{"id":3178,"date":"2023-10-02T17:14:46","date_gmt":"2023-10-02T20:14:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?p=3178"},"modified":"2023-10-02T17:14:47","modified_gmt":"2023-10-02T20:14:47","slug":"el-tio-kurt-y-los-ofitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?p=3178","title":{"rendered":"El t\u00edo Kurt y los Ofitas"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Christian C.<\/p>\n\n\n\n<p>El episodio narrado en El misterio de Belicena Villca, del secuestro de tio Kurt por los Ofitas , durante su ni\u00f1ez en Egipto, contiene algunos indicios ocultos que resulta oportuno develar y poner de manifiesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Es recomendable releer nuevamente el relato, que aqu\u00ed se reproduce,  para as\u00ed apreciar los comentarios luego expuestos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLas cosas sucedieron as\u00ed: mis padres hab\u00edan viajado hasta El Cairo \u2013el Ingenio familiar dista unos kil\u00f3metros de esta ciudad\u2013 con el objeto de hacer compras.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Mam\u00e1 se entreten\u00eda en las vastas dependencias de la Tienda Inglesa Yo, \u00e1vido de travesuras, me fui deslizando con mucho disimulo hacia la calle. Un momento despu\u00e9s corr\u00eda a varias cuadras de la Tienda atra\u00eddo inocentemente por el bullicio del \u201cMercado Negro\u201d, barrio laber\u00edntico de miserables puestos callejeros y refugio seguro de mendigos y delincuentes de poca monta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda la marea humana era densa por las callejuelas estrechas en las que la distancia entre dos puestos de ventas apenas dejaba un pasillo al tr\u00e1nsito peatonal. Alfarer\u00eda, frutas, alfombras, animales, de todo lo imaginable se vend\u00eda all\u00ed y ante cada mercader\u00eda se deten\u00edan mis ojos curiosos. No ten\u00eda miedo pues no me hab\u00eda alejado mucho y ser\u00eda f\u00e1cil volver o que me hallara Mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo una callejuela fui a dar a una amplia plaza empedrada, con fuente de surtidor, en la que desembocaban infinidad de calles y callejuelas que s\u00f3lo el irregular trazado de esos Barrios de El Cairo puede justificar. Estaban all\u00ed cientos de vendedores, vagos, pordioseros y mujeres con el rostro cubierto por el chador, que recog\u00edan agua en c\u00e1ntaros de barro cocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acerqu\u00e9 a la fuente tratando de orientarme, sin reparar en un grupo de \u00e1rabes que rodeaban cantando a un encantador de serpientes. Este espect\u00e1culo es muy com\u00fan en Egipto por lo que no me hubiera llamado la atenci\u00f3n, a no ser por el hecho inusual de que al verme, los \u00e1rabes fueron bajando el tono del canto hasta callar por completo. Al principio no me percat\u00e9 de esto pues el encantador continuaba tocando la flauta en tanto los ojos verdes de la cobra, hipnotizada por la m\u00fasica, parec\u00edan mirarme s\u00f3lo a m\u00ed. De pronto el flautista se sum\u00f3 tambi\u00e9n al grupo de silenciosos \u00e1rabes y Yo, comprendiendo que algo anormal ocurr\u00eda, uno tras otro daba prudentes pasos atr\u00e1s.<br \/> El hechizo se rompi\u00f3 cuando uno de ellos, dando un alarido espantoso, grit\u00f3 en \u00e1rabe \u2013\u00a1El Signo! mientras me se\u00f1alaba torpemente. Fue como una se\u00f1al. Todos a la vez gritaban exaltados y corr\u00edan hacia m\u00ed con la descubierta intenci\u00f3n de capturarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Se produjo un terrible revuelo pues siendo Yo un ni\u00f1o, corr\u00eda entre la muchedumbre con mayor velocidad, en tanto que mis perseguidores se ve\u00edan entorpecidos por diversos obst\u00e1culos, los que eliminaban por el expeditivo sistema de arrojar al suelo cuanto se les cruzara en sus caminos. Por suerte era grande el gent\u00edo y muchos testigos del episodio pudieron informar luego a la Polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La persecuci\u00f3n no dur\u00f3 mucho pues el fanatismo fren\u00e9tico que animaba a aquellos hombres multiplicaba sus fuerzas, en tanto que las m\u00edas se consum\u00edan r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Inicialmente tom\u00e9 por una calle plet\u00f3rica de mercaderes, escapando en sentido contrario al empleado para llegar a la plaza, pero a las pocas cuadras, intentando esquivar una multitud de vendedores y clientes, me introduje en un callej\u00f3n. Este no era recto, sino que segu\u00eda estrech\u00e1ndose cada vez m\u00e1s, hasta convertirse en un camino de un metro de ancho entre las paredes de dos Barrios que hab\u00edan avanzado desde direcciones distintas, sin respetar la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que corr\u00eda, el callej\u00f3n parec\u00eda m\u00e1s limpio de obst\u00e1culos y, por consiguiente, mis perseguidores ganaron terreno, hasta que una piedra saliente del desparejo suelo me hizo rodar derrotado. Inmediatamente fui rodeado por los excitados \u00e1rabes que no tardaron un instante en envolverme con una de sus capas y cargarme aprisionado entre poderosos brazos. La impresi\u00f3n fue grande y desagradable y, por m\u00e1s que gritaba y lloraba, nada parec\u00eda afectar a mis captores que corr\u00edan ahora, m\u00e1s r\u00e1pido que antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Un rato despu\u00e9s llegamos a destino. Aunque Yo no pod\u00eda ver, entend\u00eda perfectamente el \u00e1rabe y comprend\u00ed entonces que los fan\u00e1ticos llamaban a grandes voces a alguien a quien denominaban Maestro Naaseno.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin me liberaron del envoltorio en capuch\u00f3n que me cegaba, deposit\u00e1ndome sobre un suave almohad\u00f3n de seda, de regular tama\u00f1o. Cuando acostumbr\u00e9 la vista a la penumbra del lugar, comprob\u00e9 que estaba en una amplia estancia, tenuemente iluminada con l\u00e1mparas de aceite. El piso, cubierto de ricas alfombras y almohadones, contaba con la presencia de una docena de hombres arrodillados, con la frente en el suelo, los que de tanto en tanto levantaban la vista hacia m\u00ed y luego, juntando las manos sobre sus cabezas, elevaban sus ojos extraviados hacia el cielo clamando \u00a1Ophis! \u00a1Ophis!<br \/> Por supuesto que todo esto me atemoriz\u00f3 pues, aunque no hab\u00eda sufrido da\u00f1o, el recuerdo de mis padres, y el hecho de estar prisionero, me produc\u00edan una gran congoja.<\/p>\n\n\n\n<p>Sentado en el almohad\u00f3n, rodeado de tantos hombres, era imposible pensar en fugar y esta certeza me arrancaba dolorosos sollozos. De pronto, una voz bondadosa brot\u00f3 a mis espaldas trayendo moment\u00e1nea esperanza y consuelo a mis sufrimientos. Me di vuelta y vi que un anciano de barba blanca, tocado con turbante, se llegaba hacia m\u00ed.<br \/> \u2013No temas hijo \u2013dijo en \u00e1rabe el anciano a quien llamaban Naaseno\u2013. Nadie te har\u00e1 da\u00f1o aqu\u00ed. T\u00fa eres un enviado del Dios Serpiente, Ophis-L\u00facifer a quien nosotros servimos. Lo prueba el Signo que traes marcado para Su Gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>Me indic\u00f3 en gesto afectuoso que permitiera ser tomado en brazos por \u00e9l, para poder as\u00ed \u201cense\u00f1arme la imagen de Dios\u201d. Realmente estaba necesitando un trato afectuoso pues aquellos fan\u00e1ticos no reparaban en que Yo era un ni\u00f1o. Abrac\u00e9 al anciano y \u00e9ste ech\u00f3 a andar hasta un extremo de la sala \u2013que result\u00f3 ser un s\u00f3tano\u2013 adonde se elevaba una columna en cuyo pedestal brillaba una peque\u00f1a escultura de piedra muy pulida. Ten\u00eda la forma de una cobra alzada sobre s\u00ed misma con ojos refulgentes, debido quiz\u00e1 a la incrustaci\u00f3n de piedras de un verde m\u00e1s intenso. La imagen me fascin\u00f3 y la hubiese tocado si el anciano no retrocede a tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfTe ha gustado la imagen de Dios, \u201cpeque\u00f1o enviado\u201d? \u2013dijo el Maestro.<br \/>\u2013S\u00ed \u2013respond\u00ed sin saber porqu\u00e9.<br \/>\u2013T\u00fa tienes derecho a poseer la joya de la Orden. \u2013Continu\u00f3 el Maestro mientras hurgaba en una bolsita de fino cuero que llevaba colgada al cuello.<br \/>\u2013\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1! \u2013exclam\u00f3 el Maestro Naaseno\u2013 es la imagen consagrada del Dios Serpiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para obtenerla los hombres pasan duras pruebas que a veces les llevan toda la vida. T\u00fa en cambio no necesitas pasar ninguna prueba porque eres portador del signo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con un afilado pu\u00f1al que extrajo del cinto, cort\u00f3 un cord\u00f3n verde de un manojo que colgaba en la pared y, ensartando la r\u00e9plica de plata en un lazo, la coloc\u00f3 en mi cuello. A continuaci\u00f3n me mir\u00f3 a los ojos, de una forma tan intensa que no he podido olvidarlo nunca. Tampoco olvid\u00e9 sus palabras, las que pronunci\u00f3 con voz muy fuerte, ritualmente. Me ten\u00eda agarrado con su brazo izquierdo y me elevaba para que fuese visto por todos, mientras con el \u00edndice de la mano derecha se\u00f1alaba al Dios Serpiente. Dijo esto: \u2013\u00a1Iniciados de la Serpiente Liberadora! \u00a1Seguidores de la Serpiente de Luz Increada! \u00a1Adoradores de la Serpiente Vengadora! \u00a1He aqu\u00ed al Portador del Signo del Origen! \u00a1Al que puede comprender con Su Signo a la Serpiente; al que puede obtener la M\u00e1s Alta Sabidur\u00eda que le es dado conocer al Hombre de Barro! En el interior de este ni\u00f1o Divino, en el seno del Esp\u00edritu eterno, est\u00e1 presente la Se\u00f1al del Enemigo del Creador y de la Creaci\u00f3n, el S\u00edmbolo del Origen de nuestro Dios y de todos los Esp\u00edritus prisioneros de la Materia. Y ese S\u00edmbolo del Origen se ha manifestado en el Signo que nosotros, y nadie m\u00e1s, hemos sido capaces de ver: \u00a1ni\u00f1o Divino; \u00e9l podr\u00e1 comprender a la Serpiente desde adentro ! \u00a1pero nosotros, gracias a \u00e9l, a su Signo liberador, la hemos comprendido afuera, y ya nada podr\u00e1 detenernos!<\/p>\n\n\n\n<p> \u2013S\u00ed, S\u00ed \u00a1Ya podemos partir! \u2013gritaban a coro los desenfrenados Iniciados Ofitas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron los minutos y todo se fue calmando en el refugio de la Orden Ofita. Los \u00e1rabes estaban entregados a alguna clase de preparativo, y Yo, entusiasmado con el serpentino obsequio y tranquilizado por el buen trato del Maestro Naaseno, no desconfi\u00e9 cuando \u00e9ste me acerc\u00f3 un vaso de refrescante menta. Pocos minutos despu\u00e9s ca\u00eda presa de profundo sopor, seguramente a causa de un narc\u00f3tico echado en la bebida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando despert\u00e9 estaba con mis padres, en el Sanatorio Brit\u00e1nico de El Cairo, junto a un m\u00e9dico, de blanco guardapolvo, que trataba in\u00fatilmente de convencerlos de que Yo simplemente dorm\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, fui reconstruyendo las acciones que llevaron a mi liberaci\u00f3n. Al parecer el Jefe de Polic\u00eda se movi\u00f3 r\u00e1pidamente, temiendo que el secuestro de un miembro de la rica e influyente familia Von S\u00fcbermann, concluyera con una purga en el Departamento de Polic\u00eda cuya cabeza \u2013ser\u00eda la primera en rodar\u2013 era \u00e9l. Por intermedio de confidentes, mendigos, vagos o simples testigos, se enteraron sin lugar a dudas que los autores del secuestro eran los fan\u00e1ticos miembros de la milenaria Orden gn\u00f3stica \u201cOfita\u201d, considerados como inofensivos e incluso muy sabios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto desconcert\u00f3 en un comienzo a los polic\u00edas, que no alcanzaban a vislumbrar el m\u00f3vil del secuestro pero, siguiendo algunas pistas, llegaron a la casa del Maestro Naaseno. Los \u00e1rabes, en la euforia por transportarme hasta all\u00ed, se hab\u00edan comportado imprudentemente, penetrando todos juntos en medio de gritos y exclamaciones. Un mendigo, testigo presencial de la extra\u00f1a procesi\u00f3n, tan deseoso de ganar la recompensa que mi familia hab\u00eda ofrecido, como de evitar las porras policiales, dio los datos de la casa donde entraron los raptores. Esta fue rodeada por las autoridades, pero, como nadie respond\u00eda a los llamados, se procedi\u00f3 a forzar la puerta, encontr\u00e1ndose con una humilde vivienda, totalmente vac\u00eda de gente. Luego de una prolija inspecci\u00f3n, se descubri\u00f3, disimulada bajo una alfombra, la puerta trampa que conduc\u00eda, mediante una mohosa escalera de piedra, al soterrado templo del Dios Serpiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Un espect\u00e1culo macabro sorprendi\u00f3 a los presentes pues, tendido sobre un almohad\u00f3n de seda, yacia mi cuerpo ex\u00e1nime rodeado de cad\u00e1veres con expresi\u00f3n convulsa que, como \u00faltimo gesto, dirig\u00edan los r\u00edgidos brazos hacia m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los secuestradores hab\u00edan muerto con veneno de cobra. El Maestro Naaseno y el \u00eddolo se hab\u00edan esfumado.<\/p>\n\n\n\n<p>La impresi\u00f3n que recibieron los reci\u00e9n llegados fue muy mala pues pensaron que Yo tambi\u00e9n estaba muerto, pero salieron de inmediato de su error y fui transportado al Sanatorio Brit\u00e1nico junto con mis padres.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan conservaba colgada del cuello la serpiente de plata, siendo \u00e9sta guardada celosamente por Pap\u00e1, aunque a veces, a\u00f1os despu\u00e9s, me la sol\u00eda mostrar cuando record\u00e1bamos aquella aventura.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel momento, mientras escuchaba a Pap\u00e1 y Rudolph Hess hablar de los Ofitas, todos estos sucesos se agolpaban en mi mente.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Procedamos entonces a develar algunos aspectos ocultos, a la luz de la gnosis of\u00eddica hiperb\u00f3rea.<\/p>\n\n\n\n<p>En su deambular por las calles del Cairo, Kurt arriba a  una plaza empedrada, con fuente de surtidor, rodeada de la convergencia de m\u00faltiples callejuelas ,lo que en t\u00e9rminos gn\u00f3sticos induce la idea\/imagen  de un sitio fortificado o sostenido en su configuraci\u00f3n por la piedra, a la vez que  una plaza liberada, en medio del laberinto, y  en la cual se halla precisamente el centro gn\u00f3stico referente del origen, representado por el carism\u00e1tico grupo gn\u00f3stico de los Ofitas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00e1rabes ofitas se hallan rodeando al conductor del grupo, el maestro Naaseno, que encarna aqui la figura del l\u00edder carism\u00e1tico. La dimanaci\u00f3n de esa m\u00edstica se halla sustentada en el vinculo acausal y sincron\u00edstico con la serpiente all\u00ed presente, que representa a Lucifer.<\/p>\n\n\n\n<p>La serpiente \u00abparece estar encantada\u00bb, al son de la flauta, mas en realidad se trata de un contacto carism\u00e1tico reciproco entre el maestro Naaseno y la Serpiente\/Lucifer, del que participan los dem\u00e1s iniciados del grupo ofita.<\/p>\n\n\n\n<p>De alg\u00fan modo, en ese contexto inici\u00e1tico, se advierte la poderosa  presencia cercana de Kurt, por su proyecci\u00f3n del signo del origen ,que se manifiesta simplemente por su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto la serpiente, como los ofitas y su maestro Naaseno, todos, participando del mismo encuadre m\u00edstico, perciben la presencia de Kurt.<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como el signo del origen, exteriorizado y captado por los ofitas, indujo en estos seguidores de la serpiente una comprensi\u00f3n nool\u00f3gica de la serpiente, e indicando el sendero de retorno al Origen.<\/p>\n\n\n\n<p>La descripci\u00f3n de la cobra, de ojos verdes como esmeraldas , transmite y suscita asimismo la imagen luciferina y venusina del rayo verde.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es de igual modo la descripci\u00f3n  posteriormente de la escultura de la serpiente ubicada en el pedestal de una columna  , que llamara la atenci\u00f3n del ni\u00f1o Kurt , y la joya de la orden que el maestro Naaseno le obsequia.<\/p>\n\n\n\n<p>La escultura es una serpiente alzada, es decir despierta y desplegada en todo su potencial., La columna sobre la que se halla, es la voluntad nool\u00f3gica del Yo, sostenida durante su permanencia en este mundo  desde la sangre fr\u00eda del reptil.<\/p>\n\n\n\n<p>Y  tambi\u00e9n resulta notorio  el trayecto de Kurt, habiendo sido  llevado encapuchado , es decir a oscuras, a aquel recinto subterr\u00e1neo en penumbras. Es decir, tras haber \u00abtransitado el sendero oscuro suberr\u00e1neo descendente\u00bb ( la \u00abmohosa escalera de piedra\u00bb), y luego la extra\u00f1a \u00abluminosidad\u00bb o resplandor que en ese contexto llama su atenci\u00f3n, la cual procede del verdoso  fulgor de las esmeraldas de los ojos de la escultura de la cobra.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparecen aqu\u00ed  combinadas en forma velada alusiones al sol negro y el rayo verde.<\/p>\n\n\n\n<p>El termino \u00bb Ophis\u00bb, el cual claman los ofitas, asi como la menci\u00f3n de Ophis Lucifer, remite por un lado a la raiz  \u00abophi\u00bb de donde deriva ofidio, y por otro lado Ophis contiene etimol\u00f3gicamente el mismo significado que Sophia ( nombre traducido comunmente como sabidur\u00eda), que deriva justamente de Is Ophi o \u00bb Luz de la serpiente\u00bb,  connotando aqu\u00ed el aspecto inici\u00e1tico, revelador y g\u00f3stico de la sabidur\u00eda, que ha tenido siempre como emblema y referente a la serpiente: Lucifer por otro lado, como es bien sabido deriva de Lux Fer , o \u00bb El portador de la luz\u00bb. La luz aqu\u00ed referida no es la luz demi\u00fargica o la luz de este mundo, sino la luz del conocimiento prohibido, la luz de la gnosis, la luz oscura.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed  bajo el apelativo de Ophis Lucifer se evocan los aspectos inici\u00e1ticos de la gnosis, y su medio de manifestaci\u00f3n arcaico, la serpiente. <\/p>\n\n\n\n<p>Las sabias palabras que el maestro ofita enuncia, tales \u00abcomo iniciados de la Serpiente liberadora\u00bb, \u00abSeguidores de la Serpiente de Luz increada\u00bb, y  \u00abAdoradores de la serpiente vengadora\u00bb, denotan claramente los aspectos de radiaci\u00f3n luciferina o \u00bb luz increada\u00bb,(percibida en este mundo como oscuridad insondable), gnosis liberadora, y el aspecto of\u00eddico luciferino hiperb\u00f3reo en contraposici\u00f3n esencial al demiurgo creador y su creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El termino \u00abNaaseno\u00bb con que se designa al maestro de los Ofitas, alude a un grupo gn\u00f3stico ofita, conocido como los Naasenos. Si bien algunos han interpretado tal nombre como derivado de Naas o serpiente ( Muy similar al significado de Ofita ), otros han dado la acepci\u00f3n como derivada del griego Naos,o templo, se\u00f1alando as\u00ed los sitios de reuni\u00f3n, santuarios o templos  y tradiciones mist\u00e9ricas,  que en la antiguedad eran guardianes de los secretos de la serpiente e  iniciadores en sus misterios. Se puede decir que uno de estos sitios en la \u00e9poca actual, era aquel templo subterr\u00e1neo del Dios Serpiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las concepciones que los gn\u00f3sticos Naasenos manejaban en su conocimiento del designio de la serpiente, era la de la serpiente como \u00bb la sustancia h\u00fameda\u00bb, que tras todos los objetos y fen\u00f3menos se halla oculta como elemento de cohesi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Asoma aqu\u00ed la indicaci\u00f3n  que los Naasenos ofitas ten\u00edan asimismo un conocimiento de la alquimia. Y aqu\u00ed  es donde aparece el vinculo con la parte final del relato.<br \/>  Habiendo percibido en Kurt el s\u00edmbolo del origen  externamente, aquellos ofitas decidieron partir de este mundo hacia el Origen.<br \/>  Es sabido que muchos gn\u00f3sticos participaban en extra\u00f1os ritos, en que era utilizado el veneno de serpiente, sea mediante una infusi\u00f3n alqu\u00edmica debidamente preparada, o incluso pruebas inici\u00e1ticas en que el iniciado era efectivamente mordido por una serpiente.<br \/>  Y en el caso de aquellos \u00e1rabes ofitas, es evidente que la utilizaci\u00f3n del veneno de cobra, fue aplicada para abandonar definitivamente este mundo, orientados ahora al Origen.<br \/>  Mas en el caso del ni\u00f1o Kurt, se dice all\u00ed que estaba \u00bb dormido\u00bb, habiendo tomado una infusi\u00f3n de menta\u00bb que le hab\u00eda dado el maestro Naaseno.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos por otra parte que cuando fueron encontrados los cuerpos de los ofitas, yac\u00edan todos con los brazos extendidos hacia Kurt!<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, aqu\u00ed se extrae otro aspecto oculto. Y es que aquel brebaje que tomara Kurt, era un preparado o elixir serpentino, con propiedades psicoactivas, que debi\u00f3 trasladar a Kurt en plano astral, para desde alli, portando el signo del origen,  mantener el norte luciferino de aquellos ofitas hacia el origen., Experiencia que luego al recobrar el sentido, Kurt en ese entonces no recordar\u00eda hasta tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content -->\n<!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Christian C. El episodio narrado en El misterio de Belicena Villca, del secuestro de tio Kurt por los Ofitas , durante su ni\u00f1ez en&#8230;<\/p>\n<div class=\"more-link-wrapper\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?p=3178\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">El t\u00edo Kurt y los Ofitas<\/span><\/a><\/div>\n<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><br \/>\n<!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":426,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/426"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3178"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3179,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3178\/revisions\/3179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}