Cinco niveles en el despertar del Espíritu

agosto 2, 2011 por  
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Por Mario I. García V.

Cambian las conductas de los hombres cuando estos comienzan a despertar. Cuando en un hombre se inicia el proceso del despertar de su Espíritu, lo primero que sentirá es un intenso odio hacia todo lo creado, hacia el responsable de esa obra y hacia quienes colaboran alegremente con ese creador y su creación. Y es en ese proceso del despertar paulatino del Espíritu cuando se necesita poseer mas autocontrol, para no cometer errores.

1) Si despierta un poco, el hombre deseará destruir indiscriminadamente todo lo material que lo rodea: hombres, animales, piedras, átomos, genes, etc.

2) Si despierta un poco más, deseará destruir a quienes colaboran con el sostén y evolución de lo creado: los sinarcas, la Fraternidad Blanca, los idiotas útiles del demiurgo, etc.

3) Si sigue despertando, deseará destruir a los burócratas importantes que obedecen y administran el sistema sinárquico: políticos, banqueros, gobernantes, ministros, presidentes, etc.

4) Si continúa su despertar, deseará destruir a los verdaderos amos de la sinarquía, los que realmente detentan el poder, los mismos que están detrás de los partidos políticos cualquiera sea su denominación. Esos son los jefes secretos de la masonería, de la banca, de los medios de comunicación, de las Fundaciones, del complejo militar-industrial, del Gobierno Mundial Satánico, etc.

5) Si el hombre despierta aún más, habrá descubierto al verdadero enemigo, el Satanás creador de todo este infierno, el verdadero Amo de los amos, y deseará destruirlo. Pero este tipo de hombre sabrá aguardar estrategicamente el momento justo, el kairós, para luego actuar apropiadamente de acuerdo a la voluntad de su Espíritu.

Film “Enterrado” (“Buried”): una descripción perfecta de la tragedia espiritual del hombre

octubre 19, 2010 por  
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En este film se halla perfectamente descrita la tragedia espiritual del hombre. El cuerpo, el alma, el Espíritu encadenado, todo está allí. En el film hay una Guerra (la Guerra Cósmica entre los dos mundos). Iniciada por el demiurgo (Estados Unidos y sus “superiores desconocidos”). Alguien ha sido secuestrado injustamente (el Espíritu). Lo secuestraron y encerraron para usarlo con fines materiales (el demiurgo secuestrador de Espíritus). Lo han encerrado dentro de una caja (el alma). Han enterrado la caja bajo la arena (el cuerpo físico). Desde allí no puede verse el exterior. Ambiente claustrofóbico. Hay muy pocas posibilidades de liberación. Es poco lo que pueden hacer “los de Afuera” para ayudarlo. Hasta aparece la serpiente kundalini, la que huye aterrorizada ante el fuego, el Fuego del Espíritu. Según lo planificó el demiurgo, los movimientos desesperados e inútiles del Espíritu son utilizados para la evolución del engendro alma-cuerpo, para la evolución del ser humano. El alma utiliza esos movimientos del Espíritu para evolucionar hacia la “perfección final” (¡la perversión final!), y el cuerpo para evolucionar desde el estado homínido en que se encontraba. Eso está representado en el film, pues todo el tiempo está moviéndose inutilmente el prisionero, tratando de hallar una salida. En esa situación se halla cada ser humano, toda la humanidad. Solo el demiurgo pudo inventar una tortura así.

Dialogo entre un gnóstico y un sacerdote católico

febrero 3, 2010 por  
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- Podemos dialogar, si lo desea, pero le aclaro que con una fe no se puede refutar otra fe. Son religiones diferentes. Tampoco con la filosofía puede refutarse una fe. Bueno, le pregunto esto: Si la materia fuera mala, como Ud. afirma, o el sexo, Ud. no existiría, pues está hecho de materia y proviene de la union entre el hombre y la mujer.

- Lo que no existiría sería yo mismo encadenado a un cuerpo y a un alma. Yo existiría entonces como Espíritu puro, libre, en el reino del Incognoscible. Lo que no existirían serían los seres humanos formados por el cuerpo y alma impuros y un Espíritu divino encadenado allí. Sería muy bueno que nada de lo creado existiera y solo los Espíritus Eternos estuvieran en el Reino que les corresponde, que por supuesto no es esta aberración creada por el demiurgo inferior, perverso y satánico.

- ¿Que pretenden ustedes? ¿Que se termine la humanidad? ¿Quieren que sólo queden los planetas, dando vueltas?

- Queremos que se destruya todo lo falso e impuro creado por el demiurgo. Queremos que de la creación no quede nada. Ni los seres vivos, ni las piedras, ni los planetas. Nada. Queremos que desaparezca hasta el último miserable átomo. Y que sea destruido para siempre y de una vez por todas el demiurgo también.

- Insisten con eso de que hay dos dioses. Es imposible, pues no puede haber dos infinitos. Lo de ustedes es un dualismo de dioses, un dualismo de mundos.

- Hay un solo infinito. Hay un solo Dios Verdadero: el Dios Incognoscible. El otro, el llamado Dios creador o demiurgo, quien afirma ser el único Dios, no es mas que un plagiador inferior con ínfulas de unico y verdadero. No, ese no es un Dios, es un Satán. El único Dios es el Dios Verdadero e Incognoscible, el otro es un impostor. Así, hay también un solo mundo, el mundo Incognoscible del Espíritu. Este mundo, el mundo creado por el demiurgo, no es el mundo verdadero, es un mamarracho completo elaborado por un demente.

- ¡Que locura es esto! ¿Se dan cuenta lo locos que están? Lo mejor es apartarse y no discutir ni escucharlos. Por suerte son cuatro locos.

- La única locura es adorar al falso dios y admirar su fallida creación.

La falsedad del Psicoanálisis.

noviembre 3, 2009 por  
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Por M. I. García Vives

El psicoanálisis, al igual que el marxismo y demás religiones, forma parte de la sinarquía mundial y de la ancestral conspiración contra el Espíritu.

El psicoanálisis proclama que es necesario ”hacer conciente lo inconciente”, a fin de que el individuo pueda realizarse y ser feliz (similar postulado tiene la cientología). Una vez le preguntaron a Freud que es lo que debería hacer un hombre para realizarse y ser feliz, a lo que él respondió “amar y trabajar”. Eso sí que estuvo bueno, justamente el tipo de hombre que más le agradaría al demiurgo y a un gobierno mundial sinárquico. El animal-hombre esclavo y feliz. El mejor esclavo es aquel que no sabe que es esclavo. El idiota que cree que el trabajo y el sexo son todo lo importante de la vida. El explotado servil que se cree libre. El cornudo apaleado y contento. Eso es lo que desea la sinarquía para el hombre falso y decadente de nuestro tiempo. El esclavo debe ser engañado de mil maneras siempre, para que nunca sepa quién es realmente o quiénes son sus amos. Los zombis idiotas que se creen libres, los golems que caminan por la calle. Lo que no puedan lograr el alcohol, las drogas y las religiones deberán lograrlo el marxismo y el psicoanálisis.

“Amar y trabajar”, vaya consejo. Tener esposa, hijos, familia, tener buen sexo y buenos orgasmos y ser exitoso en el trabajo. Todo esto parece ser lo único que pretende el psicoanálisis para el hombre. Para hacer lo que un perro o un gato hacen naturalmente, el hombre debería pasar años de oneroso y aburrido tratamiento psicoanalítico.

Tanto el trabajo como el sexo y la familia, son propios del alma y del cuerpo (las hormonas, los instintos, los afectos). Pero el hombre es más que un alma y un cuerpo. El hombre es más que un gato o un perro. El hombre posee también un Espíritu, al que no es bueno traicionar. Pretenden satisfacer las necesidades del animal, y nada saben de las necesidades del Espíritu.

Por supuesto que Freud y su pandilla, inventores de este fraude (fraude, fraudismo, freudismo), o nacieron sin espíritu, o lo tenían casi muerto, o lo que sería peor, elucubraron a sabiendas esta trampa llamada psicoanálisis.

El psicoanálisis, como la cientología, divide a los hombres en psicoanalizados y no psicoanalizados, en normales y perversos. Nunca se pusieron de acuerdo los psicoanalistas sobre qué es una perversión sexual. Para Freud es una cosa, para Reich otra, etc. Cada uno lo interpreta a su manera, es decir, todo perverso llama perversos a los que no son como él. El es sano, él es normal.

Cuando a un animal-hombre le llega la muerte, su cuerpo es destruido y su alma es tomada por el demiurgo, solo su Espíritu intocable y eterno permanece a salvo. Cuando sobreviene la muerte, tanto el cuerpo como el alma son tomados y vaciados por el demiurgo, no importa si están “psicoanalizados” o no. Bien lo dice el refrán: “a aquel que no bebe ni fuma tabaco, el diablo se lo lleva por otro buraco”. Sabemos que ese diablo es el demiurgo.

Igualmente, cuando un Espíritu logra liberarse y tomar control de su microcosmos arrebatándoselo al demiurgo, poco importa el grado de “realización” o “felicidad” alcanzados por el alma y el cuerpo. El Espíritu los tomará para sí usándolos como herramientas, estén “psicoanalizados” o no. Ya se trate de un hombre “normal” o de un “perverso”, los falsos contenidos del cuerpo y del alma serán borrados, reducidos a polvo, siendo luego llenados y transformadas sus materias por el Espíritu.

Si bien los psicoanalistas no saben bien qué es lo perverso, nosotros sí lo sabemos. El demiurgo, sus creaciones y sus leyes son lo perverso. Negar la existencia del Espíritu Eterno es lo perverso. Evitar que los hombres se despierten y liberen es lo perverso. Las pérdidas de las energías seminales durante el “buen sexo” son lo perverso. Las mutilaciones sexuales de los niños, la pedofilia ritual, los millones de abortos por año ofrendados al demiurgo jehová, eso, todo eso es lo perverso.

No se dejen engañar con la trampa del psicoanálisis ni con otras similares. No busquen la felicidad de los perros y los gatos. Busquen la felicidad de los guerreros luego del deber cumplido. No pierdan tiempo tratando de “perfeccionar” el alma y el cuerpo. El alma y el cuerpo no les pertenecen a ustedes, son mortales, no son eternas. Esas son cosas del demiurgo. No le hagan favores al demiurgo. El cuerpo se destruye en cada encarnación y el alma se destruye cuando se fusiona con el demiurgo o en el pralaya. Dedíquense a lo único que les pertenece a ustedes: el Espíritu. Lo único que poseen es el Espíritu. Sólo el Espíritu es eterno. Dediquen el tiempo a liberarlo del demiurgo. No dejen que el demiurgo ese siga encadenando y usando Espíritus para su provecho. La única tarea valiosa y digna para un hombre en su vida es procurar la liberación de su Espíritu enjaulado por el demiurgo. No pierdan tiempo, no desperdicien esta oportunidad que les brinda estar encarnados en el infierno del demiurgo.

Tampoco se dejen engañar por los demonios de la sinarquía. Dediquen su vida a lograr cosas imperecederas, cosas importantes, cosas que duren toda la eternidad. No se dediquen a lo efímero. No se dediquen a la mierda.

El Fantasma de la Ópera

noviembre 13, 2008 por  
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¿Por qué su éxito extraordinario?

Basada en la novela homónima de Gastón Leroux, iniciado francés del siglo XIX. Tanto la novela como la versión musical de Lloyd Weber tuvieron un éxito extraordinario, ahora veremos por qué.

La obra se desarrolla en el Teatro de la Ópera de París. En los subsuelos del teatro, habita secretamente un ser proveniente de un país muy lejano, la India. Su rostro produce horror en quienes lo contemplan, por eso lo oculta bajo una máscara. Él mismo vive oculto en los subsuelos del teatro y a través de un pequeño orificio puede contemplar todas las obras que se representan en el teatro sin ser visto. Eximio compositor y músico, percibe las injusticias y los errores que se cometen en la selección de cantantes y en la ejecución de las obras musicales. Él no puede modificar esa realidad porque está encerrado, aislado del mundo exterior. Luego descubre entre varias intérpretes a la mujer que podría ser su compañera capaz de ayudarlo en el cambio profundo al que aspira. A esta mujer él seducirá y conducirá a sus aposentos ocultos en lo más profundo del teatro.

El teatro, con sus operetas y payasadas representa al mundo de Maya en que transcurren sus tristes vidas los hombres dormidos. El hombre común y corriente no sospecha que en lo más profundo y oculto de su alma existe un ser proveniente también de un país muy lejano, y al cual es muy dificil conocer y más aún comunicarse. Este ser es el Espíritu, increado y eterno, que vive como un fantasma en el interior del alma del hombre. El Espíritu está encadenado, no puede influir sobre el alma, ni sobre el cuerpo, ni sobre el mundo exterior. En el mejor de los casos podría contemplar el demencial infierno de Maya a través de un pequeño orificio, como el fantasma de la Ópera. Su sola visión produce horror, pues le recuerda al hombre que el alma y el cuerpo son mortales y desaparecerán, así como todo lo creado. Solo el Espíritu es increado y eterno.

En esta obra, la protagonista descubre la existencia de su Espíritu y la posibilidad de descender a los abismos profundos donde él se encuentra, para unirse a él. En el Musical de Lloyd Weber quedan bien especificadas las diferencias entre el Espíritu y el alma.

También es descrito el río interior y secreto que según Nimrod de Rosario es necesario remontar para hallar al Gran Antepasado: el Espíritu. En el final, percibamos los tres elementos clave dentro de la barca: el Fantasma (el Espíritu), la cantante (compañera tántrica) y la calavera (el pasú asesinado por kali).

Este es el drama del hombre, estas son las posibilidades del hombre, cada uno decidirá qué camino tomar y cuál será su destino.