{"id":554,"date":"2009-12-28T17:50:11","date_gmt":"2009-12-28T20:50:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?p=554"},"modified":"2017-03-16T14:31:13","modified_gmt":"2017-03-16T17:31:13","slug":"rene-guenon-contra-blavatsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?p=554","title":{"rendered":"Ren\u00e9 Gu\u00e9non contra Blavatsky"},"content":{"rendered":"<p>Para seguir profundizando sobre los enga\u00f1os y horrores de Madame Blavatsky, hemos tomado como muestra dos cap\u00edtulos del genial y bien fundamentado libro de Ren\u00e9 Gu\u00e9non titulado \u00abEl Teosofismo\u00bb. Comprueben ahora cuan eficazmente desenmascara Ren\u00e9 Gu\u00e9non a la charlatana rusa.<\/p>\n<p><strong>Mme. BLAVATSKY Y SOLOVIOFF<\/strong><\/p>\n<p>Luego de su regreso a Europa se instal\u00f3 Mme. Blavatsky primeramente en Alemania, en Wurtzbourg, donde acontecieron hechos que interesa consignar. Hab\u00eda invitado a Solovioff a fin de que estuviera alg\u00fan tiempo a su lado, prometi\u00e9ndole ense\u00f1arle todo y hacerle ver tantos fen\u00f3menos como quisiera. Pero Solovioff desconfiaba de sus poderes extraordinarios, y cada vez que Mme. Blavatsky pretend\u00eda hacer alg\u00fan \u00abfen\u00f3meno\u00bb \u00e9l la sorprend\u00eda en flagrante delito de fraude, tanto m\u00e1s f\u00e1cilmente cuanto que entonces contaba ella con la sola ayuda de Bavadji, quien la hab\u00eda acompa\u00f1ado en su viaje, del Dr. Hartmann y de una mujer llamada miss Flynes. En septiembre del a\u00f1o 1885, estando Bavadji de paso por Par\u00eds, declar\u00f3 a Mme. Emilie de Morsier, secretaria en ese entonces de la rama parisiense y que pronto renunciar\u00eda, que: \u00abMme. Blavatsky, sabiendo que tan s\u00f3lo podr\u00eda ganar al Sr. Solovioff mediante el ocultismo, le promet\u00eda de continuo ense\u00f1arle nuevos misterios\u00bb, y que a veces le hablaba as\u00ed al mismo Bavadji: \u00abPero, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s puedo decirle?, Bavadji, s\u00e1lveme, halle alguna cosa; ya no s\u00e9 qu\u00e9 inventar\u00bb. Mme. de Morsier escribi\u00f3 estas declaraciones, y poco despu\u00e9s las envi\u00f3 con su firma a Solovioff. Este, a su vez, publicar\u00eda en el a\u00f1o 1892 todo cuanto hab\u00eda llegado a su conocimiento, de modo que las cartas de Mme. Blavatsky y las confidencias orales que le manifestara aparecieron en art\u00edculos que fueron recogidos muy pronto en un volumen y traducidos al ingl\u00e9s por el Dr. Leaf bajo el t\u00edtulo de: A Modern Priestess of Isis (Una Moderna Sacerdotisa de Isis); esta traducci\u00f3n vi\u00f3 la luz p\u00fablica bajo los auspicios de la Sociedad de Investigaciones Ps\u00edquicas.<\/p>\n<p>Cierto d\u00eda Solovioff hall\u00f3 a Bavadji adormecido en estado hipn\u00f3tico, y escribiendo penosamente algo en lengua rusa, idioma que ignoraba por completo. Se trataba de un supuesto mensaje dictado por un \u00abMahatma\u00bb, pero, por desventura, desliz\u00f3se en el mensaje un burdo error: omiti\u00e9ndose algunas letras, una frase que quer\u00eda expresar: \u00abFelices los que creen\u00bb, se convirti\u00f3 en: \u00abFelices los que mienten\u00bb; al comprobar esto Mme. Blavatsky se sinti\u00f3 pose\u00edda de verdadero furor y pretendi\u00f3 que Bavadji hab\u00eda sido juguete de un \u00abelemental\u00bb. En otra oportunidad, una involuntaria torpeza de Mme. Blavatsky revel\u00f3 a Solovioff el secreto de la \u00abCampanilla Astral\u00bb: \u00abCierto d\u00eda en que se hac\u00eda o\u00edr su famosa campanilla de plata, un objeto cay\u00f3 repentinamente cerca de ella, en el parquet. Me apresur\u00e9 a recogerlo: era una peque\u00f1a pieza de plata, delicadamente trabajada y modelada. Inmediatamente Elena Petrowna cambi\u00f3 de expresi\u00f3n facial y me arrebat\u00f3 el objeto de entre las manos. Yo tos\u00ed de un modo significativo e hice versar la conversaci\u00f3n sobre temas indiferentes\u00bb. En otra oportunidad Solovioff encontr\u00f3 en un armario un paquete de sobres chinos, exactamente iguales a aquellos en que llegaban habitualmente las presuntas cartas de los \u00abMaestros\u00bb.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 un momento en que Solovioff concluy\u00f3 por declarar a Mme. Blavatsky que ya era tiempo de concluir con toda aquella comedia, y que desde mucho antes ya estaba \u00e9l convencido de la falsedad de sus fen\u00f3menos. Pero, a fin de obtener sus confidencias, a\u00f1adi\u00f3: \u00abCumplir la misi\u00f3n que Ud. desempe\u00f1a, hacerse seguir por multitudes, interesar a los sabios, fundar sociedades en tierras lejanas, \u00a1crear un movimiento como \u00e9ste! \u00bfC\u00f3mo es que me siento atra\u00eddo hacia Ud. aun contra mi voluntad? En toda mi vida jam\u00e1s hab\u00eda encontrado una mujer tan extraordinaria como Ud., y estoy seguro de que jam\u00e1s encontrar\u00e9 otra que lo sea tanto. S\u00ed, Elena Petrowna, la admiro a Ud. como a una verdadera fuerza\u00bb. Mme. Blavatsky cay\u00f3 en la red de estos halagos, y respondi\u00f3: \u00abNo es por nada que nos hayamos encontrado&#8230; Olcott es \u00fatil en su puesto, pero en general se parece a un asno (sic). \u00a1Cu\u00e1ntas veces me ha dejado en el atolladero, cu\u00e1ntas preocupaciones me ha causado con su incurable estupidez! Bastar\u00e1 que Ud. quiera ayudarme y nosotros dos solos asombraremos al mundo, tendremos todas las cosas en nuestras manos\u00bb. Fu\u00e9 entonces cuando Solovioff se hizo descifrar los verdaderos autores de las cartas de Koot Hoomi, hasta se hizo ense\u00f1ar la campanilla m\u00e1gica que Mme. Blavatsky disimulaba bajo su chal, pero no le permiti\u00f3 examinar el mecanismo a su gusto. Para concluir esta conversaci\u00f3n ella le propuso: \u00abPrepare el terreno a fin de que yo pueda trabajar en Rusia; cre\u00eda que jam\u00e1s podr\u00eda regresar all\u00e1, pero ahora ya ser\u00e1 posible. Algunas personas est\u00e1n haciendo all\u00e1 todo lo que pueden, pero Ud. puede ahora m\u00e1s que ninguna de ellas. Escriba m\u00e1s y m\u00e1s, alabe a la Sociedad Teos\u00f3fica, excite el inter\u00e9s y cree las cartas rusas de Koot Hoomi, yo le proporcionar\u00e9 todos los materiales para ello\u00bb. Ciertamente, Solovioff hubiera podido prestarle los servicios que ella ped\u00eda, porque siendo hijo de un historiador c\u00e9lebre y siendo \u00e9l mismo escritor, ocupaba una posici\u00f3n resaltante en la corte de Rusia. Pero, lejos de aceptar, se despidi\u00f3 de ella dos o tres d\u00edas despu\u00e9s y sali\u00f3 para Par\u00eds, prometi\u00e9ndose no tentar nada en su favor, ya fuera en los ambientes literarios y period\u00edsticos de Rusia, ya ante la Sociedad de Investigaciones Cient\u00edficas, cuyo informe estaba entonces en prensa.<\/p>\n<p>Al cabo de alg\u00fan tiempo Mme. Blavatsky dirigi\u00f3 a Solovioff la carta de la que ya hemos citado algunos pasajes y en la que, pensando que el destinatario la comunicar\u00eda a varios miembros de la Sociedad, amenazaba con proclamar p\u00fablicamente la inexistencia de los \u00abMahatmas\u00bb, extendi\u00e9ndose mucho acerca de su vida privada que no compet\u00eda a nadie. Varios d\u00edas despu\u00e9s escrib\u00eda otra carta m\u00e1s suplicando a su compatriota que no la \u00abtraicionara\u00bb. Por toda respuesta, el d\u00eda 16 de febrero de 1886 Solovioff enviaba su renuncia a Oakley, secretario de la Sociedad de Adyar, dando como principal motivo, el siguiente: \u00abMme Blavatsky ha querido aprovechar mi nombre y me ha hecho firmar y publicar el relato de un fen\u00f3meno obtenido mediante el fraude en el mes de abril de 1884.\u00bb Obrar as\u00ed era un h\u00e1bito en Mme. Blavatsky, que pensaba retener a sus enga\u00f1ados mediante sus firmas; hab\u00eda dicho a Solovioff: \u00ab\u00bfCreer\u00eda Ud. que tanto antes como despu\u00e9s de fundar la Sociedad, jam\u00e1s encontr\u00e9 m\u00e1s de dos o tres hombres capaces de observar, de ver y notar lo que suced\u00eda a su alrededor? Simplemente, es asombroso. Por lo menos nueve personas sobre diez carecen por completo de la capacidad de observaci\u00f3n y de poder acordarse exactamente de lo que sucedi\u00f3 algunas horas antes. \u00a1Cu\u00e1ntas veces ha sucedido que, bajo mi direcci\u00f3n y revisi\u00f3n, los procesos verbales referentes a fen\u00f3menos, fueron escritos nuevamente! Las personas m\u00e1s inocentes y las m\u00e1s conscientes, incluso los esc\u00e9pticos, hasta los que sospechan realmente de m\u00ed, han firmado con todo su nombre como testigos, al pie de los procesos verbales, y sabiendo yo muy bien que lo sucedido no era un modo ninguno lo que se consignaba en tales procesos verbales\u00bb.<\/p>\n<p>Aun cuando Solovioff hubiera firmado como tantos otros, no faltaron algunas excepciones. He aqu\u00ed lo que el Dr. Charles Richet escrib\u00eda a Solovioff el d\u00eda 12 de marzo de 1893: \u00abConoc\u00ed a Mme. Blavatsky en Par\u00eds, en 1884, por intermedio de Mme. de Barran&#8230; Cuando lo vi a Ud., me dijo Ud. lo siguiente: `Reserve su juicio, ella me ha mostrado cosas que me parecen sorprendentes, mi opini\u00f3n a\u00fan no se ha formado decididamente, pero creo que es una mujer extraordinaria, dotada de propiedades excepcionales. Espere y le proporcionar\u00e9 las m\u00e1s amplias explicaciones&#8217;. Yo esper\u00e9, y sus explicaciones fueron bastante conformes a lo que hab\u00eda supuesto desde un principio, a saber: que era sin duda una embaucadora, muy inteligente, en verdad, pero cuya buena fe era dudosa. Sobrevinieron entonces las discusiones publicadas por la Sociedad Inglesa de Investigaciones Ps\u00edquicas, y ya no es posible duda ninguna. Esta historia me parece muy simple. Era h\u00e1bil, diestra, hac\u00eda prestidigitaciones ingeniosas, y en un primer momento nos desconcert\u00f3 a todos. Pero desaf\u00edo a que se presente una l\u00ednea m\u00eda, impresa o manuscrita, que testimonie algo m\u00e1s que una duda inmensa o una reserva prudente. A decir verdad, jam\u00e1s cre\u00ed seriamente en su poder, porque, en asuntos de experiencias, la sola verdadera comprobaci\u00f3n que yo podr\u00eda admitir, ella jam\u00e1s me ha presentado algo demostrativo\u00bb. Hubiera sido deseable que el Dr. Richet continuara dando siempre pruebas similares de prudencia y de perspicacia como en dicha \u00e9poca, pero tambi\u00e9n \u00e9l, m\u00e1s adelante, habr\u00eda de firmar procesos verbales de fen\u00f3menos medi\u00famnicos que val\u00edan cuanto los de Mme. Blavatsky, y de \u00abmaterializaciones\u00bb comparables bajo cualquier aspecto a las de John King y a los \u00abMahatmas en muselina\u00bb de Babula.<\/p>\n<p>Los informes de Solovioff, que confirmaban el informe de Hodgson, provocaron la renuncia de Mme. de Morsier, de Jules Baissac y de otros miembros, los m\u00e1s expectables de la rama parisiense Isis, que fuera organizada en el a\u00f1o 1884 bajo la presidencia de un ex miembro de la Comuna, Louis Dramard, amigo \u00edntimo de Benoit Malon y colaborador del mismo en la Revue Socialiste, de modo que dicha rama no demor\u00f3 mucho en verse obligada a disolverse, atribuyendo Dramard dicho resultado a las actividades de los \u00abclericales\u00bb. Poco tiempo despu\u00e9s se form\u00f3 otra rama para suplir a la de Isis, por obra de Arthur Arnould, tambi\u00e9n ex miembro de la Comuna (al igual que Edmond Bailly, editor de las publicaciones teosofistas), rama que recibi\u00f3 el nombre distintivo de Hermes. Entre sus miembros estuvo, ante todo, el Dr. G\u00e9rard Encausse (Papus), quien fung\u00eda de secretario, y varios ocultistas de su escuela. Mas, en el a\u00f1o 1890, a ra\u00edz de un diferendo cuyas causas jam\u00e1s fueron completamente dilucidadas, Papus y sus seguidores renunciaron o fueron expulsados. Papus pretendi\u00f3 luego que, cuando ya hab\u00eda presentado su dimisi\u00f3n, se enter\u00f3 de hechos singularmente graves que lo habr\u00edan determinado a pedir su expulsi\u00f3n. Como quiera que fuera, ese asunto provoc\u00f3 a su vez la disoluci\u00f3n de la Hermes, decidida el 8 de septiembre de 1890, y casi en seguida se efectu\u00f3 otra reorganizaci\u00f3n. La nueva rama se llam\u00f3 Le Lotus, y fu\u00e9 presidida tambi\u00e9n por Arthur Arnould, \u00abBajo la alta direcci\u00f3n de Mme. Blavatsky\u00bb, pero a su vez deber\u00eda ser transformada, en 1892, en la \u00abLogia Ananta\u00bb. Despu\u00e9s de esto los teosofistas acusaron repetidas veces a los ocultistas franceses de \u00abhacer magia negra\u00bb; sus adversarios les replicaron reproch\u00e1ndoles su \u00aborgullo\u00bb y su \u00abembriaguez mental\u00bb. Por lo dem\u00e1s, querellas de esta \u00edndole distan mucho de ser infrecuentes entre las diversas escuelas a las que se podr\u00eda denominar \u00abneoespiritualistas\u00bb, y casi siempre tienen una violencia y una aspereza inauditas. Como lo hicimos notar poco antes, todas estas personas que predican la \u00abfraternidad universal\u00bb har\u00edan bien comenzando por dar pruebas de sentimientos un poco m\u00e1s \u00abfraternales\u00bb en las relaciones que mantienen entre ellos mismos.<\/p>\n<p>En lo que hace especialmente a la acusaci\u00f3n de \u00abmagia negra\u00bb, es el elemento que los teosofistas emplean m\u00e1s habitualmente, y lo lanzan casi indistintamente contra todos aquellos a los que consideran enemigos o rivales. Ya vimos c\u00f3mo se formulaba esa acusaci\u00f3n contra los miembros de la \u00abOrden del Roc\u00edo y de la Luz\u00bb, y ya lo hemos de hallar otra vez en un caso m\u00e1s alejado: en una disputa entre teosofistas. Por lo dem\u00e1s, la misma Mme. Blavatsky fu\u00e9 la primera en dar el ejemplo para actitudes de esa \u00edndole, pues en sus obras alude frecuentemente a los \u00abmagos negros\u00bb, a los que denomina tambi\u00e9n Dougpas y \u00abHermanos de la Sombra\u00bb, oponi\u00e9ndolos a los \u00abAdeptos\u00bb de la \u00abGran Logia Blanca\u00bb. En realidad, los Dougpas son en el Tibet los Lamas Rojos, es decir: los Lamas del rito primitivo, anterior a la reforma de Tsongkhapa; los Lamas Amarillos, los del rito reformado, son denominados Gelougpas, no habiendo entre ellos antagonismo ninguno. Es dable preguntarse, entonces, por qu\u00e9 Mme. Blavatsky profesaba tal rencor a los Dougpas. Quiz\u00e1s hab\u00eda fracasado en alguna tentativa por entrar en relaciones con ellos, sintiendo desde entonces una profunda decepci\u00f3n y consiguiente animosidad; \u00e9sta es, sin que nada podamos afirmar de una manera absoluta, la explicaci\u00f3n m\u00e1s veros\u00edmil, y tambi\u00e9n la m\u00e1s conforme al car\u00e1cter col\u00e9rico y vindicativo que hasta sus mejores amigos han debido reconocer en la fundadora de la Sociedad Teos\u00f3fica.<\/p>\n<p><strong>LAS FUENTES DE LAS OBRAS DE Mme. BLAVATSKY<\/strong><\/p>\n<p>Una vez conocidos suficientemente el car\u00e1cter y la vida de Mme. Blavatsky, podremos hablar un poco acerca de sus obras. Si no se deben a revelaciones de ning\u00fan \u00abMahatma\u00bb aut\u00e9ntico, \u00bfde d\u00f3nde proceden los conocimientos bastante variados de que dan prueba? Esos conocimientos hab\u00edan sido adquiridos por ella, de un modo natural, en el curso de sus numerosos viajes, as\u00ed como tambi\u00e9n mediante lecturas, aunque hechas sin m\u00e9todo y bastante mal asimiladas. El mismo Sinnett ha dicho de ella que pose\u00eda: \u00ab&#8230;una cultura vasta, aunque un poco salvaje\u00bb. Se narra que durante sus primeras peregrinaciones por el Levante en compa\u00f1\u00eda de Metamon, estuvo en algunos monasterios del Monte Athos, y que descubri\u00f3 en sus bibliotecas, entre otras cosas, la teor\u00eda alejandrina del Logos. Durante su estada en Nueva York ley\u00f3 las obras de Jacob Boehme, que sin duda fueron casi todo lo que lleg\u00f3 a saber referente a teosof\u00eda aut\u00e9ntica, y tambi\u00e9n las de Eliphas L\u00e9vi, a las que tan frecuentemente cita; probablemente ley\u00f3 tambi\u00e9n la Kabbala Denudata de Knorr de Rosenroth, y varios otros tratados sobre K\u00e1bala y Hermetismo. En las cartas que Olcott dirig\u00eda durante esa \u00e9poca a Stainton Moses se mencionan algunas obras de car\u00e1cter bastante variado, por ejemplo, leemos esto: \u00abRemito a Ud., para una interesante compilaci\u00f3n de hechos m\u00e1gicos, a los trabajos de (Gougenot) de Mousseaux, quien, aun siendo un cat\u00f3lico ciego y creyente impl\u00edcito del diabolismo, ha recogido una multitud de hechos preciosos, que el esp\u00edritu esclarecido y emancipado de Ud. estimar\u00e1 en su valor. Tambi\u00e9n encontrar\u00e1 beneficioso leer los trabajos sobre las sectas orientales y las \u00f3rdenes sacerdotales; hay algunas particularidades interesantes en Modern Egyptians de Lane\u00bb. En otra carta siguiente a la anterior, adem\u00e1s de mencionarse L&#8217;Etoile Flamboyante y la Magia Adamica, de las que ya hemos hablado, se trata acerca de un escrito herm\u00e9tico an\u00f3nimo titulado The Key to the conceiled Things since the beginning of the\u00a0World (La llave para las Cosas Ocultas desde el Comienzo del Mundo). En otra carta m\u00e1s recomienda Olcott a su corresponsal la lectura de la obra Spiritisme dans le Monde (El Espiritismo en el Mundo) de Jacolliot, y otros libros del mismo autor acerca de la India, libros que, por lo dem\u00e1s, no contienen absolutamente nada serio. Sin duda, todas estas lecturas eran las que el mismo Olcott hac\u00eda por ese entonces con Mme, Blavatsky, y de las que dec\u00eda en esa misma carta escrita en el a\u00f1o 1876: \u00abEspere a que nosotros tengamos tiempo de concluir su libro, y entonces hallar\u00e1 al ocultismo tratado en buen ingl\u00e9s; muchos misterios de Fludd y de Filaletes, de Paracelso y de Agripa, est\u00e1n interpretados de manera que cualquiera que lo desee puede leerlos\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, seg\u00fan estas frases, Olcott y otros m\u00e1s colaboraban en la redacci\u00f3n de lsis Develada, del mismo modo que, m\u00e1s adelante, Subba Rao y otros colaborar\u00edan en la redacci\u00f3n de la Doctrina Secreta. He ah\u00ed una muy simple explicaci\u00f3n de las diversidades estil\u00edsticas que se notan en estas obras, y que los teosofistas atribuyen a la diversidad de \u00abMaestros\u00bb que dictaban los pasajes. A este prop\u00f3sito se ha dicho que a veces Mme. Blavatsky hallaba al despertarse veinte o treinta p\u00e1ginas de una escritura diferente de la suya, p\u00e1ginas que eran la continuaci\u00f3n de lo que hab\u00eda escrito en la v\u00edspera. No discutiremos este hecho en s\u00ed mismo, pues es perfectamente posible que en estado de sonambulismo haya escrito realmente durante la noche lo que hallaba a la ma\u00f1ana; los casos de esta \u00edndole son lo suficientemente comunes como para que no haya lugar a maravillarse. Y haremos notar que el sonambulismo natural y la mediumnidad frecuentemente marchan aunados, y hemos explicado precedentemente que los fraudes debidamente comprobados de Mme. Blavatsky no obligaban a negarle toda facultad medi\u00famnica. As\u00ed pues, podemos admitir que desempe\u00f1\u00f3 a veces el papel de \u00abm\u00e9dium escribiente\u00bb; mas, como sucede muy frecuentemente en tales circunstancias, lo que ella escrib\u00eda entonces no era m\u00e1s que el reflejo de sus propios pensamientos y de los de aquellos que la rodeaban.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la procedencia de los libros utilizados por Mme. Blavatsky en Nueva York, algunos de los cuales pod\u00edan ser muy raros y dif\u00edciles de hallar, sabemos por Mme. Emma Hardinge Britten, ex miembro de la primera Sociedad Teos\u00f3fica y miembro tambi\u00e9n de la H. B. of L., que: \u00abCon el dinero de la Sociedad, Mme. Blavatsky compr\u00f3 y guard\u00f3, en su calidad de bibliotecaria, muchos libros raros cuyo contenido apareci\u00f3 en Isis Develada\u00bb. Adem\u00e1s, vimos anteriormente que hered\u00f3 la biblioteca del bar\u00f3n de Palmes, la que conten\u00eda especialmente manuscritos que fueron utilizados de un modo similar, como lo expuso el doctor Cowes, y que junto con las cartas del Swami Dayanando Saraswati tuvieron el honor de ser transformados ulteriormente en comunicaciones de \u00abMahatmas\u00bb. Finalmente, tambi\u00e9n pudo hallar fuente en los papeles de Felt y en los libros utilizados por \u00e9ste para preparar sus conferencias sobre la magia y la \u00abK\u00e1bala Egipcia\u00bb, elementos que le dej\u00f3 cuando desapareci\u00f3; es a Felt a quien parece deberse la primera idea de la teor\u00eda de los \u00abelementales\u00bb, y que atribuy\u00f3 gratuitamente a los antiguos egipcios.<\/p>\n<p>En cuanto a las doctrinas propiamente orientales, Mme. Blavatsky tan s\u00f3lo supo del Brahmanismo e incluso del Budismo lo que cualquiera persona puede saber, y no lo comprendi\u00f3 mucho, como lo prueban las teor\u00edas que les aplica y tambi\u00e9n los contrasentidos que comete a cada instante en el empleo de t\u00e9rminos s\u00e1nscritos. Adem\u00e1s, Leadbeater ha reconocido formalmente que: \u00ab&#8230;ella ignoraba el s\u00e1nscrito\u00bb, y que: \u00ab&#8230;el \u00e1rabe parece ser la \u00fanica lengua oriental que haya conocido\u00bb \u2014 sin duda la hab\u00eda aprendido durante su permanencia en Egipto \u2014, y a esta ignorancia del s\u00e1nscrito atribuye la mayor\u00eda de las dificultades de la terminolog\u00eda teos\u00f3fica, dificultades tan notables que determinaron a Mme. Besant a substituir por equivalentes en idioma ingl\u00e9s la mayor\u00eda de los t\u00e9rminos de origen oriental. Estos eran tomados muy frecuentemente en un sentido que jam\u00e1s tuvieron en realidad de verdad. Vimos ya un ejemplo a prop\u00f3sito de la palabra \u00abMahatma\u00bb, la que fu\u00e9 substituida por \u00abAdepto\u00bb, y hallaremos otro en la expresi\u00f3n \u00abkarma\u00bb que, a pesar de todo, fu\u00e9 conservada. Algunas veces Mme. Blavatsky forjaba palabras que no pueden existir en s\u00e1nscrito bajo la forma que ella les da, como \u00abGohat\u00bb; que parece ser una corruptela de \u00abMahat\u00bb; en otras oportunidades, con elementos tomados de lenguas orientales diversas fabricaba sus expresiones, y as\u00ed se hallan algunas compuestas mitad de s\u00e1nscrito y mitad de tibetano o mog\u00f3lico, como \u00abdevachan\u00bb en lugar del s\u00e1nscrito \u00abdeva-loka\u00bb, y tambi\u00e9n \u00abDhyan-Chohan\u00bb por \u00abDhyani-Bouddha\u00bb. Adem\u00e1s, y hablando de un modo general, esos t\u00e9rminos orientales, empleados algo err\u00f3nea y atravesadamente, casi siempre nos sirven m\u00e1s que para disfrazar conceptos puramente occidentales; en lo que hace al fondo de la cuesti\u00f3n, sirven para desempe\u00f1ar un papel an\u00e1logo al de los \u00abfen\u00f3menos\u00bb; es decir, para atraer una clientela que se deja impresionar y captar f\u00e1cilmente mediante las apariencias, y por ello los teosofistas jam\u00e1s podr\u00e1n renunciar completamente a esos recursos tanto locutivos como de hechos. En efecto, hay muchas personas que son seducidas por lo ex\u00f3tico, incluso por el de calidad m\u00e1s mediocre, y que son perfectamente incapaces de verificar el valor de ese exotismo. Un \u00absnobismo\u00bb de esta especie no es factor extra\u00f1o al \u00e9xito del teosofismo en ciertos medios.<\/p>\n<p>Diremos una palabra m\u00e1s en lo que concierne especialmente al origen de los textos tibetanos calificados de muy secretos, y que Mme. Blavatsky cit\u00f3 en sus obras, de un modo especial las Estancias de Dzyan, incorporadas a la Doctrina Secreta, y la Voz del Silencio. Estos textos contienen muchos pasajes que han sido manifiestamente \u00abinterpolados\u00bb o incluso inventados en todas sus partes, y otros que han sido por lo menos \u00abarreglados\u00bb para conformarlos a las ideas teosofistas; en cuanto a sus partes aut\u00e9nticas, simplemente fueron tomadas de una traducci\u00f3n de fragmentos del Kandjur y del Tandjur, publicada en el a\u00f1o 1836, en el volumen XX de la obra Asiatic Researchs \u2014 Calcuta \u2014, por Alexandre Csoma de K\u00f6ros. Este se\u00f1or, de origen h\u00fangaro y que se hac\u00eda llamar Scander-Beg, era una persona original que hab\u00eda viajado durante mucho tiempo por el Asia Central a fin de descubrir, mediante la comparaci\u00f3n de los idiomas, la tribu de la que procediera su naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Del amalgama de todos esos elementos heterog\u00e9neos que hemos indicado, procedieron las grandes obras de Mme. Blavatsky: Isis Develada y Doctrina Secreta, obras que fueron lo que deb\u00edan ser consiguientemente a tales condiciones de origen, o sea: compilaciones indigestas y sin orden, verdaderos caos en los que algunos documentos interesantes se encuentran como ahogados en medio de un c\u00famulo de aserciones sin valor alguno. Sin duda, ser\u00eda perder tiempo procurar buscar all\u00ed dentro lo que puede ser hallado mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente en otros sitios. Adem\u00e1s, abundan los errores y las contradicciones, de modo tal que las opiniones m\u00e1s opuestas pueden hallar en esa obra su justificaci\u00f3n. Por ejemplo: se dice sucesivamente que hay Dios y luego que no lo hay; que el \u00abNirvana\u00bb es aniquilaci\u00f3n y luego que es todo lo contrario; que la metempsicosis es un hecho y despu\u00e9s que es una ficci\u00f3n; que el vegetarianismo es indispensable para el \u00abdesarrollo ps\u00edquico\u00bb y m\u00e1s adelante que es simplemente \u00fatil, y as\u00ed por lo dem\u00e1s. Pero todo esto se comprende sin hacer gran esfuerzo, pues, aparte de que las ideas de Mme. Blavatsky variaban en gran medida, escrib\u00eda tambi\u00e9n con una rapidez prodigiosa, sin referirse ni verificar jam\u00e1s las fuentes ni, probablemente, a lo que antes hab\u00eda ya escrito. Sin embargo, esta obra tan defectuosa es la que ha constitu\u00eddo siempre el fondo de la ense\u00f1anza teosofista, y a pesar de las correcciones que se le han hecho bajo el pretexto de \u00abinterpretaci\u00f3n\u00bb, goza siempre en la Sociedad de una autoridad incontestada, y si no contiene la doctrina \u00edntegra, completa, por lo menos contiene los principios fundamentales, en tanto cuanto sea posible hablar de doctrina y de principios cuando se est\u00e1 frente a un conjunto tan incoherente.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de autoridad incontestada, la aplicamos sobre todo a la obra Doctrina Secreta, pues no parece deberse otro tanto a la obra Isis Develada. As\u00ed, por ejemplo, al determinar Leadbeater una especie de \u00abplan de estudios\u00bb para el teosofismo, recomienda vivamente la primera de estas dos obras, a la que llama \u00abEl libro mejor entre todos\u00bb, pero ni siquiera menciona a la segunda. Indicaremos aqu\u00ed una de las razones principales de esa reserva, que se explica f\u00e1cilmente: es la comparaci\u00f3n de estas dos obras lo que hace resaltar de un modo muy especial las variaciones y contradicciones que se\u00f1alamos poco antes. Entre otras cosas, escribi\u00f3 Mme. Blavatsky en Isis Develada: \u00abLa reencarnaci\u00f3n, es decir, la aparici\u00f3n de un mismo individuo, o m\u00e1s bien de su m\u00f3nada astral, dos veces en un mismo planeta, no es una regla en la naturaleza; es una excepci\u00f3n, como el fen\u00f3meno teratol\u00f3gico de un ni\u00f1o con dos cabezas. Es precedida por una violaci\u00f3n de las leyes arm\u00f3nicas de la naturaleza y no sucede sino cuando esta \u00faltima, procurando restablecer su equilibrio quebrado, rechaza violentamente a la vida terrestre a la m\u00f3nada astral tomada del c\u00edrculo de necesidad por crimen o por accidente\u00bb. Es f\u00e1cil reconocer en ese pasaje la influencia de la H. B. of L. Efectivamente: la ense\u00f1anza de esta Hermandad, aun cuando sea absolutamente \u00abantireencarnacionista\u00bb en tesis general, admite sin embargo, bien err\u00f3neamente, algunos casos excepcionales, y exactamente tres: el de los ni\u00f1os que nacen muertos o mueren de poca edad, el de los idiotas de nacimiento y, finalmente, el de las encarnaciones \u00abmesi\u00e1nicas\u00bb voluntarias, que se producir\u00edan aproximadamente cada seiscientos a\u00f1os (al final de cada uno de los ciclos llamados Naros por los caldeos), pero sin que el mismo esp\u00edritu se encarne nunca m\u00e1s de una vez, y sin que haya consecutivamente dos encarnaciones similares en una misma raza. Los dos primeros de estos tres casos son los que Mme. Blavatsky ha podido comparar a \u00abfen\u00f3menos teratol\u00f3gicos\u00bb. M\u00e1s adelante, cuando el teosofismo se torn\u00f3 \u00abreencarnacionista\u00bb, estos dos mismos casos continuaron siendo casos de excepci\u00f3n, pero en el sentido de que se admite la posibilidad de una reencarnaci\u00f3n inmediata, mientras que para los casos normales se supon\u00eda entonces, como ya lo dijimos, un intervalo de mil quinientos a\u00f1os. Por otra parte, Mme. Blavatsky di\u00f3 en afirmar que: \u00ab&#8230;los que no han comprendido son los que acusan al autor de Isis Develada de haber hablado contra la reencarnaci\u00f3n; cuando se escribi\u00f3 esa obra no hab\u00eda ninguno, entre los esp\u00edritus ingleses y norteamericanos, que creyera en la reencarnaci\u00f3n, y lo que se dijo sobre este tema fu\u00e9 destinado a los esp\u00edritus franceses, cuya teor\u00eda es absurda y carece de filosof\u00eda&#8230; y que creen en una reencarnaci\u00f3n inmediata y arbitraria\u00bb. Sin embargo, fu\u00e9 a estos esp\u00edritus de la escuela de Allan Kardec, a la que perteneci\u00f3 anteriormente, a quienes Mme. Blavatsky pidi\u00f3 la idea de la reencarnaci\u00f3n, aun cuando le hiciera algunas modificaciones o introdujera perfeccionamientos, si se quiere, para hacerla m\u00e1s \u00abfilos\u00f3fica\u00bb, cuando la retom\u00f3 despu\u00e9s de haberla abandonado temporariamente por estar bajo otras influencias. En cuanto al pasaje de Isis Develada que hemos citado, est\u00e1 muy claro y es de f\u00e1cil comprensi\u00f3n: no se discute sobre las modalidades de la reencarnaci\u00f3n, no se hace cuesti\u00f3n acerca de si es inmediata o si se difiere; es la reencarnaci\u00f3n misma que, en la generalidad de los casos, se rechaza pura y simplemente. Una vez m\u00e1s se nota aqu\u00ed, evidentemente, la mala fe de Mme. Blavatsky, y se comprueba que es ella la primera en sostener que se hab\u00eda comprendido mal su pensamiento cuando se descubri\u00f3 en sus escritos alguna aserci\u00f3n molesta, o hasta alguna contradicci\u00f3n formal. Sus continuadores habr\u00edan de seguir ese ejemplo, empe\u00f1osamente, cada vez que fuera de su agrado introducir en la ense\u00f1anza teosofista alg\u00fan cambio m\u00e1s o menos importante.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content -->\n<!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para seguir profundizando sobre los enga\u00f1os y horrores de Madame Blavatsky, hemos tomado como muestra dos cap\u00edtulos del genial y bien fundamentado libro de Ren\u00e9&#8230;<\/p>\n<div class=\"more-link-wrapper\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/?p=554\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Ren\u00e9 Gu\u00e9non contra Blavatsky<\/span><\/a><\/div>\n<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><br \/>\n<!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":426,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[124,123,161,157,159,125,158,160],"class_list":["post-554","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","tag-blavatsky","tag-madame-blavatsky","tag-mme-blavatsky","tag-rene-guenon","tag-sociedad-teosofica","tag-solovioff","tag-teosofia","tag-teosofismo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/426"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=554"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":556,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions\/556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gnosisprimordial.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}