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Gnosis Primordial Entradas

Bolivar masón

Simón Bolívar ingresó a la Masonería a los 21 años, en Cádiz, en su segundo viaje a Europa, en enero de 1804, ya viudo de María Teresa Toro, después de ocho meses de su matrimonio.

Había partido el 23 de octubre de 1803 y permanece tres años y medio en el viejo continente, de donde regresa a mediados de 1807. En sus tres viajes a Europa, en 1799, 1803 y 1810, permaneció allí algo más de siete años.

Cádiz era un importante centro de actividades masónicas, en cuyas logias había ministros y oficiales de las Secretarías de Estado. Dada la influencia de la Masonería, que venía siendo persistentemente denunciada, el Rey de España, Fernando VI, la había proscrito en 1751. Menéndez y Pelayo cuenta que ya en 1748 había en Cádiz una logia con ochocientos afiliados (Historia de los Heterodoxos Españoles, 1880-1882). En Cádiz, Bolívar se encuentra con sus tíos Esteban y Pedro y se pone en contacto con los patriotas venezolanos y de las demás colonias americanas Cádiz era el puerto con los mayores nexos de España con sus dominios de ultramar y gente importante de todos los continentes se movía allí entre las agitadas actividades comerciales y las influencias de las nuevas ideas. Se trataba de terminar con el poder despótico y evitar que los esfuerzos libertarios siguieran siendo indefinidamente postergados. Una concepción que las logias masónicas alentaban con sostenida visión.

A partir de su ingreso a la Orden Masónica, Bolívar lleva una vida muy activa e intensa en Cádiz y, luego, en París, hasta buena parte de 1807. Lúcido y visionario como era, penetró y bebió rápida e intensamente la doctrina masónica, ya muy desarrollada en el Viejo Continente. En la primavera de 1804 llega a París y participa activamente en la Logia San Alejandro de Escocia, en su sede del boulevard Poissoniére, donde reitera sus juramentos de fidelidad al sistema republicano “como el más conveniente al Gobierno de las Américas”. Las reuniones ordinarias se celebraban el primer y tercer miércoles de cada mes.

Militares y médicos eran los profesionales más abundantes, si bien, también, se registraban, en buen número, científicos, abogados, propietarios y varios artistas. Incluso había miembros de la Legión de Honor como lo señala la escritora francesa Gilette Saurat en su biografía sobre Bolívar, de acuerdo con documentos que se conservan en la Biblioteca Nacional de París. El historiador Ramón Díaz Sánchez adquirió en París el documento manuscrito, en lengua francesa, relativo a la recepción masónica de Simón Bolívar en el Grado de Compañero, y que entregó en propiedad, el 1º de octubre de 1956, al Supremo Consejo del Grado 33 de Venezuela. La recepción de Bolívar tuvo lugar, según el Diploma, “el undécimo día del undécimo mes del año de la Gran Luz 5805″, es decir el 11 de noviembre de 1805.

El joven criollo dio entonces las gracias a los asistentes “en un francés fluido y elegante” mientras sus hermanos de la Logia, puestos de pie, lanzaron la triple aclamación tradicional de ¡huzé!, ¡huzé!, ¡huzé! (¡viva, viva, viva!) No era extraño, porque el general Guillermo Miller, que trató a Bolívar en el Perú en 1823-1825, recuerda que tenía una voz gruesa y áspera, que hablaba elocuentemente y, sobre todo, se distinguía en improvisar contestaciones “elegantes y adecuadas”.

Antes de terminar el año de 1806, en fecha que no ha sido posible precisar, Bolívar era promovido al último de los tres grados simbólicos de la Masonería, el de Maestro, tal como figura en un folleto publicado por esa logia. Entre su iniciación masónica en Cádiz y su asistencia a la Logia en París, Bolívar viaja por Europa. El día en que Francia aclamaba delirante a Napoleón, estaba en París, en un apartamento en la rue Saint Honoré, por donde pasó el cortejo; fue el día en que el Papa Pío VII coloca sobre la cabeza de Napoleón, en la Iglesia de Notre Dame, el 2 de diciembre de 1804, la corona de Emperador. “Grande fue –dijo– la aclamación personal y el interés que despertaba su persona.

Mandil y collarin masónicos pertenecientes a Simón Bolivar.

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Bolivar y los judíos

En el proceso de Emancipación de América de la Corona Española, varios fueron los próceres que protagonizaron las luchas en las diferentes regiones del continente. Junto a los “Libertadores de América” colaboraron en esta ardua tarea, muchos judíos que ya residían en la región y que brindaron su apoyo a la campaña de liberación.

El Congreso Judío Latinoamericano presenta en esta oportunidad una compilación de material en la cual se reúne a los principales colaboradores judíos del Libertador Simón Bolívar.

Mordejay Ricardo
Muchos dirigentes judíos colaboraron con los prohombres de la Emancipación Americana. Así, entre los que apoyaron a Simón Bolívar, uno de los casos más conocidos ha sido el del judío de Curaçao, Mordejay Ricardo. Así, por ejemplo, cuando durante su primer exilio, el Libertador pasó por Curaçao, las autoridades inglesas le secuestraron el equipaje. Entonces, solo la exitosa gestión del señor Mordejay Ricardo posibilitó que le reintegrasen sus pertenencias a Bolívar. Además, le consiguió hospedaje en casa de otro judío curaceño, el señor Abraham de Mesa, de la población de Otrabanda.

Mordejay Ricardo colaboró con la causa libertartadora venezolana, especialmente a partir de su visita de ocho días a Caracas, junto al Gobernador de Curaçao, Sir Jaime Cockburn.

En 1814, ante el temor de la entrada de las tropas de Boves a Caracas, Bolívar muy presto sacó a sus hermanas María Antonieta y Juana de esa ciudad; embarcándolas hacia Curaçao, donde el propio Mordejay Ricardo fue anfitrión de las hermanas del Libertador, durante casi dos años.

Homenaje del Correo de Venezuela
Fue una gran satisfacción para la comunidad judía de Venezuela y para las comunidades sefaradies en el mundo, ver que el correo de Venezuela decidió emitir Estampillas dedicadas a Mordejay Ricardo, el gran amigo judío del “Libertador” de America Latina, Simón Bolívar.

Mordejay Ricardo nació en Amsterdam en 1771, hijo de David de Joseph Israel Ricardo y de Batsheva Semag Aboab.

En 1802 fue a establecerse en Curaçao donde se casó con Esther Frois de Bayona, hija de Moises Frois y de Raquel de Sola.

En 1808 fue nombrado por el Rey de Holanda Inspector de Caminos y Traductor e intérprete de Inglés, Holandés, Francés, Español y Portugués.

En 1812 fue nombrado oficial de la policía de Curaçao.

Cuando Simón Bolívar empezó su revuelta contra España, Ricardo dio a Bolívar y a sus hermanas la casa de su suegra, llamada “El Octógono”.

Bolívar quedó muy agradecido a Ricardo por la ayuda y le envió reportes sobre la liberación de Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá.

espués de la liberación, él invitó a sus amigos de Curaçao: Ricardo, José Curiel e Isaac de Sola, así como a otros judíos más, a venir a conocer las tierras liberadas.

Hoy día los descendientes de Ricardo viven en Caracas. José Curiel vino a Coro, en Venezuela y su bisnieto fue Ministro de Obras Públicas de Venezuela. Isaac de Sola, heroico descendiente del Rabino Ibn Daud de Sola, de Granada, es conocido como el General Juan de Sola que tomó parte en la Guerra de Liberación y quedó inválido en la batalla de Puerto Cabello.

En las estampillas se ve el retrato de Mordejay Ricardo y la pintura de Bolívar y Ricardo, caminando cerca del Octógono que se ve en el fondo.

Homenaje del Correo de las Antillas Holandesas
Al pisar por primera vez la tierra de Curaçao en 1812, Simon Bolívar no fue bien recibido por el gobierno inglés de la Isla. Al contrario, a su arribo, sus bagajes fueron confiscados.

Pero esta visita de Bolívar fue muy importante para la liberación del Norte de America Latina.

Bolívar encontró allí al Dr. Mordejay Ricardo, judío sefaradí, ferviente defensor de la lucha emancipadora latinoamericana. Bolívar aceptó su amistad, y también la oferta de Ricardo de recibir a sus hermanas, Juana y María Antonia, en la casa de la suegra de Ricardo, Sra. de Sola.

La casa, llamada “El Octógono”, fue donada por la compañía sefaradí S.E.L. Maduro para servir como el Museo Bolívar

El Soldado Abraham Meyer
Es interesante la descripción biográfica de un judío alemán que sirvió a las órdenes del Libertador Simón Bolívar, Abraham Meyer, que fuera soldado venezolano con el nombre de Heinrich Meyer.

Al respecto, nos remitiremos a la reciente relevación del reconocido investigador chileno Günter Böhm, quien ha realizado un interesante aporte, al describir los aspectos biográficos de un judío que fue camarada de armas del libertador Simon Bolívar.

Era el hijo mayor de una familia judeoalemana de Dessau. El jovencito Meyer ya en sus años adolescentes soñaba con estudios de agricultura, cosa que contrariaba a su padre pues no había posibilidades para que un judío trabajase en la campiña alemana. En 1819 era un jovencito veinteañero, cuando abandonó su hogar para llegar, en primera instancia, al puerto norteño de Hamburgo.

Allí ofreció su trabajo a una embarcación a cambio del pasaje; se sorprendió gratamente cuando supo que un barco velero de Venezuela transportaba emigrantes, para trabajar en otro país. Solo al llegar al puerto caribeño, se enteró que todos los que como él había llegado, eran ya ciudadanos y soldados de la República de Venezuela.

También se instruyó en los estudios y a Bolívar le resultaba muy importante contar con soldados capacitados, como este joven ahora llamado Heinrich Meyer.

El joven judío alemán fue un héroe en la lucha por la independencia de Venezuela y se ganó incluso varias condecoraciones.

Luego de concluida la guerra contra España y firmado el tratado de paz, Bolívar no tenía con qué pagarle a sus soldados los sueldos atrasados; por lo que, en compensación, les entregó tierras para su cultivo. Y de este modo se cumplió el viejo sueño agricultor de Abraham Heinrich Meyer.

En un viaje a Alemania, enfermó por la infección de una antigua herida de guerra, falleciendo en 1843 en Hamburgo. Las autoridades de Caracas quisieron levantar un monumento a su memoria, pero su hermano Martín, albacea del difunto, agradeció y desestimó aquella intención señalando que contrariaba
los deseos de aquel.

Otros soldados judíos
Han sido varios más los soldados judíos que prestaron su servicio a la causa emancipadora de América, formando filas en las tropas lideradas por Simón Bolívar.

Isaac (Juan) De Sola
Oriundo de Saint Thomas (Islas Vírgenes) participó en varias e importantes batallas, llegando en 1819 al grado de teniente en el Batallón Rifles de la Legión Británica en Curaçao. Luego, con el Batallón Bravos de Apure luchó en la batalla de Carabobo.

Según el testimonio de un diplomático británico que recoge Mario Nassy, a partir de 1826 De Sola fue coronel del ejército venezolano, llegando incluso más tarde a general.

También ocupó importantes cargos públicos, siendo gobernador interino de la provincia de Carabobo, presidente de la diputación provincial de aquella ciudad y secretario de la junta benefactora provincial.

Brindis por el Libertador
Sumemos a esto el decidido apoyo que los judíos de Coro unánimemente brindaron al Libertador Bolívar. Fue un coronel del ejército bolivariano, Miguel Sagarzazu quien justamente dejó un contundente testimonio al respecto, cuando se refugió en Curaçao tras el fracaso de una rebelión independentista. Allí, anotó en su diario, el 20 de octubre de 1830 que “…asistí a un casamiento hebreo al que se me invitó.

Ví la ceremonia que es algo divertida. Se sirvió una brillante comida, y entre los muchos brindis hubo uno por el Libertador y fue recibido con mil aplausos por la concurrencia…”.

Benjamín Henríquez
Nacido en Curaçao en 1784, hizo la carrera de las armas en Venezuela, siendo capitán de Caballería. Al estallar la Revolución Emancipadora, adhirió a ella.

Retornó a su país natal en 1816, llevando a cabo una campaña para alistar a otros nativos en el ejército patriota. El gobernador Kikkert, para evitar incidentes con España lo arrestó y, luego, lo expulsó del país. Retornó entonces a Venezuela y se alistó en el ejército independentista de Bolívar, en el que fue ascendido a Teniente Coronel en 1818. Más tarde, se radicó en Bogotá.

Isidoro Borowski
Soldado judío del ejército de Bolívar. Llegó a Venezuela procedente del este europeo, siendo admirador del Libertador a cuyas filas se integró. Más aún: vino a América precisamente para conocer a Bolívar y poder incorporarse como soldado de su ejército.

Otros judíos –originarios del país- que apoyaron también la causa de la Emancipación americana, fueron los hermanos David e Iehoshúa Hoeb.

Juan Bernardo Elbers
En 1823, el Libertador Simón Bolívar le entrega al judío alemán Juan Bernardo Elbers la primera concesión para navegar en barcos de vapor por el río Magdalena, luego algunos correligionarios siguieron sus pasos y fundaron compañías de transporte fluvial.

La comunidad hebrea en la independencia de Venezuela
Por Mario Eduardo Cohen

La presencia de judíos en territorio venezolano fue detallada por el historiador Manuel Pérez Vila, quien señaló, que en 1569 llegó a Borburata el conquistador Pedro Malavé De Silva, al frente de unos 300 hombres, los cuales la mayoría eran “marranos conversos”, expulsados de varias ciudades europeas de dominio español por orden de los reyes católicos Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, ningún judío negado a convertirse al catolicismo, podía permanecer en territorio español después del 30 de junio de 1492. Hubo una prórroga hasta el 2 de agosto de ese año por lo que es bastante probable que también hubiese judíos entre los aventureros que acompañaron a Colón en su primer viaje.

Por distintas razones, llegaron más tarde judíos de Livorno (Italia), para radicarse en la isla de Cayenne (de posesión holandesa). La conquista de Recife por los portugueses que traían las Leyes del Santo Oficio, y la conquista de Cayenne por los franceses, poco tolerantes con los judíos, empujaron a muchos de éstos a emigrar a Nueva York y Curaçao. Pero algunos de estos judíos originarios de Livorno, viajaron desde Curaçao hasta Tucacas para establecer en 1693 la primera comunidad judía registrada en Venezuela. A partir de 1708 comienzan a llegar a Tucacas, que era el puerto comercial más importante de Venezuela, judíos holandeses provenientes de Curaçao. Son hostigados por los españoles y se marchan, pero regresan un tiempo después para organizarse como comunidad bajo la presidencia de Samuel Hebreo.

En Tucacas se erige la primera sinagoga en tierra venezolana, pero en 1720 las autoridades españolas arrasan con el poblado judío y le prenden fuego. La historiadora Paulina Gamus Gallegos, señala: “En un documento español fechado en 1743 se pide vigilar la presencia de judíos que en gran cantidad se trasladaban entre las orillas del Amazonas y del Orinoco. Eran judíos establecidos en Nueva Zeelandia, nombre de una posesión holandesa ubicada en la región del Esequibo.”

Bolívar y Mordejay Ricardo
Cuando se inicia la guerra de independencia en Venezuela, la simpatía de la comunidad hebrea en la isla de Curaçao, estaba a favor de los patriotas venezolanos. En su mayoría eran comerciantes que se oponían a las políticas monopólicas de la corona española, aunado a ello los sentimientos de los judíos expulsados de España y Portugal eran contrarios a los intereses del imperio español en el nuevo continente.

La prueba de ello se presentó en el año 1812, año duro para la causa patriótica; por la pérdida de la primera República y la capitulación del general Francisco de Miranda con Monteverde el 25 de julio de 1812. Entre las causas que condujeron a la capitulación figura la caída de Puerto Cabello, fortaleza que estaba a cargo del joven Simón Bolívar. El libertador es obligado huir a Curaçao, el escritor Lovera De Sola en su obra: Curaçao, escala en el primer destierro del libertador lo estampa de la siguiente manera: “Cuando la goleta Jesús, María y José, tomó rumbo a Curaçao y se alejó del puerto de La Guaira, su pasajero Bolívar, viendo las montañas que se perdían en el horizonte, necesitó pensar acerca de su futuro.

Bolívar permanece en la isla y se hospeda en Curaçao en la casa del judío Abraham de Meza. Surge entonces un personaje estudiado con cautela y respeto por quienes a él se refieren: se trata del abogado Mordejay Ricardo, de origen sefardita y quien, según todos los indicios, facilitó a Bolívar su propia residencia en la cual parece haber existido una excelente biblioteca.”

La amistad de Mordejay Ricardo con Bolívar fue mantenida a través del tiempo y mostrada en activa correspondencia. El abogado Ricardo, años más tarde (1814), también dio albergue a las hermanas de Bolívar María Antonia y Juana Bolívar, cuando ambas huían del terror desatado por José Tomás Boves.

Por su parte el historiador y catedrático venezolano Roberto J. Lovera De Sola resalta la gran influencia positiva a las ideas bolivarianas de su amigo sefardí Ricardo en Bolívar. “Durante su permanencia de dos meses en Curaçao, Bolívar logró curar, gracias a Mordejay Ricardo y sus amigos curazoleños, su angustia, su interior enfermo, recobrar nuevas fuerzas y ponerse de nuevo, con los hondos bríos, en aquello a lo cual había jurado dedicar su vida: la independencia de Sudamérica”. En la rica biblioteca de Mordejay Ricardo, Bolívar pasa días enteros consultando libros y documentos hasta escribir el Manifiesto de Cartagena. David Castillo Montefiore, también judío de Curaçao, fue uno de los importantes financistas de la Guerra de Independencia y Joshua Naar le hacía llegar dinero a Bolívar, por intermedio del Almirante Brión. Ya en 1818, Joseph Curiel, quien años más tarde sería uno de los fundadores de la comunidad judía de Coro, se presentó ante Bolívar en Angostura, para ofrecerle el apoyo de los judíos del Caribe, que no se limitó al aspecto económico ya que en la guerra de Independencia intervinieron, como militares activos: Benjamín Henríquez, nacido en la isla en 1784, participó en la Campaña Admirable y en la expedición de los Cayos. En 1816 fue enviado a Curaçao por Simón Bolívar con el fin de reclutar hombres para el ejército patriota trabajando activamente por la independencia de Venezuela, por lo que fue detenido, posteriormente fue dejado en libertad por petición del Consejo de la isla y enviado al exilio por considerarlo el gobierno insular persona peligrosa. De regreso a Venezuela se incorpora al ejército del libertador y en 1818 fue ascendido a teniente coronel. Samuel Henríquez otro judío que alcanzó el grado de capitán y Juan Bartolomé De Sola, general de brigada. Durante toda la guerra de independencia, los comerciantes de Curaçao, incluyendo a los judíos, jugaron un papel importante en el suministro de armas y pertrechos a los ejércitos patriotas.

Azriel Bibliowicz, profesor de la universidad nacional de Colombia, señala que el 6 de mayo de 1819 el gobierno de la Nueva Granada emitió un decreto por el cual se acordaba a los “miembros del pueblo hebreo” el derecho de establecerse en su territorio con garantías de libertad religiosa y el 22 de agosto de 1821 fue abolido el Tribunal de la Inquisición. Numerosas familias judías de Curaçao, donde se vivía una fuerte depresión económica, se trasladaron a Colombia y Venezuela.

En el año 1988, el Gobierno de Venezuela agradeció el apoyo de Curaçao y a la comunidad judía, por su participación a la esta independentista, con la emisión de tres estampillas relacionadas con el gran amigo del Libertador, Don Mordejay Ricardo.

Luego de una larga y cruenta guerra, la independencia de Venezuela quedó sellada en el campo de Carabobo el 24 de junio de 1821. El gobierno de la naciente república hubo de enfrentar el construir el devastado país, repoblar los vastos espacios de su geografía y normar la nueva legislación de acuerdo a los principios de igualdad y justicia dones preciados por los cuales dieron sus vidas nuestros libertadores. Ese mismo año, en el mes de agosto específicamente, el nuevo gobierno bolivariano decretó la abolición de la inquisición. La libertad religiosa fue garantizada posteriormente en 1830, al modificarse el artículo 22 de la Constitución vigente en ese entonces. Ya para 1829, se había firmado un tratado entre Holanda y la Gran Colombia (incluida Venezuela), según el cual se garantizaba a los súbditos holandeses en el territorio de la Gran Colombia, la libertad de practicar la religión sin ser molestado. Esto permitió que muchos judíos curazoleños buscaran nuevos horizontes en otros lugares.

Los judíos sefardíes fueron llegando a Caracas como a otras ciudades de las costas venezolanas como Puerto Cabello y Barcelona, pero fue en Coro, donde tuvo lugar el asentamiento judío más grande e importante.

Bibliografía
-Arbell, Mordehay. Filatelia Sefaradi. Cap. Curaçao. España, 1998. Editorial IberCaja. Págs. 75/76.
-Cohen, Mario Eduardo. América Colonial Judía. Los Judíos y los Libertadores de América (Cap. VI).
Edit. CIDICSEF. Buenos Aires, Abril del 2000. Págs. 167/176.
-Cohen, Mario Eduardo. Exposición Los Judíos y los Libertadores de América. Centro Cultural Borges de
Buenos Aires, Agosto del 2000.
-Simón Bolívar. Un Dolor Perenne. Revista Maguen (Escudo) Nº 48. Julio-Septiembre de 1983. Caracas. Págs. 12 a 17.
-Cartas del Libertador. Banco de Venezuela. Fundación Vicente Lecuna. Tomo I. Caracas, 1964. Págs. 245/246.
-Günter Böhm. Abraham Heinrich Meyer. Compañero de Armas de Simón Bolívar. Revista Maguen (Escudo) Nº 63. Julio-Septiembre de 1983. Caracas. Págs. 12 a 17.
-La Independencia de Venezuela y los Judíos en Sefáradica Nº 5. CIDICSEF. Buenos Aires, 1986. Págs. 81/91.
-Gregorio Marañón. Prólogo al Op. Cit. en 12. Págs. 9 y 43.
-http://www.tarbutsefarad.com

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Tercera etapa del capitalismo: antesala del Gobierno Mundial

Fragmentos del artículo «EE.UU. y el Gobierno Mundial», por Yvor Benson

1. Dos guerras mundiales, guerras de intervención, revoluciones y crisis son hoy generalmente reconocidas como episodios de una única época de conflictos que comenzó en 1914 y no ha terminado aún. Es una era que ha traído al mundo más cambio y tragedia que ninguna otra en la historia conocida.

2. El conflicto es el producto de una revolución global destinado a concentrar todo el poder político en un único Gobierno Mundial. Esta ambición ha requerido la eliminación de cada manifestación de poder local por separado, incluyendo el poder de las naciones mismas.

3. Quigley pone perfectamente en claro que los capitalistas que constituyen los miembros de esta “red” siempre trabajaron, en los Estados Unidos asociados con grupos comunistas y socialistas explicando, sin embargo, que “El poder que ejercieron estos izquierdistas nunca fue su propio poder o el poder comunista, sino que fue en última instancia el poder del grupo financiero internacional”.

4. La búsqueda de estos fines va a requerir del uso de poderes coercitivos por parte de los gobiernos sobre los individuos, ya que ninguna otra cosa podría traer una homogenización substancial, tanto nacional como internacional, de naciones, sociedades, grupos e individuos altamente diversos. Ello provocará agudas tensiones políticas y sociales. Desviará las energías y recursos de la gente de la actividad económica a la política. Un nuevo orden internacional puede realmente emerger, pero no será uno de libertad o prosperidad.

5. La primera parte de la respuesta es que el drama de la ambición imperial de imponer un Gobierno Mundial es sólo parte de un drama mundial histórico universal más grande y vasto, en el cual y en diferente grado, todos estamos atrapados.

6. Se fue creando un medio ambiente global en el cual sólo debía esperarse que los sueños de un Gobierno Mundial tomaran forma. Con el dinero como el único repositorio e instrumento del gran poder, disponible en cantidades inimaginables, ahora parecía posible para el intelecto el controlar y dar forma a la historia mundial como un todo, como lo había hecho hasta el momento influyendo sólo separadamente en el destino de las diferentes naciones.

7. Encontramos, por lo tanto, que el utopismo visionario de la “idea Inglesa” de Ruskin, como la entendían Rhodes y su círculo, tenía mucho en común con el evangelio marxista-leninista que era igualmente racionalista e igualmente motivado por la noción de establecer un “reino del cielo en la Tierra”.

8. La existencia de una poderosa elite financiera-capitalista inclinada a crear “un sistema mundial de control financiero en manos privadas para dominar el sistema político de cada país y la economía del mundo como un todo”.

9. Reconocieron en el socialismo marxista un modo de concentración del control financiero y político en sus manos, apuntado al establecimiento de un “Nuevo Orden Mundial” que ellos también pudieran controlar.

10. La gente podía ser dividida en tres clases: una diminuta minoría que hace que las cosas pasen, un grupo un poco más grande que mira las cosas que pasan, y la gran mayoría de la humanidad que no tienen ni la más mínima idea de lo que pasó.

11. Hoy, ninguna investigación histórica es más peligrosa que aquella que tiene que ver con los esfuerzos para averiguar, cómo y por quién, es ejercido el poder en los niveles más altos. A cualquier historiador que se arriesga en este campo de la investigación se le hace entender que lo hace a su propio riesgo.

12. Ambas ramas del capitalismo financiero estaban jugando el mismo juego y utilizando prácticamente los mismos métodos. Ambos habían reconocido instantáneamente en el socialismo marxista un instrumento para la expansión, consolidación y concentración del gran poder financiero y su traducción en poder político. Ambos habían ayudado a financiar la Revolución Bolchevique y estaban envueltos en el financiamiento de sucesivos planes quinquenales soviéticos.

13. “La historia del siglo XX tal como se registra en los libros de texto y en los diarios del “Establishment” es inexacta… Mediante fundaciones controladas por esta elite, la investigación realizada por estudiosos sumisos y débiles, “conservadores” como “liberales”, fue dirigida hacia canales útiles para los objetivos de la elite, especialmente para mantener este aparato de poder subversivo e inconstitucional”. El conocimiento de la existencia de este sistema global de control de las mentes es el primer requerimiento para la interpretación precisa de la historia contemporánea. Se establecieron zonas prohibidas en el campo de la investigación y el debate, con penas para los que cruzaran la frontera fijada.

14. Se colocaron barricadas de intimidación en el campo de la opinión pública, como cercas electrificadas, todas diseñadas para desalentar las acciones de los “intrusos” que trataran de averiguar “qué se está haciendo para que las cosas pasen” y “quién” lo está haciendo.

15. Futuras generaciones contemplarán con asombro la forma en que los pueblos de Occidente fueron desposeídos del poder durante el siglo XX.

16El mecanismo controlador de todo esto es el dinero.
En el primer estadio del capitalismo, el dinero es simplemente un medio de intercambio, una forma de evitar la inconveniencia del trueque. El dinero es entonces en algunos casos, por sí mismo, un elemento de valor: hierro, cobre, plata, oro, etc.
En el segundo estadio del capitalismo, el que prevaleció hasta principios de este siglo, los dueños de las empresas de negocios, representadas en mayor medida por nombres como Rockefeller, Carnegie, Krupp, Ford, Astor, Morris, etc., eran también los dueños del dinero, asociada con la conducción de sus actividades: el sistema bancario también les pertenecía.
En el tercer estadio del capitalismo, los pioneros propietarios de las empresas de negocios son sobrepasados y reemplazados por el capitalismo de aquellos que comercian exclusivamente con el dinero; las ganancias hechas a través del comercio del dinero comienzan a exceder enormemente a las ganancias hechas fabricando y distribuyendo productos.

17. Este es el poder que ahora busca la realización nacional en la disolución de todas las demás nacionalidades y el establecimiento de un Gobierno Mundial totalmente bajo su Control.

18. El capitalismo en su “tercer estadio”, sin embargo, es solo uno de los factores más importantes en la ambición moderna de un Gobierno Mundial. El otro es el factor intelectual, lo que pasa por la mente de aquellos en los que hay que confiar para llevar a cabo los planes y propósitos de los que tienen el dinero. Puede decirse entonces, que los grandes cambios que se han dado en el Siglo XX – habiendo comenzado mucho antes – son el producto de una alianza entre el dinero y el intelecto; ya que sólo con la sumisión y la cooperación de una clase educada es que el dinero puede ser convertido en poder.

19. Aquellos que desean entender qué significa el concepto de Gobierno Mundial sólo necesitan saber qué ha pasado en los Estados Unidos de América: quién financia a los políticos, quién controla los medios de comunicación, quién domina las instituciones de educación superior, la comercialización de libros etc. De casi igual importancia fue el derrocamiento, el despojo y el virtual genocidio de la tradicional clase gobernante en la Rusia zarista. Allí, sin embargo, parece haberse estacionado un enorme deshielo político y de poder y la situación en la Unión Soviética hoy es muy diferente de lo que esperaban confiadamente aquellos banqueros Occidentales que financiaron la Revolución Bolchevique.

20. En realidad, hoy hay – sin duda – más libertad de expresión en la Unión Soviética, que en la mayoría de los países Occidentales, donde una vieja e invisible censura es tan efectiva como cualquiera impuesta por la KGB y sus predecesores.

21. Un Islam fundamentalista en Irán ha demostrado, como nunca antes en este siglo, el poder potencial de la religión como una forma de ordenar la resistencia política popular.

22. Frecuentemente se ha cuestionado cómo y porqué ha sido posible para la gente en Occidente, haber dado tan poca respuesta a las repetidas advertencias acerca de la conspiración de un Gobierno Mundial, el que llevaría al mundo entero a otra larga era negra.

23. Esta breve discusión del tema del Gobierno Mundial estaría incompleta, sin la mención de una forma de resistencia que podría producir algunos efectos altamente dramáticos en los próximos años: el llamado revisionismo histórico.

24. Sólo se necesita la demolición de una o dos de las más elaboradas y vigorosamente promovidas falsedades del Siglo XX.

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Antes del Gobierno Mundial: empapelar el mundo con dólares sin valor. Después del Gobierno Mundial: eliminación total del dinero. Objetivo: esclavización absoluta de toda la humanidad

La prohibición del dinero en efectivo, presagia controles de capital

(OroyFinanzas.com) – Beat Kappeler, sociólogo, periodista y escritor suizo, publicaba el pasado domingo 24 de febrero en el periódico suizo ‘Neue Zürcher Zeitung’, un sugestivo articulo titulado “Mi punto de vista es que detrás de la prohibición del pago en efectivo, se encuentra el estado policial”.

Kappeler relataba que el más insensato de todos los emperadores romanos en materia económica fue Maximino el Tracio, el primero de los emperadores-soldado y que su vida, su obra y su muerte son una lección para nosotros. Maximino entre los años 235 y 238 se metió en guerras, necesitaba dinero y acuñaba cada vez más dinero hasta que llegó a no valer nada. Maximino llegó a prohibír el pago de los impuestos con dinero, pero en cambio exigía oro, plata y materias primas. El estado rechazaba su propio dinero.

Muchos estados europeos semiquebrados en la actualidad también prohíben o tienen previsto prohibir los pagos en efectivo por encima de los 1.000 euros como Francia. En Grecia incluso se habla de limitar el pago en efectivo a 500 euros. En Suiza también está previsto prohibir los pagos en efectivo por encima de 100.000 francos en la compra de viviendas. En España desde noviembre 2012 está prohibido pagar un importe superior a 2.500 euros en efectivo. La nueva norma forma parte de la nueva Ley Antifraude y afecta a operaciones en las que haya, al menos, un empresario o un autónomo.

El experto sociólogo, periodista asegura que Occidente anteriormente libre, se ha convertido en una sociedad esclavista, a cuyos miembros se les dicta desde el poder, lo que tiene valor y lo que no, lo que hay que cambiar y cómo. Y si bien el dinero en sí mismo todavía no está prohibido, de hecho se imprime hasta el infinito, pero los billetes y monedas están quedando fuera de la ley. Los títulos, acciones, bonos sólo son un montón de electrones, contabilizados de manera abstracta por unos técnicos, pero a los que los ciudadanos ya no tienen acceso.

Según Kappeler las implicaciones son evidentes, oficialmente se trata de luchar contra el blanqueo de dinero o la evasión fiscal, pero claramente es una nueva versión de control de la ciudadanía, con la variante de que el dinero es sospechoso y requiere justificación. Desde la crisis financiera de 2008, los ciudadanos ya no pueden ni siquiera protegerse de los bancos, manteniendo efectivo. Mohamed El-Erian, jefe de PIMCO uno de los mayores fondos de inversión del mundo, durante el colapso de Lehman Brothers en 2008 le ordenó a su esposa a recoger todo el efectivo disponible. En el futuro si se hiciera algo parecido no se podría gastar, sólo sería papel impreso necesitado de justificación. El ciudadano del futuro estará encadenado a los bancos.

La confianza en el dinero está menguando dramáticamente. El dinero tiene exactamente el valor que le atribuyen los ciudadanos. En vista de este panorama aparecen otros depósitos de riqueza como el oro de inversión, las joyas, el arte, los inmuebles y la tierra de cultivo. “Y un fusil para defender el cultivo o el oro enterrado. La imagen no es demasiado dramática, porque el fin de la confianza en el dinero también significa el fin de la civilización tal como la conocemos”, asegura Beat Kappeler.

En el futuro el estado podrá gravar o intervenir fácilmente las cuentas electrónicas, valores, bienes y registros, mientras, que los secuaces de Maximino el Tracio tenían que trabajar para arrebatarle de las manos las vacas y el oro a los ciudadanos.

La obligatorirdad de los pagos electrónicos son los precursores de los controles de capital. Muchos ven la prohibición de dinero en efectivo como un primer paso. Controlar para luego restringir las transferencias y la libre circulación de bienes, servicios y personas. El sobreendeudamiento de los países occidentales y el nuevo principio de la “seguridad antes que la libertad”, convierten a los ciudadanos en sujetos manipulados. “Ah, Maximino terminó mal, apuñalado por sus propios soldados”.

© OroyFinanzas.com

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El triste destino de René Guenon

por M. I. García V.

René Guenon (1886-1951) fue un buscador toda su vida, y al igual que Samael, Krumm-Heller y tantos miles de otros, no pudo hallar la Gnosis auténtica (Gurdjieff estuvo mas cerca de hallarla, pero tampoco lo logró), y como ellos, vivió extraviado, buscando a ciegas, y así de extraviado llegó a su muerte.

Digo que fue el de Guenon un triste destino porque a la edad de veintitrés años estuvo más cerca de hallar la Gnosis que a los sesenta y cinco. Tenía Guenon veintitrés años cuando publicó su primer escrito, «El Demiurgo», en el primer número de la revista «La Gnose», que él mismo había fundado, y lo hizo con el seudónimo de Palingenius. En esta etapa de su vida Guenon era miembro de la Iglesia Gnóstica, y buscaba la Gnosis Verdadera, es decir, el Conocimiento especial y salvador capaz por sí solo de liberarlo realmente de la influencia y del mundo del demiurgo.

En este primer escrito que publicó, Guenon presenta una amplia gama de confusiones, como es natural y lógico en todos los que hemos nacido y sido educados en este mundo, sobre todo la mezcolanza de cábala hebrea con hinduísmo, los dos Brahmas, etc., pero hay unas pocas frases significativas que merecen ser citadas aquí:

«…y encierra así a los seres sobre los cuales ejerce su poder en el dominio de la confusión y de la división. Este dominio es el Imperio del Demiurgo.»

«…y está encerrado en el dominio del Bien y del Mal, en el Imperio del Demiurgo.»

«Así, por ese mismo conocimiento, el hombre es liberado de las ataduras de la Materia y de la existencia individual, ya no está sometido al dominio del Príncipe de este Mundo, ya no pertenece al Imperio del Demiurgo.»

«De lo que precede resulta que el hombre puede, desde su existencia terrestre, liberarse del dominio del Demiurgo o del Mundo Hylico, y que esta liberación se opera por la Gnosis, es decir por el Conocimiento integral.»

«Esta identificación solo es alcanzada por aquel que posee integramente el triple Conocimiento, por el cual es liberado para siempre de los nacimientos mortales; es lo que se expresa diciendo que solamente los Pneumáticos son salvados. El estado de los psíquicos no es más que un estado transitorio; es el del ser que ya está preparado para recibir la Luz, pero que todavía no la percibe, que no ha tomado consciencia de la Verdad una e inmutable.»

«No hay otro medio de obtener la liberación completa y final que el Conocimiento.»

«…antes de llegar a este grado, el ser pasa por un estado intermedio, el que corresponde al Mundo psíquico; entonces cree ser, ya no el cuerpo material, sino el alma individual, puesto que para él no ha desaparecido toda distinción, porque todavía no ha salido del dominio del Demiurgo.»

«Imaginándose que es el alma individual, el hombre se asusta, como alguien que toma por error un trozo de cuerda por una serpiente; pero su temor es alejado por la percepción de que él no es el alma, sino el Espíritu universal.»

«…si la distinción entre el Bien y el Mal es ilusoria, si en realidad no existe, lo mismo debe suceder con la moral, pues es evidente que la moral está basada en esta distinción, a la que considera esencial. Esto sería ir demasiado lejos; la moral existe, pero en la misma medida que la distinción entre el Bien y el Mal, es decir para todo lo que pertenece al dominio del Demiurgo; desde el punto de vista universal, no tendría ninguna razón de ser.»

«Esto indica que hay que tener mucho cuidado en no confundir los diversos planos del Universo, pues lo que se dice de uno podría no ser verdadero para el otro.»

«…exteriormente, es en todo parecido a los demás hombres, pero sabe que no es más que una apariencia ilusoria, y esto es suficiente para que esté liberado de la acción, puesto que es a través del Conocimiento como se obtiene la liberación.»

«Tal es el estado al que llega el ser por el Conocimiento espiritual; así es liberado para siempre jamás de las condiciones de la existencia individual, liberado del Imperio del Demiurgo.»

Estos fragmentos son a mi criterio lo único recuperable de todo un escrito plagado de terribles confusiones. Pero nadie ha nacido despierto en este mundo demiúrgico, aunque en la mayoría de los casos se está más despierto y menos confuso en los primeros años de vida que en la vida adulta. Cada vez se nos adormece y confunde más, y cada vez se hace más difícil despertar.

Este primer escrito de René Guenon lo publicó a la edad de veintitrés años. Pocos años después ya estaba dentro de una logia martinista, y enseguida ingresó a la masonería. Y así continuó Guenon su largo periplo de búsqueda de la Gnosis de liberación, confundiéndose y extraviándose cada vez más, hasta terminar convertido al Islam, adorando y rezándole al demiurgo cinco veces por día. Todo lo contrario de lo que aspiraba lograr a los veintitrés años: liberarse del dominio del demiurgo. También se casó siendo viejo y tuvo hijos de la carne, como lo ordena el Islam, mejor dicho, huérfanos de la carne, porque enseguida falleció. Que triste destino el de René Guenon. No pudo dejar de ser polvo y al polvo retornó. Una oportunidad perdida. Una vida desperdiciada. ¿Pero acaso no es ese el triste destino del 99,99 por ciento de toda la humanidad?

René Guenon cuando buscaba la Gnosis

René Guenon casado y sin la Gnosis

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¿Opus Dei u Opus Diaboli?

Enumeración de los principales temas tratados en el libro «Opus Judei»

M.I.G. Vives

1. Todas las ganancias de los integrantes de la secta son para la organización, luego esta les proveerá de dinero según sus necesidades. La mayoría de las ganancias del integrante de la secta son para la organización.

2. “Todas las cosas que tienes a tu nombre hay que ponerlas a nombre de la Obra, porque hay que vivir la pobreza y Dios nos ha pedido todo”. Este es el argumento más comúnmente empleado.

3. Entre los líderes y los adeptos se da la relación dios / esclavos y así no solo se apoderan del control de la mente sino de su cuenta corriente y bienes personales.

4. Es absolutamente imprescindible que los adeptos donen todas sus propiedades a la secta para demostrar así que están imbuidos en el espíritu de la Obra.

5. La secta busca siempre los mejores elementos: directores de bancos, ministros, dueños de empresas o industrias, para manejar en exclusiva las palancas del poder terrenal.

6. Se aleja a los miembros de sus familias, incluso las Navidades las pasan los numerarios con quien les hacen creer que son sus familias: el Opus.

7. Hacen trabajar permanentemente a los adeptos, aunque sea en cosas inútiles para tenerlos ocupados, en un ritmo frenético y sin parar, donde no haya tiempo para pensar.

8. Encadenarse al Opus es perder todas las facultades intelectuales, volitivas y espirituales para convertirse en un autómata, en una marioneta al servicio de la Obra y del Padre. El Opus es la comedia de la hipocresía.

9. Los ideales del Opus no son compatibles con los Evangelios.

10. Al neófito del Opus Dei se le dice textualmente: “renuncias a ser tú, para ser Opus Dei”.

11. Antonio Senillosa, ex Diputado dijo que “Camino me parece un libro delirante y de una aterradora pobreza intelectual».

12. El Padre quiere a sus hijos muy libres, pero haciendo exactamente, prontamente, únicamente lo que él quiere. Ese es el secreto de la libertad.

13. Cuando los “enganchados” se quieren dar cuenta, ya no son dueños de su respiración y muy pronto empiezan a comprender cuál es el alcance exacto del voto de obediencia.

14. El voto de obediencia significa aceptar sin condicionamientos la voluntad de Dios, expresada a través de los superiores de la Obra.

15. En el Opus todos quieren ser delatores, acusadores y soplones porque ello, en el Opus, es práctica y “virtud”.

16. Para los del Opus, toda deserción es una traición. Quien abandona el Opus se va al abismo. Cuando una persona deja el Opus, se convierte en una no-persona, y se encuentra en la calle, financiera, espiritual y psicológicamente.

17. Los pseudohistoriadores del Opus han tergiversado la biografía y actividades del fundador del Opus Dei: Josemaría Escrivá de Balaguer. Por un lado propagaron hechos inciertos, cuentos y paparruchas, pero hay otros, los auténticos y verdaderos que se han mantenido en el más estricto secreto. Nada han dicho de su origen judío, ni de las raíces criptojudías de su doctrina, de su corto desarrollo intelectual ni de su condición de homosexual.

18. El fundador poseía la conocida costumbre de modificar sus nombres y apellidos. Nació como José María Escriba. Luego lo cambió por Jose María Escrivá. Luego le agregó “de Balaguer”, apellido que no provenía de sus antepasados. Luego modificó sus nombres, convirtiéndolos en “Josemaría”. Para completarlo compró un Marquesado quedando como Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, Marqués de Peralta (lo de Peralta lo inventó él).

19. Escrivá guardaba un secreto a voces. Aquello que todos pensaban, que muchos han insinuado sin atreverse a decir en público. Escrivá tenía una obsesión, un “defectillo”, una tara relacionada con sus comportamientos sexuales. Era homosexual, delicado y pusilánime.

20. Esa inquietud interior, ese desasosiego sexual, lo exterioriza irremediablemente en su obra escrita y guía espiritual del Opus, “Camino”, del cual vamos a seleccionar algunas de las máximas y consignas que se refieren, entre las muchas que se encuentran, a los sentimientos pederastas de Escrivá.

21. Escrivá de Balaguer era un soberbio nato y sin escrúpulos. La soberbia la llevaba inoculada en su sangre y en sus vísceras.

22. A pesar de que su formación teológica era, según sus compañeros de estudios, la de un mediocre alumno de seminario conciliar, le gustaba decir “soy tan docto de la iglesia como el Papa”, en el contexto de su ambición desmedida y loca.

23. Escrivá estaba poseído también por la avaricia. Era un gran materialista, avariento e insaciable.

24. Escrivá había encumbrado al altar al becerro de oro, lo adoraba como Aarón, el hermano de Moisés, quería ser el sumo sacerdote donde la opulencia y la riqueza fueran los valores supremos.

25. “Camino”, que pretende estar en una línea religiosa de lo más tradicional, tiende a formar burgueses que buscan influir en el mundo a través de éxito material.

26. La antología del disparate fue pronunciada por el avaro Escrivá cuando dijo sin sonrojo: “la riqueza del Opus es su pobreza”.

27. Escrivá era lujurioso por ese deseo irrefrenable y no reprimido de los deleites carnales prohibidos. Su afición por los “jóvenes guapos”, por el refinamiento afeminado y por la concupiscencia, no son secreto para nadie aunque sobre el particular se guarda con celoso sigilo.

28. La envidia era una consecuencia de su avaricia y de su rapiña. Lo deseaba todo y las cosas de los demás, del prójimo, las codiciaba.

29. Lo primero que llama la atención a cualquier persona que se detenga a meditar sobre la figura de Escrivá, por extraño que parezca, es el problema de su nombre de pila y de las mutaciones sufridas a lo largo de la vida de este personaje, de sus apellidos de origen.

30. Cuando se escribe y se publica la primera edición de Camino, aún va firmada como José María Escrivá a secas. En posteriores ediciones ya se adulteraría la forma del nombre que de dos palabras la fusionaría en una: “Josemaría” y desdoblaría el apellido “Escrivá de Balaguer”.

31. Pagó doscientas cincuenta mil pesetas por el título de Marqués. He aquí el Asno de Dios convertido, bajo las rechiflas, en Marqués de Peralta.

32. En los comienzos de su aventura Escrivá estuvo fascinado por dos organizaciones famosas: La Compañía de Jesús y la Masonería. Cuando se estudia de cerca la masonería es curioso descubrir paso a paso el paralelismo flagrante con el Opus Dei. Es como una copia. Todo se parece: el reclutamiento por proselitismo, la iniciación, los diversos grados de afiliación, el avance progresivo y lento en la posesión del “secreto”, el comportamiento entre los miembros y con los profanos, la técnica de penetración en todos los círculos, pero principalmente entre los intelectuales y entre los burgueses, el papel inferior concedido a las mujeres, etc., etc.

33. El oratorio anexo a la residencia de la calle Jenner de Madrid estaba adornado con signos cabalísticos y masónicos. Además, la sociedad SOCOIN, una iniciativa vinculada a la Obra, fue señalada como una derivación masónica de una organización judía internacional (vean en el libro el verdadero significado de la sigla SOCOIN según un diccionario hebreo).

34. Cuando terminó la guerra civil española, Escrivá fue uno de los pocos sacerdotes citados a comparecer ante el tribunal especial para la represión de la Masonería y el Comunismo, ante denuncias de hereje y antipatriota, y que bajo el nombre de Opus Dei se escondía una rama judaica de la masonería. Sus múltiples influencias exteriores hicieron que se paralizaran las investigaciones emprendidas.

35. La masonería, vía Opus, se ha incrustado en la médula de la Iglesia. Es una quinta columna que opera, masónicamente, al servicio de otros intereses que nada tienen que ver con la fe cristiana.

36. Se conoce al Opus Dei como “sinarquía tecnocrática”, “francmasonería de sotana”, “la santa mafia”, “la masonería blanca”, etc.

37. Muchas muertes misteriosas y repentinas han acaecido oportunamente en el Opus Dei (pueden ver en el libro cuál es la organización internacional que se encarga de adelantar fallecimientos a pedido del Opus Dei).

38. Pocos meses antes de morir, en 1975, hablando con algunos miembros de la Obra, Escrivá dijo que había hecho un balance de su vida y que podría resumirlo en una carcajada.

39. El Opus ha gastado cientos de millones de dólares para hacer santo a su fundador. El mayor problema lo tuvieron en la invención del milagro necesario. Pero el dinero todo lo pudo. Algunos han calificado a esta canonización de escándalo.

40. El supuesto milagro atribuido a Escrivá se ha producido en una persona de la familia Navarro Rubio, ligada desde siempre al Opus Dei. Uno de sus miembros fue ministro en los tiempos de Franco, involucrado en el escándalo financiero de Matesa, y otros son miembros importantes de la Obra. El equipo médico encargado de certificar el milagro fue reclutado entre los doctores de la Universidad de Navarra, que como todo el mundo sabe, pertenece al Opus Dei.

41. El Opus Dei es una secreta rama masónica y judaica, con una enorme organización económico-financiera y poderosa influencia política en el mundo, y que en absoluto secreto ha edificado un reino de inmensa riqueza que controla empresas, bancos, universidades, prensa, emisoras, editoriales, y un sinfín de actividades humanas, como sociedades culturales y partidos políticos de varias tendencias y dispone de un eficaz y barato servicio de información a través de las periódicas confidencias de sus miembros. El Opus Dei no es una masonería, es La Masonería.

42. El 17 de mayo de 1992, se consumó la beatificación de la farsa viviente.

43. En el libro Camino, Escrivá hizo algunos plagios de otros libros religiosos que están detallados en este libro que estamos comentando.

44. Los crucifijos del Opus Dei no tienen el cuerpo de Cristo. No reverencian ni adoran a la figura de Cristo, sino que alaban al cadalso, a su último patíbulo, veneran al instrumento del suplicio y del tormento. Otro elemento que aparece por doquier en el Opus Dei es la rosa. Si a la cruz pelada le juntamos la rosa tenemos la rosa-cruz. La alquimia kabalística no puede ser más explícita y perfecta.

45. Siguiendo en la búsqueda y en el hallazgo de elementos kabalísticos, notamos que el libro de Escrivá, Camino, tiene exactamente 999 máximas o puntos, cifra que invertida nos da el 666 apocalíptico. Su misión histórica parece señalada en clave clara.

(He pasado revista a las dos terceras partes del libro, me detengo aquí para motivar a los lectores de este sitio a que encaren la lectura completa del mismo: pueden encontrarlo gratis en internet)

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Un libro contra el matrimonio

El matrimonio, una enfermedad masculina

Fragmentos del libro «Don Juan. Psicoanálisis del matrimonio» por Ariel C. Arango (www.arielarango.com)

1. El varón sometido al ritual del matrimonio (y es de él de quien se habla en esta historia) debe llevar, para siempre, un anillo en el dedo. Es la señal de la renuncia, con la aceptación de la monogamia, a su libertad instintiva. El anillo es un emblema de la castración y, por eso, funesto. Don Juan no se lo puso jamás.

2. La severidad con que Cristo trata el deseo amoroso es, por supuesto, herencia judía. Jehová, el Dios de Israel (y Dios Padre de los cristianos), instituyó con su séptimo mandamiento, en medio de un cielo poblado de atemorizadores truenos, relámpagos y humo, el matrimonio como base de la familia. Y lo protegió con implacable rigor.

3. Mahoma acepta todas las narraciones de la Biblia y alega que el acuerdo de ésta con el Corán es una prueba de su misión divina. De hecho, los mandamientos y prohibiciones impuestos por el ritual del matrimonio a judíos, cristianos y mahometanos muestran tan inconfundible aire de familia que parecen dictados por un solo Dios.

4. El Corán, por lo demás, prohíbe estrictamente toda intimidad física antes del casamiento y sugiere el ayuno, que debilita las exigencias de la carne, para soportar mejor tan excéntrica continencia. El celibato, como entre los judíos, es considerado pecaminoso, y el matrimonio, también como entre los judíos, es obligatorio, aunque para hacer seductor el yugo se le concede al varón tener cuatro esposas (si bien no se le tolera cogerlas mientras estén menstruando). La mujer, por supuesto, sólo puede tener un marido a la vez.

5. Tanto judíos como cristianos y mahometanos consideran al adulterio una grave violación de la Ley (si bien el Viejo Testamento y el Corán tratan al varón pecador con más benevolencia que el Nuevo Testamento o el Talmud). Y la pena, en estos Libros Sagrados, es la muerte o la castración, que para el macho significan lo mismo ya que en ambos casos, igualmente, pierde la vida.

6. La Iglesia, sin embargo, sostiene que más allá de cualquier falacia lógica, únicamente la teoría del pecado original puede explicar el sufrimiento inmerecido que el hombre padece; sólo ella puede dar razón de ese obscuro sentimiento de impureza que anida en lo hondo de todo pecho humano. ¿Cómo justificar sino, por ejemplo, las catástrofes naturales que, inesperada y ciegamente, cortan tantas vidas en flor y arrasan años de duro trabajo? Sólo pueden ser un castigo divino y si hay castigo es porque hubo pecado. Pero como es una culpa que el hombre ignora, concluye el razonamiento, tiene que ser una culpa que él trae consigo al nacer. ¡Su culpa es ser miembro de una raza pecadora! La Biblia (Génesis, 3) la describe como una herencia del primer pecado humano: el pecado de Adán.

7. Y, de ese modo, la Madre, confirmando el profético error de Mahoma, se convirtió, de hecho, en la tercera persona de la Santísima Trinidad…

8. La fecundación de la Virgen por la oreja es una venerable tradición de la Iglesia Católica. Conforme a ella, la concepción de Jesús fue llevada a cabo por la introducción en su oído del aliento del Espíritu Santo. San Agustín, en su Sermo de Tempore, lo afirma rotundamente.

9. El extraordinario relato que nos muestra a Eva naciendo de la costilla de Adán no es sino una inversión absurda, típica de los sueños (y el mito no es otra cosa que un sueño soñado por muchos), cuyo propósito inconsciente es negar el deseo incestuoso: Eva era la madre de Adán y también su amante, y ambos, unidos en una sola carne, erant duo in carne una, dieron origen a la familia humana.

10. Nosotros tenemos Diez Mandamientos… ¡y los salvajes también!

11. Los Diez Mandamientos, también llamados El Decálogo (del griego dekalogoi, diez palabras), constituyen una lista de preceptos religiosos que, de acuerdo a varios pasajes del Éxodo (20; 2-17) y del Deuteronomio (5; 6-21), fueron revelados por Dios a Moisés en el Monte Sinaí y grabados en dos tablas de piedra. Los Mandamientos no son originales y reflejan, más bien, una moralidad común al antiguo Medio Oriente. Existen muchas similitudes entre El Decálogo y el código del rey Hamurabi (1728-1686 a C), el constructor del imperio babilónico; con el famoso capítulo 125 del egipcio Libro de los Muertos; y con ciertas leyes asirias e hititas mucho más antiguas.

12. El Ritual es muerte, resurrección, amnesia y, además… ¡mutilación! En los casos más suaves consiste en la rotura de un diente, o en arrancar los cabellos, o en perforar los labios o las orejas; en los más severos, en la cruel circuncisión o en la terrible subincisión. Y, además, en muchas tribus los preparativos de la mutilación se hacen con perversa morbosidad… ¡frente a los mismos iniciados!

13. Entre los semitas pareciera que al principio la circuncisión se practicaba en el momento de contraer matrimonio: tanto el vocablo arábigo hatuma como el hebreo chosan sitúan la circuncisión en íntima relación con el noviazgo y el casamiento. Algunos árabes mutilan al joven cuando éste llega a la edad de tomar esposa y la operación es practicada en presencia de la novia. Y también, a veces, ha sucedido así entre los judíos. Séfora, la esposa de Moisés, lo protegió de la ira de Yahweh diciendo, mientras tenía en la mano todavía el silex ensangrentado con que había circuncidado a su hijo (Éxodo, IV, 26): «Tú eres esposo de sangre para mí».

14. Entre el ritual de iniciación y el ritual del matrimonio fluyen armoniosas concordancias (lo que no debiera extrañarnos ya que los dos son intentos de domesticar a los jóvenes).

15. Pues bien, si todo matrimonio, ya sea religioso civil, consiste en un ritual de iniciación, y la esencia del ritual es castrar los más deleitosos deseos masculinos, ¿por qué el matrimonio debiera prodigarle al macho felicidad?

16. La circuncisión, el pars pro toto, la parte por el todo, es la culminación del ritual de iniciación. Es su sello espantoso.

17. Las orejas y las narices, como se desprenden de la cabeza con facilidad, también constituyen un medio fácil de contar los enemigos muertos. Gengis Khan (1167-1227), el fundador del imperio Mogol, al conquistar Polonia, hizo llenar nueve sacos con las orejas derechas de los muertos y el emperador bizantino Constantino V (718-775), que liberó Constantinopla de los ataques de árabes y búlgaros y que, además, se distinguió por impulsar un concilio de obispos orientales que condenó el culto de las imágenes y persiguió a los monjes rebeldes recibió, como deliciosa ofrenda por su celo religioso una bandeja llena de narices.

18. Es el espíritu del trofeo, su genuina esencia. Se trae un pedazo del cuerpo del vencido en lugar de traerlo a él. Es más cómodo y vale lo mismo. La mutilación aparece cuando en vez de cortar partes del cuerpo muerto se cortan partes del cuerpo vivo y esto sucede cuando el vencedor halla ventajas en conservar a sus enemigos en lugar de matarlos o comerlos. Los cautivos, entonces, se transforman en esclavos a los que, no obstante, se les sigue cortando partes del cuerpo como trofeos. Y, de ese modo, las huellas de la mutilación se convierten en señales de esclavitud: en vez de cortarles la cabeza o sacarles la mandíbula, se les extrae la nariz, la oreja o los dientes; en lugar de escalparles el cuero cabelludo sólo se les rapa el pelo; y en vez de castrarlos… ¡se los circuncida!

19. La circuncisión es una señal de sumisión. Está difundida entre los pueblos primitivos pero también en los civilizados. La practicaban los fenicios y los egipcios y, todavía, los árabes y los judíos. Y en cada pueblo significa lo mismo. Ad uno disce omnes, conociendo a uno los conoces a todos.

20. Ellos, pues, a través del pars pro toto de la circuncisión se infligen, voluntariamente… ¡la misma castración que temen padecer! (un eco de esta cáustica ironía pantagruélica se repite todavía en nuestros días en el burlón comentario que afirma que «los judíos tienen la pija terminada a mano»).

21. La circuncisión entre los judíos era la marca de la esclavitud o, lo que es lo mismo, de la sujeción a Jehová. Él hizo escuchar su palabra a Abraham (Génesis, 17): Tú circuncidarás la piel de tu prepucio y éste será una señal del pacto entre tú y yo. Pero también debían circuncidarse sus hijos y los hijos de sus hijos. Era un pacto eterno: Y mi pacto estará en tu piel por una eternidad. Jehová, por lo demás, se indignaba cuando descubría judíos que no llevaban en su pija el estigma humillante. Explotó de cólera contra Moisés por no haber circuncidado a su hijo (Éxodo, IV, 24-26). Quiso matarlo y sólo la rápida y diligente acción de su esposa lo salvó.

22. Aconteció que como estuviese Moisés en una posada salióle al encuentro el Señor y trató de hacerle morir, y Séfora tomó una piedra tajante, y cortó el prepucio de su hijo y lo arrojó a sus pies. Los propios judíos nunca ignoraron que el prepucio era un trofeo. Tan es así que, fieles al aforismo que afirma que uno trata a los demás como se trata a sí mismo… ¡siempre impusieron la circuncisión a los pueblos que vencían! El rey Saúl desafió a David a que trajese de la batalla cien prepucios de filisteos y David, excediéndose… ¡trajo doscientos!; Matatías, el sacerdote judío, padre de los Macabeos, que se rebeló contra la política de helenización del rey seléucida Antíoco IV Epífanes, recorrió el país junto con sus amigos, destruyendo los altares paganos y circuncidando a todo niño que encontraban (I Mac, 2, 45-47).

23. Hircán, sumo sacerdote de Judea, después de subyugar a los idumeos les impuso la obligación de someterse a la circuncisión o abandonar el país, y Aristóbulo, rey de Judea, impuso la señal de la Alianza al derrotado pueblo de la Iturea. Los judíos mutilaban la pija de los pueblos sometidos de la misma manera que ellos mutilaban la propia. Y que se siguen cercenando, como una obsesión, desde hace siglos. Es un ritual aterrador.

24. La amenaza de castración es un medio de inspirar terror y en ella se inspira todo ritual de iniciación para garantizar la prohibición del incesto ya que recurre a la circuncisión que es su forma mitigada.

25. Y esto sucede en toda época y en todo lugar ya que los pueblos que no circuncidan también imponen a sus hijos una señal de sumisión: al varón recién casado no le cortan el prepucio… ¡pero le obligan a llevar un anillo en el dedo! Una es una marca y el otro sólo un ornamento pero ambos son el sello de la esclavitud.

26. El anillo de matrimonio es un emblema de la castración y, por eso, funesto. Don Juan no se lo puso jamás.

27. El trofeo es una señal de poderío y la mutilación la marca de la esclavitud. El que mutila es el vencedor; el mutilado, el vencido. Las mutilaciones son variadas y abarcan todo el cuerpo: la cabeza, la nariz, los pies, las orejas, los dientes y las muelas, el pelo, la piel, la lengua… Y siempre consisten en quitar, arrancando o cortando, algo del cuerpo. Aparentemente son muchas pero, en realidad, una sola, porque todas son substituciones inconscientes del miembro que, turgente, se eleva en la encrucijada de las piernas ya que toda mutilación no es sino una castración enmascarada.

28. Los judíos circuncidan su pija como muestra de obediencia a Jehová y los aborígenes se tatúan la lengua como prueba de la suya. Ambas son mutilaciones; ambas son señal de sumisión.

29. No obstante, y a decir verdad, el judío no sólo en la época de los macabeos buscó abolir la circuncisión padecida en la infancia, sino que más bien, siempre lo intentó (si bien en este caso sólo simbólicamente) mediante el uso de la kipá un pequeño trozo circular de tela que se pone en la cabeza durante las ceremonias religiosas, y que es la manifestación de su deseo inconsciente de restituir a su pija el trozo de carne que le extirparon de la «cabeza» al poco tiempo de nacer. Y la esencia de toda esta enigmática afinidad entre circuncidados y tatuados consiste, cabalmente, en que ambos comparten el deseo de injuriar su cuerpo: el judío al cortar el prepucio de su inerme bebé de sólo ocho días de vida, y que es sangre de su sangre y carne de su carne, no hace otra cosa, inconscientemente, que mutilarse a sí mismo, que es lo mismo que hace también, quien se tatúa. Esta insólita simpatía por el bisturí, sin duda, nos resulta extravagante, ya que no ignoramos que el instinto natural de todo varón nacido de mujeres, por el contrario, ¡preservar su piel!, tal como tiene lugar cuando alejamos la mano ante la proximidad del fuego. Pero sucede aquí que el espontáneo impulso de custodiar amorosamente el propio cuerpo se ha transmutado en el humillante anhelo de grabar en él la marca de la sumisión…

30. De allí que lo siniestro, en sí, no sea tanto la castración como… ¡desearla!, y esto, como simple y límpidamente nos enseña Freud, constituye la definición misma de la perversión la cual consiste, precisamente, en buscar placer en lo que naturalmente angustia, es decir, en la sumisión o en el dolor. Y si no, pensemos, ¿quién que no estuviese dominado por un inconsciente deseo de hacerse daño mutilaría su propia carne? Lo siniestro es ver a un varón que real o simbólicamente… ¡se ha castrado a sí mismo!

31. Pero sucedió que el judío en vez de reconocer y enfrentar, honestamente, su perverso deseo de sumisión, para lograr controlarlo y afirmar así su voluntad viril, abruptamente, ¡lo negó!, proclamando, por el contrario, su ficticio y amanerado… ¡orgullo por estar circuncidado! Y de ese modo establecieron las condiciones para que la historia, pari passo, se repitiese de nuevo: siglos después los nazis los esclavizaron otra vez, como antes los egipcios, y les impusieron también una mutilación, en este caso, un tatuaje: ¡los números que le grababan en los brazos en los campos de concentración!. Y de tal modo, le sumaban, a la feroz agresión, una burla siniestra: «¿Así que les gusta mutilarse? Pues bien, ¡les será concedido!».

32. El anillo que el varón se pone en el dedo como signo de sumisión a su Padre se llama alianza y así se llama, también, la circuncisión del judío, signo de la sumisión a Jehová (la palabra b’rith, alianza, es a menudo usada en el sentido de circuncisión y b’rith malah significa la alianza de la circuncisión).

33. El yugo es un instrumento de madera al cual, formando una yunta, se sujetan las mulas o los bueyes y así tiran del arado o del carro. Por esta razón se ha convertido en el emblema de toda carga pesada, prisión o atadura. ¡Qué mejor símbolo para el matrimonio! Al macho y a la hembra unidos por el casamiento se los llama cónyuges, palabra que deriva precisamente… ¡de yugo!

34. El matrimonio es un yugo. ¿Quién podría, entonces, desearlo? ¿Qué hombre buscaría, lúcidamente, adherir a tal proyecto? El varón (ya que es él y no la mujer la víctima del ritual) le huye. Siempre le ha huido…

35. El macho siempre supo, con mayor o menor claridad, que al casarse se castraba.

36. El anillo, para la mujer, es un motivo de orgullo y lo exhibe en su dedo anular cual si fuese un trofeo; el hombre, se avergüenza de él, lo oculta, se lo saca, o… ¡lo pierde! Y ello es así porque para la hembra el matrimonio es una consumación anhelada y para el macho sólo un compromiso que ya no puede postergarse más. A ella, exhultante, la felicitan y a él, sometido, lo consuelan (todo varón casado ¡engorda!).

37. El matrimonio es un compromiso y, como todo compromiso, supone exigencias y, con ello, fastidio. Y el lenguaje, en todos los idiomas, así lo registra. En inglés, la palabra plight, que significa comprometerse en matrimonio, significa, además, apuro o aprieto, y casarse, coloquialmente, se dice to get hitched, o sea, quedar atrapado. Y no es por supuesto casualidad que, entre nosotros, la palabra esposa que deriva del latín sponsa y que designa a la novia o joven prometida solemnemente en matrimonio, designe también, las argollas o anillos con que se encadenan las muñecas de un delincuente.

38. ¿Qué goce se puede aguardar, razonablemente, de un deseo encadenado? Todo el día, todos los días de la semana y el mes, todo el año, siempre… ¡con la misma mujer! Quisque suos patimur Manis, cada uno sufre su propia sombra. La sombra del varón es su esposa.

39. La masturbación y la homosexualidad es el destino de los machos incapaces de conquistar hembras. Y esto sucede entre los animales también. En las manadas de caballos salvajes se puede observar in situ: los potros que viven apartados del grupo, y que se masturban a discreción, tienen un jefe que los dirige, controla y molesta como si fueran hembras.

40. El varón castrado no sólo se somete a la Ley sino que, a menudo… ¡hasta llega a amarla! (los maridos contumaces o los empedernidos reincidentes). Muchos, incluso, gozan humillándose ante ella.

41. ¿Por qué arraigan tanto en el macho los mandatos y las prohibiciones? O lo que es lo mismo, ¿por qué éste, reverente, acepta la Ley? La respuesta no es difícil sino, más bien, fácil, tanto que es casi obvia: ¡por miedo! Por un miedo que está enraizado en su naturaleza y que se renueva entre padres e hijos. Un miedo del que se alimentan todos los temores y que constituye su fuente. Un miedo a una agresión tan espeluznante que más que temor suscita espanto… ¡la amputación de la pija y de los huevos!

42. La amenaza de castración es una amedrentación tan poderosa que todos sucumben a ella. Y que, además, deja una huella indeleble. Tan honda que el macho quedará, desde entonces, domesticado y listo para recibir nuevas órdenes. Ella es la que ha creado en el varón el hábito de la obediencia. El miedo es la razón final de la Ley y la castración su nombre más antiguo. Séneca (4-65), el filósofo romano, que lo sabía, lo expuso con severa concisión: Qui potest mori, non potest cogi; quien puede morir, no puede pensar.

43. El varón no necesita ya, desde entonces, intimidación alguna. Sería superflua: él solo es quien, voluntariamente… ¡se somete a sí mismo! Se rinde a la voluntad del Padre, acepta el ritual de circuncisión y renuncia a su libertad. Aunque, sin embargo, como toda sumisión es difícil admitir, inconscientemente… ¡la niega! El hombre casado no dice: «Me casé porque tenía miedo de coger sin permiso», sino, en cambio, dice: «Me casé para formar una familia». Es una propensión muy humana hacer, de necesidad, virtud.

44. Don Juan, fiel a sí mismo, siempre encontraba su bienestar realizando su propia voluntad y no la ajena, y jamás ofreció su culo para apaciguar a un enemigo.

45. Don Juan, sin duda… ¡no era un varón castrado!

46. ¡Qué mejor definición del matrimonio! ¿Qué es el matrimonio?: los restos, las sobras, el descarte de los placeres del Señor…

47. El desarrollo de la civilización, con sus crecientes restricciones al instinto viril, incrementa la impotencia del hombre, tanto, que de hecho pensaba, que «la vida sexual del hombre civilizado se hallaba en pleno proceso involutivo»: ¡el «Viagra»! Cada nuevo «derecho humano» que se inventa es un nuevo pedazo que se le rebana a la pija

48. El matrimonio es la confirmación adulta de la sumisión infantil y equivale, psicológicamente, al rito del mismo nombre establecido por la Iglesia Cristiana por el cual se reafirma la relación de obediencia, establecida previamente en el bautismo, del hombre hacia Dios.

49. El matrimonio es la confirmación adulta de la castración infantil.

50. El Duce, el hombre más poderoso de Italia y uno de los más importantes del mundo, vigoroso y de extrema vitalidad, era muy amante de las mujeres, y aunque no tenía un harén de trescientas concubinas como Solimán el Magnífico, el sultán turco, o como el emperador mogol Hublai Kan, su número, para ser europeo, tampoco era nada despreciable, ¡llegó a tener 14!

51. Un matrimonio no puede considerarse sólidamente establecido hasta que la esposa no haya conseguido hacer de su marido su hijo, o lo que es lo mismo, hasta que la hembra no se convierta, ¡en una Madre Virgen! Pero si la mujer se transforma en madre es porque el hombre, transformado en hijo… ¡ha vuelto a la infancia otra vez! El matrimonio es un voto de infantilismo perpetuo.

52. La coerción más seria consistía en exigirle comportarse, por medio de la sumisión al matrimonio, del mismo modo que la hembra: ¡la glorificación de la monogamia! El macho es promiscuo. Y lo es porque la Naturaleza así lo quiso. Ella, a quien sólo le preocupa la specie, quiere que la siembra se produzca siempre, que nunca falte la simiente en el anhelante y feraz surco de la hembra. Y por eso hizo al macho un sembrador.

53. Pero sucede que el varón sometido al ritual de circuncisión es infiel al destino que la Naturaleza le impuso en su pija y vive encerrado entre quatre murailles, las cuatro paredes de su hogar, en donde, transformado en un «ama de casa», cocina, limpia, hace las compras en el supermercado, cambia los pañales al bebé, lo saca a pasear en cochecito por la calle… ¡y al perro también! Los italianos han acuñado un nombre feliz (y cruel) para llamar a este difundido tipo de hombre: le dicen «un mamo», es decir, «un hombre mamá». ¡Don Juan en el supermercado! El matrimonio no sólo infantiliza al varón. Lo feminiza también…

54. ¿Para qué la fiesta de bodas?: para ahogar el dolor. Es un narcótico. Y es que sólo embriagado puede el macho aceptar la mutilación que supone el anillo funesto. El matrimonio es un ritual de circuncisión, y la fiesta, un cruel engaño: ¡se festeja la castración!

55. Las raíces de la Pascua judía descansan en una antigua costumbre semítica de sacrificar al hijo primogénito (y dado el humor del hombre de aquellos tiempos lejanos muy, seguramente, de comérselos después); y, por supuesto, igualmente recordar, que estos salvajes ritos canibalísticos se realizan diariamente en la misa de todas las iglesias cristianas, ya que la Eucaristía no es otra cosa que una repetición inconsciente de aquel banquete primordial. En el sacramento de la comunión a través de la hostia y el vino, la carne y la sangre, el creyente… ¡se lo come a Cristo!

56. Los antiguos aztecas también se comían a su Dios en el sacramento del pan: dos veces al año, en mayo y diciembre, hacían con masa de harina una imagen del gran Dios mejicano Vitzilipuztli, y la rompían después en trozos que comían, solemnemente, sus adoradores.

57. En ningún caso, sin embargo, ya sean uno o dos, nunca hay sacrificio si no hay antes obnubilación, ya que ése es, precisamente, el propósito de la celebración: aturdir a la víctima. Donde hay mutilación siempre tiene que haber una fiesta.

58. Existe, además, una interesante correspondencia entre castración y fiesta: cuanto más grande es el rechazo inconsciente al matrimonio tanto más grande es la celebración. Tanto es así que hasta es posible pronosticar la duración de un casamiento por la ampulosidad del festejo. Las revistas mundanas que cubren con profusión de notas y fotografías las nupcias de una pareja famosa dedican el mismo espacio, no mucho tiempo después… ¡para mostrar su divorcio! Más grande la fiesta, más corta la unión.

59. ¡Y qué dolor cuando, pasada la fiesta, el varón toma conciencia de la mutilación! ¡Qué sufrimiento cuando se disipan los vapores de la embriaguez! Y no es para menos: la castración es la fuente de una angustia inextinguible

60. Los circuncidados se sienten, siniestramente, orgullosos de serlo… ¡celebró su castración! (tal como igualmente la celebran los putos en la fiesta del «día del orgullo gay», un vestigio del «día de la sangre» en la fiesta de la Gran Madre Cibeles).

61. Todo se repite. Como se repite, también, el arrepentimiento de Atis: es raro el caso del marido que, en algún momento, no sienta que su matrimonio fue una trampa, una falsa promesa, un sueño incumplido.

62. La fiesta de bodas, como toda fiesta, es engañosa ya que su propósito no es, en sí, el placer, sino ocultar un sacrificio. Y esto lo demuestra su carácter obligatorio.

63. Es él quien repite experiencias penosas por la sola razón de padecerlas de nuevo. Es él quien busca, a través de la eterna repetición de las mismas, multiplicar su dolor. Y le aseguraría, además, que esa fuerza que arruina su vida, no viene de afuera de sí, sino de adentro de sí; que es una compulsión a repetir que nace de su propia voluntad de hacerse daño, y humillarse a sí mismo.

64. El matrimonio es una manifestación de la forza del destino, del ciego y demoníaco impulso a repetir, gratuitamente, una experiencia angustiosa.

65. Pero, ¿cómo puede el varón liberarse de cumplir con el fatídico ritual del matrimonio si desde niño ha visto que, mansamente, se sometieron a él, ¡su propio Padre!, su abuelo, su tío y, tal vez, su hermano también? ¿Cómo enfrentar la castración si todos los hombres que le sirven de guía se resignaron a ella? Es un sacrificio ritual que se repite, mecánicamente, a través de las generaciones. Y todos lo hacen porque antes… ¡todos lo hicieron también! Una típica repetición colegial que evoca las ovejas del célebre parangón dantesco (Purg., III, 82): e cio che fa la prima, e le altre fanno «y eso que hace la primera las otras lo hacen también» ¡Hace falta un modelo heroico para rebelarse al ritual! ¿Será éste, acaso, Don Juan?

66. El matrimonio es una dañina y gratuita regresión a la infancia: el hijo, dominado por el miedo, confirma su castración infantil y renuncia otra vez, inconscientemente, a su adorada madre, y toda la agresión que no pone en juego para enfrentar y vencer a su temido Padre, cruel y burlonamente, la descarga contra sí mismo a través de su manso sometimiento al ritual de circuncisión, transformando, de ese modo, la humillante sumisión del pasado… ¡en un eterno presente! El matrimonio es el varón castrado.

67. Lo que Don Juan no quiere es… ¡casarse! No quiere someterse al ritual de castración. Promete ponerse en el dedo el anillo funesto… ¡y no cumple!

68. ¡Todo varón quisiera poder coger a la mujer deseada sin tener que casarse, sin tener que pagar el tributo del humillante ritual! Es el deseo más hondo que anida en todo pecho viril. ¡Quién no fuera Don Juan!

69. El varón, abrumado por la majestuosidad de la música, ya sea por la «triunfal» Marcha Nupcial de Mendelsson, cuyo toque de fanfarria es un emblema a la entrada o salida de las iglesias, o ya sea por las repetidas notas agudas que introducen el Coro Nupcial de Wagner, que acompaña el lento andar de la novia hacia el altar (y que no son sino un eco de la música salvaje que en el «día de la sangre», drogaba a los novicios que ofrendaban sus huevos a la Gran Madre Cibeles durante el célebre festival) y preso de la euforia que en él suscitan las fiestas y banquetes que celebran (y ocultan) la castración, se somete al ritual del matrimonio. Y lo hace para advertir, no mucho tiempo después, que como el frigio Atis, ha caído en una trampa donde la angustia, la tristeza y el aburrimiento ocupan el lugar del prometido paraíso.

70. El varón castrado se atormenta asustándose a sí mismo: ve peligros que lo acechan por doquier; imagina para sí el más desgraciado y obscuro futuro; alimenta su mente con inquietantes supersticiones y obscuros presagios y vive preso de la desoladora amenaza de enfermedades incurables (que en ocasiones, inconscientemente, se las provoca también). Y, además, se siente viejo, a veces irritable y a veces abatido, y casi siempre inquieto. Y a menudo teme y piensa en la muerte…

71. El matrimonio no es un problema para la mujer. ¡En absoluto! Para ella, por el contrario, es un destino manifiesto. Es la meta de su vida: formar una familia y gozar, como esposa, en el calor del nido, plácidamente de su maternidad. Por eso, instintivamente, es constante en el amor: ¡quiere conservar al macho que le hizo los hijos para que la ayude a criarlos! Pero el matrimonio sí es un problema para el varón. Como su instinto es promiscuo él está más orientado hacia la diversidad y el cambio, pero resulta que el Ritual al «transferir las reglas de la sexualidad femenina a la masculina prohibiendo todo comercio sexual fuera de la monogamia»… ¡quiere castrarlo! Menudo problema. ¡Quién no fuera Don Juan!

72. Don Juan se hubiera demorado, amorosamente, mucho más tiempo con cada una de sus mujeres si ellas, casi obsesivas, no se hubieran empeñado en cazarlo para uncirlo después al yugo del matrimonio.

73. Es el hombre quien posee porque es él quien conquista; el macho es más agresivo que la hembra. ¡La anatomía es el Destino!

74. Don Juan, lejos de frenar su agresividad no permitía que ella se acumulara dentro suyo. Él sabía que la violencia reprimida se transforma en rabia, y la rabia, como con aguda psicología lo dice Dante en su divino canto, consume a quien la padece (Inferno, Canto Settimo, 9-10).

75. El varón (como la nación) que renuncia a la conquista no es ni bueno ni malo: es un jubilado

76. Los que se someten al tabú del incesto tienen dificultad para comer carne. La prohibición judía de comer carne y leche al mismo tiempo es un soberbio ejemplo: «No cocinarás cordero con la leche de tu madre» (Éxodo, XXIII, 19). Y es lógico: ¡carne y leche es lo que comíamos cuando chupábamos las tetas de mamá! El judío no come carne porque se somete al tabú del incesto. Y los vegetarianos también…

77. Balzac (1799-1850), el escritor francés, en su Physiologie du Marriage (1829) decía que la migraine, la reine des maladies, la jaqueca, la reina de las enfermedades, es el arma más astuta y terrible empleada por las mujeres contra sus maridos…

78. En el serrallo del Viejo Celoso no había igualdad de derechos: todas las hembras eran sus esclavas a quienes él… ¡trataba como reinas! Él era dueño de ellas pero no ellas de él. Su temple era el de un genuino Señor: habere non haberi; poseer, no ser poseído.

79. Y esto ha sido siempre así porque, ya sea aquí y ahora, cómo en épocas lejanas o distantes lugares, todas las esposas dicen lo mismo y actúan igual. Y esto se debe a que las innúmeras esposas que nos muestran nuestros ojos constituyen una mera ilusión porque ellas son sólo imágenes de la Esposa eterna. Ella, más allá del tiempo y el espacio, nunca cambia y siempre es igual a sí misma.

80. Lo más frecuente, sin embargo, es que las enfermedades se manifiesten, periódicamente, durante toda la vida del hombre casado. Y, en verdad, son muy variadas, ¡Tantas como todas las que pueda padecer el macho! Pero, en cualquier caso, el significado del síntoma es siempre el mismo: ¡una protesta de la pija!

81. Don Juan nunca se sometió al primitivo ritual de iniciación en que consiste todo matrimonio y nunca renunció a su madre a la que buscó en cada mujer que hizo suya, y por eso, la obstinación, orgullo y coraje con que, cual redivivo Prometeo, desafió a su Padre, nos despierta una admiración que sólo es comparable a la nobleza con que satisfizo su instinto: sin dar excusas ni pedir perdón. Fue el héroe trágico sin parangón.

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El diario Clarín y su colección de basuras

Un diario pretendidamente liberal y democrático expone carroña anarco-marxista ¿Por qué? Porque el liberal-marxismo es así. Unos y otros son la misma cosa.  Uno es la continuación del otro. Y el primero financia y protege al segundo. Chesterton decía que la democracia es la forma más directa de llegar al comunismo. De esta colección de inmundicias solo Nietzsche no tiene nada que ver ¿Lo pusieron para disimular? ¿Por eso escribieron mal su apellido? Escribieron «Nietszche». Hicieron como los masones, que para no pronunciar Jesucristo dicen El Nazareno. El anarco-marxismo es la continuación evolutiva y lógica de la democracia francmasónica. El anarco-marxismo es esa supuesta «verdad revelada» que nos quieren hacer tragar. El anarco-marxismo es ese «dogma vacío». El anarco-marxismo es ese «espejismo de la realidad». Como la mentira de los derechos humanos. Y hay otras mentiras peores que esa ¡Y a estos excrementos sinárquicos lo llaman pensamiento crítico! De críticos no tienen nada. Críticos somos nosotros. Siempre nos opondremos a los falsos ídolos de este mundo podrido liberal-marxista. Observen los semblantes no clásicos de estos sub-humanos. Y observen también sus vidas y sus apellidos. Demasiada mierda junta para un solo aviso publicitario.

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El «humanismo marxista» del futuro Gobierno Mundial

LA ESCUELA DE FRANKFURT

Se conoce como la Escuela de Frankfurt a un grupo de investigadores que adherían a Hegel, Marx y Freud y cuyo centro estaba en el Instituto de Investigación Social, inaugurado en 1924, en Frankfurt. Fundada gracias al mecenazgo del multimillonario argentino, de origen alemán, Félix Weil, se hicieron representantes de la “teoría crítica”, la cual debe entenderse como un aspecto de la práctica, denominado también marxismo cultural. La obra esencial de este Instituto fue el ensayo “Dialéctica de la ilustración”, editada entre los años 1944 y 1947 por ADORNO y HORKHEIMER. Estos ideólogos y filósofos decidieron transcender las fronteras del positivismo, del materialismo vulgar y la teoría fenomenológica, a través de un retorno a Kant y sus sucesores en el idealismo Alemán, fundamentalmente Hegel. Los doctrinarios más famosos de este grupo fueron Adorno, Marcuse, Fromn, Habermas, Schmidt.Por supuesto, todos teóricos inmanentistas, quienes por ser ateos han roto toda vinculación con el “allende”,con lo absoluto en cuanto trascendente, es decir con Dios.

El marxismo cultural, modernamente, ya no va dirigido al proletariado, sino a los hijos de la alta burguesía y las clases medias. Se reformula así la lucha de clases. La clase pasa a definirse en función del grupo cultural al que se pertenece y deja de determinarse en función de la propiedad de los bienes de producción. Fidel Castro lo dijo en Córdoba, en su última visita, antes de enfermar: la revolución ya no necesita de la violencia. Por supuesto que debe entenderse esto de la siguiente manera: “salvo que peligre la revolución”.

La Escuela de Frankfurt, para afianzar el marxismo cultural diseñado por Antonio Gramsci, es decir la Revolución Cultural, dio “recomendaciones para la transformación y disolución de la Europa cristiana”, entre otras cosas, propuso las siguientes pautas:

l) Fomentar la desintegración familiar; 2) Hacer depender a los ciudadanos del Estado o de los beneficios del Estado; 3)Mantener un sistema legal desacreditado, con prejuicios contra las víctimas del delito; 4) promocionar el vaciamiento de las Iglesias; 5) promover el consumo excesivo de bebidas alcoholicas;6) promover migraciones para destruir la identidad;7) fomentar la destrucción de la autoridad en los Colegios y Universidades;8) suscitar la invención de delitos sociales;9) El cambio continuo para crear confusión y 10) Fomentar la homosexualidad en los niños.

Este Decálogo, tiene mucha relación con aquél escrito por LENIN, en 1913: 1) Corrompa a la juventud y exacerbe la libertad sexual, 2) infiltre y después controle todos los medios de comunicación masivos, 3)divida a la población en grupos antagónicos, incitando a la discusión sobre asuntos sociales,4) destruya la confianza del Pueblo en sus líderes, 5) hable siempre sobre la Democracia, pero si llega la oportunidad, asuma el Poder sin escrúpulos. 6) Colabore con el vaciamiento de los dineros públicos, y provoque la inflación; 7) Promueva huelgas, aunque sean innecesarias e ilegales; 8) Promueva disturbios y contribuya para que no sean reprimidos; 9) Ayude a destruir los valores morales y la creencia en las promesas de los políticos y gobernantes; 10) Registre a quienes tiene armas de fuego, para su posterior confiscación a fin de impedir cualquier resistencia.

Como se podrá apreciar, la línea de comportamiento del revolucionario debe ser necesariamente proteico ( cambiar de forma constantemente) y protervo (obstinada en la perversión). Esto corrobora que la pretendida Filosofía marxista, es sobre todo, una metodología para la acción revolucionaria. Nada dicen los marxistas, sobre cómo deberá ser el comportamiento del revolucionario cuando esté en el Poder. Esta hipótesis está contemplada en lo que se denomina “dictadura del proletariado” en donde se habilitan todo tipo de arbitrariedades, perversiones e injusticias; es decir, nadie que no sea de la secta y presente resistencia quedará con vida. Luego se continuará con la propia tropa, si hay disidencias, aunque sean estas de aspectos formales o si no hubiera la adhesión inequívoca al personalismo de turno.

Cuando se ideó “el mundo uno”, el politólogo polaco Zbigniew Brzezinsky”, tenía diseñado que el nuevo orden mundial se edifique sobre una sociedad tecnotrónica, con humanismo marxista. Cabe aquí consignar que la Escuela de Frankfurt, durante la segunda guerra mundial funcionó hasta el año 1950 en los E.E.U.U, financiada por la Fundación Rockefeller.

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