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Los Siddhas Dracos Luciferinos

Por Christian C.

El dragón es considerado como la expresión mas plena del aspecto reptil, dado que se trata de una serpiente alada de proporciones gigantescas.

En tanto la sabiduría se halla más bien representada por la serpiente, y la transmutación tiene su correspondencia análoga en su muda de piel, el estado o condición de transmutado en si, se halla reflejado en el dragón.

Esta condición reptil ,manifestada en su mayor expresión como el dragón, no menoscaba en absoluto el aspecto reptil en que otros Siddhas se han manifestado, bien sea como hombres serpiente , u hombres lagarto.

No hay disminución o incompletitud alguna en el status de Siddha, justamente por ser tal. Sea que el Siddha se trate de un hombre serpiente, un hombre lagarto, o un saurio.

Y el mismo principio es válido en la Diosa del Origen, sea bajo el aspecto serpentino, ofídico/reptil o draconiano.

Más allá de esto, puede en ocasiones considerarse a estos Siddhas Dracos como «Siddhas entre Siddhas», desde una consideración jerárquica. Más no conforme al status ontológico de Siddha.

Puede mencionarse el ilustre ejemplo de Lucifer, quien posee manifestaciones como serpiente, lagarto, y dragón, y así es mencionado según la ocasión, en antiguos textos y tradiciones ocultas.

Si bien en la sabiduría hiperbórea se destaca en ocasiones el hombre lagarto y la mujer serpiente ,se debe a que acorde a sus designios correspondientes, en la serpiente predomina una regencia femenina, y es la mujer serpiente quien destila en sus kalas el veneno/antídoto/elixir alquímico. En tanto por otra parte, el designio lagarto se halla signado por lo masculino.

No obstante esto, no debe dar lugar a confusión, ya que los viryas, sean masculinos o femeninos, pueden asimilar y sintetizar aspectos reptilianos tanto de la serpiente como del lagarto.

No debe olvidarse tampoco que la tipología reptil surge como una irrupción de los Siddhas en el mundo demiúrgico, cuando la creación ya se hallaba desplegada y consumada.

Y justamente, debido a esa aparición reptil extraña en el mundo del Uno, la superestructura reaccionó adoptando esa tipología e imitando al reptil, en una amplia gama de matrices arquetípicas, encuadradas en su designio desde entonces manifiesto. (serpiente, cocodrilo, lagarto, etc)

Desde esa variada tipología reptil el virya debe orientarse, elevando y retrotrayendo esa condición reptil asumida, hacia su prototipo ideal en el Origen.

Para lo cual, debe irse mas allá del arquetipo reptil, «recreándolo en el Origen», o dicho de otro modo, proyectándolo a su molde original.

En griego encontramos diversos términos para serpiente, como. ophi, ophisi, herpetón o Draco, que es de donde deviene precisamente dragón. Más el término en si significa serpiente.

En sánscrito, en el marco del hinduismo y el budismo o el jainismo, el termino Naga significa serpiente, y en ocasiones puede aludir a un dragón.

Más allá de su etimología, que indica muy a las claras la identidad del dragón con la serpiente, y por otra parte la misma fisonomía serpentiforme del dragón, encontramos un acentuado ejemplo en la tradición nórdica, tan vinculada a los hiperbóreos, donde aparecen menciones de Fafnir, así como Nidhog, en ocasiones como serpiente y en otras como dragón.

En relación a Fafnir, cuando en las sagas por ej Regin se refiere a su hermano Fafnir, utiliza el término lingworm o longworm, que puede traducirse como dragón, más también como «gran gusano», respondiendo esta acepción más bien a la tipología de una gran serpiente.

En la última parte del Voluspa Edda, se comenta lo siguiente respecto a Nidhog:

«Llegará volando el oscuro dragón,
la sierpe brillante, desde Nídafjöll «

En el poema anglosajón de Beowulf, también se utilizan indistintamente los términos serpiente y dragón.

La sabiduría o capacidad de ver y comprender todo también es patente en el dragón, señalado desde su misma etimología, ya que dragón deriva de Derkei , o «ver»., Condición representada en la visión amplia y de lejano alcance de los dragones.

En las representaciones draconianas chinas se aprecia mas claramente la apariencia reptil, en tanto el arte europeo tiende a retratar los dragones de una forma que parecieran mas bien mamíferos.

La antigua China es una de las culturas antiguas más ricas en cuanto a tradiciones del dragón se refiere, y podemos apreciar el indiscutible nexo que establecían entre la sabiduría arcana y el dragón, así como la filiación del dragón que legitimizaba la pureza de sangre requerida para la condición de emperador.

Los emperadores chinos, en efecto, decían que descendían de dragones con forma humana, que a su vez eran hijos de la Diosa Un Kua y su compañero Fu Xi, que eran de naturaleza mitad draconiana y mitad humana.

El legendario Lao Tse, acorde al historiador Sse-Ma Tsien, nació luego que su madre, Liu, fuese concebida una noche oscura y tormentosa a orillas de un lago por una serpiente/dragón escamoso.

Fu-Hsi, considerado como uno de los cinco soberanos legendarios de China, ostentaba haber nacido en medio de dragones, con apariencia de serpientes.

Del mismo modo también hubo emperadores coreanos y japoneses que decían ser descendientes del dragón!

Luego, en lo que a fisonomía se refiere, el dragón es ciertamente una serpiente, mas una serpiente gigantesca alada.

Un conocido ejemplo de Siddha bajo esta apariencia,ya en latitudes de Mesoamérica, es Quetzalcoatl, llamado justamente «serpiente emplumada».

No obstante, en el caso de Quetzalcoatl, apreciamos que se halla mas próximo a la condición de serpiente, u en todo caso reptiloide, mas no cuadra a la descripción conocida del saurio/dragón.

En lengua nahualtl ,Coatl significa serpiente. En tanto existe otro termino mas preciso para dragón, que es Cipactli. ( confundido muchas veces por cocodrilo).

Las alas del dragón tampoco deben dar lugar a confusión, ya que los Siddhas traidores ocultaron su aspecto reptil asumiendo una condición alada celestial. Mas en el caso de los Siddhas leales Dracos, su apariencia reptil es claramente reconocible. En tanto que el camuflage de los Siddhas traidores les da más bien una apariencia similar a la de los ángeles, u en todo caso como una clase de hombres alados divinos.

El valor altamente iniciático de la sangre del dragón, se evidencia en el mito de Sigfrido , que luego de matar al dragón Fafnir, al probar su sangre pudo comprender «la lengua de los pájaros». Es decir, retrotrayéndonos al Origen, significa la lengua de los lagartos, o la lengua de la serpiente.

Quién no profundice en el significado gnóstico de este mito, en cuanto a la sangre del dragón y la lengua de los pájaros, y se quede meramente en el incidente mítico de «matar al dragón», permanece en un nivel de significado externo, similar al que los cristianos atribuyen al mito de San Jorge y el dragón.

El dragón oculta asimismo el secreto alquímico, reflejada esta verdad en la saga artúrica, donde los tradicionales dragones rojo y blanco que se enfrentan, representan respectivamente la sangre y veneno de la serpiente. Elixir que surge de la conjunción de ambos componentes, de igual modo que la contienda de ambos dragones.

Un secreto aludido también en la senda siniestra como la sangre del vampiro que puede conferir la inmortalidad. Y es que Dracul significa precisamente dragón.

Esta sangre de dragón es en si misma un elixir, que combina tanto la sangre como el veneno de la serpiente.

El ejemplo ya citado de Sigfrido es suficientemente ilustrativo, dado que al probar y bañarse casi totalmente en la sangre del dragón, devino prácticamente en inmortal, y también comprendió la rúnica lengua de los pájaros.

La simbología subyacente de la figura del dragón es la voluntad del espíritu por sobre la materia. El dragón posee dominio de todos los elementos. (Se traslada por tierra y agua, vuela por el aire y escupe fuego), por lo que se impone a los mismos, y al mundo.

Considerado como emblema de sabiduría por los antiguos chinos, es aceptado ancestralmente como uno de los seres mas sabios, y custodio de tesoros o secretos perdidos.

La doncella prisionera del dragón, que es rescatada por el príncipe o caballero en muchos mitos, es acorde a Robert Graves, un mito donde los valores han sido invertidos.

Siendo así, el dragón representaría aquí la fuerza serpentina oculta o poder de la doncella/princesa.. En tanto que el caballero que acude a su rescate, sería en realidad el usurpador de ese poder.

Mas este es uno de los tantos niveles de significado del mito, y no deben anclarse las conclusiones allí, sino considerarlo como uno de los tantos significados allí encriptados u ocultos.

Lo relevante a destacar, es que además de expresiones demiúrgicas del dragón, como el draconiano Enlil mencionado en El misterio de Belicena Villca, o la representación figurada del dragón de Sodoma, más allá de estos aspectos demiúrgicos, tenemos Siddhas hiperbóreos draconianos.

Y es en función de ese aspecto de los Siddhas, que el demiurgo también asume imitativamente una forma draconiana.

Lo que más se destaca en tales Siddhas dracos es, desde esta terrible forma de dragón/saurio, el furor Bersekir.

Tal la razón de que los vikingos mantuvieran la figura del dragón en sus barcos o drakkares, como mascarón de proa para aterrorizar a sus enemigos, como también en sus estandartes guerreros, de igual modo que los normandos tenían espadas con representaciones de la serpiente o el dragón.

El terrible furor bersekir que exhibían los dragones o saurios, en completa animosidad al mundo creado, ocasionó que el Demiurgo y sus agentes tomarán cartas en el asunto, provocando su desaparición visible de la faz de la Tierra.

Más hubo otras irrupciones en este mundo de los Siddhas, bajo el aspecto de hombres serpiente, y hombres lagarto, que al igual que algunos saurios draconianos, permanecen aguardando su momento, en recónditos sitios ocultos del interior del mundo.

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