Según The New York Post, Mahmoud Abdel-Salam Omar, de 74 años, está acusado de abusar de una empleada del Pierre Hotel, donde se alojaba. Las fuentes consultadas por el diario apuntan a que el banquero, expresidente del Banco Egipcio de Alejandría, mandó llamar a la empleada de hotel para que le trajera pañuelos.
La recibió en albornoz, y después de que la mujer, de 44 años, entrara en la habitación, el acusado cerró la puerta y comenzó a tocarle los pechos y a besarla. También le pidió su teléfono. La mujer escapó en cuanto pudo zafarse de él y lo denunció al supervisor del hotel.
Los hechos fueron denunciados este lunes y el acusado está detenido bajo el cargo de abuso sexual, entre otros.
Gnosis Primordial Entradas
La sueca Anna Ardin, quien denunció por abuso sexual a Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, es una admiradora del modelo kirchnerista.
Según publica el diario Perfil, la mujer se convirtió en kirchnerista durante su paso por la Argentina en mayo de 2005, cuando fue pasante en la Embajada de Suecia en Buenos Aires.
En su blog, Ardin dedica un post a la muerte del ex presidente Néstor Kirchner y otro titulado “peronista en mi corazón”.
Al parecer, agrega Perfil, la sueca tuvo relaciones sexuales con Julián Assange con un preservativo roto y luego lo denunció por acoso sexual, afirmando que tiene una visión distorsionada de las mujeres.
Por otro lado, el nombre de Anna Ardin también estaría vinculado a Cuba, donde la sueca es considerada una «colaboradora cubana de la CIA, vinculada con el terrorista Carlos Alberto Montaner», indicaron medios castristas, como el diario Granma.
Comentarios cerradosEEUU denuncia que Gadafi da viagra a sus soldados para incitarlos a violar a las mujeres
El régimen de Muamar Gadafidi distribuye viagra entre sus soldados para fomentar las violaciones a mujeres libias, según ha denunciado Estados Unidos a través de su embajadora Susan Rice en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU.
Rice no ha desvelado las fuentes de las que procede dicha afirmación, aunque otro diplomático presente en la reunión ha explicado que la representante estadounidense pretendía ilustrar el hecho de que la coalición internacional «se enfrenta a un adversario atípico que comete actos reprensibles«.
Esta ha sido la respuesta del país norteamericano ante las afirmaciones de Rusia y de otros miembros del Consejo, que consideran que Francia, Reino Unido, Estados Unidos y el resto de aliados presentes en la ofensiva aérea libia están excediendo la resolución dictada por la ONU, que establecía una zona de exclusión aérea en el país y «todas las medidas necesarias para proteger a los civiles».
Comentarios cerrados¿Es DSK culpable de violación o víctima de un complot? La simple reflexión permite responder esa interrogante.
Se afirma que el acusado había pasado la noche en compañía de una call girl y que violó a la mucama en el momento del desayuno. Después se reunió tranquilamente con su hija, estudiante de la Columbia University, para almorzar con ella y finalmente fue a tomar el vuelo, reservado desde hacía varios días, para reunirse con la canciller alemana Angela Merkel en Berlín. Se hallaba confortablemente instalado en su asiento del vuelo de Air France cuando fue arrestado, 10 minutos antes del despegue.
Según la tripulación del avión, los policías de la Unidad de Víctimas (la misma de la serie de televisión La Ley y el Orden: Unidad de víctimas especiales) no recurrieron a sus colegas del aeropuerto para que hicieran el arresto sino que quisieron realizarlo ellos mismos, arriesgándose así a llegar demasiado tarde. Para evitar que alguien pudiera prevenir a DSK, solicitaron –eso sí– que se interfiera la señal de la telefonía móvil en esa zona del aeropuerto durante el tiempo necesario hasta que ellos llegaran al lugar [6]. Pero la posibilidad de interferir la señal de la telefonía móvil no entra en de las prerrogativas de una brigada de lucha contra el vicio. Así que en realidad se trata de un caso de seguridad nacional.
Durante la detención, el sospechoso fue privado de todo contacto con el exterior, con excepción de sus abogados, según lo previsto en el derecho estadounidense. Pero cuando la jueza Melissa Jackson lo puso en prisión preventiva, volvieron a privarlo de todo contacto con el exterior, ya de forma injustificada. Se explicó que la prisión preventiva era necesaria porque el acusado podía tratar de escapar hacia Francia, Estado con el que Washington no ha concluido ningún acuerdo de extradición y que protegió al cineasta Roman Polanski, acusado también de violación. La decisión no había sido tomada para aislar al acusado e impedirle influenciar a los testigos, pero la jueza decidió encerrarlo en Rikers Island, una de las mayores cárceles del mundo –con 14 000 detenidos– y también una de las más tenebrosas, un verdadero infierno terrestre. «Para su protección», lo metieron en una celda individual y lo mantuvieron incomunicado.
En definitiva, el director general del FMI estuvo secuestrado durante 10 días. El funcionamiento de la institución internacional estuvo bloqueado durante 10 días por falta de firma autorizada. Durante 10 días, los problemas del euro y del dólar, la quiebra de Grecia y muchas otras cuestiones quedaron en suspenso, esperando por la buena voluntad de policías, jueces y carceleros.
Según la jurisprudencia estadounidense, DSK –al no tener antecedentes penales y disponer de un domicilio en Washington– no debería haber sido puesto en prisión preventiva y sí debería haber sido puesto en libertad bajo fianza. Es probable que él mismo haya analizado rápidamente la situación. A través de uno de sus abogados hizo llegar al FMI una carta de renuncia. Al día siguiente, inesperadamente, un nuevo juez aceptó su solicitud de libertad bajo vigilancia. Ya era inútil mantenerlo entre rejos, porque el FMI había recuperado su capacidad de acción.
Se habla de Christine Lagarde, la ministra de Economía de Francia, quien hizo carrera en Estados Unidos defendiendo los intereses del complejo militaro-industrial [7], como presunta sucesora del acusado a la cabeza del FMI, a pesar de las vehementes protestas de Rusia y China.
Por cierto, el segundo abogado de DSK, Benjamín Brafman, no fue a verlo a la cárcel ni se presentó en su segunda comparencia ante el juez. La estrella del colegio de abogados de Nueva York había salido precipitadamente para Israel. Oficialmente, para celebrar en familia una fiesta religiosa en ese país [8]. Para ganarse sus honorarios, sin embargo, el abogado Brafman no se limitó seguramente a encender las velas del Lag Ba’homer sino que tuvo probablemente que negociar ayuda para su cliente.
El proyecto Zhu
¿Por qué entonces todo este despliegue medios dignos de una película de Hollywood para bloquear la actividad del FMI por 10 días? Son dos las posibles respuestas y pueden estar vinculadas entre sí.
En primer lugar, el 29 de marzo de 2009, el gobernador del Banco Central de China, Zhu Xiaochuan, había cuestionado el predominio del dólar estadounidense como moneda de reserva. Después de deplorar que el proyecto del economista John Maynard Keynes de creación de una moneda internacional (el Bancor) no hubiese llegado a concretarse al término de la Segunda Guerra Mundial, el señor Zhu propuso la utilización de los Derechos Especiales de Giro (En inglés Special Drawing Rights o SDR. Ndt.] del FMI para asumir ese papel [9].
El 2 de abril de 2009, en la Cumbre del G20 celebrada en Londres, Estados Unidos acepta que se tripliquen los recursos del FMI así como la emisión, por parte del propio FMI, de Derechos Especiales de Giro (DEG, siglas en español.) por valor de 250 000 millones de dólares. También aceptó, en principio, la creación de un Consejo de Estabilidad Financiera al que estarían asociados los grandes países emergentes.
La idea se discutió el 8 de julio de 2009, durante la Cumbre del G8 en Aquila, Italia. Adelantando un poco más el peón, Rusia propuso no conformarse con una moneda virtual y emitir realmente esa moneda. Dimitri Medvedved, que había dado orden de imprimir simbólicamente varios prototipos de dicha moneda, puso incluso varios de ellos sobre la mesa. Estos mostraban, por una cara, las efigies de los 8 jefes de Estado y, por la otra, la divisa en inglés «Unity in Diversity» [10].
El proyecto fue sometido a los expertos de la División de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU. El informe de dichos expertos, entre los que se encuentra el profesor Vladimir Popov de la New Economic School de Moscú, fue analizado el 25 de abril de 2010 en una reunión conjunta del FMI y el Banco Mundial [11].
Todo este proceso debía concretarse precisamente este 26 de mayo de 2011, durante la Cumbre del G8, en Deauville, Francia. El dólar hubiese cesado entonces de ser la moneda de referencia, lo cual habría tenido como telón de fondo la inminente cesación de pagos del gobierno federal de Estados Unidos. Washington habría renunciado así al financiamiento de su superpoderío militar a través de la deuda para consagrarse a su reestructuración interna.
El grano de arena
Desgraciadamente, durante los últimos meses de ese proceso, iniciativas militares y políticas perturbaron ese plan. Ciertos Estados –como Rusia y China– han sido engañados. El arresto de Dominique Strauss-Kahn demuestra que Washington venía actuando de mala fe y que sus concesiones no eran otra cosa que una forma de ganar tiempo.
Aunque son secretos los detalles de la estructura que Dominique Strauss-Kahn había montado para crear la nueva moneda de reserva vinculada a los Derechos Especiales de Giro del FMI, parece ser que Libia tenía en ello un papel clave ya que, de forma experimental, el Banco Central libio iba a basar su moneda, el dinar, en los mencionados DEG. El asunto era particularmente importante ya que el fondo soberano de Libia es uno de los más ricos del mundo –incluso más que el de Rusia.
Pero al entrar en guerra con Libia, Francia y el Reino Unido provocaron un congelamiento teórico no sólo de los fondos de la familia de Kadhafi, sino también de los fondos del Estado libio. Peor aún, París y Londres han enviado cuadros del banco HSBC a Benghazi para crear en esa ciudad un Banco Central libio de los rebeldes y tratar de apoderarse de los fondos de la nación [12]. No se sabe si Nicolas Sarkozy y David Cameron se dejaron arrastrar por su propio despliegue de fuerza o si actuaron por orden de sus amos de Washington, pero lo cierto es que la frágil estructura que Dominique Strauss-Kahn se ha venido abajo.
Según nuestros contactos en Trípoli, en el momento de su arresto DSK estaba saliendo para Berlín para buscar una solución con la canciller Angela Merkel. Posteriormente tenía que partir, en compañía de un emisario de la señora Merkel, a negociar con representantes del coronel Kadhafi –quizás directamente con este último–, cuya firma era indispensable para desbloquear la situación.
Estamos asistiendo ahora a una guerra financiera de proporciones nunca vistas. En momentos en que la situación económica de Estados Unidos se tambalea más que nunca y el dólar puede convertirse en cualquier momento en simple papel mojado, el acuerdo concluido con el G8 y avalado por en el G20, elaborado por el FMI en coordinación con el Banco Mundial y con los medios bancarios internacionales, cuyo campeón era DSK, está ahora en suspenso. El predominio del dólar sigue intacto, pero es más artificial que nunca. Se trata del dólar cuyo valor querían relativizar los Estados emergentes, pero que sirve de base al poderío del complejo militaro-industrial israelo-estadounidense.
En ese contexto, ¿qué valor tiene el honor de un hombre?
Madrid (OroyFinanzas) – Se celebrará en el salón 2128 del Rayburn House Office Building de Washington DC una audiencia titulada “Investigating the Gold: H.R. 1495, the Gold Reserve Transparency Act and the Oversight of United States Gold Holdings”, donde se discutirá sobre las reservas de oro que tienen los Estados Unidos.
Asimismo se ha convocado esta reunión para proponer una auditoría detallada y un inventario de las reservas de oro estadounidenses, asi como también de los swaps, leasings etc. realizados sobre las mismas.
Ron Paul congresista republicano y presidente del Subcomité de Política Monetaria del Congreso de EEUU señaló hoy que la subcomisión celebrará esta audiencia para pedir una auditoría completa de las reservas de oro los EE.UU.
La llamada “Ley de Transparencia de las Reservas de Oro de 2011″ le exigirá al Tesoro una auditoría completa y exhaustiva de las reservas de oro que posee el gobierno y para ello se pedirá realizar un inventario y un análisis de las reservas de oro. Además se pedirá autorización para tener acceso a los registros pertinentes y a lugares entre ellos Fort Knox, donde se encuentra depositado el oro.
“El Departamento del Tesoro ha sido poco transparente con los resultados de sus auditorías internas de oro”, ha señalado Ron Paul. “Se le pide al pueblo estadounidense que confíe en que todo el oro está ahí, pero no se permite visitas ni se publican todos los datos de las auditorías y ensayos. Dado que la mayor parte de este oro fue incautado originalmente a los ciudadanos estadounidenses en la década de 1930, estos merecen mayor transparencia y poder revisar los estados financieros”.
Los testigos que están programados que testifiquen en la sesión de hoy son Gary T. Engel, director de la Oficina gubernamental de Administración Financiera y Eric M. Thorson, Inspector General del Departamento del Tesoro.
OroyFinanzas
Comentarios cerradosMadrid (OroyFinanzas) – ¿Posee EEUU realmente oro en Fort Knox? ¿Han vendido las reservas de oro en secreto y las han reemplazado con lingotes de tungsteno? Muchas son las teorías sobre este tema, ya que no se ha realizado oficialmente una auditoria desde los años 50.
Ron Paul congresista republicano de Texas y actual presidente del Subcomité de Política Monetaria del Congreso de EEUU, ha solicitado a la administración que se realice una auditoría sobre la pureza de los 700.000 lingotes de oro guardados en Fort Knox.
Paul, ha realizado la petición para que representantes del Departamento del Tesoro de EE.UU. y de la Casa de Moneda estadounidense testifiquen el 23 de junio ante el Subcomité de Política Monetaria, sobre la autenticidad del oro depositado en Fort Knox.
El departamento del Tesoro ha señalado en un informe que llevar a cabo una auditoría costaría unos 15 millones de dólares y que se tardaría unos 30 minutos en verificar el contenido de oro de cada lingote, y que para ello habría que tener a 400 personas trabajando durante seis meses.
La cadena de televisión CNBC solicitó recientemente realizar una visita a Fort Knox para grabar el oro, ya que la única grabación que tienen disponible de Fort Knox es de 1974. Un funcionario de la Casa de la Moneda indico que no estaban autorizados y que no le constaba que ningún miembro del Congreso había recorrió las instalaciones desde ese año. Fort Knox es un “centro cerrado”, señaló el funcionario.
Fuente: CNBC
Concretamente, el balance de la FED contabiliza más de 11.000 millones de dólares en oro, valorado a 42,22 dólares la onza. Una simple operación indica que esta cantidad equivale a algo más de un cuarto de millón de onzas o, lo que es lo mismo, más de 7.000 toneladas de oro. Una cifra muy parecida a la que supuestamente guarda el Banco de Nueva York de la Reserva Federal en su cámara subterránea o a la que se guarda en el Depósito de Lingotes de los Estados Unidos en Fort Knox.
Un problema bien conocido con esta operación es que esa valoración oficial del oro es 36 veces inferior al actual precio de mercado, que ronda los 1.500 dólares la onza. El segundo problema consiste en que hace más de medio siglo que no se audita el oro que guarda realmente la Reserva Federal. El propio Ron Paul se ha destacado en la campaña para auditar la Reserva Federal.
Pero, según ha admitido ahora la propia Reserva, a pesar de su nombre, no guarda reserva alguna en oro.
Madrid (OroyFinanzas) – El pasado viernes, la compañía de operadores de divisas Forex.com advertía en una carta a sus clientes que a partir del próximo 15 de julio 2011 se prohíbe a los residentes estadounidenses operar vía OTC* con metales preciosos incluidos oro y plata.
Forex.com señalaba en la nota enviada a sus clientes que como resultado de la Ley ‘Dodd-Frank’, ley de reforma financiera y bancaria norteamericana y promulgada por el Congreso de los EE.UU., el 15 de julio entrará en vigor una nueva regulación que prohíbe a los residentes de los EE.UU. negociar oro, plata y otros metales preciosos vía OTC*.
FOREX.com indica asimismo que el 15 de julio esta obligado a liquidar de forma automática a las 17:00, todas las posiciones abiertas en metales preciosos de sus clientes.
Encontrado en la web. Artículo extraído del apabullante y bien fundamentado libro de Antonio Carrera: Los falsos manejos de los Testigos de Jehová.
HISTORIA DE LOS TESTIGOS DE JEHOVA A TRAVÉS DE SUS PRESIDENTES
1° El «pastor» Russell
La corta existencia de los Testigos comienza hacia 1870, cuando Carlos Taze Russell dice haber hallado la verdad de que la segunda venida de Cristo era inminente sobre esta tierra, para demostrar lo cual publica un folleto.
Entre los profetas falsos que se levantaron en el siglo pasado anunciando la segunda venida del Señor, estuvo un tal N. H. Barbour, de Nueva York. Este afirmaba que Cristo ya había venido, pero de modo invisible o espiritualmente, en 1874:
Russell aceptó las ideas de este señor Barbour y se asoció con él y su grupo en 1876. Russell puso el dinero y juntos publicaron un libro y una revista. Posteriormente hubo discrepancias y vino la ruptura, con el buen resultado final de que la mayoría se fue con Russell, que era joven, emprendedor, inteligente y que, para colmo, tenía mucho dinero, ya que poco antes había vendido el negocio que poseía de telas con lo que recaudó más de un cuarto de millón de dólares —al cambio de hoy serían unos quince millones de pesetas— cifra verdaderamente considerable para aquella época.
Después de esto -1878—, Russell inició la publicación de una revista con sus ideas, anunciando que Cristo ya había venido el año 1874. Su padre, de Russell, fue socio íntimo con su hijo en los negocios de la Sociedad Watch Tower por veinte años, aunque no se sabe que fuera creyente como su hijo.
No cabe duda que tanto el padre de Russell como él mismo fueron hábiles en los negocios de telas. Pienso que también ahora lo serían en el de libros y revistas. Según «Los Testigos», pág., 44, Russell «no sólo era un hombre denodado, sino también bastante listo.
Así, con denuedo, se lanzó a escribir folletos y más folletos, revistas y libros, con el anuncio del fin del mundo. Como el negocio funcionaba bien, «pronto se puso de manifiesto que hacía falta organizar una sociedad definitiva para guiar y dirigir la obra de publicación que continuaba en crecimiento.» («Capacitados», pág. 303/4). Como vemos, no organizó un grupo religioso, sino una sociedad para publicar y vender libros. Russell fue incansable, tanto en escribir como cuando se trataba de hablar o viajar para adelantar en su negocio. El libro «Capacitados», pág. 311/5, dice: «…antes de morir Russell, en 1916, viajó más de un millón de millas y pronunció más de 30.000 sermones, además de escribir una cantidad superior a 50.000 páginas de libros. Para ese tiempo las publicaciones de la Sociedad ya salían en quince idiomas.»
Russell no sólo poseía 47.000 acciones de las 50.000 que tenía la Sociedad Watch Tower en 1912 con las que conservaba en sus manos la dirección de la misma, sino que también poseía dos compañías gestoras fundadas por él, la «United States Investment Company» y la «United Cementeries Company», las cuales eran administradas por la Sociedad de los Testigos. Por este medio poseía gran número de propiedades mobiliarias e inmobiliarias, pero poco conocido por el público.» («Los Testigos», pág. 21, por G. Herbert).
En 1909, Russell traslada la central de la Torre a Brooklyn, N. Y., y desde entonces ha ido comprando más y más propiedad, teniendo en la actualidad la friolera de siete manzanas de ciudad de gran valor. Para ese tiempo, 1909, el Imperio de la Torre se extendía a otros países para vender los libros que Russell producía de modo incansable.
Después de mucho escribir anunciando que el mundo terminaba en 1914, vivió dos años más para comprobar su fracaso como profeta, ya que murió el 31 de octubre de 1916.
Y voy a terminar con el «pastor Russell», ya que sólo deseo relacionar lo que tenga algún contacto con la Sociedad y su Imperio. No me interesa en modo alguno inmiscuirme en su vida privada ni descubrir sus debilidades que, como todo ser humano, tuvo. La vida privada de todo mi prójimo siempre me ha producido un profundo respeto. He leído mucho sobre este hombre y en todos los autores he observado, con tristeza, la fruición con que relatan ciertos episodios de la vida de este hombre, anécdotas cuya finalidad no comprendo en obras escritas «exprofeso» para atacar a los Testigos de Jehová. Una cosa es el fundador y otra muy distinta es su obra. La historia nos da muy sabias lecciones al respecto. Por otra parte, siempre tengo presentes las palabras de Jesús: «El que de vosotros esté sin pecado, arroje la primera piedra contra ella». Quizá los autores a los que me refiero sean hombres sin pecado… yo, no lo soy…
2°. El «juez» Rutherford
José Franklin Rutherford fue el sucesor de Russell como segundo presidente de la Sociedad Watch Tower. En enero de 1917 ascendió a la presidencia.
Los 150.000 votos para la elección se compraban a la Sociedad al precio de diez dólares, por lo cual la Torre percibió la nada desdeñable cifra de un millón y medio de dólares, algo así como 90.000.000 de pesetas.
El sistema, como bien se ve, tiene muy poco de espiritual y cristiano, y sí mucho de materialista y mundano. Este método de votar con dólares continuó hasta 1944, dos años después de votar para el tercer presidente Knorr.
A través de toda la historia de la Sociedad, lo único que priva son los dólares, la producción, las ventas, etc., y todo ello dirigido, creo yo, por «espíritu tanto».
Rutherfod, desde el momento de ser nombrado presidente, no por Espíritu Santo, sino como ya dije, por «espíritu santo», por dólares, se propuso cambiar todo el sistema de organización establecido por su predecesor.
En tiempo de Russell, aunque poco, todavía se veía algo de cristianismo dentro de la organización de la Torre. Celebraban la Navidad, adoraban la Cruz, daban honra a Cristo, y cada iglesia o congregación era autónoma para elegir sus pastores o diáconos, etc., etc. Rutherford veía que su puesto de presidente no estaba muy seguro porque no gozaba de las simpatías que tuvo Russell. Este era amable en su trato con los fieles, por lo que era muy querido y tenido en ‘tal estima por sus seguidores que no dudaron en calificarle «el esclavo fiel y discreto», de Mateo 24:45 y de tenerle por el escribano de Ezequiel 9, y de ser el único conducto de comunicación para recibir la luz de Dios.
Rutherford, según sus propios seguidores —«Atalaya» 1955/686 y «Los Testigos de J. en el Propósito divino», pág. 70— era de carácter fuerte, dictador, intransigente, totalitario… «Los Testigos de J. en el propósito divino», pág. 58/4, dice que «Rutherford era de mente jurídica y bastante astuto.» Por eso, temiendo que los seguidores de Russell, con el tiempo, no aceptarían su autoridad, y por lo tanto sería rechazado, se propuso eliminar o borrar todo aquello que estuviese relacionado con su antecesor. Empezó por reorganizar la oficina, lanzar al mercado otra nueva revista y empezar a quitar la autoridad a los ancianos o diáconos que dirigían las congregaciones o iglesias, y nombrar desde la central de Brooklyn un director que, de forma paulatina, se haría cargo de toda la dirección.
Poco después eliminó el sistema de votación dentro de las congregaciones para elegir al anciano o diácono y uno instruido en las nuevas ideas del «juez» ocupaba su puesto. Esta medida originó muchas disensiones y deserciones dentro de las iglesias. Cuenta Schnell, que fue Testigo por treinta años, que él fue enviado a una congregación para suplantar el puesto al anciano que lo dirigía aferrado a las ideas de Russell. Según el citado autor, de 175 miembros se fueron todos, menos ocho que le siguieron. Añade que fueron suficientes para comenzar de nuevo con las ideas de Rutherford.
Sabemos, también, que para borrar toda memoria de Russell se hicieron desaparecer todos los libros escritos por el mismo, libros que habían sido la luz provista por Dios para dar a conocer la verdad. En su lugar, otros nuevos libros, con doctrinas e ideas cambiadas fueron escritos por Rutherford.
Ahora que todas las congregaciones dependen de la central de Brooklyn y que nadie puede «mover un dedo» sin la aprobación previa de la misma, Rutherford quiere hacer creer que esta purga ha sido efectuada con la aprobación y bendición de Dios y, por supuesto, en cumplimiento de profecía bíblica. Establece la teocracia —yo más bien diría «dedocracia», ya que todo se nombra «a dedo»— o un sistema totalitario. Aunque hace creer que no se debe seguir a hombres y que la Sociedad está dirigida por la teocracia o gobierno de Dios y que la misma es el instrumento usado por Dios y no un individuo en particular, como Russell. Todo su esfuerzo se encaminó a borrar del escenario el russellismo.
Los ataques contra el clero y contra la política le acarrearon muchos problemas, tanto a él como a todos los Testigos, por todo el mundo. Promovió la intolerancia y la desobediencia a las autoridades. Sus declaraciones eran del todo y en un todo ofensivas. Leamos algunas: «Los religiosos de la cristiandad son hipócritas por cuanto pretenden ser el pueblo de Dios y toman el nombre de Cristo y se dan el nombre de cristianos, pero por sus mismas palabras y curso de acción niegan que sirven a Dios y siguen a Cristo… Entonces la Iglesia Católica llegó a ser parte de la organización del Diablo. También la iglesia protestante, cuando cayó, juntó manos con la organización de Satanás aliándose con ella.» («Profecía», pág. 166, escrito por Rutherford).
También, aunque indirectamente, llaman tontos a los políticos, diciéndoles que se han dejado engañar por los clérigos. El mismo libro citado anteriormente, pág. 175 dice: «Satanás ha hecho de la cristiandad una parte de Babilonia, y por lo tanto el nombre de Babilonia aplica a la cristiandad por ser la organización satánica. por medio de los falsos religionistas de la organización satánica, los gobernantes comerciales y políticos de la tierra han sido inducidos a formar parte del inicuo sistema.»
Sin embargo, las palabras más duras las dirigió contra la Iglesia Católica: «El principal enemigo visible de Dios, y, por consiguiente, el enemigo público número uno, es la congregación religiosa católica romana…» («Enemis», págs. 286-287).
Los dibujos o caricaturas que contenían sus libros eran siempre ofensivas contra la religión o política. En el libro «Luz», págs. 11 y 65, aparece una prostituta que va tocada con una mitra —adornada con tiara— y con las llaves de San Pedro, cabalgando sobre la bestia de siete cabezas. En el libro «Preparación», pág. 153, dibujaron un grueso Papa, mofletudo, que está pisoteando la Biblia con sus pies. Igualmente, en el libro «Luz», págs. 1 y 129, aparecen un obispo, un capitalista y un jefe de Estado, extravagantes, que van guiados por el diablo.
En 1920 publicaron un número especial de la revista «The Golden Age» = «Despertad» y resultó tan ofensivo, que algunos Testigos rehusaron participar en su distribución. El libro «Los Testigos de J. en el Propósito divino>, pág. 94, dice: «En 1920, la Sociedad imprimió y distribuyó un número especial de «The Golden Age», que eran tan «ardiente» que algunos hermanos rehusaron participar en su distribución.» Pero el libro más ofensivo e insultante contra la religión y los Gobiernos fue, posiblemente, «The Finished Mistery», y debido a esto fue prohibido y los siete dirigentes de la Sociedad de la Torre en América fueron juzgados en 1916 y sentenciados a prisión, incluido el presidente y promotor de los «líos», Rutherford. («Los Testigos de J. en el Propósito divino», págs 77-85).
El que fue Testigo por 30 años, W. J. Schnell, piensa que el «juez» había organizado el «tinglado» con esa intención. Según él, Rutherford había escrito sus artículos contra la guerra para triunfar de sus adversarios gracias a su aureola de heroísmo que le valdría sus altercados con el Gobierno.
Esta opinión es muy probable sea cierta, por cuanto el mismo Rutherford, al ser conducido ante el tribunal, dijo: «Este es el día más feliz de mi vida.» («Los Testigos de J. en el propósito divino», pág. 82). Este encarcelamiento que sólo duró nueve meses, del 21 de junio de 1918 al 26 de marzo de 1919, sirvió para crear una aureola de héroes y mártires en torno a los encarcelados y, de modo especial, de Rutherford.
Aunque Rutherford y los suyos creían que la oposición contra ellos y el encarcelamiento eran en cumplimiento de la profecía y con la aprobación de Jehová, los hechos probaron que no confiaban en Dios para que les liberara a su debido tiempo. El libro «Los Testigos de J. en el propósito divino», pág. 87, dice: «El mes siguiente, ciertos periódicos iniciaron una campaña que se extendió a través de todo el país, demandando que se pusiera en libertad a Rutherford y sus asociados. Los Testigos también escribieron miles de cartas a redactores de periódicos y miembros del congreso, a senadores y gobernantes, instándoles a tomar acción a favor de los oficiales aprisionados de la Sociedad. Muchos de éstos se expresaron a favor de que se les pusiera en libertad, indicando que prestarían su ayuda.»
«El esfuerzo siguiente que se hizo a favor de estos hermanos fue la circulación, a través de todo el país, de una petición durante marzo de 1919. En un corto espacio de tiempo se obtuvieron 700.000 firmas… y constituyó la petición colectiva más grande efectuada hasta aquel tiempo… y aunque nunca fue presentada al Gobierno, fue un testimonio sobresaliente.»
Aquí vemos otra vez el truco: No fue necesaria la ayuda del Espíritu Santo de Dios, les bastó que operase el «espíritu tanto». Tantas firmas, tantas cartas y tantos periódicos, hicieron que el Gobierno actuase a favor de los Testigos, que bajo la fianza de 10.000 dólares cada uno, fueron liberados en marzo de 1919. Y como lo tenían bien estudiado, las tantas cartas y las tantas firmas y los tantos periódicos, les dieron una publicidad muy valiosa para reorganizarse y seguir adelante con «el cuento».
Desde el año 1918, Rutherford proclamó con libros, revistas, folletos y conferencias: «Millones que ahora viven no morirán jamás». («Los Testigos de J.» pág. 78 y también que para 1925 sería el fin y comenzaría el nuevo orden de cosas. Ya han transcurrido más de 56 años y los millones que el «juez» anunciaba que no morirían para el año 1925, resulta que sí han muerto, Rutherford incluido. Cuando llegó el año 1925 y nada sucedió, muchos miembros se desilusionaron, y dejaron a los Testigos y a sus falsos profetas. («Los Testigos de J. y la verdad», pág. 26, por E. B. Price).
Después de este fracaso, ya no volvió a señalar fechas, pero sí que el fin estaba cercano. Por eso en el libro «Hijos», págs. 151-312-313, aconsejaba a los jóvenes que esperasen a casarse después del fin cercano. Poco caso le han hecho, ya que los Testigos se casan, generalmente, muy jóvenes.
Y ya para borrar por completo la memoria de Russell o el nombre de rusellistas, en 1931, dijo que Dios le había comunicado el nuevo nombre que llevarían en adelante: TESTIGOS DE JEHOVA. Con este paso dio a entender su superioridad sobre Russell, ya que el propio Dios le escogió a él y no a Russell para tan alta misión.
Rutherford afirmaba que la Sociedad y no algún hombre era el conducto usado por Dios para dirigir a los Testigos, pero eso era puro «camelo», ya que él, Rutherford, era la Sociedad. Sólo él ordenaba, sólo él escribía los libros y folletos… él era, en realidad, el amo absoluto.
El 8 de enero de 1942, a la edad de 72 años y después de 25 años dirigiendo la Sociedad, murió. («Los Testigos de J. en el propósito divino», pág. 196).
3°. El «hermano» Knorr.
A la muerte de Rutherford no hubo que esperar casi diez semanas para elegir nuevo presidente de la Torre como sucedió a la muerte de Russell. Aunque hicieron oraciones pidiendo sabiduría para la elección, también en esta ocasión fueron los dólares los que decidieron. El sistema de pagar diez dólares por cada voto no fue eliminado hasta dos años más tarde, en 1944. Fue elegido por unanimidad el que hasta entonces era vicepresidente, Natán Homer Knorr. («Los Testigos de J. en el propósito divino», pág. 66).
Desde el momento en que se hizo cargo de la presidencia revolucionó toda la nomenclatura e infundió más vitalidad al movimiento jehovista. Emprendió un vasto programa de expansión de la central y las fábricas de impresión de América y de otros países («Capacitados», pág. 343). Revoluciona la técnica de la propaganda y venta de literatura fundando para ello escuelas de instrucción para misioneros que, posteriormente, son enviados como representantes de la Torre a casi todos los países del mundo. Organiza grandes asambleas por todo el mundo para conseguir publicidad. Hace aumentar el número de sucursales en muchos países y establece el arreglo de zonas, distritos y circuitos para, desde arriba, poder controlarlo todo.
Recordarán que Rutherford se esforzó en eliminar todo lo que tenía alguna conexión con Russell; pues bien, ahora, el nuevo presidente Knorr, hace lo mismo con Rutherford. De hecho, ya ha conseguido que desaparezca todo lo relacionado con su antecesor en el cargo. Al establecer cursos de oratoria y de entrenamiento de los Testigos para dialogar en las puertas, hizo desaparecer la voz de su predecesor, el cual, desde 1933, había utilizado el fonógrafo con muy buenos resultados. En ese tiempo, los Testigos iban por las casas para que oyeran las conferencias grabadas por Rutherford, utilizaban, hacia 1938, 19.676 fonógrafos y en ellos se podían escuchar 430.000 conferencias gravadas en 17 idiomas («Los Testigos», pág. 140). Así, para 1944, se dejó oír la voz de Rutherford y para que se oyeran otras voces, inauguró en 1945 una campaña mundial de discursos públicos con bosquejos preparados por la Watch Tower o por Knorr. Así se acalló una voz ya desfasada y molesta, por otras al día. («Atalaya» 1956/331).
El siguiente paso para borrar las ideas del «juez» fue lanzarse a escribir libros. Desde 1943, que salió el primero, ha producido un verdadero «diluvio» de ellos con los que ha inundado el mundo entero. Pero, ¿dónde están todos aquellos libros que contenían la verdad inequívoca de Dios, escritos por Rutherford? Knorr y los suyos los han hecho desparecer sustituyéndolos por otros. El libro de Rutherford que tanto éxito alcanzó, «El Arpa de Dios», y que contenía las doctrinas fundamentales, fue suprimido y, en su lugar, lanzaron el titulado «Sea Dios Veraz». Hoy en día es materialmente imposible conseguir un libro de Rutherford y/o de Russell. Las ideas de aquellos dos presidentes han desaparecido y otras nuevas se publican desde 1943. Si alguien desea saber qué libros y cuándo se publicaron, puede consultar «Capacitados para ser Ministros» en las páginas y párrafos siguientes: 336/5 y 6, 343/2, 344/6 y 346/12 y 13.
En otros asuntos, sí ha seguido Knorr la pauta marcada por Russell y por Rutherford. El arreglo de centralizar y dirigir todo desde Brooklyn con el nombre de Teocracia es uno de ellos. También siguen aferrados a la idea de que el fin del mundo está a las puertas. Claro que hace la friolera de 100 años, también Russell creía lo mismo y… aquí estamos todavía esperando…
Estos son los tres falsos profetas principales que han fundado y dirigido este movimiento denominado TESTIGOS DE JEHOVA: El «pastor» Russell. El «juez» Rutherford. El «hermano» Knorr.
Un comentarioEncontrado en la web. Artículo extraído del apabullante y bien fundamentado libro de Antonio Carrera: Los falsos manejos de los Testigos de Jehová.
LA ORGANIZACION DE LA TIRANIA
Sus reuniones.—Lavanderías de cerebros
Para darse cuenta de la importancia que los Testigos dan a las reuniones y los argumentos que esgrimen para animar a asistir y a no faltar nunca, les diré que llegan a decir que es necesario arriesgar la libertad y hasta la vida para reunirse. (KmS marzo 1974/2).
Hoy los Testigos, en España, tienen libertad para reunirse en salones, pero desde 1961 hasta 1971 las reuniones se hacían clandestinamente en casas particulares. Mi casa se usaba todos los domingos para estar dos horas reunidos. Para engañar a la Policía en el caso de que viniera, poníamos la mesa con botellas de licor y galletas. Entrábamos y salíamos de dos en dos para no resultar sospechosos a los vecinos. Y aunque los Testigos pregonen y publiquen ser estrictos observantes de la ley, en muchos casos es mentira. En la revista «Destino», del 5 de julio de 1968, pág. 34, un prominente Testigo de Barcelona, don Francisco Serrano Abella, dice: «La ley de asociaciones de 15 de junio de 1880 declara que una reunión pública es aquella en que más de veinte personas están presentes, ASI LOS TESTIGOS DE JEHOVA PROCURAMOS NO PASAR EN NINGUN CASO DE ESTA CIFRA CON EL PROPOSITO DE NO VIOLAR LA LEY».
Yo podría decir que en NINGUN CASO ha habido menos de los veinte que marca la ley. Al menos en los grupos que yo conocía en Vizcaya, pues en mi casa, en ocasiones de visitarnos el siervo de circuito —un representante de la Organización de quien más adelante me ocuparé—, nos hemos reunido más de cincuenta personas, haciendo caso omiso de la ley y exponiendo la integridad del piso con tal exceso de carga.
En las reuniones no hay libre diálogo o posibilidad de discusión. La Sociedad suministra las ideas en sus libros y revistas con las preguntas y respuestas que facilita, o sea, en el libro vienen confeccionadas las preguntas y también las respuestas, y el sistema de estudiar y comentar es repetir como «loros» todo aquello. Es parecido a como estudiábamos el catecismo de niños. No se indaga personalmente si aquello que pone el libro es así o no. Pero aun los pensadores y dispuestos a impugnar algunas ideas o a exponer algunas propias, no son aceptados, ya que las únicas ideas que se aceptan son las que están en los libros de la sociedad. Si hubiera libre diálogo y discusión, entonces muchos sabrían las razones a las que libremente expresarían su apoyo o manifestarían su razonada disconformidad. Pero ¡ay! si alguno no está conforme con las explicaciones prefabricadas que la Sociedad da de la Biblia, será marginado y si persiste en su mala disposición posiblemente será expulsado como hereje o apóstata. Esto fue lo que hicieron conmigo en el momento en que quise dar a conocer lo que había descubierto.
Todo está programado. La Sociedad desde América dicta qué materias estudiar, qué hablar, qué cantar en las reuniones… No hay oración de comunidad, ya que un miembro cualquiera —nombrado previamente—improvisa una oración que todos los demás al final de la misma cierran con la palabra «amén». Los locales para las reuniones, llamados «Salón del Reino», no son templos donde uno pueda hallar recogimiento, donde uno pueda orar particularmente a fin de elevarse espiritualmente. La Biblia no se estudia en las reuniones, lo único que se estudia, se comenta y se ensaya, como en un teatro, son las publicaciones de la Torre y sus diferentes métodos para vender sus libros.
En vez de operar en las reuniones el espíritu santo, lo que se oye es el «espíritu tanto», tantas revistas vendidas en el mes, tantos libros, tantos folletos, tantos aumentos de publicadores, de horas empleadas en visitas por las casas, en revisitas, en estudios en los hogares, tantos precursores especiales, regulares y temporeros, tantos libros producidos en las imprentas de Brooklyn, tantas máquinas nuevas para imprimir, tantos nuevos edificios inaugurados en el mundo, tantos nuevos salones abiertos en España para reunirse, tantas suscripciones nuevas que se lograron, tantas asambleas celebradas por el mundo y su concurrencia a las mismas. Y así hasta el infinito. Sí, el espíritu TANTO es el único que flota en el ambiente de sus reuniones, en las que sólo se oye la «musiquilla» de las enseñanzas programadas por los dirigentes de América, por ese «esclavizador infiel». Los Testigos que me lean saben que no miento.
Sus asambleas.—Medios de publicidad
Las asambleas de los Testigos de Jehová quizá sean el mejor sistema de propaganda y publicidad, y el más barato, para los dirigentes, además de cumplir otro fin tan valioso como ése o más. Consiguen congregar tres veces en el año a casi todos los miembros en grandes concentraciones y con ello logran fortalecerlos y unificarlos para que no «aflojen».
Yo, con mi familia, he asistido a las tres anuales desde 1962. Las denominadas de circuito se celebran cada seis meses, y las de distrito o nacionales una vez al año. Las internacionales, cada tres o cuatros años.
Las asambleas mayores a las cuales he asistido han sido las siguientes: Burdeos (Francia), 1962; Milán (Italia), 1963; Toulouse (Francia), 1964; Basilea (Suiza), 1965; Marsella (Francia), 1966; Toulouse (Francia), 1967; Toulouse (Francia), 1968; Roma (Italia), 1969; Toulouse (Francia), 1970: Madrid (España), 1971 —la primera celebrada en España—; La Coruña (España), abril de 1972 —este año también asistí a la inauguración de la central de Barcelona y, en agosto, a una asamblea en Salamanca (España)—, y en Bruselas (Bélgica), 1973. Estas son, como digo, las mayores, pues también he asistido a otras ya mencionadas.
Desde el principio se interesaron por las asambleas, pero sólo fue al llegar a la presidencia de la Sociedad el Sr. Knorr cuando se las dio un gran impulso. Desde 1946 se han celebrado asambleas internacionales con gran asistencia y mucho aparato propagandístico. También desde 1942 se establecieron las asambleas de circuito cada seis meses y las de distrito o nacionales una cada año. Alardean los Testigos de ser sus asambleas un dechado de organización y pericia, pero estando trabajando en ellas, como yo, se ve que no son lo que parecen. Lo que sucede es que los miembros son sufridos y disimulan su estado de ánimo para no dar que decir.
Seis meses antes de cada asamblea nos mandaban cartas animándonos a todos a asistir. Para que nadie flaquease creaban un ambiente de expectativa diciendo que algo muy importante se resolvería, pero que luego resulta que es una «niñería». Así, mes tras mes, envían cartas que hablan de la próxima asamblea en un auténtico lavado de cerebro. De un año para otro —¡qué bien lo recuerdo!— ahorrábamos todo lo que podíamos para asistir, a pesar de que tal cosa siempre resultaba trabajosa por demás. Véanlo: Ir en autocar hasta Roma, Milán, Bruselas, Basilea, etcétera, con el tiempo siempre justo, ya que, la mayoría sino todos, debía de incorporarse a sus respectivos trabajos, por lo que casi sin paradas, comiendo en ruta, sin dormir… después de haber estado durante días —los que duraba la asamblea—, levantándose temprano y acostándose tarde y mal, pues se dormía en pabellones a estilo cuartel, separados los esposos, durmiendo en el suelo peor que gitanos, batir «récords» de correr para llegar a tiempo al transporte, a comer, a las sesiones, al trabajo de barrendero o de cocinero, etc., así como guardar horas de colas para las comidas y para todo lo demás… Ahora, eso sí, para que se tenga paciencia como santos y no se quejen de nada, en las congregaciones se les dice que tienen que hacer «de tripas corazón» y aguantarlo todo para que los otros nos vean y así se hagan Testigos. ¡Ah!, y como Dios nos ve, pues todo sea por El.
Los Testigos se consideran ellos mismos personas muy rectas y buenas y así lo pregona la Sociedad en sus revistas. Pero a pesar de esto, yo que fui muchos años al frente de un autocar en viaje a las asambleas, he visto más desavenencias y choques entre los viajeros de los que podría contar. En realidad, lo que existe entre los Testigos es una coexistencia pacífica, una especie de tácito soportarse por el temor que tienen a Dios, pero que, en modo alguno, es un amor genuino.
También el fanatismo de obediencia a la Organización es extremo. Muchos se han despedido de los trabajos para poder asistir a las asambleas y sé de mujeres Testigos que, contrariando a sus esposos, se van a las asambleas dejando a su cónyuge solo. Tengo pruebas para justificar lo que afirmo.
Después de oír esto ustedes se preguntarán: ¿por qué, entonces, asisten a las asambleas cuando tanto esfuerzo y fatigas les supone? La respuesta es bien simple, la Sociedad tiene no sólo la habilidad de fanatizarnos, sino de hacernos creer que es un mandato de Dios y el que desobedece no asistiendo se acarrea el disfavor de Dios. Todo lo que asevero, cualquier Testigo sabe que es verdad. («Atalaya» 1954/150 y 1958/204, «Los Testigos de J. en el propósito divino», pag. 224.) Como ya mencioné, las asambleas dan publicidad y causan impacto en los observadores locales. Veamos el método: en La Coruña’ posiblemente no lleguen a 150 los Testigos que hay, y en todas las provincias gallegas son pocos más, pero en la asamblea celebrada en el mes de abril de 1972, en La Coruña, asistieron 5.800 de toda Galicia, Vascongadas, Navarra, Asturias, Santander, Burgos, Valladolid, Palencia, Logroño, Avila, Soria, Segovia, León… Pues para cualquier vecino de La Coruña, esto parecía indicar que todos eran de la localidad, con lo que tienen la sensación de ser, relativamente, muchos. Esto mismo ocurre en todas las ciudades donde se celebran asambleas.
La Sociedad, conociendo la naturaleza humana y en especial a sus miembros, sabe cómo «embobarlos». En casi todas las asambleas se presenta algún nuevo libro, presentación que provoca un impacto delirante de aplausos y de regocijo. Los asistentes no se aperciben, pero la Sociedad hace el gran negocio, aparte de las enormes ganancias que percibe de la venta de postales, bolígrafos, frutas, pasteles, bocadillos, helados, refrescos, cafés… todo al precio «de la calle» y en miles de comidas diarias, venden montones de libros, como veremos con el siguiente ejemplo: «Atalaya» 1956, pág. 585, da un informe de la asamblea internacional celebrada en New York del 19 al 26 de julio de 1953. Asistieron 165.829 Testigos. En sólo ocho días que duró la asamblea presentaron tres libros y tres folletos nuevos, vendiendo a los mismos Testigos asistentes nada menos que 3.073.657 piezas de literatura —una media de casi 20 por asistente—. Omito «traducir» a pesetas la cantidad que se embolsó la Torre a cuenta de sus seguidores.
También a los asambleístas les venden unas insignias de identificación como asistente. Si durante una serie de asambleas, durante un año, por ejemplo, se congregan en todo el mundo 1.000.000 de personas, resulta que sólo por este concepto, la Sociedad recauda varios millones de pesetas. Agreguen a estos las cajas de contribución y… calculen cuál puede ser el total.
William J. Schnell, que fue Testigo por treinta años y que tras descubrir la falsedad de la Torre se marchó, escribió el libro «Esclavo por treinta años en la Torre del Vigía», donde entre otras cosas dice lo siguiente: que en la asamblea de Magdeburgo (Alemania), estuvo el segundo presidente, Rutherford, y tuvo el rasgo generoso de regalarles a los asistentes con una comida el último día (una salchicha y ensalada de patatas). Esto sirvió para ponderar a Rutherford como un benefactor de sus miembros y por mucho tiempo se recordó y habló del «gran banquete de Rutherford». Y los incautos Testigos no se dieron cuenta que antes les habían sacado su dinero al venderles las insignias de identificación cobrándoles 50 lo que sólo costaba 3.
Pienso que aquella comida con que les regaló, serían sobras que había que tirar, tal como nos sucedió en la asamblea de Milán, en 1963, donde nos dieron unos bocadillos gratis para el viaje que, en resumidas cuentas, nos resultaron muy caros, ya que casi todos nos intoxicamos. La mayor parte de los más de 500 que viajamos en tren enfermamos…
Ahora les referiré algo en relación con las asambleas celebradas aquí, en Bilbao, y en particular en mi congregación de Ocharcoaga. A espaldas de las autoridades, a escondidas, sin permiso alguno y, por tanto, desobedeciendo las leyes, se hicieron varias asambleas de circuito, dos por año, con asistencia de 200 a 300 personas. Puedo probar los lugares y las fechas de casi todas ellas, pues siendo la organización de la Torre una auténtica burocracia, donde se llevan registros minuciosos de cuanto se hace, yo, por mi situación en la misma, tenía que conocerlos; poseo en mi archivo particular los nombres, fechas y lugares de reunión.
En el monte de Artebacarra, desde 1964 tengo registros y fotografías, se celebraron dos o más asambleas cada año hasta 1969 inclusive, en las cuales yo participé como organizador y orador. Solíamos acudir repartidos en varios trenes y autobuses, espaciados, para no levantar sospechas. También en 1964, fuimos a Logroño y en la orilla del Ebro nos congregamos más de 300. En una lonja de Algorta (Vizcaya), celebramos dos reuniones el año 1967 y 1968, con mucha concurrencia. En 1961 se celebró una asamblea en la playa salvaje de Larrabasterra (Vizcaya), en la cual yo fui bautizado. Otra gran reunión se celebró en Sestao (Vizcaya), en un piso deshabitado. Una más, en la cual nos reunimos todos los de Vizcaya, tuvo lugar en una lonja muy grande en Zorroza (Vizcaya). La última, que yo recuerde, la celebramos en el bilbaíno barrio de Santuchu. En todas estas asambleas, repito, se reunieron, no veinte personas como es lo establecido por la ley, sino, siempre, más de doscientas. Los Testigos desobedecen las leyes cuando les conviene y luego se lamentan porque en muchos países son perseguidos y encarcelados.
En 1968 fui invitado por la organización de los Testigos en España y asistí, en Barcelona, a un curso intensivo de capacitación, no de la biblia, sino de temas para dirigir la organización. Tengo ante mí el programa «Curso de la Escuela del Ministerio del Reino» y de las 52 lecciones que estudié dos tratan de «cómo estudiar la Biblia» y «Origen y autenticidad de la Biblia». La escuela era clandestina, en un piso de Barcelona, situado en una calle cuyo nombre no recuerdo, ya que nos ordenaron destruir la carta-convocatoria. Hacían creer que era una academia para agentes de ventas, lo cual era falso del todo, y todo el día teníamos música para «despistar» a los vecinos. En 15 días sólo salí una vez a la calle. El señor José Orzáez era nuestro instructor…
Podría continuar con una larga lista de métodos empleados por los Testigos para «jugársela» a la Policía, pero, opino, que este no es el objeto de este libro. Por otra parte, ya no es problema actual.
Predicación o propaganda
La Sociedad de los Testigos ha sabido inculcar a sus miembros el celo por la propaganda, de casa en casa, mediante hacerles creer que a este mundo le quedan pocos años y que estamos ante un fin, tan próximo, que hay que dedicar todas las energías de cada uno para anunciarlo por todo el Orbe mediante la venta de sus libros. En las reuniones se hace un auténtico lavado cerebral consistente en la reiteración del mismo «slogan»: estamos en el fin, predicar, hablar de ello y, sobre todo y siempre, vender libros. Para saber quién predica y quién no lo hace —o lo hace con menor intensidad— se les controla uno por uno. Cada mes, individualmente, se cumplimentan unos formularios en los que se especifica el número de libros y revistas vendidos, las horas empleadas en predicar y las veces que se ha revisitado a alguien. Así se controla a cada miembro y se sabe quién hace poco trabajo, al cual se anima a esforzarse más. Si falta varias semanas, sin salir a vender, le visitan los siervos y se brindan a salir con él acompañándole. Con este método no le dejan a nadie actuar en completa libertad, por lo que muchos, aun sin el menor deseo de hacerlo, salen a predicar para que les dejen en paz y para que no les «miren de mala manera». La Sociedad pone la «meta mensual» de diez horas, vender seis revistas, hacer seis revisitas y tener un estudio con otros.
Los métodos que han empleado para predicar no tienen fin. Han usado películas, fonógrafos con discos en las puertas, emisoras de radio, unas en propiedad y otras alquiladas. Usaron una goleta llamada «Silvia» (WS 1956-394) con la que recorrían las islas del Caribe. Se anima a visitar sin dejar ni un solo rincón sin hacerlo. Se visitan barcos, tiendas, cárceles, en las calles, pisos, trenes, trabajos… Usan la televisión donde se lo permiten y a los ancianos o impedidos se les anima a escribir cartas o usar del teléfono para hacerles propaganda. También se incita a las mujeres a tener literatura a mano para vendérsela al primero que llame a su puerta, el cartero, el panadero, la lechera, el cobrador… a cualquiera se intentará vender algún libro. Si usted llega a casa cansado del trabajo, se le dice que predique al anochecer porque es la mejor hora para encontrar en casa a los varones (KmS, sep 1973).
Todo esto y mucho más inculcan para que usted les venda los muchos libros y revistas que se editan en América. Con razón ya advirtió el apóstol Pedro en su 2a carta, cap. 2:1 y 3, que llegaría a haber falsos profetas y maestros que con codicia nos explotarían con palabras fingidas.
Mucho se ha hablado de que a los Testigos les pagan sus dirigentes de América, pero nada más lejos de la verdad. No sólo no les pagan nada en absoluto, sino que son ellos los que ponen su dinero, además de su trabajo y su tiempo. ¡Pobres cuitados!
Vean, como ejemplo, mi propio caso: desde el barrio donde resido, en Bilbao, he recorrido casi toda la provincia de Vizcaya, aun los caseríos más apartados de los montes, para vender los libros y revistas de la Watch Tower. Para llegar a todos estos lugares he tenido que pagarme yo mismo los viajes, pasando frío en invierno y calor excesivo en verano, pues se debe ir vestido con traje y corbata, una de las normas de la Sociedad. Cuando había días de fiesta, como Navidades, alquilábamos un coche entre cinco y marchábamos a las provincias limítrofes —Burgos, Santander a vender libros, pasando mucho frío y gastando mucho dinero. La única que recibe ganancias sin pérdida alguna en estos lamentables viajes es la Sociedad. En las Navidades de 1972-3, fuimos mi esposa y yo, con otros doce, a vender libros a Belorado (Burgos) y durante todo un día que transcurrió continuamente corriendo de un lado para otro y casi sin comer, sólo conseguimos vender, cada uno, el valor de 150 pesetas; menos de la mitad de lo que nos costó el viaje. Ahora bien, las 2.100 pesetas producto de la venta de los libros, fueron a parar íntegras a la Sociedad, ella nunca pierde nada.
También pasé dos años justos, del 1 de marzo de 1968 al 29 de febrero de 1969, viajando dos veces por semana a Durango (Vizcaya), acompañado de mi hijo, para atender un grupito que, con mi colaboración, creció de cero a veinte predicadores. Haciendo cálculos de lo que pude gastar de mi reducido jornal —soy como creo ya tengo dicho, un obrero—, para pagarnos los viajes de esos dos años, a 60 pesetas ida y vuelta por persona, la cantidad de 24.960 pesetas. También comencé el grupo de Munguía (Vizcaya), donde estuve un año, de noviembre de 1968 al mismo mes de 1969, el cual de cero salieron catorce predicadores y para atenderlo también me trasladaba dos veces por semana, siendo el gasto casi igual, es decir, unas 12.480 pesetas, lo que nos da un total, SOLO POR ESTOS DOS CONCEPTOS, de 37.440 pesetas. A todo esto puedo agregar :l tiempo empleado para preparar información para las reuniones semanales y para preparar conferencias que luego pronunciaba muchas veces en las congregaciones de Bilbao y provincia de Vizcaya, así como otras muchas en Santander, Burgos, Pamplona, San Sebastián…
Además, ¿cuántas horas he dedicado a la preparación de asambleas? Tengo a la vista varias cartas de los siervos de circuito con mi nombramiento para encargarme de departamentos de música, decoración, pintar rótulos… Todos los Testigos que me conocen —y son por centenares—que me han ayudado en todo este trabajo saben cuántas horas de nuestro tiempo hemos empleado no para Jehová Dios, como la Sociedad nos lo hacía creer, y yo así lo creía, sino para fomentar y potenciar los intereses y el poderío terrenal de los dirigentes americanos de la Watch Tower.
Se me olvidaba quizá lo más notable, ya que estoy hablando de predicar o vender —elijan ustedes— la mercancía de Brooklyn. Como ya dije antes, se me contagió la manía de registrarlo todo y archivarlo, por lo que puedo contar y probar si alguien pone en duda alguno de los casos a los que más adelante me referiré. El 23 de septiembre de 1973, dos meses y medio antes de mi expulsión, pedí al superintendente, Sr. Barquín, anunciara a la congregación públicamente mi renuncia voluntaria como siervo auxiliar. Acto seguido entregué todos los archivos de fichas de los predicadores, pero antes tomé nota de las horas que he empleado en predicar y vender sus libros y revistas. Pues bien, en esos doce años he predicado un total de 3.542 horas —recordemos que con 1.440 horas hubiera cumplido con las directrices de la Sociedad—, si las hubiera empleado en mi trabajo o cualquier otra ocupación, sólo a 50 pesetas la hora —más barata no la puedo poner— ahora tendría 177.100 pesetas.
Este dinero, más el que yo he gastado por y para la Sociedad, el tiempo y el desgaste de energías y las fatigas y desprecios que he tenido que sufrir de la gente en las puertas de sus casas, todo esto repito, me lo debe la organización de Brooklyn. No, los doce años de mi servicio no han sido para Jehová Dios, como yo creía, sino para enriquecer y expansionar el imperialismo de la Torre. Mientras yo tenía que servir a otros, mi esposa, con bondadosa paciencia, se pasaba los sábados y domingos en casa… y esto por años. Lo que acabo de contar no pretendo en modo alguno sea una apología o elogio de mi mismo, ya que soy uno más entre los cientos de miles de Testigos que sinceros y nobles —pero tan incautos como yo—repartidos por todo el mundo. Así se sabrá que a los Testigos no les pagan, sino que su misma organización les esquilma, engañándoles y poniendo para ello como tapadera la Biblia y al propio Dios.
DATOS DE LA ORGANIZACION
La organización de la Torre de los Testigos está montada a la americana y por americanos. Todo está superorganizado. Desde New York todo se dirige y controla, siendo su cabeza visible el presidente señor Knorr. En el mundo existen 97 sucursales, las cuales se dividen en 12 zonas. Cada sucursal tiene un fiel apoyador de los americanos —y generalmente él mismo americano—, llamado siervo de sucursal. Es interesante ver cómo actúan para sospechar que algún manejo hay oculto. Casi todos los siervos de distrito y muchos de circuito son igualmente americanos. En España, el representante legal de los Testigos reconocido por el Gobierno es el señor Antonio Navacerrada, pero de esto se puede dudar, ya que tanto este señor como otros están figurando aún cuando en realidad sólo constituyen un «camelo». El verdadero jefe en España es un americano llamado Juan Kurtz, siervo de la sucursal española. El libro «La objeción de conciencia en España» registra una entrevista con el señor José Orzáez —a mi juicio es el más instruido en España entre los Testigos de Jehová— y dice que le acompañaban otros dos, uno extranjero. Vean lo que dice la pág. 81: «De los dos acompañantes que venían con el señor Orzáez, uno de ellos, aunque hablaba correctamente castellano, tiene un acento extranjero, probablemente americano, y prefiere quedar en segundo plano. En la conversación no interviene sino ocasionalmente, pero parece tener en alguna manera la última palabra.»
Como se ve hay americanos detrás de los españoles, aun de los más prominentes como el señor Orzáez. Otra cosa: si usted, lector, asiste a una asamblea grande, en el programa verá que el presidente es un español, pero quien controla todo y da el discurso de conclusión y los puntos claves de la asamblea así como la información más valiosa, es el americano señor Kurtz.
Los siervos de zona vigilan y controlan a los de sucursal o los de cada nación. El de sucursal vigila a los de distrito, éstos a los de circuito y estos últimos, a su vez, visitan cada cuatro meses unas doce congregaciones. Acostumbran a permanecer una semana en cada congregación, compuesta de unos 80 predicadores y otros tantos aprendices. En sólo una semana inspecciona todos los registros de cuentas, literatura, revistas y territorios, las tarjetas o fichas de cada individuo, y así se entera en qué está débil la congregación y da instrucciones para poder mejorar y aumentar la actividad. En sólo una semana tiene contacto privado con la mayoría de los miembros y se entera de todos los chismes y problemas internos de la mayoría, con cuyo conocimiento resulta a la Sociedad fácil el control de todos. De hecho, desde arriba se controlan y vigilan unos a otros con una dictadura férrea, igualada a la Inquisición, pero con más sutileza.
Después, el superintendente de congregación controla y vigila a los siervos ministeriales y éstos vigilan a los predicadores, los cuales se vigilan mutuamente. Estos si saben alguna falta de alguien deben descubrirla («Organización», pág. 178). Así, en vez de como ellos dicen ser una organización de teocracia, es, más bien, una DEDOcracia.
La organización teocrática moderna de los Testigos cristianos de Jehová, según indican en «Atalaya» 1972-109, consta de seis escalones:
En el superior, «Jehová Dios»; en segundo término o segundo escalón, «Jesucristo», cabeza de la congregación cristiana; el tercero está ocupado por la «Clase del «esclavo fiel y discreto»», a quien Jesús ha «nombrado sobre todo lo suyo». Mat. 24:45-47; el cuarto, corresponde al «Cuerpo gobernante»; el quinto, a los ancianos en la Congregación», y el sexto, a los «Siervos Ministeriales». Como apreciarán, todo está centralizado en el esclavo en Brooklyn. Desde allí dirigen a las 31.850 congregaciones, independientemente unas de otras. Hasta los nombramientos de superintendentes o ancianos y también los siervos ministeriales se dirigen desde miles de kilómetros de distancia. Y aunque ellos alegan que es el espíritu santo el que los nombra, en realidad son ellos, ese cuerpo gobernante (que me suena a política) el que hace los nombramientos a DEDO. Así es una DEDOcracia y no una teocracia, ya que Dios (Theos), nada tiene que ver con este «lío».
El sistema de organización de la base a la cúspide situada en el «Cuerpo Gobernante» es como sigue: Los publicadores, últimos del escalafón, son vigilados, dirigidos, controlados y espiados por los siervos ministeriales. A éstos los vigila el superintendente o anciano de la congregación. Estos son controlados, cada cuatro meses, por el siervo de circuito, a los que cada seis meses los supervisa el de distrito, el cual depende del de sucursal de su nación. Estas son visitadas por el siervo de zona, que depende de Brooklyn. Como apreciarán, todo el «tinglado» está perfectamente controlado desde la cabeza de la Torre en América. Añadiré que el cuerpo gobernante consta de ONCE miembros ungidos («Atalaya» 1972, pág. 122). Este número cabalístico lo encontramos
también en los auténticos escalones de la Torre o Atalaya de Brooklyn, vean:
«Jehová Dios» n° 1; «Jesucristo», n° 2; «Clase del esclavo fiel y discreto», n° 3; «Cuerpo Gobernante», n° 4; «Siervo de Zona», n° 5: «Siervo de Sucursal», n° 6; «Siervo de Distrito», n° 7; «Siervo de Circuito», n° 8; «Superintendente o anciano de la Congregación», n° 9; «Siervo Ministerial», n° 10, y «Publicador», n° 11.
Aunque la idea es tentadora, este número ONCE es muy sugerente, voy a pasar de largo y terminar de una vez este capítulo, con la siguiente aclaración en relación con el tema original que me ocupa.
Todas las 31.850 congregaciones o grupos que hay en el mundo, están dirigidas y controladas individualmente y, como los radios en las ruedas de una bicicleta, todas convergen en un centro que en este caso es la organización de la Torre de Brooklyn. Así, al no tener contacto directo, entre sí, ninguna de las congregaciones, no existe el peligro de cisma. Al que. se mueva lo expulsan y «aquí no ha pasado nada».
En tiempos de proscripción se emplean métodos ultrasecretos que no los mejora la C.I.A. o el F.B.I. Todos los nombres desaparecen y se emplean números claves. Yo tenía el número 56 como predicador y en cuanto a siervo auxiliar del superintendente era C. 314. La dirección de los Jefes, en Barcelona, solamente la conocíamos el señor Barquín y yo, ni mi esposa lo sabía.
Más podría añadir, pero creo que con esto se harán mis queridos lectores una idea de cómo funciona esta «diabólica» organización.
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