todo y para todas las cosas. Aquellos que no quieren hacer super-esfuerzos har\u00edan mucho mejor en abandonarlo todo.<\/p>\n<p>69. M\u00e1s vale morir haciendo esfuerzos para despertar que vivir sumido en el sue\u00f1o. Este es un aspecto. Otro aspecto es que no es tan f\u00e1cil morir a consecuencia de un esfuerzo. Tenemos much\u00edsima m\u00e1s fuerza de lo que creemos. Pero jam\u00e1s la utilizamos.<\/p>\n<p>70. El centro ha conectado directamente con el acumulador grande. Este acumulador contiene una enorme cantidad de energ\u00eda. Conectado con el acumulador grande el hombre puede, literalmente, obrar milagros.<\/p>\n<p>71. No hace falta tenerle tanto miedo a los esfuerzos; en forma alguna se corre el peligro de morir a causa de ellos. Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil morir de inacci\u00f3n, de pereza y del temor a hacer esfuerzos.<\/p>\n<p>72. Tenemos que aprender a sacar energ\u00eda directamente del gran acumulador.<\/p>\n<p>73. A fin de acercarse a este sistema con seriedad, es preciso estar ya desilusionado, ante todo de s\u00ed mismos. Es decir, estar verdaderamente desilusionado de sus poderes, y, en segundo lugar, de los caminos viejos y trillados. El hombre no puede sentir el valor de este sistema hasta que no se haya desilusionado de lo que est\u00e1 haciendo, de lo que est\u00e1 buscando.<\/p>\n<p>74. El hombre tiene que estar lo suficientemente desilusionado de los medios y m\u00e9todos ordinarios, y a la vez tiene que pensar o aceptar la idea de que puede haber algo en alguna parte. Si se habla con un hombre que est\u00e1 en esta situaci\u00f3n, puede discernir el sabor de verdad en lo que se le dice, a\u00fan cuando se le diga burdamente. Pero si se habla con alg\u00fan hombre que est\u00e1 convencido de otra cosa, todo cuanto se le diga le parecer\u00e1 absurdo y nunca prestar\u00e1 atenci\u00f3n seriamente. No vale la pena perder el tiempo con estas personas. Este sistema es para aquellos que ya han buscado, que se han quemado. Aquellos que no han buscado y que no buscan en forma alguna, por cierto que no lo necesitan. Y aquellos que no se han quemado tampoco lo necesitan.<\/p>\n<p>75. El sexo desempe\u00f1a un papel tremendamente importante en mantener la mecanicidad de la vida. Todo cuanto hacen las gentes est\u00e1 relacionado con el sexo. La pol\u00edtica, la religi\u00f3n, el arte, el teatro, la m\u00fasica. Todo es sexo. \u00bfCreen Uds. que las gentes van a un teatro a ver alguna nueva obra? \u00bfO que van a la iglesia verdaderamente a rezar? Eso lo hacen por guardar las apariencias. Lo principal, tanto en el teatro como en la iglesia, es que habr\u00e1 muchos hombres y muchas mujeres. Esto constituye el centro de gravedad de todas las reuniones. \u00bfQu\u00e9 creen Uds. que lleva a las gentes a los caf\u00e9s, a los restaurants, a las fiestas? Una cosa solamente: el sexo. Esta es la principal fuerza motriz de todo lo mec\u00e1nico. Todo el sue\u00f1o del hombre, toda la hipnosis a que est\u00e1 sometido, todo depende del sexo.<\/p>\n<p>76. Este estado de cosas ha sido creado por fuerzas c\u00f3smicas, y son las fuerzas c\u00f3smicas las que tienen el control de la situaci\u00f3n. Y Uds. me preguntan: \u00bfPuede dejarse as\u00ed o debe modificarse? Ni Dios mismo podr\u00eda cambiar lo hecho. \u00bfRecuerdan Uds. lo dicho acerca de los 48 \u00f3rdenes de leyes? Nadie puede cambiarlas, pero uno puede librarse de un buen n\u00famero de ellas; es decir, existe la posibilidad de cambiar el estado de cosas para uno mismo. Es posible huir de la ley general. Ya deber\u00edan Uds. haber comprendido que en este caso, como en todos los otros, no puede cambiarse la ley general. Pero uno puede cambiar su propia situaci\u00f3n con relaci\u00f3n a estas leyes; uno puede huir de la ley general. Tanto m\u00e1s desde que la ley acerca de la cual estoy hablando, o sea el poder que el sexo ejerce sobre las gentes, incluye muchas posibilidades diferentes. Incluye la principal forma de esclavitud, y por lo mismo incluye la principal y la m\u00e1s grande de todas las posibilidades de liberaci\u00f3n. Esto es lo que tienen Uds. que entender acabadamente.<br \/>\nEl \u201cnuevo nacimiento\u201d de que ya hemos hablado tantas veces antes, depende tanto de la energ\u00eda sexual como el nacimiento f\u00edsico o la propagaci\u00f3n de las especies.<\/p>\n<p>77. La abstinencia sexual es necesaria s\u00f3lo en ciertos casos, o sea para ciertos tipos. Para otros no es necesario en absoluto. Y a\u00fan hay otros tipos en quienes la abstinencia viene por s\u00ed misma en cuanto comienza la transmutaci\u00f3n. Explicar\u00e9 esto con mayor claridad. Para ciertos tipos es necesario observar una prolongada abstinencia sexual a fin de que la transmutaci\u00f3n comience. Esto significa que sin una prolongada y completa abstinencia sexual la transmutaci\u00f3n no puede comenzar. Pero una vez que la transmutaci\u00f3n ha comenzado, ya no es necesario abstenerse. En otros casos, es decir con otros tipos, la transmutaci\u00f3n puede comenzar en una vida sexual normal, y al contrario de otros tipos, puede comenzar antes y hasta desarrollarse much\u00edsimo mejor con un abundante gasto externo de energ\u00eda sexual. En el tercer caso a\u00fan, una vez comenzada la transmutaci\u00f3n, ella absorbe toda la energ\u00eda sexual y pone fin a la vida sexual normal o al gasto externo de energ\u00eda sexual.<\/p>\n<p>78. Deben Uds. comprender donde yace el mal principal y qu\u00e9 es lo que constituye la verdadera esclavitud. No reside en el sexo propiamente, sino en el abuso del sexo.<\/p>\n<p>79. Es imposible explicarle a un hombre que a\u00fan no ha comenzado a trabajar en s\u00ed mismo y que ignora la estructura de la m\u00e1quina humana, lo que verdaderamente significa el \u201cabuso del sexo\u201d; esto es tan imposible como indicarle lo que se debe hacer para evitar estos abusos. El trabajo correcto en s\u00ed mismo comienza con la creaci\u00f3n de un centro de gravedad permanente. Cuando se ha forjado un centro de gravedad permanente, todo lo dem\u00e1s comienza a hallar su lugar y a distribuirse en subordinaci\u00f3n a ello.<\/p>\n<p>80. Solamente trabajar\u00e9 con aquellos que me puedan servir para el logro de mi objetivo. Y \u00fatil puede serme tan s\u00f3lo aquel que haya decidido luchar firmemente consigo mismo; es decir, luchar contra su mecanicidad.<\/p>\n<p>81. Las gentes le temen al silencio m\u00e1s que a cualquier otra cosa, que nuestra tendencia a hablar sin motivo alguno nace de un sentido de autodefensa, y siempre se basa en una renuencia o en la repugnancia para ver algo abiertamente, una resistencia para confesarse algo a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>82. Lo que las gentes tienen que aprender a sacrificar son sus sufrimientos. Tambi\u00e9n es muy dif\u00edcil sacrificar los propios sufrimientos. El hombre est\u00e1 siempre dispuesto a renunciar a cualquiera de sus placeres, pero en forma alguna est\u00e1 dispuesto a renunciar a sus sufrimientos. El hombre ha sido hecho de tal modo que no hay nada en su vida a que se encuentre m\u00e1s apegado que a sus sufrimientos. Y es preciso estar libre del sufrimiento. Nadie que no est\u00e9 libre del sufrimiento, nadie que no haya sacrificado su sufrimiento puede en realidad trabajar. M\u00e1s adelante tendremos mucho que decir acerca del sufrimiento. Nada puede obtenerse sin sufrimientos, pero a la vez uno tiene que comenzar por sacrificar los sufrimientos. Ahora, descifre Ud. lo que quiero decir con todo esto.<\/p>\n<p>83. El desarrollo de la m\u00e1quina humana y el enriquecimiento del ser, comienzan con una nueva y desacostumbrada funci\u00f3n de, justamente, la m\u00e1quina.<\/p>\n<p>84. Lo que m\u00e1s necesita la cultura contempor\u00e1nea es aut\u00f3matas. No cabe duda de que las gentes est\u00e1n perdiendo sus h\u00e1bitos de independencia, que se est\u00e1n convirtiendo en aut\u00f3matas, en partes de una m\u00e1quina. Es imposible prever el final de todo esto, y cual es la salida, o si hay una salida o si alguna vez tendr\u00e1 un fin. En medio de todo esto hay s\u00f3lo una cosa cierta: la esclavitud del hombre va en continuo aumento. Crece cada d\u00eda. El hombre est\u00e1 convirti\u00e9ndose en un esclavo voluntario. Ya no precisa cadenas. Ha comenzado a enamorarse de su esclavitud, a\u00fan a sentirse orgulloso de ella. Y esto es lo m\u00e1s terrible y lo m\u00e1s tr\u00e1gico que puede sucederle a un hombre.<\/p>\n<p>85. Doscientas personas conscientes, si es que existiesen y lo considerasen leg\u00edtimo, podr\u00edan cambiar totalmente la vida en la tierra.<\/p>\n<p>86. Cada clase de criatura, cada grado de ser, se define por lo que les sirve de alimento y por aquello para lo cual, ellos mismos sirven de alimento a su vez. En el orden c\u00f3smico cada clase de criaturas se alimenta de una clase definida de criaturas inferiores, y a su vez es una clase definida de alimento para criaturas superiores.<\/p>\n<p>87. En el trabajo s\u00f3lo cuentan los super-esfuerzos, o sea aquellos esfuerzos que pasan de lo normal, que van m\u00e1s all\u00e1 de lo que es necesario; los esfuerzos ordinarios no se toman en cuenta.<\/p>\n<p>88. Pecado es aquello que mantiene al hombre amarrado en un punto cuando el hombre ha decidido moverse, si es que es capaz de moverse. Los pecados solamente existen para las gentes que est\u00e1n en El Camino, o que se est\u00e1n acercando a \u00e9l. El pecado es aquello que detiene al hombre en este prop\u00f3sito, aquello que le ayuda a enga\u00f1arse a s\u00ed mismo y a pensar que est\u00e1 trabajando, cuando en realidad s\u00f3lo duerme. El pecado es lo que hace dormir a la gente, cuando han decidido despertar. \u00bfY qu\u00e9 es lo que m\u00e1s hace dormir al hombre? Nuevamente todo aquello que no es necesario, aquello que no le es indispensable. Lo indispensable est\u00e1 siempre permitido. Pero m\u00e1s all\u00e1 de lo indispensable comienza la hipnosis. Pero tienen que recordar que esto trata y se refiere \u00fanicamente a aquellos que est\u00e1n trabajando, o a aquellos que se consideran una parte de este trabajo. Este trabajo consiste en someterse voluntariamente a un sufrimiento temporal a fin de verse libre del sufrimiento eterno. Pero las gentes tienen miedo de sufrir. Quieren disponer de sus placeres ahora, inmediatamente y para siempre. No quieren entender que el placer es un atributo del para\u00edso y que esto es algo que hay que ganarlo. Esto es necesario, pero no en raz\u00f3n de leyes arbitrarias o de alguna moral interna, sino en raz\u00f3n de que si el hombre obtiene sus placeres sin antes hab\u00e9rselos ganado con su esfuerzo, no los podr\u00e1 conservar y el mismo placer se convertir\u00e1 en sufrimiento. Todo estriba en saber conquistar el placer y en poder conservarlo. Todo el asunto estriba poder hacerlo. Quien sea capaz de hacerlo, nada tiene que aprender. Pero el camino hacia esta conquista est\u00e1 en el sufrimiento.<\/p>\n<p>89. Los ejercicios correctos que conducen directamente a la dominaci\u00f3n del organismo y a someter sus funciones conscientes e inconscientes a la voluntad, comienzan con los ejercicios respiratorios. Si no se domina la respiraci\u00f3n, no se domina nada. Pero dominar la respiraci\u00f3n dista mucho de ser cosa f\u00e1cil.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content -->\n<!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gurdjieff, el hombre que trajo del C\u00e1ucaso un m\u00e9todo para destruir los yoes, para volver a ser uno mismo y para poseer la tierra. \u201cEl&#8230;<\/p>\n<div class=\"more-link-wrapper\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?page_id=117\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Gurdjieff<\/span><\/a><\/div>\n<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><br \/>\n<!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":426,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":4,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-117","page","type-page","status-publish","hentry","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/426"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=117"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/117\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3138,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/117\/revisions\/3138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}