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Mes: Febrero 2015

La Colmena y la Abeja

Por Maximiliano Diaz

En la colmena todas los cuerpos de las abejitas (pseudo-individuos) son animados por una misma mente colectiva, la “Mente de la Colmena”.

En cada cuerpo individual “aquello que mira por los ojos” o que “siente por las antenitas” es siempre una sola cosa y la misma: La Mente de la Colmena.

Es como una misma imágen televisiva que aparece en la pantalla de todos los televisores o como una misma voz radiofónica que sale por los parlantes de todas las radios, los televisores y los aparatos de radio son muchos, pero la imágen televisiva y la voz radiofónica es siempre la misma.

Lo mismo sería en un mundo completamente “entelequiado” en el que cada pasú ya hubiese alcanzado la perfección final, los cuerpos entelequiales de los pasúes evolucionados serían muchos pero una misma Psiquis animaría a todos esos cuerpos, el Manú, la Mente de la Humanidad Una animaría simultáneamente a todos esos cuerpos como un titiritero que mueve a infinidad de marionetas.

“Aquello” que mira por todos los ojos y que habla por todas las bocas es siempre Una sola y misma cosa: La Mente Cósmica, el Alma Universal….el Uno, el demiurgo, ordenador de la materia. (Que aburrido y monótono debe ser un mundo así donde Todo es Uno) Igual que en la colmena (o en el hormiguero)

En la colmena cada abejita es un pseudo-individuo porque a pesar de tener un cuerpo separado, a pesar de aparentar ser una unidad autónoma e independiente, en realidad es una especie de órgano o miembro de un inmenso cuerpo colectivo que opera como una unidad indivisible, LA INDEPENDENCIA NO EXISTE, cada abeja es mutuamente interdependiente con todo el resto y esta interdependencia mutua es tan sólida y monolítica que se puede afirmar lo siguiente:

“una abeja no existe por sí misma sin el resto de las otras, LO QUE EXISTE ES LA COLMENA”

La abeja individual es sólo una abstracción abstraída de la totalidad, veamos un ejemplo:

El espacio tridimensional posee tres dimensiones, largo, ancho y alto, pero esas tres dimensiones son tres abstracciones abstraídas de la totalidad que es el espacio, ninguna de esas tres dimensiones existe por sí misma sin las otras dos, no existe el largo por sí mismo independientemente del ancho y el alto, por el contrario, largo ancho y alto son mutuamente interdependientes, no existe uno sin los otros, lo que existe es el espacio.

Lo mismo es con las abejitas en la colmena, lo que una hace afecta a todo el resto y viceversa, en la colmena no existe la exclusividad.

En la colmena cada abejita trabaja por el bien de la comunidad, no por el bien propio, es que en realidad las abejas no son seres vivientes, EL UNICO VERDADERO SER ES LA COLMENA, las abejitas son células, órganos, miembros, extensiones de ese UNICO SER. Si alguna abeja trabajara por el bien propio en lugar del bien común eso sería interpretado como un maligno cáncer por la mente colectiva, una calamidad, una enfermedad.

En la colmena todas las abejitas están unidas por un mismo pegamento universal, por una misma miel, viscosa, pesada y pegajosa, esa mielpegamento es el “amor universal” (una verdadera peste execrable para un verdadero individuo ajeno y extraño a la colmena).

A la abeja no le es siquiera posible plantearse tal cosa como “ser libre e independiente de la Mente Colectiva”, tal planteo está más allá de su naturaleza, para la abeja La Colmena es Todo lo que hay y “no hay más que la colmena” no hay un “más allá de la colmena” ESO ES INCONCEBIBLE, INIMAGINABLE.

Sólo un elemento extraño, ajeno a la colmena, sólo “algo” que no es de la colmena, “algo” que es de otra parte, tiene la capacidad de plantearse tal cosa como “ser libre de la colmena y de la Mente Una, La Mente Colectiva.

Pero si tal elemento extraño existiese, si “algo” en la colmena hablara de ser libre de la colmena y ser libre de la Mente Colectiva eso sería horripilante para las abejitas, ese elemento extraño que anhela libertad sería interpretado como “demente” por las abejas, ya que sólo un insano, un verdadero demente encontraría desagradable al “orden de la colmena” si el orden de la colmena es sumo bien ¿Quién podría anhelar ser libre de ese orden? Sólo un alienado, un insano.

En la antigua URSS el estado declaraba insanos a los disidentes y los internaba en clínicas psiquátricas ya que sólo un insano, un demente podría disentir con el sumo bien y la suma perfección que era el orden soviético.

Quizás en un futuro no muy lejano, el Estado Mundial Planetario declare insano a todo aquél que manifieste poseer un Yo individual exclusivo (un Yo noológico reflejo del Yo Infinito) y lo interne en una clínica para su tratamiento, reeducación, rehabilitación, etc.

Quizás en un futuro no muy lejano el Consejo Mundial de la Salud de la ONU del Mundo Uno, de la Humanidad Una, decrete que el sólo hecho de “creer” poseer un Yo individual y exclusivo es claro síntoma de demencia.

A la abeja le es imposible plantearse siquiera un “afuera de la colmena” es como un pez que sólo conoce y sólo puede conocer las profundidades del océano, si un día se encontrara con una tortuga y la tortuga le dijese: -he estado fuera del Océano, he estado caminando en la playa, en la arena- El pez respondería: ¿quieres decir que has estado nadando en el agua? Y la tortuga respondería: -no, no he dicho nadando sino caminando en la arena- A lo que el pez replicaría: -no existe tal cosa como arena y playa y caminar, sólo existe el océano, el agua-

E inútil sería todo esfuerzo de la tortuga por tratar de comunicar al pez su experiencia en la playa, simplemente está más allá de la capacidad del pez.

A Bera y Birsa les resultaba absolutamente inconcebible que los Serafim Nefilim no hubiesen sido creados por el Uno, semejante cosa simplemente estaba más allá de su capacidad de comprensión y esto no es una fantasía de la Novela Mágica.

A los sinarcas, a los pasúes y viryas dormidos (cristianos-judíosmusulmanes-
budistas-hinduístas-vedantistas-ateos, etc.) les resulta absolutamente inconcebible la idea de un mundo increado incognoscible que no tenga nada que ver con este universo creado, pueden concebir todos los infinitos planos y subplanos de existencia, dimensiones, multiversos, etc. que sean pero siempre dentro de este Universo Uno, no conciben un “afuera del universo” tal idea les resulta ridícula.

Sólo el gnóstico puede concebir un verdadero “más allá de este universo maldito”. ¿Qué es lo que ocurre? Este universo es un universo mental como afirma “el principio hermético de mentalismo” del Siddha Leal Hermes Trismegisto (quizás Lúcifer o Wotan)

Veamos un ejemplo fantasioso:

Imaginemos un enorme disco de arcilla en el que están modelados en bajorrelieve gran cantidad de diferentes animales, imaginemos que esos animales modelados en bajorrelieve son figuras vivientes, el conejo de arcilla “cree ser un conejo” el oso de arcilla “cree ser un oso” el mono de arcilla “creía ser solamente un mono” pero este mono posee una capacidad de “darse cuenta” muy grande y se ha dado cuenta de que él no es solamente el mono sino que en realidad él es todos los demás animales, se ha dado cuenta de que él es “el disco de arcilla”….y su capacidad de comprensión fue aún más allá, el mono llegó a LA REALIDAD ULTIMA, se dió cuenta de que no existen ni el mono ni el oso ni el conejo ni tan siquiera el disco de arcilla, el sustrato ultérrimo que sustenta al disco y a todos los animales es…. “la arcilla” YO SOY ARCILLA dijo el mono, sólo la arcilla ES o “LO QUE ES, ES LA ARCILLA” “LA ARCILLA ES LA REALIDAD ULTIMA, SOLO EXISTE LA ARCILLA, LA PRIMERA SIN SEGUNDA, “LA ARCILLA UNA”…exclamó sacralizantemente, TEATRALMENTE el momo, embargado maniáticamente por un
sentimiento maternal de compasión infinita por todas y cada una de las figuras animalescas de arcilla.

Sólo hasta aquí puede llegar el mono de arcilla, no puede trascender al sustrato último que lo sustenta ¿cómo podrían las imágenes de arcilla trascender al sustrato final que las sustenta a todas? NO PUEDEN.

Lo mismo es con un “universo mental” todo este universo y lo que hay en él es una creación mental del demiurgo.

Este universo existe en la mente del Uno y todo lo que hay en este universo no son sino “imágenes mentales” ideas y pensamientos de esa Mente Una, todo lo que hay en este universo no son sino desdoblamientos y subdesdoblamientos de la Mente Una, emanaciones y subemanaciones de esa Mente, extensiones y sub extensiones de esa Mente.

La ideas e imágenes mentales de esa Mente Una son “ideas vivientes” “imágenes vivientes” “pensamientos vivientes” o “entidades” que sólo poseen vida “dentro de esa mente” porque SON ESA MENTE VIVIENTE Ideas vivientes o “entidades” de autonomía relativa, pensadas y emanadas, por ejemplo:

La idea viviente del Universo Material (Logos Cósmico)
La Idea viviente de la Vía Lactea (Logos Galáctico)
La idea viviente del sistema solar (Logos Solar)
La idea viviente del planeta Tierra y sus cuatro reinos mineral, vegetal, animal y humano (Logos Planetario o Sanat Kumara-Jehová Satanás)
La idea viviente de La Humanidad y del ser humano (El Manú)
La idea Viviente de una raza raíz (El Manú raíz)
La idea viviente de “fulanito” (el alma creada, pensada y emanada de “fulanito”)

Todas estas ideas vivientes o “entidades” son a la mente del demiurgo lo que los pensamientos e imágenes mentales de un hombre son a la mente de ese hombre.

Todas estas “entidades” son como las figuras de arcilla modeladas en bajorrelieve en el disco de arcilla: UN MISMO SUSTRATO ULTERRIMO LAS SOSTIENE A TODAS, ese sustrato final es la MENTE ABSOLUTA del Uno, el Akasha-Parabramico, etc. aquello que existe antes de que todo exista y que sigue existiendo cuando ya nada existe, bla-bla-bla. (con solemnidad sacralizante).

¿Cómo podrían las ideas e imágenes mentales “vivientes” de esa Mente trascender al sustrato ultérrimo que las sostiene a todas? NO PUEDEN ¿Cómo podrían las ideas e imágenes de esa mente concebir un “afuera de la Mente Absoluta que las sostiene a todas, esa Mente en la que todas las imágenes e ideas SON, VIVEN Y ESTAN? NO PUEDEN “en EL (el Uno) vivimos nos movemos y somos” dice el Apóstol de los gentiles, Pablo de Tarso, el gran estafador y propagador del mito de Jesús ¡Claro! la abeja no puede concebir un más allá de ÉL.

¿Cómo podrían las imágenes e ideas vivientes de la egocéntrica, maniática, excluyente, caótica y autista “MENTE UNA” concebir la existencia de Otra Mente Absoluta, de Otro Infinito? NO PUEDEN, les está vedado como al ojo humano ver el ultravioleta o el infrarrojo. Sólo el Gnóstico, “un elemento extraño, ajeno y externo a la colmena” puede.

Veamos algunos pasajes del Kybalión escrito por la abeja William Walker Atkinson bajo el seudónimo de “Tres Iniciados”

Dice la abeja Atkinson:

Pero ¿qué es en verdad el universo, si no es EL TODO ni ha sido creado por EL TODO habiéndose separado en fragmentos? ¿Qué otra cosa puede ser, de qué otra cosa puede estar hecho? Ésta es la gran cuestión.

Examinémosla cuidadosamente. Encontramos aquí que el «principio de correspondencia» (ver Capítulo 1) viene aquí en nuestra ayuda. El viejo axioma hermético, «Como es arriba es abajo», puede ser puesto en servicio en este punto. Tratemos de conseguir un vislumbre de los trabajos en planos superiores examinando aquéllos en el nuestro propio. El principio de correspondencia debe aplicarse a éste, así como a otros problemas.

¡Veamos! En su propio plano de existencia, ¿cómo crea el hombre? Bien, primero, puede crear haciendo algo a partir de materiales externos. Pero esto no servirá, pues no hay materiales fuera del TODO con los que pueda crear. Bien, entonces, en segundo lugar, el hombre pro-crea o reproduce su especie por el proceso de engendramiento, que es automultiplicación conseguida transfiriendo una porción de su sustancia a su retoño. Pero esto no bastará, porque EL TODO no puede transferir o sustraer una porción de sí mismo, ni puede reproducirse o multiplicarse –en el primer lugar habría una separación, y en el segundo caso una multiplicación o adición al TODO, siendo ambos pensamientos un absurdo-. No hay un tercer modo en que cree el HOMBRE? ¡Sí, lo hay; él CREA MENTALMENTE! Y al hacerlo así no utiliza ningunos materiales externos ni se reproduce a sí mismo, y sin embargo su espíritu compenetra la creación mental.

Siguiendo el principio de correspondencia, estamos justificados en considerar que EL TODO crea el universo MENTALMENTE, de una manera semejante al proceso por el que el hombre crea imágenes mentales.

Y aquí esdonde el dictamen de la razón concuerda con el dictamen de los iluminados, como se muestra por sus enseñanzas y escritos. Tales son las enseñanzas de los sabios. Tal fue la enseñanza de Hermes.

EL TODO no puede crear en ningún otro modo excepto mentalmente, sin usar material (y no hay ninguno que usar), o reproduciéndose a sí mismo (que es también imposible). No hay escape de esta conclusión de la razón, que, como hemos dicho, coincide con las más elevadas enseñanzas de los iluminados. Igual que tú, estudiante, puedes crear un universo propio en tu mentalidad, así crea EL TODO universos en su propia mentalidad. Pero tu universo es la creación mental de una mente finita, mientras que el del TODO es la creación de una infinita. Las dos son similares en clase, pero infinitamente diferentes en grado. Examinaremos más de cerca el proceso de creación y manifestación, conforme procedamos. Pero éste es el punto a fijar en vuestras mentes en esta etapa: EL UNIVERSO, Y TODO LO QUE CONTIENE, ES UNA CREACIÓN MENTAL DEL TODO. ¡Ciertamente, en verdad, TODO ES MENTE!

Hasta aquí la sacralizante abeja Atkinson está en lo correcto: este universo es una creación mental de una Mente, pero para la abeja esta Mente es TODO lo que hay, no le es posible saber ni concebir siquiera que existan “otras Mentes” absolutas, infinitas y aún superiores a la mente que ha creado este “universo mental”, la abeja ni siquiera sabe ni puede concebir que la Mente a la que ella llama el TODO es la mente del Uno y que ese ser que se autodenomina el Uno, “quizás no sea sólo mente” para la abeja “EL TODO ES MENTE” y esa mente es todo lo que hay.

Sigue diciendo la abeja Atkinson:

Pero el punto de vista absoluto muestra meramente un lado del cuadro -el otro lado es el relativo-. La verdad absoluta ha sido definida como «las cosas tal como la mente de Dios las conoce», mientras que la verdad relativa es «las cosas tal como la razón más elevada del hombre las entiende». Y así mientras que para EL TODO el universo debe ser irreal e ilusorio, un mero sueño o el resultado de una meditacion; no obstante, para las mentes finitas que forman una parte de ese universo, y lo ven a través de facultades mortales, el universo es muy real en verdad, y debe ser considerado así. Al reconocer el punto de vista absoluto, no debemos cometer el error de ignorar o negar los hechos y fenómenos del universo tal como se presentan a nuestras facultades mortales -no somos EL TODO, recordad….

Bajo cualquier hipótesis el universo en su aspecto externo es cambiante, siempre fluyente y transitorio y por consiguiente, vacío de sustancialidad y realidad-. Pero (notad el otro polo de la verdad) bajo cualquiera de las mismas hipótesis, estarnos compelidos a ACTUAR Y VIVIR como si las cosas fugaces fuesen reales y sustanciales.

Vean como la obedientísima y sacralizante abeja, es decir: el esclavo, acepta mansa y dócilmente, sin protestar el mandato del Amo, es que “rebelarse” ni siquiera está en la naturaleza de la abeja, sólo un “elemento extraño” a la colmena puede rebelarse contra el Amo, sólo el gnóstico puede escupir desdeñosamente a este ilusorio y satánico “universo mental”, este “adefesio creado”.

Dice solemnemente el sacralizante Atkinson:

La cuestión es: «¿POR QUÉ crea universos EL TODO?» La cuestión puede ser preguntado en formas diferentes, pero la de arriba es el grano de la encuesta. Los hombres se han esforzado duramente por responder a esta pregunta, pero aún no hay ninguna respuesta digna del nombre. Algunos han imaginado que EL TODO tenía algo que ganar con ello, pero esto es absurdo, pues ¿qué podría ganar EL TODO que no poseyera ya? Otros han buscado la respuesta en la idea de que EL TODO «deseaba algo que amar»; y otros que creó por placer o entretenimiento; o porque «estaba solo»; o para manifestar su poder; todas ellas explicaciones e ideas
pueriles, pertenecientes al período infantil del pensamiento.

Otros han buscado explicar el nústerio asunúendo que EL TODO se encontró «compelido» a crear, en razón de su propia «naturaleza interna» – su «instinto creativo» -. Esta idea está más avanzada que las otras, pero su punto débil recae en la idea de que EL TODO sea «compelido» por algo, interno o externo. Si su «naturaleza interna», o «instinto creativo», lo compelió a hacer algo, entonces la «naturaleza interna» o «instinto creativo» sería el absoluto, en vez del TODO, y por tanto acordemente esa parte de la proposición cae. Y, sin embargo, EL TODO crea y manifiesta, y parece encontrar alguna clase de satisfacción en hacerlo así. Y es difícil
escapar a la conclusión de que en algún grado infinito debe tener lo que correspondería a una «naturaleza interna», o a un «instinto creativo», en el hombre, con deseo y voluntad correspondientemente infinitos. No podría actuar a no ser que quisiera actuar; y no querría actuar a no ser que desease actuar; y no desearía actuar a no ser que obtuviese alguna satisfacción por ello. Y todas estas cosas pertenecerían a una «naturaleza interna», y podrían ser postuladas como existiendo de acuerdo con la ley de correspondencia. Pero aún preferimos pensar en EL TODO como actuando enteramente LIBRE de cualquier influencia, interna tanto
como externa. Ése es el problema que yace en la raíz de la dificultad -y la dificultad yace en la raíz del problema. Hablando estrictamente, no podría decirse que hubiese una «razón» cualquiera para que actuase EL TODO, pues una «razón» implica una «causa», y EL TODO está por encima de causa y efecto, excepto cuando quiere convertirse en causa, en cuyo momento el principio se pone en movimiento. Así que, veis, la materia es impensable, igual que EL TODO es incognoscible. Igual que decimos que EL TODO meramente «ES», así estamos compelidos a decir que «EL
TODO ACTÚA PORQUE ACTUA». Al final de todo, EL TODO es toda razón en sí mismo; toda ley en sí mismo; toda acción en sí mismo; y puede decirse, de modo plenamente cierto, que EL TODO es su propia razón, su propia ley, su propio acto; o aún más lejos, que EL TODO, su razón, su acto, su ley son UNO, siendo todos nombres para la misma cosa. En la opinión de aquellos que os están dando las lecciones presentes, la respuesta está encerrada en el SER INTERNO del TODO, junto con su secreto de existencia. La ley de correspondencia, en nuestra opinión, se extiende sólo hasta ese aspecto del TODO, del que puede hablarse como «el aspecto de DEVENIR». Detrás de ese aspecto está «el aspecto de SER», en el que todas las leyes se pierden en LEY-, todos los principios se funden en PRINCIPIO, y EL TODO, PRINCIPIO y SER, son IDÉNTICOS, UNO Y LO MISMO. Por consiguiente, la especulación metafísica sobre este punto es fútil. Entramos aquí en la cuestión meramente para mostrar que reconocemos la pregunta, y también el absurdo de las respuestas ordinarias de la metafísica y la teología. En conclusión, puede ser de interés para nuestros estudiantes saber que mientras que algunos de los instructores
herméticos, antiguos y modernos, se han inclinado más bien en la dirección de aplicar el principio de correspondencia a la cuestión, con el resultado de la conclusión de la «naturaleza interna»; sin embargo, las leyendas dicen que HERMES el Grande cuando se le preguntó esta cuestión por sus estudiantes avanzados, les respondió PRESIONANDO SUS LABIOS FIRMEMENTE JUNTOS y no diciendo una palabra, indicando que NO HABÍA RESPUESTA. Pero también podía haber pretendido aplicar el axioma de su filosofía, de que: «Los labios de la sabiduría están
cerrados, excepto para los oídos del entendimiento», creyendo que incluso sus estudiantes avanzados no poseían el entendimiento que les titulaba para la enseñanza. En cualquier caso, si Hermes poseyó el secreto, dejó de impartirlo, y hasta donde el mundo está concedido LOS LABIOS DE HERMES ESTÁN CERRADOS respecto a él. Y donde el gran Hermes vaciló en hablar, ¿qué mortal puede osar enseñar?

A mí, en cambio, me parece estar viendo al Siddha Leal Hermes con una sonrisa luciférica en sus labios y apretando fuertemente los labios para no soltar una carcajada, pensando para sus adentros: ¿Qué porqué crea el Uno? ja ja ja ¡Si os lo dijere no me creeréis! ja ja ja Lo cierto es que el Siddha Leal Hermes nos ha dejado una herramienta para lograr lo imposible, lo prohibido: comprender al Absoluto, aprehender a lo supuestamente inaprehensible, comparar a “Lo Incomparable”.

La herramienta es el principio hermético de correspondencia que dice así: “como es en el demiurgo es en el pasú, como es en el pasú es en el demiurgo” (Regla infalible). La voy a usar de un modo perfectamente correcto pero que no sería del
agrado del sacralizante Atkinson:

“Así como más allá de la esfera sensorial del pasú está el macrocosmos, así también más allá de la Mente del Uno está el verdadero mundo Increado Incognoscible”

El verdadero mundo Increado es el correspondiente en el demiurgo al macrocosmos “exterior” percibido por la esfera sensorial del pasú (como es en el demiurgo es en el pasú y viceversa)

“Lo que dista la imagen mnemónica de un árbol en la mente (memoria)del pasú de un verdadero árbol de madera en el bosque es semejante a lo que dista el arquetipo árbol en la mente del demiurgo de la idea pura del verdadero árbol increado en el mundo incognoscible”.

El arquetipo árbol en la mente del demiurgo es el correspondiente a la imágen mnemónica de un árbol en la mente del pasú.
(como es en el pasú es en el demiurgo, mal que le pese a la abeja esclava Atkinson)

Veamos tres ejemplos de “pasúes con cuerpos entelequiales” que han alcanzado la autonomía óntica y la independencia del tiempo trascendente del macrocosmos, tres ejemplares abejas del “enjambre ascendido” ¿No tengo razón cuando digo que “EL que mira a través de esos tres pares de ojos” es siempre el mismo? Uno solo es el Mismo que mira a través de esos tres pares de ojos, como una misma imagen televisiva en tres diferentes televisores.

Ojos que aparentan pureza e inocencia infantil, pero que en el fondo son demoníacos, mosnstruosos, satánicos, ojos de apariencia engañosa, como todo en este universo maldito.

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HONOR ET MORTIS
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