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Mapuches genocidas de los pueblos originarios de nuestras pampas

Digamos las cosas como son

En 1879 el general Roca, como comandante en jefe del Ejército nacional fue a cumplir la misión que Avellaneda, presidente de la Nación, elegido por el pueblo, le había asignado. La Campaña del Desierto estuvo destinada a integrar, a incorporar de hecho a la geografía argentina prácticamente la mitad de los territorios históricamente nuestros, y que estaban bajo el poder araucano, cuyos frutos más notables eran el robo de ganado, de mujeres y la provocación de incendios. Los araucanos, tal como su nombre lo indica, eran originarios de Chile, más precisamente de la región de Arauco. Los araucanos, que hoy se hacen denominar mapuches, llegaron a la Argentina en 1830, cuando la Nación era ya independiente y soberana. Por lo tanto, fueron invasores. El primer grupo de invasores se afincó en Neuquén y desde allí se fueron extendiendo hacia el sur y el norte. El verdadero genocidio lo cometieron los araucanos cuando aniquilaron a los tehuelches, que eran los auténticos aborígenes originarios de la Patagonia. Hoy, todos los nacidos en el suelo patrio somos argentinos y como argentinos/mapuches tienen todos los derechos al igual que los demás argentinos, pero no a intentar falsear la historia y pretender que les devuelvan tierras que nunca les pertenecieron, de las que no son “pueblo originario”, sino que fueron sus invasores. Y ya no caben falsas reivindicaciones indigenistas ni de pueblos originarios inexistentes. Desde comienzos del siglo XVI está presente la sangre hispana en todo el suelo argentino y los pueblos originarios de la Patagonia anteriores a esa fecha fueron las etnias tehuelches, conformadas por distintos pueblos o tribus. Este tema mapuche y su propaganda instalada que han hecho del indigenismo una cuestión de Estado es preciso comenzar a desbaratarla de raíz. Es más que evidente “la gran mentira”, ya que al hacerse llamar “mapuches”, pretenden ocultar o hacer pasar desapercibido su verdadero e invasor origen araucano, es decir natural de Arauco, Chile. Y simultáneamente, intentan ocultar el genocidio tehuelche a manos de los araucanos, como si estos últimos genocidas fueran otros, cuando se trata de ellos mismos. Y, lamentablemente, no sólo los políticos venales y periodistas pagados por el sistema sirven de difusores de una mentira infame, sino que han caído en ella y no siempre por ingenuidad, por eso separemos los tantos. Y a propósito de RAM, que Santiago Maldonado aparezca ya.

Sebastián Mason

Fuente: Carta de los Lectores – Diario La Capital de Rosario

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4 Comments

  1. Will&True

    Creo que me salté la parte más importante de bellicena Villca…

  2. Edwin Fariña

    Se podrían agregar más artículos sobre tantrismo? Son muy interesantes, y también sobre armas parapsicologicas, para ir profundizando más sobre todos esos temas y darle más continuidad, son bastantes útiles.

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