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Hallaron documentación que vincula al RAM con grupos guerrilleros de otros países sudamericanos

Lo afirmó el fiscal general de Neuquén, José Gerez, quien sospecha que el grupo radical mapuche cometió tres atentados en los últimos meses

Uno de los carteles dejado en Kumenia

Uno de los carteles dejado en Kumenia

El fiscal general de Neuquén, José Gerez, acusó a miembros de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) de tener vínculos con grupos guerrilleros de Chile, Colombia y Venezuela.

El funcionario judicial llegó a esta conclusión luego del secuestro de documentación realizado el pasado fin de semana tras una serie de allanamientos en el marco de la investigación por tres atentados sucedidos en los últimos meses en Neuquén y zona aledañas de Río Negro. Ataques que, según la Justicia, fueron perpetrados con el objetivo de presionar para la liberación de su líder, el lonko Facundo Jones Huala.

“Se incautó cartelería, documentación que hace referencia al RAM, una importante cantidad de armas de guerra y droga”, sostuvo Gerez en diálogo con Cadena 3. “Además, hallamos material que los conecta a grupos guerrilleros, extremistas de Colombia y Venezuela”, agregó.

En ese sentido, insistió: “Creemos que hay una vinculación, a través de la investigación, entre integrantes de este grupo guerrillero con el RAM. Hay un apoyo logístico y operativo de gente que viene de afuera, de Chile, para ayudar a llevar adelante este tipo de sabotajes”.

La investigación sobre los tres atentados

Los episodios a los que hace referencia el fiscal ocurrieron el 1 de septiembre, cuando la concesionaria Kumenia de Neuquén capital fue atacada y dejó un saldo de al menos dos vehículos cero kilométro incendiados. El segundo tuvo lugar el 13 de noviembre; ese día un grupo de desconocidos atentó contra las instalaciones de un pozo petrolero de la empresa Pluspetrol en las afueras de Centenario y a solo 7 kilómetros de la capital neuquina. En tanto, el 14 de noviembre se registró otro ataque, aunque frustrado, a un pozo gasífero de YPF en la localidad rionegrina de Allen.

En ese marco, el fin de semana fueron allanados siete propiedades en ambas provincias. Como resultado, se encontraron cinco armas de guerra –entre ellas 1 rifle winchester y cuatro pistolas, un kilo de marihuana, 12 plantas de cannabis y material gráfico con leyendas en las que se reivindica a la RAM. “Pueden tener conexión entre sí”, aseguró Gerez.

Gerez dijo que los procedimiento se llevaron a cabo “para tratar de alguna manera de encontrar responsabilidades en el episodio que ocurrió en Kumenia”, y que “se ha dado un patrón de que se han encontrado tres episodios que pueden estar relacionados por la modalidad y por lo que se encontró después con la cartelería con el grupo RAM y con el UAL (Unidad Ancestral de liberación)”.

A pesar de los vínculos que presuntamente existen entre los atentados y ambos grupos, el fiscal Gerez desligó del hecho al pueblo mapuche. “Nada tienen que ver” porque es una comunidad pacífica, apuntó el funcionario. En ese sentido, opinó Jorge Nahuel, werken de la Confederación Mapuche de Neuquén. “Nosotros no tenemos nada que ver con la violencia con rótulo de terrorismo, y esto nos ensucia. No tenemos relación con la RAM ni queremos tener”, dijo en declaraciones a radio LU5.

Fuente: https://www.infobae.com/politica/2017/11/22/hallaron-documentacion-que-vinculan-al-ram-con-grupos-guerrilleros-de-otros-paises-sudamericanos/

Un comentario

20 de Noviembre, Día de la Soberanía Nacional: primer golpe de la Triple A

A 44 años del primer ataque bomba de la Triple A

La organización peronista paramilitar sembró el terror durante la década del ’70, en años convulsionados de la sociedad argentina, y cargó contra gran cantidad de políticos, sindicalistas y militantes. El primer ataque con explosivos tuvo como blanco al ex senador Hipólito Solari Yrigoyen, por su oposición a los beneficios de la burocracia sindical.

La bomba estalló cuando encendió el motor de su auto, el 21 de noviembre de 1973, 44 años atrás.

Hipólito Solari Yrigoyen era senador nacional por la Unión Cívica Radical. Pocos días antes, el jueves 16 de noviembre, había expresado su oposición al proyecto de ley de Asociaciones Profesionales, que consolidaría la “oligarquía sindical”.

El senador, en el debate, objetó la reelección de autoridades gremiales por más de dos períodos, la centralización de las recaudaciones de las obras sociales y propuso la inclusión de la representación de las minorías, en favor de la “democracia sindical”.

Su discurso en el Senado duró 4 horas y 12 minutos. Finalmente, la ley –enviada por el presidente Perón al Congreso- obtuvo media sanción.

“El debate terminó a las cuatro de la mañana. Lorenzo Miguel (jefe de la UOM) lo había presenciado desde el palco. Cuando le preguntaron por mi discurso, respondió ‘Solari Yrigoyen es desde este momento el enemigo público número uno de la clase obrera organizada‘. Sostenía la necesidad de defender a las minorías, no quería el pensamiento único. Había participado de la fundación de la CGT de los Argentinos (CGTA) y hasta mi elección como senador había sido abogado del gremio ferroviario, conducido por los radicales”, según explicó entonces.

El fin de semana posterior al debate, Solari Yrigoyen fue a Puerto Madryn, Chubut, donde vivía, y el lunes 20 volvió a su estudio jurídico de Lavalle 1438, en Buenos Aires. Su secretaria le dio un sobre que había recibido con su nombre. Cuando lo abrió, sólo tenía tres letras: “A A A”. No entendió el significado. El remitente daba una dirección: Tucumán 1660, la sede del Comité Capital de la UCR. Envió a su secretaría para que explicaran qué quería decir ese mensaje. Desde la casa radical respondieron que no habían enviado la carta y tampoco entendían el sentido de las tres letras.

Al día siguiente, martes 21 de noviembre, Solari Yrigoyen salió de su departamento de la avenida Santa Fe, su residencia secundaria, y fue en busca de su auto, estacionado en la cochera 171 del edificio de Marcelo T de Alvear 1276. Había comprado ese espacio en la década del ’60 para guardar su Renault 6. Ese día tenía previsto dar un reportaje junto al dirigente sindical cordobés Agustín Tosco, al que había defendido en su condición de “preso político” y visitaba en la cárcel de Rawson durante la dictadura del general Lanusse.

Cuando Solari Yrigoyen colocó la llave en el tambor y la giró, la bomba estalló.

“El Renault 6 era un auto muy frágil y la onda expansiva se fue por todos lados. Si hubiera sido un coche compacto hubiera muerto instantáneamente. La bomba era para matarme. El coche voló contra la pared de enfrente y empezó a incendiarse. Dios me ayudó porque alcancé a salir, caí envuelto en sangre, y vinieron a auxiliarme”, aseguró entonces.

El repudio fue unánime. Era la primera vez que se atentaba contra un senador de la Nación desde que habían matado demócrata progresista Enzo Bordabehere en el recinto, en 1935. Isabel Perón, que presidía el Senado, fue a visitar a Solari Yrigoyen a la clínica, acompañada por el ministro de Bienestar Social José López Rega. Llevó flores.

“Isabel entró a la habitación. Dijo ‘¿qué quieren hacer de este país? ¿Una Cuba, un nuevo Chile?’ Como haciendo entender que la ultraizquierda había hecho el atentado”.

Solari Yrigoyen la escuchaba pero no podía hablar. Había tenido cinco operaciones, me sentía muy mal, y se había analizado la posibilidad de cortarle la pierna izquierda, que era la más afectada. El doctor Yañez se opuso terminantemente. Después pasó mucho tiempo en silla de ruedas y desde entonces camina con bastón.

A la clínica también se acercó Lorenzo Miguel. Habló con la esposa de Solari Yrigoyen: “Yo no tuve nada que ver”, explicó.

Solari Yrigoyen creía que habían sido los “servicios”, o gente vinculada a ellos. “A mí siempre me ataca la derecha autoritaria”, decía. En agosto de 1972, cuando era miembro de la Asociación Gremial de Abogados, le habían puesto una bomba, el mismo día de los fusilamientos en la base naval de Trelew. “Yo no sabía qué era la Triple A. Era la primera vez que actuaba. Pusieron la bomba porque estudiaron mis pasos y sabían que los fines de semana yo viajaba a mi provincia”, explicó entonces.

La organización “Triple A” (Alianza Anticomunista Argentina) había surgido como una herramienta de “depuración interna” para poner freno a la movilización de Montoneros y también contra sectores de izquierda. De hecho, la Triple A acusaba al radical Solari Yrigoyen de “comunista”. “Era la época de la Guerra Fría. Estaba de moda acusar de comunista a cualquiera que se opusiera a algo”, diría tiempo después. A Eduardo Angeloz, su compañero de bloque en el Senado, lo acusaban de ser “agente del imperialismo”.

En el verano de 1973, Montoneros había tomado protagonismo en la campaña electoral de las primeras elecciones libres desde 1951, que llevó a Cámpora al gobierno. Como parte del acuerdo político con el Movimiento Justicialista presidido por Perón, obtuvo cargos en gobiernos provinciales. Era un tiempo en que la política se hacía en las calles, barrios o fábricas, o en las movilizaciones populares. Los espacios de representación institucional no resultaban atractivos para la militancia.

El regreso de Perón, el 20 de junio de 1973, resultó el primer quiebre de su relación con la izquierda peronista. Desde entonces, en el peronismo clásico u ortodoxo, comenzó a anidar la idea de “ganarles la calle” y restablecer el orden y el control ideológico del Movimiento. El peronismo en “pie de guerra” no era una metáfora política.

En agosto de 1973 López Rega acababa de conformar sus brigadas de custodia con ex policías desplazados por delitos criminales y otros que había conocido en su carrera policial en los años ’50. Ahora se reincorporaban al Ministerio de Bienestar Social. Entre ellos estaba el comisario Morales, Rodolfo Almirón, Miguel Rovira, y otro llamado Juan Carlos Lagos. Este último luego sería separado de la custodia porque –según declarara en la causa judicial de la Triple A- López Rega le dijo que “necesitaba otro tipo de gente menos limpia para hacer los trabajos que él quería”. Lagos pasó a integrar la custodia de Isabel Perón según se explica en López Rega, el peronismo y la Triple A (del autor de este artículo).

El Ministerio se fue preparando para las acciones paraestatales, con la incorporación de militantes de agrupaciones “ortodoxas” como empleados de planta. También se importaron desde Inglaterra –de contrabando- ametralladoras Sterling, que se guardaban en el depósito del microcine, en el segundo subsuelo del organismo público. Una “ley interna” para los que actuaban en actividades armadas indicaba que “no había que llevarse a dormir la ametralladora a la casa”, porque no eran para defensa personal sino para las “operaciones que surgían desde el mismo Ministerio”.

El asesinato del jefe de la CGT José Ignacio Rucci, el 25 de septiembre, por parte de Montoneros, marcó el segundo punto de quiebre en la política del año 1973.

El crimen unió a todos grupos opuestos a la izquierda peronista.

La respuesta fue la “depuración interna” en el Movimiento Justicialista por motivos estrictamente ideológicos. La “depuración” incluía la expulsión de los cargos políticos –en todas áreas del Estado, municipal, provincial y nacional- y también, en muchos casos, la eliminación física.

La primera víctima de esta política sucedió en forma simultánea a los funerales de Rucci, con la muerte de un militante de la Juventud Peronista en el barrio de Belgrano. Una comisión “mixta” de policías y civiles salió del Ministerio con un Rambler oficial, tocó el portero eléctrico de su departamento y cuando Enrique Grynberg se asomó a la calle, lo mataron. El blanco había sido escogido casi al azar para dar una respuesta inmediata.

El 28 de septiembre, un artículo La Opinión registraba la discusión interna entre el Ministerio del Interior y la Policía Federal sobre cómo debía afrontar el Estado atentados como el de Rucci. El ministro del Interior Benito Llambí indicaba que debía recurrirse a los organismos de seguridad (policía, gendarmería y “en ningún caso las Fuerzas Armadas”) y el jefe la Policía Federal, general Miguel Ángel Iñiguez, afirmaba que “la prevención debía hacerse con los mecanismos de seguridad que se han ido forjando en el propio seno del Movimiento”, es decir, por afuera de los mecanismos institucionales.

Esta última opción sería la acordada por el Consejo Superior Peronista, que se reunió el 1° de octubre, en la que participaron legisladores, gobernadores y el presidente electo Juan Perón. De allí surgieron las directivas partidarias para dar respuesta a la “guerra desencadenada contra nuestra organización y nuestros dirigentes”, manifestada por la “infiltración de grupos marxistas” y el asesinato de dirigentes, en obvia referencia a Rucci.

El corazón del “Documento reservado” –dado a conocer por La Opinión al día siguiente- indicaba que el Movimiento ingresaba “en estado de movilización de todos sus elementos humanos y materiales para enfrentar esta guerra” y anunciaba que en todos los distritos se organizaría “un sistema de inteligencia al servicio de esta lucha, el que estará vinculado con el organismo central que se creará”.

El Consejo Superior Peronista abría las puertas de la acción ilegal: “se utilizarán todos los medios de lucha que se consideren eficientes, en cada lugar y oportunidad. La necesidad de los medios que se propongan será apreciada por los dirigentes de cada distrito. Los compañeros peronistas, sin perjuicio de sus funciones específicas, deben ajustarse a los propósitos de esta lucha, haciendo actuar todos los elementos de que dispone el Estado para impedir los planes del enemigo y reprimirlo con todo rigor”.

A partir de entonces se inició una etapa de “conurbanización” de acciones violentas, que luego se asumirían bajo la máscara de la “Triple A”. La organización paraestatal no tenían un mando centralizado, sus acciones provenían de distintos ámbitos, aunque sí tenían un “enemigo común, la “infiltración marxista” en el Movimiento.

La “depuración” se definía en los territorios locales, según sus propias características y enemigos internos, y a partir de allí se elegían los blancos.

Seis días después del atentado contra Solari Yrigoyen, el 27 de noviembre de 1973, fue muerto Antonio “Tito” Deleroni en la estación ferroviaria de San Miguel. Deleroni era abogado, defensor de presos políticos de la Gremial de Abogados y dirigente del Peronismo de Base (PB) de esa localidad.

El azar quiso que un policía franco de servicio persiguiera y detuviera a su agresor, a punto de escapar en un Fiat 128. En su declaración ante el juez Julio Ricardo Villanueva afirmó que integraba el “Servicio de Inteligencia Peronista (SIP)” y cumplía las directivas de “depurar marxistas“, que surgieron del “Documento Reservado” del Consejo Superior Peronista. Los dos domicilios que acreditó correspondían, uno a ese organismo, y otro a la unidad básica “20 de Noviembre”, que actuaba en el Ministerio de Bienestar Social**.

La “depuración interna” representó un permiso para la impunidad. La idea de, en palabras de Perón, de “desinfectar a tiempo los gérmenes del Movimiento Peronista“, conduciría a la creación del terror estatal. Perón, como presidente, jamás condenaría en forma explícita a la Triple A.

Después de la primera bomba contra Hipólito Solari Yrigoyen, el terror paraestatal desplegaría mayor intensidad, con persecuciones, atentados y centenares de crímenes.

El año pasado, por primera vez, cinco miembros de la Triple A fueron condenados por “asociación ilícita”, después de que la causa judicial permaneciera archivada durante varias décadas.

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Documento Reservado: Perón contra la infiltración marxista

“Orden Reservada del 1° de octubre de 1973”

Texto completo del “Documento Reservado” u “Orden Reservada del 1° de octubre de 1973” Consejo Superior Peronista

1° de octubre de 1973

I. Situación

1. El asesinato de nuestro compañero José Ignacio Rucci y la forma alevosa de su realización marca el punto más alto de una escalada de agresiones al Movimiento Nacional Peronista, que han venido cumpliendo los grupos marxistas terroristas y subversivos en forma sistemática y que importa una verdadera guerra desencadenada contra nuestra organización y contra nuestros dirigentes.

Esta guerra se ha manifestado de diversas maneras; por ejemplo:

a. Campaña de desprestigio de los dirigentes del Movimiento buscando ridiculizarlos mediante slogans, estribillos o insultos, atribuyéndoles defectos personales e imputándoles “traición” al general Perón o a la doctrina.

b. Infiltración de esos grupos marxistas en los cuadros del Movimiento con doble objetivo: desvirtuar los principios doctrinarios del justicialismo, presentando posiciones aparentemente más radicalizadas y llevar a la acción tumultuosa y agresiva a nuestros adherentes (especialmente sectores juveniles) colocándose así nuestros enemigos al frente del movimiento de masas que por sí solo no pueden concitar, tal que resulten orientando según sus conveniencias.

c. Amenazas, atentados y agresiones destinadas a crear un clima de miedo o desconfianza en nuestros cuadros, y a intimidar a la población en general.

d. Asesinato de dirigentes peronistas.

2. El estado de guerra así planteado se dirige en el fondo contra el país, ya que si bien aparenta afectar a nuestro Movimiento, tiende a impedir la constitución y actuación del gobierno que presidirá el general Perón por decisión mayoritaria del pueblo argentino. El crimen cometido contra el compañero Rucci, particularmente por el modo y la oportunidad en que fue consumado, indica que se trata de destrozar al Movimiento Nacional Peronista y a sus dirigentes, creando al mismo tiempo una situación de caos social, que haga posible la frustración del gobierno del Pueblo.

3. Ese estado de guerra que se nos impone, no puede ser eludido, y nos obliga no solamente a asumir nuestra defensa, sino también a atacar el enemigo en todos los frentes y con la mayor decisión. En ello va la vida del Movimiento y sus posibilidades de futuro, además de que en ello va la vida de sus dirigentes.

II. Directivas

1. Movilización: El Movimiento Nacional Justicialista entra en estado de movilización de todos sus elementos humanos y materiales para afrontar esta guerra. Quien rehúya su colaboración para esta lucha, queda separado del Movimiento.

2. Reafirmación doctrinaria: Debe realizarse una intensa campaña para difundir y reafirmar los principios doctrinarios del Movimiento, esclareciendo sus diferencias fundamentalmente con el marxismo. En esta campaña no se admitirá intromisión alguna de elementos pro marxistas, con pretexto de polémica u otro similar, y se les excluirá de toda reunión y del acceso a todos los medios de difusión del Movimiento.

3. Información: Se debe hacer saber a los dirigentes de todos los niveles y a la masa peronista la posición que toma el Movimiento en relación a los grupos marxistas, explicando las circunstancias determinantes y llevando a su convicción la necesidad de participar en forma activa en la lucha contra nuestros enemigos.

4. Definiciones: Los grupos o sectores que en cada lugar actúan invocando adhesión al peronismo y al general Perón, deberán definirse públicamente en esta situación de guerra contra los grupos marxistas y deberán participar activamente en las acciones que se planifiquen para llevar adelante esta lucha. Asimismo, deberán acatar estas directivas.

5. Unidad: Para esta lucha es fundamental consolidar la unidad del Movimiento. Para ello:

a. Las orientaciones y directivas que emanen del general Perón en el orden partidario o en función de gobierno, serán acatadas, difundidas y sostenidas sin vacilaciones ni discusiones de ninguna clase, y ello como auténtica expresión de la verticalidad que aceptamos los peronistas.

b. Nadie podrá plantear cuestiones personales, o disensiones de grupos o sectores, que afecten o entorpezcan la lucha contra el marxismo.

c. En cada rama del Movimiento se actuará con estricta disciplina, para cumplir los programas o planes de acción que se elaboren por las direcciones superiores correspondientes.

d. No se admitirá comentario, estribillo, publicación o cualquier otro medio de difusión que afecte a cualquiera de nuestros dirigentes. Quien lo utilice o quien los reproduzca o tolere, será considerado enemigo del Movimiento y quedará expulsado del mismo. La defensa de todos comienza en la defensa de cada uno.

e. No se admitirá que ningún grupo utilice expresiones destinadas a menoscabar a otros grupos peronistas, o a exaltar el propio grupo en desmedro de los demás.

f. Las cuestiones que se susciten en el orden partidario se plantearán por vía reservada a la autoridad superior del Movimiento que corresponda en cada rama. Ninguna cuestión interna se considerará más importante que la lucha emprendida ahora. g. Las objeciones a actos de gobierno producidas por los peronistas que ejercen funciones públicas se harán también por vía reservada, al funcionario peronista de mayor jerarquía que corresponda, con comunicación a la autoridad superior del Movimiento en cada rama.

h. Debe excluirse de los locales partidarios a todos aquellos que se manifiesten de cualquier modo vinculados al marxismo, a sus posiciones políticas o a sus actos.

i. En las manifestaciones o actos públicos los peronistas impedirán por todos los medios que las fracciones vinculadas al marxismo tomen participación.

j. Se prestará apoyo solidario a todo compañero o grupo que pueda ser afectado a raíz de actos de lucha cumplidos en razón de esta campaña que se inicia.

6. Inteligencia: En todos los distritos se organizará un sistema de inteligencia, al servicio de esta lucha, el que estará vinculado con el organismo central que se creará.

7. Propaganda: Se impedirá toda propaganda de los grupos marxistas máxime cuando se presenten como si fueran peronistas, para confundir. Se impedirá la difusión por todos los medios.

8. Participación popular: Se esclarecerá ante la población de cada lugar cuál es la posición del Movimiento y las motivaciones y sentido de esta lucha; todo ello para suscitar el apoyo y la participación de todos en la misma.

9. Medios de lucha: Se utilizará todos los que se consideren eficientes, en cada lugar y oportunidad. La necesidad de los medios que se propongan, será apreciada por los dirigentes de cada distrito.

10. Acción de gobierno: La actuación de los compañeros peronistas en los gobiernos nacionales o provinciales o municipales, sin perjuicio de sus funciones específicas, deben ajustarse a los propósitos y desenvolvimiento de esta lucha, ya que a ellos compete la principal responsabilidad de resguardar la paz social. En tal sentido:

a. Deberán impulsar de inmediato el cumplimiento de medidas tendientes a dar vigencia a los principios del justicialismo.

b. Deberá actuar en permanente comunicación con los sectores populares y velando por la solución de los problemas.

c. Deberán participar en la lucha iniciada, haciendo actuar todos los elementos de que dispone el Estado para impedir los planes del enemigo y para reprimirlo con todo rigor.

d. Deberán prestar la mayor colaboración a los organismos del Movimiento movilizados en esta lucha.

11. Sanciones: La defección de esta lucha, la falta de colaboración para la misma, la participación de cualquier clase en actos favorables al enemigo y aun la tolerancia con ellos, así como la falta de ejecución de estas directivas, se considerará falta gravísima, que dará lugar a la expulsión del Movimiento, con todas sus consecuencias.

General Juan Domingo Perón

Orden reservada

Fuentes:

– La Gazeta Federalwww.lagazeta.com.ar

Copyright © La Gazeta Federal

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Una capilla franciscana de 1768 en Malvinas, otra prueba de la soberanía de Argentina en las islas

Un historiador encontró en el Archivo General de Indias de Sevilla los documentos de un plano de una construcción solicitada por el gobernador de Buenos Aires y de Malvinas en 1767; es la continuidad de las cartas reveladas en Infobae.

El plano de una capilla, el nuevo documento que prueba la soberanía argentina sobre las Islas

El plano de una capilla, el nuevo documento que prueba la soberanía argentina sobre las Islas

Los planos de una capilla de los franciscanos construida en 1768 y establecida en las islas Malvinas se sumarán –a partir de ahora– a otros documentos que la Argentina contará en sus archivos para ratificar el histórico reclamo por la soberanía de las islas del Atlántico Sur.

Dos días después de que Infobae publicara en exclusiva el hallazgo de tres cartas de 1767 que revelan un pedido para la construcción de una capilla en la isla Soledad, apareció otro documento que muestra la continuidad de aquellos oficios: en un escrito y un plano figura la concreción de la obra de la iglesia mandada a construir por el gobernador de Buenos Aires de aquel entonces Francisco Bucarelli y Ursúa a requisitoria de Felipe Ruiz Puente, primer mandatario de las Islas Malvinas.

El historiador argentino Roberto Colimodio se presentó ayer ante el senador radical de Mendoza Julio Cobos para exponerle los datos de un documento que está guardado en el Archivo General de Indias de Sevilla en España donde se revela la existencia de la capilla de los franciscanos en 1768, lo que otorga sustento a las cartas halladas por un coleccionista de identidad reservada cuyas iniciales son N.L.D y de esta forma ratifica el predominio español en las islas de lo que luego sería el territorio argentino.

El documento está guardado en el Archivo General de Indias de Sevilla, en España

El documento está guardado en el Archivo General de Indias de Sevilla, en España

Con fecha del 22 de marzo de 1768, casi un año más tarde de los oficios anteriores, Felipe Ruiz Puente, gobernador de las Islas Malvinas, remitía a las autoridades de Buenos Aires el plano de la “Planta de la capilla provisional de los franciscanos establecidos en las Islas Malvinas”, en cuyos márgenes el mandatario de las islas describía los estados de la construcción en diferentes momentos dando la fecha de envío del documento los últimos “remates a los interiores” de la Capilla.

Este documento demuestra que la correspondencia intercambiada entre el gobernador Ruiz Puente y su colega de Buenos Aires Bucarelli en 1767 no era sólo una expresión de deseos sino que se concretó materialmente en los hechos. El documento que encontró ahora el historiador Colimodio se encuentra en el portal PARES del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de España y físicamente en el Archivo General de Indias de Sevilla.

En la margen derecha del documento de 1768 se puede leer en letra cursiva el texto del entonces gobernador de Malvinas que sostiene: “Como este plano estaba hecho para ser remitido con la balandra, antes de haber venido con los socorros las fragatas Águila y Liebre, en aquel entonces por falta de materiales y aun de operarios estaba en la disposición que explica la primera nota. Pero ya al día de la fecha se hallan sus puertas y ventanas concluidas y se están rematando sus interiores, Malvinas 22 marzo 1768″.

A la vez, revela en su margen izquierda un título que dice “Plano de la Capilla provisional de las islas Malvinas”. La explicación del texto sostiene abajo: “A.Capilla D.Sacristía B. Habitación de uno de los religiosos capellanes de estas islas C.habitación o celda de otro Capellan E.Cocina y habitación del criado F. Tabiques, que se deben poner de madera con sus correspondientes puertas”.

Más abajo, el documento sostiene en la “1 Nota” que “esta capilla se halla concluida a excepción de las puertas, ventanas y tabiques que se denotan y por falta de correspondiente madera no se han podido rematar; sus paredes son de tapas, su cobertura de Espadaña y su altura contada desde el piso hasta el cieloraso de lona q se le debe poner 9 pies y 6pu”.

Colimodio expresó a Infobae que “estos documentos muestran que el intercambio epistolar en 1767 entre el gobernador de Malvinas y el de Buenos Aires no fue puro cuento sino que se materializó con la construcción de la capilla”.

Según este historiador, miembro de Academia Argentina de Historia y del Instituto Sanmartiniano, hay otros documentos del Archivo de Indias que revelan que en 1811 la capilla de los franciscanos en Malvinas se incendió y que el 28 de noviembre de 1816 un piloto de la Armada española, Gabriel Francisco de la Quintana, la vio incendiada.

Por su lado, y ante la consulta de este medio, el senador Cobos destacó que ya le envió una nota a la Cancillería para que se lleve adelante el pedido formal al Archivo de Indias para que el Estado argentino obtenga una copia certificada de los documentos que revelan el plano de la capilla de Malvinas. “Se entiende que estos documentos enriquecerán la historia argentina y su vinculación directa de soberanía con las islas Malvinas. Son documentos que sustentan mucho más el reclamo del territorio que primero fue español y tras la independencia de Argentina”, planteó el legislador radical.

Desde la Cancillería explicaron a Infobae que “la copia certificada de los documentos obra en poder del Ministerio de Relaciones Exteriores y se sumarán al acervo histórico de la Cancillería y serán tenidos en cuenta junto a otros documentos históricos del mismo tenor y que corroboran la ocupación efectiva española de las islas Malvinas”.

Los documentos que entregó Cobos al canciller Jorge Faurie -y de los que el presidente Mauricio Macri está al tanto- podrían ser parte de los nuevos reclamos de la Argentina ante Gran Bretaña. La ex canciller Susana Malcorra, al conocer los documentos fue más lejos: aseveró que estos hallazgos podrían incluso torcer el voto de varios países en favor de la Argentina en el Comité de Descolonización de la ONU.

El primer documento que reveló el domingo pasado Infobae está fechado en Buenos Aires el 18 de febrero de 1767 y es una carta del entonces gobernador bonaerense Francisco Bucarelli y Ursúa (expulsor de los Jesuitas) a Felipe Ruiz Puente, primer mandatario de las Islas Malvinas. El texto al que accedió Infobae, y que se halla bajo estricto resguardo en el Archivo General de la Nación, sostiene que desde Buenos Aires se enviarán ocho prisioneros “a ración y sin sueldo” como mano de obra para la flamante gobernación de las Malvinas, creada cuatro meses antes por orden del rey Carlos III. “Señor mío: con destino a servir en las Reales obras de las Islas Malvinas a ración y sin sueldo remito a Usted los individuos señalados en la adjunta relación para [que] disponga la conducción y permanencia allí de estos reos el tiempo de su condena”, firmó el gobernador de Buenos Aires al tiempo que dio la lista de ocho presos.

El segundo documento es una carta fechada en Malvinas el 25 de abril de 1767 enviada por el gobernador de Malvinas Felipe Ruiz Puente a su par bonaerense Bucarelli y Ursúa. En esa misiva le explica la necesidad de levantar una capilla en Malvinas “para todo el pueblo, pues solo se cuenta con una muy precaria, con una imagen de San Luis”. Y solicita a la vez “un pequeño sagrario o tabernáculo con su copón correspondiente y una imagen de la Advocación que V.E determinare para Patrono de esta posesión”. Cabe destacar que el Puerto Soledad se bautizó como Saint Louis cuando fue descubierto por los franceses. Sucede que las islas luego fueron transferidas a la corona española por Francia.

Y el tercer documento hallado, que obra en poder del Estado en estos momentos, está datado en Buenos Aires el 2 de diciembre de 1767. También se trata de una carta dirigida por el gobernador de Buenos Aires al primer gobernador de Malvinas. Allí se sostiene que desde la capital argentina se enviarán los vasos sagrados y ornamentos para “erigir una nueva capilla en esa Colonia”, así como una imagen de la Virgen de la Soledad para que sea declarada patrona de la población. Quizás esta sea la única pista para descubrir el origen del nombre de la Isla Soledad.

Ahora aparece el plano guardado en el Archivo General de Indias y se cierra toda la historia de esta capilla de los franciscanos de 1768 que en Malvinas le otorga a la Argentina una ratificación más de su soberanía en las islas.

Fuente: Infobae

 

 

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Raúl Alfonsín, el marxista radical defensor de terroristas

Esclareciendo la historia

La verdad tarde o temprano termina con los mitos y el engaño del pueblo. La semana pasada se cumplieron 45 años del secuestro de Oberdán Sallustro, muerto por el ERP, bajo la conducción de Mario Santucho, y defendido como abogado por Raúl Ricardo Alfonsín, que era apoderado del ERP, según el expediente de la Justicia de Córdoba por el secuestro y asesinato del expresidente de FIAT.

Es notable el argumento central de su defensa: “Los sub-versivos no son delincuentes, sino combatientes, integrantes de un ejército revolucionario del pueblo alzado en armas”. A Alfonsín se lo llamó falsamente el “padre de la democracia” por haber sido el primer presidente posterior al proceso militar y haber juzgado a las Juntas sin obrar de la misma forma con los subversivos. Y peor, indemnizó a familiares de los subversivos e ignoró a las víctimas de la guerrilla. Con sus discursos construyó una ilusión de palabras que se evaporó tras el verso de que con la democracia se come, se educa y se cura, y dejó al país en caos. Todavía los radicales le endilgan su fracaso a los 13 paros de Ubaldini que no tienen significación frente a 2.000 días de su gobierno.

Joaquín Bertrán

DNI 5.433.822

Fuente: Rionegro.com.ar

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Testimonio de oficial del ejército de Chile: Infiltración Israelí en la Patagonia de Chile

Desde joven siempre fue mi deseo conocer la Patagonia austral, tierra que siempre considere misteriosa y a la vez mágica. El destino se encargo que este anhelo de juventud se cumpliera y fue así que al terminar mi Curso Básico del Oficial Subalterno tuve la oportunidad de elegir mi destinación en una unidad con asiento en esas tierras.

En Enero de 2001, emprendí el viaje a mi nueva destinación, al Regimiento de Caballería Blindada N° 5 “Lanceros” de Puerto Natales. Durante el viaje pude apreciar la geografía de estas lejanas tierras y la imponente belleza de sus paisajes.

Siempre ha sido mi costumbre recorrer con cámara en mano las ciudades en las cuales me ha tocado vivir o he tenido la oportunidad de conocer. Y puerto Natales no fue la excepción. Una vez instalado, tome mi cámara y salí a caminar. Durante mi recorrido por la ciudad me encontré con un curioso letrero blanco escrito en hebreo, que estaba instalado en un poste eléctrico casi al frente de la Comisaría de la ciudad. Esto me hizo recordar inmediatamente las frecuentes visitas de militares israelíes a nuestra Patagonia. En el acto tome una fotografía de este “interesante” aviso. Me acerque al letrero y lo único que se podía leer en español era: “Magallanes 646”. Inmediatamente conseguí un mapa de la ciudad y ubique la calle que se encuentra detrás del hospital. Me fui caminando y encontré la dirección. Resulto ser un hostal llamado “Mónica” que tenía en su ventana un letrero en hebreo. Me llamo la atención que al lado de este “Hostal” habían camionetas Ford blancas con sus vidrios polarizados. Me dirigí al acceso del hostal y vi una patente de “Expendio de Bebidas Alcohólicas” y la leyenda “Fuente de Soda”. Como la puerta estaba cerrada golpee y me abrió la puerta una mujer. Le pregunte si podía pasar a tomar una bebida y ella me dijo que no, porque “era un local exclusivo para israelíes”. Le replique que si en el exterior dice « Fuente de Soda » cualquier persona podría pasar. Me insistió que no se podía ya que “nos pagan por mantener la exclusividad, además mi hijo viaja todos los años a Israel y le pagan todo”.

Ante la respuesta de la mujer no tuve más opción que seguir con mi recorrido por la ciudad.

Los viajes pagados son una excelente forma de “convencer” a nuestros compatriotas. Esto no sólo pasa en la Patagonia, también pasa en el Congreso, en donde todos los años son invitados diputados y senadores a Israel, con todos los gastos pagados para que conozcan el “vergel del medio oriente”. Realmente es eficiente el lobby israelí en el congreso y su proceso de “lavado de cerebro” respecto a lo que realmente ocurre en Palestina. La actividad de este lobby coincide con la extraña celebración del Januka en la Moneda el pasado mes de Diciembre.

Meses después tuve la oportunidad de conversar con un suboficial de Carabineros que estaba destinado en el Retén de la villa Cerro Castillo. Durante la conversación le pregunte por las frecuentes visitas de “turistas” israelíes a la zona. El suboficial inmediatamente me dijo: “no me diga nada mi Teniente, estos tipos son de lo peor”, sorprendido le pregunte que le había pasado para tener esa opinión y me contó que en una oportunidad pasaron frente al reten 10 israelíes y uno de ellos se acerco a la guardia a pedir una “pita” para amarrar sus carpas, ya que habían perdido las suyas. El suboficial les dijo que no tenían y el israelí se retiro. Al minuto se acerca otro carabinero y le dice al suboficial que salga en forma urgente. Al salir, ve al mismo “turista” arriando nuestra bandera para sacarle la driza y llevársela. La reacción de Carabineros fue inmediata, procediendo a golpear a los israelíes, lo cuales no se defendieron y solo pidieron que no los denunciaran a la embajada. Esto demuestra claramente la prepotencia y el nulo respeto que estos “turistas” tienen por nuestro país. Por eso les da lo mismo quemar 14 mil hectáreas de un parque nacional.

Estas situaciones me hicieron recordar las pretensiones territoriales que históricamente ha tenido el sionismo en nuestra Patagonia y me demostraron que el “Plan Andina” más que una creación de nacionalistas trasnochados es una inquietante realidad.

Estas situaciones lógicamente las comente con mis camaradas de armas y mis superiores. Mis camaradas de la Escuela Militar ya estaban al tanto de las pretensiones israelíes, por mis continuos “discursos” nocturnos en las cuadras de la escuela sobre este tema. Los otros oficiales lo tomaban a broma y me decían que estaba viendo “enanitos verdes”.

A través de un amigo, recibí un folleto titulado “Se acabo Chile”, publicado por el escritor Miguel Serrano, en donde se daban datos específicos sobre esta intromisión sionista en el sur de Chile. Como recibí varios ejemplares los repartí entre los oficiales de la unidad. Las bromas continuaron, pero una semana después ya algunos empezaron a preocuparse sobre este tema y no hicieron más bromas. Como era de esperar, el S-2 del regimiento comenzó a poner ojo en mis actividades privadas y profesionales. Tiempo después, mientras estábamos realizando un asado de camaradería en el Casino de Oficiales, pasaron frente a nosotros dos camionetas Ford blancas (las mismas del hostal) con sus focos encendidos, llevando el chofer de la primera camioneta la bandera israelí flameando en un mástil. Todos los oficiales vieron esta escena y una vez que pasaron las camionetas, todas las miradas se centraron en mi, ante las cuales conteste: “ven, esto no es broma”.

Muy cerca de Puerto Natales hay un pueblito argentino llamado “Río Turbio”, al cual muchos de nosotros íbamos a esquiar. En una oportunidad partí demasiado temprano y encontré el centro de esquí “Valdelen” cerrado. A pocos metros estaba el cuartel de la Gendarmería Argentina y de guardia estaba un suboficial, el cual, al verme solo y esperando, me hizo una seña para que me acercara. Lo hice y me invito a tomar un mate para pasar el frío. Mientras tomaba mi mate llego un oficial, el cual me saludo y me pregunto en que andaba. Le explique que venia a esquiar y como había llegado muy temprano no tenia donde siquiera tomar un café. El Teniente se sienta a conversar con nosotros y realmente no pude evitar hacer una pregunta y le dije: “¿Que pasa con los israelíes en la Patagonia?”. El Teniente y el Suboficial se miraron y sonrieron.

El oficial me habló sobre la gran influencia sionista en la Provincia de Santa Cruz, de las ventas del 20% de los territorios de esa provincia a inversionistas israelíes (en esa época era Kirchner el Gobernador), de las constantes visitas de “turistas” israelíes a la provincia y del irrefutable cumplimiento del “Plan Andina”. Además me comento que es de conocimiento general en las fuerzas armadas argentinas el plan sionista de usurpación territorial, lo que contrasta con el desconocimiento que tiene el personal de nuestras Fuerzas Armadas al respecto.

Esta afirmación coincide con la declaración del ex Comandante en Jefe del Ejército Argentino, General Roberto Bendini, quien declaro: “Pequeños grupos israelíes pretenden quedarse con la Patagonia”, quien por presiones del lobby judío argentino tuvo que dejar su cargo.

En Chile es conocida la compra de grandes extensiones de terreno por el “filántropo” ecológico Douglas Tompkins. Es de conocimiento público que la ecología no es la verdadera motivación de sus compras. El no es el único, hay otros extranjeros y nacionales vinculados al sionismo que también están adquiriendo tierras en Chile y Argentina.

Meses después me fui de vacaciones a Santiago a ver a mi familia y al término estas decidí volver a Puerto Natales en barco. Por esta razón, viaje a Puerto Montt para embarcarme en el buque “Puerto Edén” de la empresa naviera “Navimag”. El viaje tendría una duración de 3 días. Al subir al barco me encontré con la sorpresa que había 10 pasajeros israelíes abordo que también tenían como destino Puerto Natales. Me toco compartir mi habitación con un holandés y un español, los cuales fueron mis compañeros durante todo el viaje. A la hora de la cena bajamos al comedor y nos encontramos con los “turistas” israelíes ya comiendo. Estos durante la cena trataron de mantener la distancia, pero la aparición de un Pisco Sauer que traía el holandés rompió el hielo con los israelíes. Anthal, el holandés errante como lo apode, se acerco a ellos y les ofreció pisco. Aceptaron y durante una hora compartimos con ellos. Al parecer el pisco les soltó un poco la lengua ya que nos comentaron que eran soldados y que estaban de viaje por Sudamérica, siendo su mayor interés y atracción la Patagonia chilena y argentina. Como es natural, yo nunca comente mi pertenencia al Ejército y tampoco les hice preguntas muy incisivas sobre sus actividades. Al parecer les caímos bien a estos “turistas”, ya que nos invitaron a compartir con ellos en su hostal exclusivo que tenían en Puerto Natales. En el acto me acorde del hostal “Mónica” al cual no se me permitió ingresar meses antes. Afortunadamente coincidió que nos estaban invitando al mismo hostal.

Al día siguiente, me dirigí al puente de mando del buque y me encontré con la sorpresa que al Teniente Primero que estaba ahí, lo había conocido en una comida realizada en la Escuela Naval, en la cual comentamos el Plan Andina con algunos oficiales de la Armada y el Ejército. Le hable de esa actividad y del tema tratado en ella, acordándose claramente de la comida y del tema conversado. Durante nuestra conversación en el puente, me hablo de lo desagradables que son los “turistas” israelíes como pasajeros, del robo de jabones, almohadas, sabanas, etc. Y de que claramente no son simples turistas que están pasando un “año sabático” antes de entrar a la universidad. Opinión y preocupación que compartí absolutamente con el, de acuerdo a mi experiencia y conocimientos sobre el tema.

Al llegar a Puerto Natales, Anthal me dijo que el se iría con los israelíes y que el hostal quedaba en la calle Magallanes N° 646. Le dije que muy bien y me indicó que la comida estaba programada para las 22:00 hrs.

Esta era mi oportunidad de conocer el famoso hostal y de ver el tipo de apoyo logístico con el que contaban tan “ilustres” visitantes. Llegue a la hora programada y me dispuse a tocar la puerta. Abrió Anthal la puerta y al verme exclama: “¡Y tu!”, esto se debió a que llegue al hostal con mi uniforme de combate y no podía creer que era militar. Ingrese y Anthal me dijo que estaban en la cocina, me dirigí a ella y antes de ingresar me pare en el umbral de la puerta y les dije: “¡Buenas noches!”. La cara de asombro de los israelíes fue increíble, ninguno de ellos me saludo y se miraron entre ellos sin decir ninguna palabra. Me quedo muy claro que no esperaban una sorpresa así, es más me dio la impresión que se sintieron burlados. A continuación les dije que agradecía la invitación pero que por motivos del servicio no me podía quedar. También les comunique que estaba claro que sus visitas a la Patagonia eran de carácter militar y no turístico. Ninguno de los presentes me respondió y me retire del hostal.

Con esta actitud me quedo muy clara la verdadera misión de estos “turistas”. En la prensa e Internet hay gran cantidad de información que corrobora todas las sospechas que existen sobre las visitas de los israelíes a nuestra Patagonia.

Mi interés por las exploraciones de los israelíes me comenzaron a traer algunos problemas en el Regimiento, tal cual como los tuve años antes en la Escuela Militar. Esto me significo esporádicos seguimientos y “marcaciones” por parte de la Inteligencia Militar.

Meses mas tarde, tuve la oportunidad de conocer por obligación la avanzada del CMT (Cuerpo Militar del Trabajo) que estaba trabajando en la construcción de un camino en la zona de Puerto Natales. Al mando de la avanzada estaba un Teniente, con el cual tuve oportunidad de compartir, debido a que éramos los únicos oficiales de la avanzada. Inevitablemente en la conversación toque el tema de los “turistas” israelíes y me pregunto si tenia mayor información al respecto, ya que no manejaba mucho el tema. Le entregue un CD con documentos, el cual se quedo revisando durante la noche. Al día siguiente, después de la iniciación de servicio, fuimos a su oficina a conversar. Me dijo que había quedado muy impresionado y a la vez muy preocupado por la información recibida y se acordó que en una oportunidad, mientras se construía un camino en otra zona de la Patagonia, su avanzada recibió la visita de unos funcionarios del gobierno y de una pequeña delegación de militares israelíes. Me dijo: “¡Ahora entiendo por qué llegaron israelíes a la avanzada!”. Me comento que siempre le pareció extraña esa visita, pero ahora le quedaba muy claro por qué llegaron a “supervisar” la obra.

Meses antes de mi “retiro” del Ejército, me dieron la misión de acompañar a un oficial del CIM (Comando de Institutos Militares), que venia a Puerto Natales a tomar las pruebas para la postulación a un curso de especialidad secundaria. Debido a que este oficial era especialista en inteligencia, le consulte directamente si tenía información sobre las actividades de los israelíes en el sur. Este oficial me responde: “¿Ud. quiere llegar a Coronel?”, yo le respondí que si y este me dice: “Entonces no se meta en cosas que no le corresponde”. A buen entendedor pocas palabras y no pregunte más.

Luego, después de una serie de incomodas y lamentables situaciones, fui llamado a retiro de la institución, en medio de persecuciones, calumnias, irregularidades, detenciones, etc., que terminaron con mi salida obligatoria y bajo amenaza de la Provincia de Magallanes. A tal punto llego esta situación, que fui escoltado por personal militar hasta la sala de embarque del aeropuerto, siendo claramente advertido que si volvía a la provincia sería detenido por personal militar. Posteriormente supe que tomaron esta medida ya que sabían que yo pretendía hacer una campaña de denuncia en la ciudad sobre este tema.

Considero que todo patriota chileno y argentino tiene el deber moral de informarse y oponerse a las pretensiones territoriales de cualquier potencia extranjera sobre nuestro territorio. Aquellos que tienen y tuvieron el honor de vestir el uniforme de la patria y que juraron ante nuestra sagrada bandera tienen una obligación aún mayor.

Este juramento no se extingue por estar en condición de retiro, el juramento es para toda la vida y sólo se extinguirá con la muerte de quien ha jurado. En este moderno mundo materialista en donde la posición social y los bienes son mas importantes que el honor, muchos hombres de armas y patriotas han perdido el norte y miran hacia a un lado cuando el deber les exige cumplir con su deber o con su juramento. Un soldado sin honor, es un simple mercenario del poder del dinero. Un soldado con honor, es capaz de sacrificar su vida por la patria y desechar las conveniencias personales, económicas y sociales por cumplir con su deber. Quien siente miedo ante el enemigo y prefiere la comodidad social y económica antes que el honor, no puede ser patriota y menos aún un soldado.

He escrito este breve relato con la intención de dar a conocer mi experiencia sobre este tema, con la convicción que esta intromisión extranjera debe ser investigada, denunciada, controlada y detenida por los estamentos competentes. Si miembros de la clase política ya han dado la voz de alerta, es tiempo que nosotros hagamos nuestra parte para que este plan salga a la luz y se tomen las medidas correspondientes.

Adolfo Fuentealba Somov, Oficial (R) de Ejército.

 

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Un comentario

La Biblioteca Nacional Argentina sigue siendo un nido de marxistas

Los ecos de los soviets en la Argentina

A cien años de la revolución que transformó el siglo XX, una muestra en la Biblioteca Nacional la recorre política y artísticamente.

Los ecos de los soviets en la Argentina

La Biblioteca Nacional inauguró la muestra Eco de los Soviets sobre las repercusiones de la Revolución Rusa en la Argentina. Fue curada por Javier Planas, director de investigaciones de la biblioteca y ocupa dos salas donde cuelgan dibujos, grabados, fotografías y hasta se exhiben fragmentos de El acorazado Potemkin de Sergei Eisenstein. Nada de todo este material es indiferente; la Revolución fue recibida con ardor por los adeptos que daban la bienvenida al nuevo mundo con el que venían soñando, y con terror por aquellos que consideraban (y así lo dibujaban) a León Trotsky como una especie de Godzilla rojo aplastando hordas enteras de gentes y a José Stalin como al demonio mayor en persona.

Alberto Manguel, el director de la Biblioteca, en su discurso de inauguración, comentó con orgullo que el catálogo de esta muestra es uno de los mejores que han hecho, sino el mejor. Javier Planas comenta que el ochenta o noventa por ciento del material exhibido en la muestra forma parte del patrimonio bibliográfico de la Biblioteca Nacional y otra parte fue cedido por el Centro de Documentación de las Izquierdas en la Argentina, dirigido por Horacio Tarcus.

“La Revolución rusa tuvo alcances internacionales como ninguna otra revolución”, escribió Javier Planas en la revista de la Biblioteca Nacional, “tanto que algunos años después casi la mitad del mundo estaba gobernada o disputada por el Partido Comunista o alguna variante hecha a su semejanza”.

-¿Qué vemos en la muestra Eco de los Soviets?

-No sólo material sobre la Revolución Rusa, sino la repercusión que tuvo la Revolución Rusa en la Argentina. En este sentido, podemos hacer un recorrido a través de las dos salas. En la primera está la recepción de tipo política de derechas a izquierdas, y en la segunda sala y en los pasillos, la recepción más artística, enfocada en los primeros años, es decir entre 1917 y 1930. A partir de los ’30, cuando se consolida el stalinismo en Rusia, empieza otra historia de la revolución rusa, muy diferente a la de 1917.

Los ecos de los soviets en la Argentina

-¿Qué sentido tiene esta exhibición hoy y cómo puede repercutir en los espectadores?

-Yo creo que el principal objetivo es romper un poco con el imaginario social que hay acerca de la Revolución Rusa. Es muy difícil trabajar sobre algo que quedó entre nieblas a veces, tapado por la propaganda soviética de los ’30 y también la propaganda antisoviética. Por eso, buscamos exhibir una riqueza y pluralidad de documentos que circularon por esa época, editoriales que se fundaron en ese momento, que no tienen que ver con la cosa más obvia, el binario soviético/antisoviético. Para hacer esta muestra trabajó todo el equipo de la Biblioteca de manera colectiva, pero además, trabajó el bibliotecario “invisible”, aquel que hace años catalogó un libro para que formara parte del patrimonio y es gracias a esa persona que lo hizo, que hoy es posible que los investigadores de la biblioteca lo puedan recuperar y pueda ser exhibido al público.

Los ecos de los soviets en la Argentina

La colección de materiales colgados y en exhibición es vasta: la publicidad aparecida en el diario La Razón, anunciando la película El acorazado Potemkin en 1936; la revista La Tribuna Socialista que salía todos los lunes y en la cual se discutían los temas revolucionarios u otras revistas -que el espectador morirá por abrir-: Claridad, Izquierda y la más famosa de todas: La Protesta; libros de teoría que al lector argentino se le hacen lejanos e ignotos escritos por Enrique del Valle Ibarlucea o por Antonio de Tomaso: hasta un ejemplar de Ideales viejos e ideales nuevos, sobre el movimiento maximalista, de José Ingenieros.

Aunque no está la original, escrita en polaco por Pinie Wald, la Biblioteca Nacional expone un ejemplar de la última edición (Ameghino, 1998) que tuvo Pesadilla , una narración sobre la Semana Trágica en la Argentina que tiene el enorme mérito de contar el primer progrom judío en la ciudad de Buenos Aires, desconocido para la mayoría de los porteños. Los amantes de la literatura verán en esta muestra gran parte de la literatura rusa del siglo XIX que conocemos, que llegó a traducirse por esta época al castellano y por eso se exhiben ejemplares antiguos de León Tolstoi, Fiodor Dostoyevski, Leónidas Andreiev, Máximo Gorki, tal vez los exponentes más significativos de la literatura revolucionaria. Estos primeros libros eran vertidos del francés o del inglés; sólo mucho más adelante y con dificultad pudieron traducirse directo del idioma ruso. No obstante tuvieron una impacto absoluto sobre las letras argentinas e influyeron en muchos de nuestros escritores, y sobre todo en Roberto Arlt.

-De aquellas conquistas sociales que hizo la Revolución Rusa, ¿es posible recuperar algunas, aplicarlas? ¿Qué podemos rescatar, nosotros los argentinos, de esa Revolución?

-La Revolución Rusa estalla por una coyuntura política específica, pero sobre todo por los largos siglos de sometimiento del pueblo ruso. Hubo generaciones y generaciones sin acceso a los derechos más elementales, que el sistema zarista reprimió sistemáticamente. Me parece que aquí hay una lección, porque creo que la Revolución Rusa se produce por esas insatisfacciones. Sin olvidar que durante esos primeros años Vladimir Lenin y la facción bolchevique lograron articular en un mismo cauce esas necesidades insatisfechas. Probablemente una de las pocas cosas en las que estaban de acuerdo las personas que pusieron el cuerpo en la Revolución -la gente común, los obreros, los campesinos, los soldados que volvían exhaustos del frente de la Primera Guerra Mundial- era en que no querían una restitución conservadora donde el Zar volviera a gobernarlos. Querían un nuevo orden de cosas para vivir mejor, simplemente eso. Me parece que de la gran peripecia que es la historia de la Revolución Rusa, se pueden tomar algunas y grandes lecciones para el futuro, que nos haga pensar en cómo hacemos para articular en un mismo proyecto de país todas las necesidades insatisfechas que hay, cómo hacemos para distribuir mejor los recursos para que no haya, para decirlo con las palabras de los socialistas de aquellos años, una transformación violenta de la sociedad. En este sentido creo que la historia de la Revolución Rusa puede enseñar grandes cosas.

Ficha

Cuándo: Hasta el 31 de marzo.

Dónde: Biblioteca Nacional, Agüero 2502.

Horarios: De lunes a viernes de 9 a 21;y sábados y domingos de 12 a 19.

Entrada: Gratis

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