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Gnosis Primordial Posts

Papá Noel, los arboles de navidad y los hongos alucinógenos

El hongo alucinógeno amanita muscaria vive en simbiosis con los pinos. El amanita muscaria no puede desarrollarse sin la cercanía de estas coníferas. Desde hace miles de años muchos seres humanos ingieren estos hongos para provocar en sí mismos visiones y estados trascendentes de conciencia. Para quienes tienen esta costumbre, estos hongos, los pinos, y todo lo que se relacione con ellos tienen una connotación sagrada. Por eso desde hace siglos, en el solsticio de invierno (25 de Diciembre) se acostumbra a colocar un pino en el hogar, con hongos amanitas adosados a sus ramas. Hoy, en vez de amanitas se cuelgan distintos adornos que los representan.

Papá Noel viene para esa fecha y entrega regalos. Esos regalos representan las visiones y descubrimientos que se alcanzan tras la ingestión de los amanitas. ¿De qué color son los amanitas muscaria? Blancos y rojos. ¿De qué color son las ropas de Papá Noel? Blancas y rojas, por supuesto. Los amanitas son gruesos y robustos, igualitos a Papá Noel.

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Orígenes paganos de una patraña

La Navidad tal como la concebimos hoy conmemora el nacimiento de Cristo, sin embargo, curiosamente, la Iglesia jamás ha reconocido oficialmente que el Mesías naciera el 25 de diciembre. Esta fecha fue elegida enteramente bajo la influencia pagana; desde tiempos inmemoriales era el aniversario del sol, que se celebraba entre los pueblos indoeuropeos significando la vuelta de la luz tras la oscuridad invernal. La fecha del nacimiento de Jesús es, sencillamente, desconocida.

El evangelio más antiguo, el atribuido a Marco, ignora todo sobre la infancia de Jesús. Mateo sitúa su nacimiento en Belén de Judá a causa de una profecía de Miqueas (II, 1; cfr. también Lucas, II, 4-7). Juan (VII, 41-42). lo sitúa vagamente en Galilea, citando, sin refutarla, la profecía según la cual el Mesías debería nacer en Belén. La tradición hacía alusión a la gruta de los pastores, pero es desconocida para los evangelistas; pudiera hacer referencia a un santuario del Dios Adonis que fue tardíamente asimilado por la Iglesia. Sobre el período del año durante el cual el acontecimiento habría tenido lugar, los evangelios no ofrecen ninguna información.

El prólogo añadido al Evangelio de Lucas (III, 6), con los pastores velando, en la noche al aire libre, guardando sus rebaños, parece sugerir una fecha más bien primaveral.

Cuando a partir del siglo II, los cristianos creyeron un deber situar en el año la fecha del nacimiento de su Dios, se produjeron las afirmaciones más contradictorias. Clemente de Alejandría propondría el 18 de noviembre; otros el 2, el 20 de abril y el 20 y 22 de mayo. Los cronologistas egipcios optarían por el 28 de marzo. En el 243 el documento “De Pascua Computus” adoptaría la misma fecha.

Es en la primera mitad del siglo II cuando las comunidades gnóstico-cristianas que operaban en Alejandría, seguidos por los cristianos de Siria y luego por el conjunto de comunidades de Oriente, se decidirían definitivamente por el 6 de enero como fecha oficial del nacimiento de Cristo. Esta iniciativa sería tomada bajo presión de una antigua costumbre y con un evidente deseo de sincretismo.

El 6 de enero, en efecto, estaba consagrado a la bendición de los ríos en el culto a Dionisios, que entre los egipcios se identificaba con Osiris. La Epifanía (del griego Epiphaneia, aparición, manifestación) de Dionisios se decía que se había producido en la isla de Andros (en la que un vino milagroso atestiguaba su misteriosa presencia) en la noche del 5 al 6 de enero. La de Osiris, festejada en la misma fecha el 11 de Tybil (equivalente a la fecha del 5 al 6 de enero), era precedida de un período de duelo preparatorio; se lloraba a Osiris muriendo en la época del solsticio. Luego el feliz acontecimiento se producía y las aguas del Nilo se trocaban por vino. El mismo día, igualmente, Isis alumbraba a Harpocrates, el Sol (re)naciente.

Se conmemora el nacimiento de Aion, hijo de la Virgen, el Eterno, homólogo de Dionisios y de Osiris: tras una noche de oraciones, se descendía a una cripta para retirar la estatua de un niño recién nacido, con una cruz y una estrella de oro marcada en la frente, las manos y las rodillas. Se escribía entonces: “la Virgen ha tenido un hijo, ahora la luz va ha renacer”. Esta fiesta tenía un carácter cívico; en 331 a. JC. Alejandro Magno había fundado Alejandría y, para asegurar la perennidad de su ciudad, la había consagrado a Aion, el Eterno.

Es pues bajo la triple influencia del culto a Dionisios, de Osiris y de Aion, como el nacimiento de Jesús, entonces idéntico a la Epifanía, fue primeramente fijada el 6 de enero. Este origen explica también la atribución en esa misma fecha de otro episodio de la vida de Cristo de singular importancia: el milagro de las bodas de Canaá. La tradición griega se relacionaba también con el simbolismo de las “bodas” del dios solar con las aguas (no en vano el sol al caer tras el horizonte se decía que se sumergía en las aguas) y en el caso de Jesús es significativo que esencialmente el milagro consistiera en la transformación del agua en vino en una fecha en que los rituales griegos, egipcios y siriacos se celebraban con vino.

En el s.IV, todo el oriente cristiano celebra definitivamente la natividad del Señor el 6 de enero. En el 386 se dice oficialmente que las dos grandes fiestas cristianas son la Pascua y la Epifanía. Melitón de Sardes compara Cristo con Helios (el sol en la mitología griega): “cuando el sol con las estrellas y la luna se bañan en el océano por qué Cristo no podría haber sido bautizado en el Jordán? El rey del cielo, el príncipe de la creación, el sol levante que apareció también a los muertos del Hades y a los mortales de la tierra, como un verdadero Helios, ha ido hacia las alturas del cielo”.

Pero en esta fecha, en occidente, otra tradición estaba surgiendo. y que tenía por centro el día 25 de diciembre. Esta decisión tuvo motivos muy similares a los que inspiraron a los cristianos de oriente. Aquí, no se trataba ni de Osiris, ni de Dionisos con quien se trataba de comparar a Jesús, sino de la vieja tradición indoeuropea de los ritos del solsticio de invierno y, por otra parte, las prácticas relacionadas con el culto a Mitra.

Desde tiempos inmemoriales, el solsticio de invierno ha constituido una de las fiestas más importantes de los pueblos indoeuropeos y ha sobrevivido en todas las culturas que estos han creado. Durante este periodo (los “doce días”), que marca el momento donde las noches son las más largas del año, los ancestros de los europeos celebraban el próximo regreso del sol y el renacimiento de la vida que no muere.

En Roma, el mitraismo rivalizaba en dura competencia con el cristianismo primitivo. El (re)nacimiento de Mitra era festejado todos los años el 25 de diciembre, o sea en pleno solsticio, poco tiempo después de las Saturnales romanas, en las que, durante una semana, multitudes de hombre y mujeres portando guirnaldas y coronas de flores, se ofrecían mutuamente regalos.

Igualmente este día se celebraba, ya bajo el Imperio, la fiesta del “Sol invictus”. En esta fecha, refiere Macrobio se sacaba de un santuario una divinidad del Sol, representado como un niño recién nacido.

Cuando la Iglesia a finales del s. IV, quiso conmemorar la fiesta de nacimiento de Cristo y su bautismo en el Jordán, se adoptó la fecha del nacimiento de Mitra. El hecho es admitido por algunos autores cristianos. Credner escribe:”los Padres transfieren la fecha del 6 de enero al 25 de diciembre porque la costumbre pagana quería que se celebrara en esta fecha el día del nacimiento del sol alumbrado, velas como signo de alegría y cómo los cristianos tomaban parte en estos rituales paganos. Cuando los doctores de la Iglesia vieron como los cristianos permanecían apegados al culto solar, tomaron la decisión de celebrar la natividad de Jesús ese día” (De nataliorum Christi origine, 1833).

La primera mención latina del 25 de diciembre como fiesta de la natividad se remonta al año 354. Figura sobre el calendario de Filocalo, que fue publicado por vez primera en 1850 por el historiador Theodor Mommsen. Aquí, el 25 de diciembre está señalado como el “Dies Natalis Solis Invicti” al mismo tiempo que se indica como la fecha de los nacimientos de Cristo y de Mitra.

La navidad habría sido instituida como fiesta por el papa Julio I (337-352), pero el dato no descansa sobre ningún documento fiable. Es en este periodo cuando la fiesta comienza a extenderse por toda la cristiandad y colocada en un plano de igualdad con las fiestas de Pascua y Pentecostés, mientras que esta última continuaba siendo considerada la fiesta de los Reyes Magos, al mismo tiempo que el de las bodas de Canaan y el bautismo de Jesús en el Jordán. En el 440, la Iglesia se decide oficialmente a celebrar la ceremonia del nacimiento de Cristo en la fecha del 25 de diciembre la cual se convertirá en una fiesta obligatoria en el 506. El emperador cristianizado Justiniano lo hará un día festivo en todo el Imperio de Occidente.

De forma muy reveladora, la transferencia de la navidad del 6 de enero al 25 de diciembre coincide con la implantación del cristianismo en Europa y su triunfo en Roma, y con el abandono progresivo de los ritos orientales.

En los siglos IV y V resulta de todo esto un conflicto violento entre la Iglesia de oriente y la de occidente. Las comunidades cristianas de Armenia y Siria, especialmente, se escandalizaron por la elección del 25 de diciembre, día que reconocían como fundamentalmente “pagano”. Acusaron a los “occidentales” de idolatría y decidieron permanecer fieles a la fecha del 6 de enero, olvidando aparentemente los orígenes así mismo paganos de esta fecha. Posteriormente algunos terminaron sometiéndose, mientras que en Europa la tradición se unificaba poco a poco; antiguos textos litúrgicos fueron corregidos para unificar criterios y los sacerdotes recordaban oportunamente que la Biblia llama al Mesías “Sol de Justicia” (Malaquías, IV, 2), celebraban la “luz nacida de la luz” (Lumen de Lumine), expresión que había sido tomada de los textos mitráicos (“la llama nacida de la llama”).

Dirigiéndose a sus contemporáneos, San Agustín (Sermones CXV, 1) les suplica no venerar el 25 de diciembre como un día no sólo consagrado al sol, sino también en honor de Dios.

A principios del s. VII, Bede el Venerable refiere que el año 601 el Papa Gregorio I dirigiéndose especialmente a los misioneros ingleses, en particular a Melitus y Agustín de Canterbury, les pide trabajar para desterrar el sentido de las fiestas paganas arraigadas todavía en la cristiandad, especialmente la fiesta del solsticio de invierno. Escribe Gregorio I: “No destruyáis los santuarios en donde están entronizados los ídolos, sino solamente los ídolos que están en estos santuarios.

Consagrad el agua colocada en estos santuarios; construid altares en estos templos de forma que la población viendo que los edificios no están destruidos, renuncien a sus errores y adoren al dios verdadero”.

El carácter original y pagano de la fiesta de la Navidad frecuentemente ha sido cuestionado por sectores radicales y fanáticos de la Iglesia católica. Bajo Cromwell, las celebraciones navideñas fueron prohibidas en toda Inglaterra, en función de la hostilidad que los puritanos profesaban respecto a todo lo que pudiera recordar el carácter de los orígenes; no fueron restablecidas sino hasta el reinado de Carlos II.

En Escocia, la Navidad, considerada “fiesta pagana” fue prohibida en 1583 y se aplicaron correctivos a quienes realizaran cualquier tipo de festividad ese día. Aún hoy ciertas sectas cristianas como los Testigos de Jehová se niegan a celebrar la Navidad.

Y es que, en todo esto, seguimos a Nietzsche cuando afirma que “la Iglesia ha corrompido las fiestas: hace falta ser necio para no sentir que la presencia de los cristianos y los valores cristianos es una opresión funesta contra todo lo que constituye la atmósfera moral de una fiesta. Una fiesta implica la exhuberancia, una divina afirmación de si, nacida de un sentimiento de plenitud y de perfección animales, estados que el cristiano no puede aprobar sinceramente. Toda fiesta es pagana por esencia…”

En estas fechas nuestros ancestros celebraban la vuelta del sol, de la luz que disuelve las tinieblas, de la vida, el comienzo de un nuevo renacer marcado por la presencia del astro rey. Como diría Renán “la historia del mundo no es otra que la historia del sol”.

Más datos

Un 25 de Diciembre, había nacido Horus, apodado “hijo elegido de Dios”, tuvo doce discípulos, fue bautizado por Anup y traicionado por Typhon, murió en una cruz y al tercer día resucitó.

Similar estructura se repite en otras culturas: Atis nació en Frigia, hace 3.200 años, de una virgen; una estrella lo anunció; hizo milagros, tuvo discípulos, lo crucificaron y resucitó.

La virgen no aludiría a María, sino al signo de Virgo, que en latín significa virgen.

La creencia de que el hijo de Dios murió en la cruz y al tercer día resucitó se reduce a un simbolismo astronómico: el sol “muere” cerca de la Cruz del Sur y a los tres días “resucita”, es decir, cambia de rumbo y le trae al norte cada vez más luz, esto explica por qué Jesús, Horus, Atis y todos los otros comparten el proceso de la cruz y del resucitar a los tres días. Los doce discípulos son las doce constelaciones zodiacales que el sol recorre anualmente; y la cruz cristiana es la cruz del zodíaco, que divide al año en cuatro estaciones.

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Los Secretos Sexuales del Kaula Tantra en un film de Roman Polanski

Además de leer y releer los textos de la verdadera Gnosis, para acelerar y culminar con éxito el proceso de despertar al hombre y liberar su Espíritu, es necesario aplicar las técnicas del Yoga Sexual Kaulika. Estas comprenden dos elementos principales:

1. Kaula Maithuna o coito sin orgasmo con una Mujer Luciférica o Mujer Kali. La mejor posición es la Posición de Lillith, en que la mujer se halla encima del hombre. De esta forma se evita el orgasmo del iniciado, generándose la energía suficiente para convertirlo en un Shiva, trasmutando su cuerpo en Vajra Rojo.

2. Sangre de Kali o Sangre Menstrual de la Sacerdotisa. Aquí la sangre es utilizada ritualmente e ingerida por el iniciado antes, durante o después del maithuna.

Estas dos técnicas del Kaula Tantra se hallan perfectamente expuestas en el film “The Ninth Gate”, de Roman Polanski. Desde el comienzo, se advierte la ausencia de moral demiúrgica en el protagonista, lo cual lo hace proclive a la rebelión luciférica y a la liberación de su Espíritu, pero hasta el final del film no sabemos si triunfará o perderá todo. Y es en ese final, después de practicar el maithuna, cuando el iniciado marcha poderoso y triunfante hacia su encuentro con Lucifer.

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¿Puede un Espíritu escapar de la prisión en que se encuentra?

Sí, puede. Es muy difícil, pero es posible. Sólo necesitará dos cosas para liberarse: Inteligencia y Poder (la Gnosis y el Maithuna). Sólo así podrá luchar contra el alma y el cuerpo (sus dos carceleros), para librarse de ellos y salir de la prisión. Una forma es inmovilizar a uno de ellos, destruir al otro, y volver sobre el primero, para destruirlo también, tal como se halla explicitado en el film “El Silencio de los Inocentes”. Vean este video, para aprender como tratar a esos dos carceleros.

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Historia de la Orden Tirodal

Mi nombre es Mario Moya y estuve al lado de Ricardo Centeno fundando la Escuela Gnóstica de Samael Aun Weor, en Córdoba, en 1976. Dentro de las escuelas llamadas esotéricas, la Gnóstica se distingue porque brinda sin reparos las claves de desarrollo interno, para despertar facultades latentes tales como desdoblamiento astral, clarividencia, recuerdo de vidas pasadas, etc. Se dejaba bien claro que Gnosis es Conocimiento Directo y que nadie conoce a través de terceros, además de promover una actitud guerrera (“las aguilas rebeldes” se decía) y nos sentíamos desde ahí con pleno derecho a investigarlo todo y el mismo Maestro de esa escuela, Samael Aun Weor, alentaba esa actitud, además de -entre tanta cosa Shambálica- deslizar en algunos libros cosas tales como “Para contactar con los Divinos Hiperbóreos hay que ser muy puros y estar bien muertos”; “Hay que liberarse de los lazos del Demiurgo” (Libro “Las Tres Montañas”) y en los finales de su vida, siempre en pleno contacto con los Maestros Ascendidos de Shamballa, descubre el Gran Engaño y escribe en “La Pistisophia Develada” cosas más fuertes como “El que transita el Camino de la Liberación Total es atacado por las Fuerzas Oscuras; los demonios, los magos negros y TAMBIÉN por las Fuerzas Blancas; Maestros, ángeles y santos” dando a entender claramente que, en esta Creación NADIE QUIERE QUE TE LIBERES, QUE TE SALGAS. Poco después los dulces Maestros de la Jerarquía Blanca disponen la muerte de Samael, incumpliendo sus promesas de darle el Elíxir de Larga Vida a fin de que siguiera cumpliendo su Misión. Samael muere con su espada ritual esgrimida hacia el cielo, en desafío a esos Resplandescientes Seres, vociferando “Traidores! Traidores!”. Muy parecido a cuando muere Helena Petrovna Blavastki, gritando que los Maestros Kouthumi y Moria eran demonios!

Era 1978 y de esta situación nos enteramos mucho después, mientras, seguíamos en ese camino. Al mismo tiempo yo había tenido experiencias perturbadoras con estos “Maestros” con los que contactaba fuera del cuerpo, experiencias que me mostraban que en el reino de los cielos se manejaban igual que aquí, con componendas políticas carentes de toda ética, imbuidos de su Divina Indiferencia hacia el sufrimiento que sus decisiones generaban en la Humanidad. Luego entré en una Noche Oscura del Alma que duró cinco años, con la amarga certeza de que Dios (El Uno) y sus ángeles no eran el Bien. ¿Entonces el Bien, la Verdadera Luz, dónde estaba? Todo se veía negro. Por lo tanto le informé a Ricardo en su calidad de Director de la Gnosis de Samael en Córdoba que yo abandonaba mis actividades de Instructor y Sacerdote, y que me sentía como un Vendedor de Sueños al pararme ante la gente para transmitir enseñanzas que no conducían a ninguna parte.

En 1984, Felipe en su departamento en Rosario se encontraba en una encrucijada; en conexión con los Siddhas Leales y por mandato de éstos, estaba “bajando” la primera versión de la novela de Belicena. Había pasado un año encerrado, sin salir ni al palier para mantener la pureza de la conexión y se había quedado sin recursos. Su madre le sugiere buscar ayuda, Felipe accede y envía 8 cartas a distintas personas esoteristas-nacionalistas planteándoles su situación y pidiendo asistencia financiera para concluir su tarea, a cambio de enviarles información. Ricardo Centeno era uno de ésos y el único que respondió, y así comenzó la historia. Reunió a un grupo de buscadores, 8 ó 16 era la consigna y se armó el Círculo de Piedra, que recibían las enseñanzas (teóricas y prácticas) de Felipe a través de Ricardo.

Dos miembros de este grupo, cansados de los modos de Ricardo de dar la información en cuentagotas para tenerlos a todos al pie, deciden viajar a Rosario e irrumpir en el departamento de Felipe. Éste los tranquiliza y les asegura que pronto él iría a Córdoba a poner las cosas en orden.

Ricardo no me había convocado a formar parte de este primer grupo, un poco porque yo estaba con Miguel Serrano (por correspondencia en ese momento) y un mucho porque yo no le dejaba pasar una, cuestionándole hasta públicamente manejos poco claros en la Escuela Gnóstica. De todas maneras me hice con la información que me pareció por demás interesante pero muy jugada; bien podía ser un satanismo encubierto. Yo necesitaba verle la cara a Felipe, hacer contacto directo con la fuente para ver qué sentía y viajé a Rosario para hablar con él. Conversamos bastante y prometió convocarme cuando se mudara a Córdoba y al comentarle que tenía correspondencia con Miguel Serrano y que pretendía visitarlo, manifestó que él también se carteaba con Serrano. Durante mis viajes a Chile yo ya había constatado que Miguel Serrano no tenía nada que ofrecer más que palabras estereotipadas y poesía esotérica. Él me llamaba aparte para mostrarme las cartas de Felipe y las respuestas que estaba preparando, amén de enzarzarnos en discusiones sobre el Tantra; mi postura era que, hasta encontrar a esa mujer tan especial, llamémosle Alma Gemela o Compañera Original, no debíamos perder energía en el sexo común, con orgasmo y eyaculación, sino practicar el Maithuna, sin derrame seminal; él insistía que era el camino de la vía seca o nada: una vez encontrada esa mujer, yacer desnudos en una cama, separados por una espada, sin tocarse y en esa sola noche la terrible ansia y atracción generaba una mutación en la pareja, deviniendo los cuerpos en vajra rojo. Durante otra de mis visitas a Serrano, llegó una carta de Felipe que contenía un relato sobre la forma de acceder a la Segunda Iniciación a través de una de las ocho Vías de Liberación, la Tántrica. Sería por la Vía Húmeda y a través de una Mujer Kali, inconciente en este caso y encontrada entre las filas de las prostitutas, la cual en pleno acto sexual, al constatar que a pesar de todas sus artes no podía arrancarle el semen al Virya, se abría en sus ojos, por su furia, la Puerta al Infinito. Y justamente este relato fue el comienzo de la ruptura entre Serrano y Felipe, pues eran dos formas muy opuestas. En realidad fue Serrano quien no logró comprender que simplemente se trataba de dos alternativas válidas, según lo que cada Virya tuviera a mano.

La Orden se formó como tal a finales de 1985 o principios de 1986, si mal no recuerdo, cuando Felipe se viene a vivir a Córdoba, poco después yo ingreso formalmente a la misma, se consigue una casa en calle Jujuy 343, que reunía las características pedidas por Felipe y se la “prepara” cercándola rúnicamente como sede de la Orden. Como la consigna era localizar a los elegidos y prepararlos para afrontar con Honor el Fin de la Historia, cada tanto presentábamos los nombres de posibles nuevos miembros y Felipe consultaba con los Siddhas y se daba el visto bueno para el ingreso. Llegamos a ser más de 120 personas, separadas en grupos de lectura y a veces prácticas, llevadas a cabo en esa casa. El trabajo principal era apuntalar a Felipe para que terminara y editara la Novela, ahora en una segunda versión pues un virya que yo había presentado, al constatar Felipe su gran capacidad espiritual y declarar que era el Noyo de la Orden, lo envía en un viaje solitario por el norte argentino con la consigna de visitar Humahuaca y sus cercanías y también Tafí del Valle y recoger aquellas piedras que llamaran su atención. Con la posterior “lectura de registros” de estas piedras, Felipe tiene acceso a la Historia completa de la Familia Tharsis y rehace desde cero la Novela, construyendo un Puente desde la Atlántida hasta nuestros días.

La Orden estaba compuesta por la gente más variada, muchas personas sin nada más en común que la Mística; muchos salidos de la Escuela Gnóstica de Samael, otros del Yo Soy de Saint Germain, algunos ex hippies con sus ropas sueltas y sandalias, varios nacionalistas de mirada fiera y cabeza rapada, varios karatekas y algunos del Cuarto Camino de Gurdjieff. En fin, cualquiera que mirara de afuera seguro que no entendía qué hacía toda esa gente junta. Obviamente estábamos congregados por el Aurea Catena, no hay otra explicación.

En fin, lo que verdaderamente importa es que estamos en la misma Barca de Odín y aspiramos a lo mismo; CONVOCAR A TODOS LOS NUESTROS, ENFRENTAR CON HONOR EL FIN DE LA HISTORIA Y REGRESAR AL ORIGEN.

Por Mario Moya

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La Vía de la Oposición Estratégica. Técnicas que Nimrod de Rosario nos enseñó

por Mario Moya

“EL KAIRÓS ESTÁ LLEGANDO, TROPAS INFINITAS DE GUERREROS HIPERBÓREOS ESTÁN UBICADAS FRENTE A LA CREACIÓN AGUARDANDO LA ORDEN DE IRRUMPIR PARA LIBRAR LA BATALLA FINAL”.

Les quiero contar sobre las técnicas que nos dio Felipe hace años: Primero nos hizo practicar varias veces la oposición estratégica dentro de un cerco y ejerciendo la hostilidad esencial hacia la porta fenestra; esto se puede hacer en el propio cuarto, sentado en el centro y mirando hacia la puerta; se sienten las cuatro paredes como una fortaleza inexpugnable, extendiendo la propia presencia hasta las paredes, y se dirige la Hostilidad Esencial (que no es odio; emoción astral del alma) hacia fuera de la puerta; van a sentir el Cerco que se genera.

Luego nos teníamos que visualizar dentro del Laberinto Tirodinguibur, de espaldas al Angulo Recto al que conduce la Runa conducente Guibur (El Tridente) y teníamos que ejercer una doble vigilancia;

a) Hacia adelante observando las representaciones o símbolos que estaban emergidos en el umbral de conciencia, que tienen que ver con los argumentos o asuntos que están presentes en nuestra vida en ese momento o en ese período; siempre están representados por alguna imagen o sonido o sensación; se tienen que observar desapasionadamente, aplicando la Gracia Luciférica, rompiendo la tensión dramática con una sonrisa, una sonrisa que refleja la comprensión de que se trata de una ilusión más de la Gran Ilusión, y luego penetrando la esencia del Símbolo para hacernos con su sabiduría nuclear o bien desplazando esa imagen hacia la izquierda para depositarlo en una estantería imaginaria para revisarlo en otra oportunidad; supongamos que tenemos a nuestra madre grave internada en el hospital y con pronóstico incierto; todo un símbolo sagrado; Binah en última instancia; como todo símbolo, actúa como si tuviera vida propia y condición parásita pues luego de aparecer su imagen representativa en nuestro umbral de conciencia tiende a acercarse mientras aumenta su tamaño disponiéndose a fagocitar nuestra conciencia, para usar nuestra energía para cumplir sus fines, alcanzar su entelequia o perfección final; un ejemplo más sencillo de comprender sería cuando alguna persona del sexo opuesto nos excita sexualmente (esperemos que del sexo opuesto!); en nuestro umbral de conciencia (si estamos mirando adentro) podemos apreciar una imagen que representa el símbolo activado, que se apodera de nosotros y sólo nos suelta luego de la culminación del acto sexual y nos quedamos mirando a la persona y quizás pensando “¿Cómo tuve sexo con esta persona si ni siquiera me gusta?”

b) Hacia atrás, procurando insistentemente y sin desmayo descubrir EL SECRETO DEL ANGULO RECTO, que nos permita pasar a través de él, EL CAPILAR RÚNICO, al interior de la Plaza Tau.

Aplicar la GRACIA LUCIFÉRICA convoca la GRACIA DEL PARÁKLITO y adviene la comprensión del Misterio que nos permite ingresar al centro del Laberinto (ver en Los Fundamentos La Tipología Aberro).

Una vez lograda esta hazaña, nuestro Yo Espiritual está aislado, libre de las millones de líneas de fuerza que de normal nos atraviesan, de los entes externos en sus trayectorias temporales hacia su perfección, contando así con un tiempo y espacio propios para orientarnos hacia el Origen.

Una vez adentro, (realmente se está en una fortaleza inexpugnable y usualmente uno se percibe con la forma humana a que está acostumbrado) se me ocurrió aplicar otra técnica que nos diera Felipe y que consiste en visualizarse dentro del cuerpo, quizás ascendiendo por la columna vertebral hasta posicionarse en la nuca donde visualizábamos una puerta verde de salida del cuerpo, de salida al INFINITO, fuera de la Creación, luego de abrir esa puerta verde brillante, uno se deja caer de espaldas hacia atrás.

Cuando combiné ambas técnicas, me sentí implosionar, como si todos los átomos que componían la imagen que tenía de mí implosionaran, liberándome de esa forma y dejándome en libertad para asumir un tamaño (sin forma; pura conciencia) infinitamente gigantesco o un punto matemático. Estaba fuera de la Creación, imbuido de un EXTASIS muy difícil de describir, percibiendo LUZ INCREADA, la misma que vi brillar en los ojos de Felipe cuando le conté la experiencia, y únicamente en su mirada he visto, dentro de la Creación, esa Luz.

En una de esas salidas, en vez de salir de la creación cometí un acto que puede ser tildado de suicida, pero es que quería saber, saber por qué este Espíritu Infinito que se autodenomina El Uno había creado una creación enajenada cuyo motor evolutivo es el Dolor; me dirigí al centro de la Creación y me introduje en el Huevo de Akasha donde él ensueña, sostiene, esta creación. Y vi, comprendí que está enfermo de dolor y odio, de resentimiento y amargura porque está convencido que ha perdido definitivamente a su Compañera Original, y culpa al Incognoscible por eso, y en su dolor enloquecido le ha dado a su creación la imagen de su ella, la ha recreado con tremenda PASIÓN para él; por eso ESTA creación tiene forma de Shakti, de mujer.

Estar dentro de la Plaza Tau es una experiencia única y difícil de describir; aquí en el Valplads, nos atraviesan miles de lineas de fuerzas de los entes evolucionando; de los objetos culturales a nuestro alrrededor, de nuestro propio cuerpo, de cada uno de nuestros órganos y hasta de nuestros mismos átomos, de tal manera que estamos tironeados por miles y miles de hilos, más los argumentos y detrás de ellos, los arquetipos que se alimentan de nuestra energía para alcanzar su entelequia o perfección final, al igual que los entes externos ya mencionados. Dentro de la Plaza Tau no hay NADA de esto, hay un silencio y una paz y una seguridad totales; nuestro Yo espiritual se encuentra libre del Alma y sus improntas, y desde allí nos podemos orientar con mayor certeza, con mayor claridad. Claro que hay que sostenerlo, hay que luchar por mantener el alerta en nuestra interaccion con el mundo, porque el lugar-fortaleza inexpugnable sigue estando, pero si nos dormimos por la hipnosis de Maya nos olvidamos de entrar… inadvertidamente los argumentos de nuestra vida, más algún símbolo sagrado que nos mande el enemigo, nos capturó hasta que nos demos cuenta, o no… Felipe decía que nadie está a salvo en este mundo, ni un Siddha; de hecho decía que Gurdjieff era un Siddha dormido! Una vez adentro lo que se hace “para afuera” es una de las vías de Liberación, la de la Oposición estratégica; la Ley del Cerco.

Se imaginarán que esto de pertenecer a una Orden con un nivel tan alto de Sabiduría Hiperbórea, es para dormirse en los laureles (ajenos encima)! creerse salvados por el solo hecho de estar; y así pasaba… Felipe nos instaba todo el tiempo a que nos “dispusiéramos” a descubrir el Secreto del Angulo Recto para alcanzar la Plaza Tau y nos aclaraba la diferencia entre ESPERAR Y AGUARDAR; uno espera mirando tv y tomándose una cerveza, mientras solito llega lo que esperamos. Aguardar viene de estar en guardia, en alerta; un arquero aguarda con el arco tenso y la flecha dispuesta a que advenga el KAIRÓS, en este caso. Y el Kairós adviene pero también se lo PROPICIA; Cómo? con la ACTITUD GRACIOSA LUCIFÉRICA. Y esto se emplea afuera? NO, EMPIEZA ADENTRO, con los argumentos representados por los símbolos emergidos en el Umbral de conciencia. La vigilancia es hacia adentro pues todo lo que esta afuera es como un reflejo de lo que esta adentro; lo que está afuera; personas, circunstancias, situaciones, ha sido convocado por lo que esta adentro, tanto anímico como espiritual, hasta tanto no aislemos el Yo.

Felipe se molestaba con nuestra pasividad en este terreno y nos daba como ejemplo la pasividad o indecisión de Von Sübermann ante la instancia de la Iniciación y el reproche que se le hacía, pues muchos hechos concatenados dependían de que él diera ese paso.

Para que tuviéramos una idea del comportamiento luciférico de un virya, nos recomendó leer la novela “Shibumi” de Trevanian y otras dos de Alfred Van Vogt: El Mundo de los No-A y los Jugadores de No-A.

Respecto a la actitud de pelear, está buena. Es medio inevitable en una raza espiritual esencialmente guerrera la predisposición a pelear y está bueno como entrenamiento. Pero no con PALABRAS ,que es el modo del Pacto Cultural. La Hostilidad debe ser dirigida al Enemigo, que es sólo EL UNO.

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Magos Blancos y Magos Negros según Herrou Aragón

Tomado del libro “Trabajos Parapsicológicos Infalibles”, edición 2007.

El hombre dormido

El hombre dormido, el hombre esclavo, copia las reglas morales de sus padres y de su propia religión y vive inmerso en la confusión e hipocresía moral de la que hablamos. Él está imposibilitado de elegir libremente, es incapaz de amar u odiar verdaderamente, sólo sabe mentirse a sí mismo y mentirle a los demás, y todo esto lo realiza involuntariamente, sin darse cuenta. No puede tomar las riendas de su destino y a él todo le sucede, no puede modificar nada concientemente, ni para bien ni para mal. Este tipo de hombre caracteriza a la mayoría de la masa humana actual. En él todo acto es mecánico y no posee ningún poder mágico importante. A cada momento comete errores y toma malas decisiones. Hace todo al revés y toda su vida es de dolor. El poco placer que pueda experimentar lo perjudica y esclaviza más que antes, como sucede con los adictos al opio. No hay libertad para el hombre común. La auténtica libertad debe ser conquistada. No se nace con ella, es sólo una lejana posibilidad.
Estamos en la era de Kali-Yuga y cada hombre tiene poco tiempo para despertar y liberarse. Quien desee lograrlo deberá trabajar mucho sobre sí mismo. Sólo hay una manera de despertar a alguien que duerme profundamente: un fuerte ruido cerca de su oído, ¿o acaso podría despertar con una suave y adormecedora música? La verdad no está en los medios ¡La verdad está en el punto donde los extremos se tocan! Todo extremo es bueno para hallar la verdad. Una vez hallada comenzará el verdadero trabajo sobre sí mismo.
Para producir el despertar y la posterior liberación de un hombre, deben utilizarse las mismas motivaciones del hombre dormido, sobre todo las pulsiones sexuales y agresivas, de lo contrario no se logrará nada.
Para despertar a un hombre dormido debe comenzarse por lo que se tiene a mano, por lo que le rodea, por lo inferior e inmediato. Sólo partiendo de sus impulsos y deseos básicos podrá alcanzarse un día la verdadera liberación de su espíritu.
Un hombre común jamás movería un dedo por alcanzar la vida eterna, o por Dios, o el paraíso, o por la salvación de su alma o de su espíritu, o por la inmortalidad. Esto no le importa al hombre dormido, esa no es la manera de motivarlo. Un hombre dormido sólo aceptará sacrificarse y despertar si la recompensa es determinada mujer, o la destrucción de algún enemigo, o una abultada suma de dinero. Con eso y con suerte y esfuerzos, tal vez pueda despertar lo suficiente como para hallar y persistir en el camino de la liberación verdadera. Estas cosas inferiores, le parecerán a un hombre común más atractivas y dignas de esfuerzo que una “eterna vida de gozo a la vera de Dios”. Él solo quiere sexo y poder en esta etapa. Por amor o por odio el hombre común es capaz de los mayores esfuerzos. Un hombre dormido jamás aceptará sacrificarse sino para satisfacer los móviles egoístas de su incipiente yo.
Para saber cómo despertar, un hombre dormido necesita un libro. Un libro que le indique lo que debe hacer. Cuando tenga ese conocimiento deberá comenzar inmediatamente, no debe dejar eso para el día siguiente después del desayuno. Su vida es corta y tiene poco tiempo, por eso necesita una “vía rápida”.
La mayoría de los libros han sido escritos por hombres dormidos o por hombres que desean adormecer a los demás. Ese tipo de libros sólo puede perjudicar aún más a un hombre. Es necesario seleccionar y actuar rápidamente. Todo libro que haya sido escrito para sacudir y despertar a los hombres, por lo general ya ha sido ocultado o destruído.  Ocultan la verdad para mantener a los hombres en estado de estupidez y sonambulismo. Pero si un hombre dormido pudiera encontrar un texto que le indique la verdad sobre su deplorable estado y qué debe hacer para salvarse, entonces la formidable tarea que tiene por delante sería grandemente facilitada. Esforzándose,  podría situarse en el camino misterioso y prohibido de la liberación de su espíritu.

El mago blanco

Mago blanco es el hombre guiado en todo momento por las pulsiones y designios de su alma. Toda su existencia es una lucha por acercarse cada vez más a Dios, para fusionarse con él. Es o desea ser un agente de Dios en la tierra, para ayudar en la realización de Su Plan. Posee poderes mágicos sobre los mundos inferiores, terrestres y astrales, y los emplea para colaborar en la consecución del Plan Divino sobre la creación. Él ha anulado su yo egoísta, está gobernado por su alma y trabaja mentalmente para los demás y para Dios de acuerdo al Plan. Podrá triunfar en los negocios o en la política si eso beneficia al Plan de Dios.
A la magia con que opera este tipo de hombre se la llama magia blanca, pues está al servicio del alma y del Plan Divino. Su búsqueda está orientada al cumplimiento de los designios del creador y a su fusión final con Él.

El mago negro

Mago negro es el hombre que en lugar de anular su yo egoísta lo ha fortalecido de tal modo que ha logrado independizarse a sí mismo de Dios y su creación. Él no busca fusionarse con Dios sino apartarse de Él. No desea ser desintegrado con la muerte, no desea unirse a su alma y tampoco a Dios. Él lucha por encontrarse y unirse a Sí Mismo, a su espíritu. No desea ser sometido a juicios ni a karmas. No desea colaborar con el plan de Dios sino todo lo contrario: lucha para que ese plan no se lleve a cabo. Él utiliza sus poderes en contra del plan divino, sin experimentar ningún miedo o temor. Conciente de su poder, que es el poder de su espíritu, no le teme a nada ni a nadie. Se opone a la totalidad de preceptos y normas de Dios y solo busca su propia transmutación y su inmortalidad, como entidad separada y única en la eternidad.
Para el mago negro el bien y el mal son algo muy diferente de lo que son para un mago blanco. Felíz con su independencia y alejado de Dios y de sus leyes, él es como Lucifer, libre e individual, capaz de disputarle el poder a Dios.

Dos caminos opuestos

Sólo hay dos caminos para el hombre, y tarde o temprano deberá optar por uno de ellos: el camino del alma hacia su fusión con Dios o el camino del espíritu hacia la separación absoluta de Dios y su creación. El camino del mago blanco o el camino del mago negro. El camino del sometimiento a Dios o el camino de la libertad del espíritu. El camino del no-yo o el camino del Yo. Desintegrar el yo o aumentarlo hasta volverlo único e independiente, capaz de competir con Dios. El primero lleva a “perderse en Dios” y el segundo a liberarse por completo de Él. O con el alma o con el espíritu. O con el Dios creador o contra Él. No hay una tercera posibilidad.
Para un mago blanco, los magos negros están equivocados. Para un mago negro, los magos blancos están dormidos y engañados, marchando felices a su desintegración así como son conducidas las vacas al matadero.
La mayoría de las religiones y técnicas del yoga están al servicio del camino que conduce a Dios. Sólo una minoría valiente y oculta de guerreros gnósticos o tántricos promueve el camino opuesto.

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Yoga Mental

Tomado del libro “Trabajos Parapsicológicos Infalibles”, edición 2007.

YOGA MENTAL

1. El dominio mental
a. El tercer flujo
b. Control de pensamientos
c. El vacío mental
2. El espíritu eterno
a. Los contrincantes
b. La lucha
c. La liberación
3. La fuerza kundalini
a. Qué es
b. Su misión
c. La batalla final

YOGA MENTAL

1. El dominio mental

a. El tercer flujo

Cada ser humano posee tres flujos, tres sustancias que fluyen sin cesar. De la más densa a la más sutil, ellas son el semen, el prana y el pensamiento. En el antiguo idioma sánskrito de India, se los denomina respectivamente bindu, prana y chitta. Por esa razón dividimos en este libro los yogas en tres: sexual, respiratorio y mental. Lo dividimos en tres partes para su mejor comprensión, pero el yoga es sólo uno.

Para controlar los tres flujos debemos comenzar por el más denso, para luego ir dominando los restantes. No se puede controlar la respiración si no se ha controlado el sexo antes. Asimismo, no es posible controlar el más sutil e inestable de los flujos —la mente— si no se ha obtenido un perfecto dominio de los dos anteriores.

Estos tres flujos nos mantienen encadenados al plano físico, al alma y a maya. Es fundamental liberarnos lo máximo posible de su tiranía. Para eso están los tres yogas. Los flujos deben ser aquietados primero e inmovilizados después. La concentración del semen y del prana facilita la concentración mental. Así como hay una abstinencia sexual y respiratoria, debe haber también una abstinencia de pensamientos. No se pueden saltar las etapas, el proceso comienza en el sexo, sigue con la respiración y concluye en el pensamiento. La abstinencia sexual deberá darse en los tres planos inferiores: físico, emocional y mental. La abstinencia sexual física será la ausencia del orgasmo, la abstinencia sexual emocional será la ausencia de deseos sexuales, la abstinencia sexual mental será la ausencia de pensamientos sexuales, y así en todo.

Aquietar y detener el sexo, la respiración y el pensamiento, ese es el objetivo inmediato del yoga. Este objetivo puede cumplirse en soledad o en compañía, durante el maithuna o fuera del maithuna. La suspensión de los tres flujos permite los grandes logros espirituales.

b. Control de pensamientos

La sustancia de la mente o chitta, está en permanente efervescencia y agitación, en permanente movimiento. Se la ha comparado con un mono que salta de un lado a otro, de una imagen a otra. El pensamiento es el flujo más difícil de dominar.

El terreno mental es donde se libra la última gran batalla. Uno de los objetivos finales del yoga es la conquista de la mente. El pensamiento tiene gran poder, y quien conquista sus pensamientos puede conquistar el mundo.

La forma de lograr aquietar la agitación y la modificación constante de los pensamientos es la práctica de los yogas sexual y respiratorio. La concentración sexual y respiratoria produce concentración mental. El control del sexo y del aliento inside en el control de los pensamientos. Sin el dominio de los dos yogas anteriores nada podría hacerse.

A todo esto podemos agregar la autoinfluencia psíquica. Es interesante experimentar con órdenes como estas: “quiero que mi mente quede vacía de pensamientos”, “quiero que se vayan todos los pensamientos de mi mente inferior”, “quiero que desaparezca la mente inferior que se interpone entre mi espíritu y yo”, “quiero que sea mi espíritu quien piense”, etc. Con la autoinfluencia psíquica no sólo podemos borrar traumas infantiles o borrar toda nuestra historia personal, con ella hasta es posible dejar a la mente sin sus pensamientos.

Es fundamental aquietar la mente, sus oscilaciones y su errante vagar. Ello contribuirá a reconquistar la libertad.

c. El vacío mental

El pensamiento lógico es una trampa, un obstáculo para la realización mística. Dice el Advaita Vedanta: “el pensamiento es una enfermedad de la conciencia”. El pensamiento genera este universo. Todo este mundo es nada más que un juego de la mente. El universo no existe como tal, es sólo la proyección de la mente humana. El universo no existe fuera de la mente y la misma mente es una ilusión. En el mundo creado lo único real es el espíritu verdadero y eterno.

Las modificaciones de la mente producen además la sensación de transcurrir del tiempo. El tiempo es una ilusión. Sólo existe el Eterno Ahora. El tiempo es un invento de la mente, al vencer a los pensamientos se vence al tiempo.

No es suficiente con aquietar los pensamientos, todo el proceso mismo del pensamiento debe ser abolido y desarmado. Toda la cadena de pensamientos debe ser desarticulada. Toda la vida del hombre es una red de maya. Al romperse el proceso de pensamientos se rompe maya. Liberarse de maya, de las modificaciones de la sustancia pensante y de las indentificaciones con los fenómenos es uno de los objetivos del yoga. Los pensamientos deben ser aquietados primero y desintegrados después.

Para producir el vacío mental es preciso detener el monólogo interior. Permanentemente estamos hablando mentalmente con nosotros mismos: “tengo que hacer esto”, “que lindo es aquello”, “mañana iré al campo”, etc. Ese es el monólogo interior, repetir verbal e internamente toda clase de estupideces todo el tiempo. Ese es el gran enemigo del hombre. Las palabras, aunque sean pronunciadas mentalmente, son las que sostienen todo el proceso del pensamiento, el velo de maya que nos impide contemplar la realidad verdadera. Las palabras internas sostienen el pensamiento. Anulándolas, se anula éste. Esto es importante, al cesar el monólogo interno cesa el pensamiento, y si cesa el pensamiento cesan los falsos yoes del alma.

Para suspender el monólogo interior es preciso sentarse cómodamente, con los ojos cerrados. Debemos esforzarnos en no pronunciar ninguna palabra ni frase mentalmente. Debemos concentrarnos sólo en nuestra respiración lenta, en el khumbhaka respiratorio y en la elevación de las emanaciones sexuales, pero no debemos pronunciar ninguna palabra ni frase mentalmente. Si lo logramos, percibiremos primero un punto negro que va aumentando de tamaño hasta abarcar casi completamente todo el panorama frente a nosotros. Siempre manteniendo los ojos cerrados y con ausencia total de monólogo interior, llegará un momento en que esa mancha negra frente a nosotros abarcará toda nuestra visión interna, produciéndose el vacío total de la mente, su derrumbe completo. En ese momento la persona queda totalmente dormida, en trance, sin mente, sin pensamientos. Si está acostada se produce inmediatamente el sueño y el viaje astral. Mientras practica la evitación del monólogo interior, el yogui puede visualizar imágenes si lo desea, sólo las palabras internas están prohibidas. En el momento en que la mancha negra aumenta de tamaño, las visualizaciones del yogui desaparecen. Luego sobreviene el vacío mental total.
Es conveniente practicar diariamente el vacío mental, la abolición del monólogo interior. Insistir y persistir diariamente. Al detener el monólogo interno desaparecen los pensamientos y surge el vacío total. Al vaciar la mente, esta queda clara y puede percibir sin obstáculos. Al suspender el monólogo interior se obtienen resultados de inmediato, se abren puertas y todo se hace posible.

Es en ese vacío donde se librará la batalla final por el destino del hombre. Al producirse el vacío las dos fuerzas opuestas, el alma y el espíritu, o Dios y el anti-Dios, se enfrentarán entre sí, pugnando cada una por ocupar ese lugar.

2. El Espíritu Eterno

a. Los contrincantes

Pocos hombres saben que en lo más profundo de su ser se encuentra prisionero y oculto un espíritu eterno. Nadie habla tampoco sobre este tema. Ese espíritu prisionero desea liberarse y actuar sobre el mundo, pero está impedido de hacerlo. Por eso es necesario redescubrir los verdaderos yogas que permitan tornar al hombre conciente de la triste situación en que se encuentra, dotándolo de las armas necesarias para hallar la prisión secreta donde se halla su espíritu y liberarlo.

El yoga sexual que hemos descrito aquí es la base de todo eso, los otros dos yogas sólo lo complementan. Este yoga sexual fortalece al hombre convirtiéndolo en un guerrero. También preparará el terreno, el vacío, el campo de batalla donde la lucha final será librada. Este vacío es un vacío de deseos y pensamientos inferiores solamente, pues detrás de él se hallan el “alma divina temerosa de Dios” y el espíritu eterno, vengativo y colérico. Ellos son los contrincantes, los enemigos. El alma es mortal, pero tiene a Dios de su lado. El espíritu es eterno y está solo. Sólo uno de ellos podrá reinar después de esta lucha final.

b. La lucha

Dijimos que el espíritu eterno se halla tan alejado y aislado que el hombre común ni siquiera sospecha su existencia. Dijimos también que la única forma de liberarlo es a través de las técnicas de yogas verdaderos, al servicio del espíritu. Ellos posibilitarán la liberación del espíritu de las redes que lo aprisionan, y su posterior manifestación sobre el mundo. Estamos hablando de la lucha por la liberación del espíritu. Una vez liberado, el espíritu encarará una lucha más, de la que hablábamos: la batalla final y definitiva.

Si se utilizan técnicas de autoinfluencia, podrán repetirse diariamente previas al sueño órdenes como esta: “quiero que sea liberado mi espíritu verdadero y eterno”, “quiero que mi espíritu eterno se manifieste en mí y en el mundo”, y cosas por el estilo. También podemos recurrir a la autoinfluencia psíquica, para pedirle a nuestro espíritu eterno que nos solucione cualquier problema o inconveniente que tengamos en nuestra vida diaria. Y él lo hará.

Persistiendo, se obtendrá la liberación completa y definitiva. Al principio será por breves momentos que podremos avizorar su existencia y poder. Luego esos períodos serán cada vez mayores, hasta el triunfo definitivo. Quien ha percibido la presencia y el poder de su espíritu, jamás lo olvidará. Deseará dedicar los mayores esfuerzos y su vida entera, a la tarea de contactarse con él y liberarlo.

c. La liberación

Cuando el espíritu consigue liberarse y hacerse cargo del cuerpo y del alma del hombre, se produce la mayor transformación que un hombre puede alcanzar en su vida. Se trata de una verdadera revolución, la transmutación auténtica. El hombre se ha transformado en espíritu. El espíritu ha transformado al hombre. Ese nuevo hombre se manifestará como espíritu eterno sobre el mundo. El espíritu eterno se ha liberado y ha transmutado la materia humana para actuar sobre la creación entera. El mundo creado y los demás hombres no podrán permanecer ajenos al poder de un espíritu liberado. Creerán hallarse ante un dios, pero él es más que un dios. Al verlo actuar habrán de vislumbrar tenuemente los verdaderos propósitos del espíritu, sus planes y su auténtica esencia.

Su resplandor y penetrante sabiduría fluirán sobre el mundo sin cesar y sin obstáculos. Allí se sabrá lo que es el amor verdadero propio del espíritu, un amor que el hombre dormido actual no puede siquiera imaginar. El hombre dormido ve amor donde solo hay odio, mientras que al amor verdadero lo percibiría como odio en estado puro. Tal es la confusión y locura en que está inmerso el hombre común. Quien pueda contemplar el poder de un espíritu liberado sobre el mundo, no lo olvidará jamás. Sería como un terremoto a nivel planetario, un rayo gigantesco y violento abatiéndose sobre la creación efímera. Sólo él tendrá el poder capaz de desintegrar a toda la creación, falsa e impura.

3. La fuerza kundalini

a. Qué es

Kundalini es la fuerza más poderosa del universo que habita dormida en el interior de cada hombre. Es sutil e invisible al ojo normal y se la representa como una serpiente enroscada y dormida, situada en la base de la columna vertebral. La mayoría de los hombres pasa su vida sin advertir a kundalini.

Kundalini es el guardián e impulsor de la evolución humana. Kundalini modela y remodela al hombre de acuerdo a un diseño que éste ya tiene impreso y constituye la última etapa de la evolución humana, del impulso evolucionario en el hombre. Se dice que kundalini es el arquitecto de todas las formas de vida en el universo creado. Kundalini es Dios en el hombre.

Mucho se ha escrito sobre kundalini, pero la casi totalidad de esos escritos están llenos de confusión y engaño. Se pretende evitar el despertar del hombre, o por lo menos lograr que si despierta sea tarde para salvarse. Muy pocos saben qué es realmente kundalini y cuál es su misión. Un extraño libro aparecido en Internet, titulado “El microcosmos como organismo”, es hasta ahora lo único realmente valioso y esclarecedor que puede encontrarse sobre el tema.

b. Su misión

Dijimos que kundalini existe en el hombre para controlar su evolución. La evolución de su organismo físico y la evolución de su alma, la cual a través de múltiples “perfeccionamientos” deberá acercarse a Dios hasta fundirse con él. Todo esto está prefijado en el cuerpo y el alma del hombre, siendo casi imposible poder apartarse de ese condicionamiento.

Vimos que hay dos caminos opuestos en el destino de cada hombre, y que en algún momento de su largo peregrinar deberá optar por uno de ellos: el camino del alma o el camino del espíritu, el camino de la fusión o el camino de la transmutación.

Si opta por el camino del alma, una vez debidamente “perfeccionada” esta, intervendrá la fuerza kundalini. Cuando el alma se halle perfectamente “purificada” y próxima a Dios, kundalini despertará en la base da la columna vertebral y ascenderá hasta el cráneo y fuera de él. En ese momento ese hombre se habrá hecho uno con Dios a través de su alma. Su yo se habrá desintegrado y Dios se habrá hecho cargo de él a través de kundalini. Ese hombre habrá renunciado a su espíritu para siempre, y habrá obtenido la “conciencia cósmica”, la fusión completa con Dios.

A la inversa, si un hombre intentara apartarse de ese destino prefijado de fusión con Dios, ante el menor intento de liberación intervendría igualmente kundalini, para encausarlo nuevamente en el “camino correcto”. Si el rebelde persistiera en abandonar el rebaño y fuera imposible su “recuperación”, el representante de Dios en el hombre tendría la obligación de destruirlo y desintegrarlo.

c. La batalla final

En el camino del espíritu, hemos dicho que el guerrero luchará siempre por despertar y aumentar su yo, acercándose cada vez más a su espíritu. Hasta tener el poder suficiente, el guerrero evitará a la fuerza kundalini que pugnará por someterlo o destruirlo, que es la misma cosa. Pero una vez entablada la lucha, cuando todo a su alrededor tiembla y se desvanece, el guerrero sólo contará con su yo poderoso para aferrarse a él y evitar la desintegración, si fuera “fagocitado” por kundalini.

Solo hay dos entes que no pueden ser destruidos por la fuerza de Dios en el hombre, también llamada “Dios-Kundalini”: el alma “purificada” y el espíritu liberado de sus cadenas.

Por un lado, el alma debidamente “perfeccionada” es invadida por kundalini, fundiéndose en Dios. Por otro lado, el espíritu en estado puro será absolutamente temido y evitado por kundalini, quien temerá ser destruida por él y despojada de sus poderes.

La inmensa mayoría de los seres humanos comunes, que guardan en sí mismos características tanto del alma como del espíritu, no tendrían ninguna posibilidad de sobrevivir si despertara kundalini dentro de ellos. Esto podría ocurrir por accidente, o por irresponsable experimentación con drogas o ejercicios.

Cuando un espíritu ha alcanzado un nivel importante de liberación, kundalini tratará de evitarlo y no encontrarse con él. Es entonces cuando el espíritu, buscando apoderarse de la fuerza kundalini para sus propios fines, puede desafiarla y obligarla a combatir. Si fracasa, será devuelto a la prisión por otro inmenso período de tiempo. Si triunfa, se habrá independizado absolutamente del mundo creado y de sus leyes por toda la eternidad, y habrá adquirido un poder similar o superior al del Dios Creador.

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Yoga Respiratorio

Tomado del libro “Trabajos Parapsicológicos Infalibles”, edición 2007.

1.  En qué consiste

El yoga respiratorio consiste en la utilización conciente de la respiración para alcanzar la liberación espiritual. Este yoga se complementa perfectamente con el yoga sexual.
Utilizando especiales ejercicios respiratorios, denominados pranayama, es posible atraer y acumular las energías del universo, las que luego se utilizarán en el desarrollo espiritual. Esta energía a la que nos referimos es el prana, principio universal que interpenetra todo lo que existe. Prana es la energía cósmica sutil sin la cual no sería posible la vida. Los seres vivos obtenemos de la bebida, comida y sobre todo del aire que respiramos, solo la cantidad de prana indispensable para la vida. Con la comida y bebida obtenemos formas más groseras de prana, y a través de la respiración normal obtenemos las mayores cantidades, pero siempre lo necesario para nuestra vida orgánica.
A fin de obtener el desarrollo de la mente y el desenvolvimiento espiritual, es imprescindible absorber cantidades anormalmente mayores de prana, las que serán acumuladas en el cuerpo y sobre todo en el cerebro. Esto puede lograrse sólo a través de ejercicios de control conciente de la respiración, los cuales nos permitirán controlar y dirigir el prana a voluntad. El prana es una energía sutil que responde fácilmente al pensamiento y a la voluntad humanas, al igual que las energías sexuales.
Así como en el caso del yoga sexual nos ocupamos de la retención y control de las energías seminales del hombre, en este yoga nos ocuparemos de la retención y control de las energías del universo. Ambos yogas se complementan y deben operar conjuntamente. A través de los ejercicios de respiración, conciente y rítmica, se pueden obtener y acumular cantidades desusadamente grandes de prana, y de una calidad infinitamente superior, más delicado y sutil.
Las prácticas respiratorias del pranayama pueden complementarse con los asanas o posturas yóguicas, las que forman el Hatha Yoga. En estos ejercicios físicos, todo movimiento del cuerpo es detenido. Las prácticas del Hatha Yoga, ejercicios físicos y respiratorios especiales, liberan las articulaciones y las raíces de los nervios permitiendo una mejor circulación del prana. Además, estas prácticas limpian los nadis, canales sutiles del cuerpo por donde el prana circula.

2.  Cómo hacerlo

a. Preliminares

Las prácticas de yoga respiratorio es conveniente efectuarlas después de unos días de practicar la abstinencia orgásmica. Ambos yogas están interrelacionados y difícilmente nos serán de utilidad los ejercicios respiratorios si carecemos de energía sexual acumulada en el cerebro, lograda a través de lo que describimos en el capítulo sobre yoga sexual. Ambos yogas se complementan, pues para quien controla el sexo el control de la respiración es un juego de niños. De igual modo, el control respiratorio provocará posteriormente un mayor control de los deseos y energías sexuales. Es común observar que una persona bajo abstinencia orgásmica puede fácilmente detener su respiración por espacio de varios minutos, sin ninguna dificultad. No aconsejamos tal demostración de control respiratorio, sólo recordamos esto para ejemplificar hasta qué punto los ejercicios sexuales y respiratorios están relacionados.
Todos los ejercicios respiratorios que describiremos a continuación deben realizarse por la nariz, salvo el de vaciado total de los pulmones. Tanto la inspiración de aire como la exhalación se efectúan siempre por la nariz. Asimismo, es aconsejable realizar estas prácticas preferentemente con el estómago vacío.
Todos estos ejercicios deben realizarse al principio por un lapso diario de diez minutos aproximadamente, para luego ir extendiéndonos a lapsos mayores. He llegado a efectuar mis prácticas respiratorias durante ocho horas diarias aproximadamente, no como un deber sino como algo sumamente agradable de lo que me costaba prescindir. Incluso he llegado a realizar mis prácticas respiratorias durante el sueño, involuntaria e inadvertidamente. Muchas veces, al despertar, descubro estar respirando de acuerdo a las normas del yoga respiratorio. Cada practicante deberá descubrir su propio ritmo de ejercicios, pues ya sean estos realizados durante lapsos variables de un caso a otro, siempre resultarán sumamente beneficiosos.
Estos ejercicios debemos efectuarlos sin obligación, y siempre que nos acordemos de hacerlo. Durante la abstinencia orgásmica son sumamente placenteros y necesarios, y nos costará prescindir de ellos. Todos estos ejercicios pueden ser ejecutados indistintamente de pie, acostados o sentados, y con ojos abiertos o cerrados, pero preferentemente con la columna vertebral derecha y recta y cuidando de llenar totalmente de aire los pulmones durante cada inhalación. Los que practican Hatha Yoga pueden efectuar estos ejercicios durante los asanas.
Como advertencia, las personas que padezcan de presión sanguínea, así como de afecciones pulmonares o cardíacas, deberán consultar a un médico antes de realizar estos ejercicios.

b. Aquietamiento y retención

El primer paso es el del aquietamiento de la respiración. Para efectuarlo, debemos prolongar el tiempo de inspiración del aire, el de la retención y el de la exhalación. De esta forma reduciremos la cantidad de respiraciones por minuto. En otras palabras, debemos respirar lo más lentamente posible.
Podemos con el tiempo llegar a respirar unas seis veces por minuto y en casos extremos tres veces y hasta una, pero con respirar en forma más lenta de lo habitual ya es beneficioso. Cada uno deberá hallar por sí mismo su propio ritmo respiratorio y luego las prácticas lo llevarán por sí solas a mayores logros.
Como ejemplos de ritmos respiratorios, basados en cantidad de pulsaciones del corazón, daremos los siguientes:

• para inspiración del aire:    tiempo que corresponde a cuatro latidos del corazón.
• para retención del aire:           tiempo que corresponde a dieciseis latidos del corazón.
• para exhalación del aire:    tiempo que corresponde a ocho latidos del corazón.

Otro ejercicio podría consistir en lapsos de ocho, treinta y dos y dieciséis latidos respectivamente, mucho más ambicioso que el anterior.
Del tiempo que media entre la exhalación y la inspiración del aire no decimos nada porque no es importante. Una vez vaciados los pulmones recomenzamos de inmediato el llenado nuevamente, sin necesidad de prolongar el tiempo en que estamos vacíos de aire. Los tres pasos fundamentales de nuestras prácticas son siempre los tres que hemos descrito: la inspiración, la retención y la exhalación. Estos tres pasos reciben también los nombres de puraka, khumbhaka y rechaka, respectivamente.
De estos tres pasos respiratorios el más importante es el khumbhaka o retención del aliento. El khumbhaka en los ejercicios respiratorios es el equivalente a la retención seminal en las prácticas de yoga sexual. En nuestros ejercicios respiratorios podemos dedicarle al khumbhaka un lapso de veinte segundos, o cuarenta, o aún más. El khumbhaka constituye el segundo secreto del poder mágico, pues el primero ya vimos que es la retención seminal. Aunque todas las técnicas parapsicológicas que hemos descrito hasta ahora funcionan perfectamente con la capacidad parapsicológica que posee la mente humana normal, las prácticas de abstinencia orgásmica y respiratoria aumentan extraordinariamente su eficacia. Siempre es bueno diez o más minutos de práctica de aquietamiento y de khumbhaka antes de aplicar nuestras técnicas parapsicológicas, las que también pueden ser aplicadas durante el khumbhaka. Para quien practica la retención seminal, la suspensión del aliento le resultará sumamente fácil.
Estos ejercicios de aquietamiento de la respiración son tan intensos que es frecuente acalorarse y transpirar durante su ejecución. Si esto nos ocurriese no deberemos preocuparnos, pues es un fenómeno enteramente normal.

c. Aplicaciones

La práctica del vaciamiento total del aire de los pulmones tiene efectos exclusivamente purificatorios. Para ello, después de exhalar totalmente el aire por la nariz debemos exhalar el último resto del aire por la boca. Este ultimo resto nos es imposible exhalarlo por la nariz. Es fácil de comprobar que cuando nos es imposible exhalar más aire por la nariz, siempre nos será posible exhalar un resto más por la boca. De esta forma nuestros pulmones quedan absolutamente vacíos de aire. Inmediatamente después procederemos a llenarlos de nuevo lentamente por la nariz. Este ejercicio puede realizarse una, dos o tres veces por día, durante un lapso no mayor de diez minutos cada uno.
Otra aplicación del aquietamiento respiratorio y del khumbhaka es la de la obtención y acumulación del prana. Para lograrlo, debemos provocar la atracción e incorporación del prana visualizándolo penetrando por nuestra nariz mientras inhalamos el aire. Luego lo visualizaremos acumulándose y extendiéndose en el interior de nuestro cuerpo, durante el khumbhaka o retención del aire.
Con cada exhalación del aire podemos visualizar la concentración o acumulación del prana en nuestro cerebro, si así lo deseamos. Con cada exhalación podemos visualizar por el contrario la salida por nuestra nariz de impurezas y toxinas de nuestro cuerpo. Cada practicante podrá elegir libremente cual de estas dos últimas visualizaciones prefiere efectuar durante la exhalación del aire. El prana puede ser visualizado en forma de luz o niebla luminosa, o como pequeñas luces o chispas en el aire, o como nubes de luz, etc. El prana es algo tan tenue que con gran facilidad obedecerá a nuestra voluntad y visualizaciones, tal como en el caso del yoga sexual sucede con las emanaciones seminales.
Otra práctica consiste en la utilización del yoga respiratorio para facilitar la elevación de las energías sexuales y su acumulación en el cerebro. Para ello obraremos así:

a. Con cada inhalación de aire visualizaremos nuestras emanaciones seminales ascendiendo a través del canal central de la columna vertebral, desde la zona genital donde se originan, hasta acumularse en nuestro cerebro.
b. Durante la retención del aire o khumbhaka, efectuaremos la misma visualización varias veces.
c. Durante la exhalación visualizaremos lo mismo que en cada inhalación.

Este ejercicio puede realizarse también en pareja, durante el acto del maithuna. En este caso, ambos participantes deben unir sus respiraciones, ejecutando ambos al mismo tiempo cada inhalación, retención y exhalación del aire, mientras visualizan en cada caso el ascenso de sus emanaciones seminales. Durante el maithuna o no, en caso de peligro de orgasmo puede recurrirse a la retención o suspensión del aliento a fin de apoyar la retención e inmovilización del semen, pues ya vimos que sexo y respiración están relacionados. Las combinaciones de estas prácticas podrían extenderse mucho más y cada uno puede experimentar con ellas según los alcances de su imaginación.
Las personas que practican Hatha Yoga, pueden ejecutar el maithuna durante los asanas, pues estas posturas complementan los ejercicios sexuales y respiratorios. De esta forma, a la retención del semen y el aliento se agrega la suspensión de todo movimiento físico. Estos asanas serán empleados como posturas sexuales para el maithuna, sus variaciones son innumerables.
A la abstinencia orgásmica, respiratoria y de movimientos, debemos agregar también la abstinencia alimenticia, de ayunos periódicos y bajas calorías, ingiriendo sólo frutas, vegetales y agua abundante.

3. Beneficios que produce

En un nivel físico, los ejercicios respiratorios de aquietamiento y retención del aire, tanto como la acumulación de prana, producen enormes beneficios para la salud. La mayor oxigenación de la sangre producida por el khumbhaka elimina toxinas, mata virus y bacterias, quema grasas y azúcares y purifica enormemente el organismo todo.
Todo esto nos dota de salud perfecta, rejuvenecimiento y longevidad. Activa además nuestras glándulas y nuestra inmunidad frente a las enfermedades. Nos permite una mayor resistencia al hambre y la sed, al frío y al calor.
En un nivel psicológico, los ejercicios del yoga respiratorio nos brindan una mayor voluntad y expanden nuestra conciencia. La respiración conciente facilita nuestra “conciencia de sí” en todo momento. También hacen transcurrir el tiempo mucho más lentamente y nos da poder total sobre nuestro cuerpo y nuestra psiquis. La concentración del aire, sumada a la concentración del semen, produce en forma directa la concentración mental. A través del control y aquietamiento de la respiración se produce el control y aquietamiento de las pasiones y deseos. El khumbhaka y el prana queman las impurezas de nuestra mente, otorgándonos gran equilibrio psíquico. El aquietamiento respiratorio elimina el insomnio y provoca rápidamente el sueño.
En el nivel parapsicológico, las prácticas del yoga respiratorio producen enormes cambios, pues aumenta el poder mágico de la mente y otorga los siddhis o poderes (sobre todo el siddhi de la obtención de todos los deseos). El aquietamiento respiratorio y el khumbhaka fortalecen y purifican el cuerpo astral y producen la “conciencia de sí” durante el sueño, o sea los sueños lúcidos y los viajes astrales, sobre todo si son practicados antes de dormir o después del primer sueño. El fortalecimiento del cuerpo astral redunda además en la autodefensa psíquica. Favorece también la construcción y manipulación de imágenes mentales, las que se vuelven totalmente nítidas y accesibles.
Con estas técnicas se puede estar horas visualizando sin experimentar ningún hastío o cansancio. Es fácil de comprobar el efecto inmenso que tiene el khumbhaka sobre nuestra capacidad parapsicológica, aplicando la influencia sexual o el ataque psíquico directo antes y después del khumbhaka. Si la persona influida se halla al alcance de nuestra vista, comprobaremos que durante o después del khumbhaka es más fácil y efectiva nuestra influencia.
El calor interior o tumo, que algunos adeptos producen en el interior de sus cuerpos a través del prana, khumbhaka y visualizaciones, apoyadas siempre por el yoga sexual, les permite meditar desnudos en las heladas cumbres de los Himalayas. En ese estado suelen derretir el hielo y evaporar el agua helada que solicitan les sea vertida sobre sus cuerpos, así como de secar ropa mojada si se los cubre con ellas.
En el plano espiritual, donde nos desplegamos y acercamos a nuestro espíritu, el yoga respiratorio cobra una importancia decisiva. Este yoga apoya y complementa en forma total al yoga sexual, no pudiendo uno existir ni brindar beneficios sin el otro. Tanto los ejercicios de aquietamiento respiratorio y retención del aliento, como el prana y las emanaciones seminales acumuladas en el cerebro, son los responsables directos de la quema del karma y de la suspensión del Tiempo y de la Muerte. A través de los yogas sexual y respiratorio nos alejamos de nuestra naturaleza animal que aprisiona a nuestro espíritu.

4.  Otros usos de estas técnicas

a. Energías y objetos

A través de visualizaciones podemos cargar de prana objetos sólidos, como por ejemplo amuletos o talismanes, símbolos o imágenes. Esto es especialmente útil para cargar de prana determinadas metas, proyectos o deseos que previamente hemos escrito sobre un papel. Al cargarlo de prana lo que estamos haciendo es provocar su irremediable y próxima materialización.

b. Energías y personas

Utilizando las técnicas descritas es posible operar sobre las energías de otras personas. Así, es posible cargar de prana a una persona enferma o al órgano que sufre la afección a fin de producir mejoría y curación. Además, podemos curarnos así a nosotros mismos.
También es posible provocar el ascenso de las emanaciones sexuales en otras personas, a fin de ayudarlos a sublimar sus energías sexuales y evolucionar. Para ello operaremos tal como lo hacíamos sobre nosotros mismos: visualizando en el cuerpo de ellos el ascenso de sus emanaciones sexuales y su acumulación en el cerebro.
Hay formas de ataque psíquico llamadas “vampirismo psíquico”, en las que el brujo extrae del cuerpo u órgano de una persona el prana, o las energías seminales de los genitales de la misma, a fin de alimentarse con ellas a la par que perjudica a la persona, la cual se debilitará paulatinamente. A través de visualizaciones y en presencia o no de sus víctimas, estos brujos absorben el prana de la persona o sus energías seminales. Algunos brujos más adelantados realizan estas prácticas durante sus viajes astrales o durante el acto sexual. La mejor forma de defensa contra estos ataques radica en la práctica de los yogas, con ellos el practicante queda totalmente a salvo.

c. Energías y estrellas

Sirviéndonos de las prácticas de yoga que hemos visto, podemos fácilmente atraer y acumular emanaciones cósmicas provenientes de astros, estrellas o constelaciones, tal como lo hacíamos con el prana. Esta práctica estuvo muy difundida entre los sacerdotes de Atlántida, Sumeria y el Antiguo Egipto.
Algunos de estos cuerpos celestes son de gran importancia para la liberación espiritual del hombre, como por ejemplo la estrella Sirio. Siempre que intentemos estas prácticas debemos tener presente que es necesario comenzar de a poco, a fin de acostumbrarnos lenta y paulatinamente a las vibraciones de estas inmensas energías. De Sirio se dice que es “el sol más allá del sol” y a uno de sus dos satélites se lo llama “el sol negro”.

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Yoga Sexual y Alquimia Sexual. Técnicas sexuales del Tantra Kaula para liberar el Espíritu

Tomado del libro “Trabajos Parapsicológicos Infalibles”, edición 2007.

YOGA SEXUAL

1. En qué consiste
2. Cómo hacerlo
a. Orgasmo y abstinencia
b. Abstinencia orgásmica
c. Elevación de las emanaciones sexuales
d. El maithuna
3. Lo más importante a tener en cuenta
a. El cerebro debe ser reparado
b. Solos o en pareja
c. Los primeros resultados
d. Los alimentos prohibidos
4. Beneficios que produce

KALAS SEXUALES

1. Qué son
a. Energías estelares
b. Actitud vulgar
c. Uso iniciático
2. Kalas mayores
a. Kalas rojo
b. Kalas blanco
c. Elixir supremo
3. Kalas menores
a. Kalas amarillo
b. Kalas negro
c. Otros kalas
4. Efectos producidos
a. Cambios físicos
b. Cambios psicológicos
c. Cambios parapsicológicos

YOGA SEXUAL

1. En qué consiste

Yoga significa unión, volver a unirnos con nuestro verdadero ser. Es interesante observar que la palabra religión significa algo parecido. Proviene del latín religare: re-unir, unir de nuevo.

Hablamos de yoga sexual porque para lograr el fin supremo del yoga es preciso utilizar la energía sexual. Ella es el más indicado agente capaz de provocar en quien lo practique los más inmensos y profundos beneficios espirituales. A través del yoga sexual es posible alcanzar la gran liberación espiritual en una sola vida, por eso se denomina “la vía rápida” a este camino.

Los orígenes del yoga sexual se pierden en la más remota antigüedad. Cuenta la leyenda que era una práctica común entre los magos y sacerdotes de Atlántida, Sumeria y Egipto. Posteriormente alcanzó un gran desarrollo en India (tantrismo indio), para extenderse luego a Tibet (tantrismo tibetano) y China (taoísmo). Los fundadores de los grandes movimientos religiosos y muchos de los hombres más ilustres de la historia lo practicaron. El yoga sexual es la base y punto de partida de la religión y de la magia.

Este yoga considera al sexo como algo trascendente que, sabiamente utilizado, produce inmensas transformaciones en quien lo practica. Transformaciones físicas, psíquicas y sobre todo espirituales. La sexualidad, que en los animales está al servicio de la reproducción y en el hombre además al servicio del placer, en este caso es puesta al servicio de la liberación espiritual, capaz de elevar al hombre a un nivel superhumano.

Siendo la sexualidad la más fuerte de las pulsiones humanas, al ponerla a trabajar para la propia liberación queda asegurada una poderosa y rápida experiencia. La única capaz de sacar al hombre del abismo en que se encuentra y conducirlo a las más altas cumbres del espíritu. El deseo sexual sólo podrá ser trascendido a partir del deseo mismo.

Sobre esta utilización del sexo como agente de la liberación y trascendencia espirituales, varias frases comunes de la antigua India son la mejor ilustración al respecto:

“El mismo medio de caer se convierte en el medio de la liberación”.

“Por el mismo medio que el hombre común se autodestruye y aniquila, el yogui obtiene la Gran Liberación”.

“Un adepto de este yoga obtiene su salvación a través de la mismas cosas que en los demás son causa de su perdición”.

“Con los mismos actos que hacen quemar a los hombres durante millones de años, el yogui obtiene su salvación eterna”.

El yoga sexual es la técnica más apropiada para nuestra era del Kali-Yuga, sombría etapa actual histórico-cósmica en la que el espíritu se halla profundamente velado por la
carne.

2. Cómo hacerlo

a. Orgasmo y abstinencia

Son pocos los hombres que conocen los desastres que produce el orgasmo. Cada orgasmo significa una pérdida terrible de energía y un gran deterioro físico, sobre todo del cerebro.

A causa del orgasmo la mente y la vida del hombre se apagan como una lámpara. El orgasmo es una auténtica castración, lisa y llana. En él debe buscarse la causa de la mayoría de los males que aquejan a la humanidad.

El orgasmo no produce un verdadero placer, pues sólo dura un segundo. Tampoco es satisfactorio, pues nos deja una sensación de vacío. En el orgasmo está la causa del hastío y separación de los amantes, pues rompe la magia del amor y del deseo.

Es un engaño aquello de “el orgasmo trae felicidad”. La pérdida de la energía sólo puede complacer a nuestro cuerpo o a nuestra alma animal, no a nuestro espíritu. Así como separa a los amantes, así aleja al hombre de su verdadero ser. El orgasmo constituye un auténtico suicidio, físico y espiritual, la mayor agresión y traición que puede un hombre cometer contra sí mismo. Lástima que pocos lo sepan.

De todas las formas de llegar al orgasmo, la masturbación es la más destructiva de todas. Al que se masturba se lo reconoce fácilmente por lo estúpido e inútil que es. Comete errores a cada paso y no sirve para nada. A la masturbación le siguen el orgasmo durante el coito y por último las poluciones nocturnas, o sea los orgasmos que suceden durante el sueño.

La mayoría de los hombres se solaza en el orgasmo porque nadie les enseñó a hacer otra cosa. Aquellos que enseñan que el orgasmo es bueno han infligido e infligen un gran daño a la humanidad.

Debemos recordar siempre que la excitación despierta, mientras que la relajación adormece, y que la meta interior de cada hombre es la de despertar lo antes posible. En este mundo no estamos para consumir oxígeno solamente, ni para perder tiempo. Somos hombres, no animales y nuestras responsabilidades son diferentes. De esta vida no nos llevamos ni el dinero ni los momentos efímeros del placer, nos llevamos solamente los logros y las conquistas del espíritu. La vida es demasiado breve como para gastarla corriendo de un orgasmo a otro.

Muchos seres humanos hastiados del orgasmo quisieran otro camino, pero en las sociedades modernas casi todo gira alrededor de la pérdida y consumo de energías.

El camino que tradicionalmente trató de imponérsele a los hombres es el camino de la abstinencia sexual. Es lo que enseñan y han enseñado siempre las grandes religiones. Consiste en evitar el sexo y las relaciones sexuales. Incluso prohiben la masturbación, aunque siempre la prefieran antes que la “inmoralidad” de las relaciones sexuales. Estas prácticas de abstinencia sexual no ven como algo malo a los orgasmos nocturnos, los cuales serían “una natural descarga sexual después de muchos días de abstinencia”. Evidentemente, lo que les preocupa a estos grupos religiosos no es la pérdida de las energías sexuales sino la “moralidad” y la evitación del contacto carnal.

Este tipo de abstinencia o represión sexual es igual o peor que el orgasmo. Aún en el supuesto caso en que la persona pudiera evitar no sólo el coito sino también la masturbación y los orgasmos durante el sueño, los resultados serían desastrosos. Los órganos sexuales y los órganos cercanos a estos, como el estómago, hígado, páncreas, intestinos, etc., no están preparados para soportar la tremenda presión de las energías sexuales acumuladas. En poco tiempo estos órganos se enfermarían y luego el cuerpo todo. También en la esfera psíquica los daños serían grandes. Aparecerían la agresividad y el mal humor, la ira, perversiones sexuales, intolerancia para con los demás y toda clase de trastornos y conflictos psíquicos. Aquellos que enseñan que la represión sexual es algo útil y beneficioso han hecho un daño muy grande a la humanidad.

A lo largo de la historia la humanidad ha ido experimentando alternativamente diferentes ciclos de libertinaje y represión sexual, sin ningún resultado. Ello ocurrió porque los auténticos secretos de la abstinencia sexual, tal como fuera enseñado por los fundadores de las grandes religiones, fue deliberadamente desfigurado y desvirtuado. La deformación de las grandes verdades del yoga sexual alejó a la gran masa humana del camino del despertar y de la liberación espiritual. Felizmente, esos grandes secretos no desaparecieron nunca por completo, siendo guardados durante milenios por ínfimos grupos de adeptos. No se trata de negar las relaciones sexuales, se trata de negar la pérdida de las energías y de trasmutarlas luego. Esa es la nueva sexualidad que el mundo espera, la cual es tan antigua como el hombre mismo.

b. Abstinencia orgásmica

No se trata de rechazar el sexo, se trata de evitar el orgasmo. Esto significa que debemos al menos reducir al mínimo el número de estos. Esta suspensión del orgasmo es fundamental para las prácticas de yoga. Podremos suspenderlo por un tiempo, hasta haber alcanzado nuestras metas, o seguir ese camino para siempre.

Los orgasmos pueden reducirse al principio a uno por semana o cada quince días. Un orgasmo cada veinte o treinta días es mucho mejor y más todavía cada cuarenta, cincuenta o sesenta días. Podemos comenzar con uno por semana y luego ir ampliando paulatinamente nuestros lapsos de abstención. Un orgasmo cada treinta, cuarenta o más días no es destructivo. En la vejez puede llegarse al “cero orgasmo” si se desea.

Evitando el orgasmo o reduciendo al mínimo el número de estos, todas las energías permanecen en nuestro interior, enriqueciéndonos física y psíquicamente todo el tiempo. Sin la acumulación de estas energías ningún logro espiritual es posible.

Para lograr la abstención orgásmica podemos utilizar la autoinfluencia psíquica todas las noches. Además, el uso intenso de las técnicas parapsicológicas de influencia directa, sobre todo la influencia sexual, consume nuestra energía seminal, lo cual nos ayudará a evitar los orgasmos involuntarios. Asimismo, las dos técnicas que veremos a continuación constituyen excelentes medios para lograrlo.

c. Elevación de las emanaciones sexuales

Durante la abstinencia orgásmica lo más importante es la elevación de las emanaciones o energías sutiles que provienen del semen, no hacerlo es exponerse a serias consecuencias. Ya dijimos que un exceso de energía en la zona genital afectaría a todos los órganos cercanos, perjudicándolos. Esta es la clave principal que por lo general descuidan quienes practican la abstinencia orgásmica.

El semen es producido hasta alcanzar un cierto nivel y luego cesa de aumentar, manteniéndose constante su cantidad. Son las emanaciones tenues y poderosas del semen acumulado las que sí fluyen constantemente. Son estas emanaciones lo que perturbaría a los órganos cercanos y luego al cuerpo todo, si permitiéramos su acumulación en la zona genital. Ya dijimos que la zona inferior del cuerpo no está preparada para soportar la terrible presión de estas energías seminales acumuladas. Sólo quedan dos caminos: hacia afuera y abajo, como hace el hombre común a través del orgasmo, o hacia adentro y arriba, como hace el hombre superior y despierto. Este último produce la elevación voluntaria y conciente de sus emanaciones seminales.

El único órgano capaz de soportar sin destruirse la presión de las emanaciones es el cerebro, y hacia allí deben ser elevadas. Para el cerebro, las emanaciones sexuales son un verdadero alimento y allí deben acumularse. Luego el cerebro distribuirá las energías sobrantes en aquellas zonas corporales que juzgue convenientes. Pero nuestra tarea debe ser la de elevar y acumular en nuestro cerebro las sutiles energías de nuestro sexo. Incluso con el tiempo, cada uno podrá hallar por sí mismo la cavidad secreta del cerebro donde deben acumularse más exactamente las emanaciones. De esta manera el yogui fecunda su propio cerebro, lo cual le dará frutos. Las emanaciones del semen son originadas en el cerebro y desde allí descienden hacia los genitales. Después de cada orgasmo el cerebro debe hacer descender más energías, lo cual termina agotándolo. Las emanaciones seminales provienen del cerebro y allí deben regresar.

Las tenues y sutiles emanaciones seminales responden fácilmente a la voluntad humana, en el hombre y en la mujer por igual. No sólo el hombre, también la mujer posee semen, aunque ligeramente distinto en apariencia. Luego hablaremos de ello.

Podemos efectuar la elevación de las emanaciones en cualquier momento y lugar, durante el día o la noche. Podemos estar acostados, sentados o de pie mientras lo hacemos, y con los ojos abiertos o cerrados, es lo mismo. La clave está en visualizar o imaginar una especie de humo blanco que partiendo de los testículos se eleva hacia el cerebro. Esta elevación del humo blanco se produce en el interior del cuerpo, si es posible por dentro de la columna vertebral. No es necesaria la visualización de la columna vertebral o de los órganos del cuerpo, lo importante está en visualizar las emanaciones en forma de humo blanco elevándose por dentro del cuerpo, desde los testículos al cerebro. Una vez elevadas hacia el cerebro deben bañarlo totalmente, permaneciendo y acumulándose allí. La mujer, al carecer de testículos debe elevar las emanaciones desde su equivalente, los ovarios, o mejor aún desde la zona donde ella percibe se halla su centro de energía sexual, el receptáculo interno de sus emanaciones. Ya sea desde los ovarios o desde su centro de energía sexual, lo mejor es dejar que las sensaciones e intuición de cada mujer sean su propio guía. Cada mujer sabrá como hacerlo. Si bien los ovarios son la contraparte femenina de los testículos del varón, no son aquellos los receptáculos del semen. El semen femenino se halla ubicado en otro lugar y eso cada mujer puede intuirlo. Sólo debemos recordar que las emanaciones se hallan donde se halla el semen, ya sea este masculino o femenino. En las prácticas del yoga sexual los mejores consejeros son la intuición, la imaginación y la experimentación.

Otra cosa muy importante de recordar es que la elevación de las emanaciones debe realizarse con toda naturalidad, sin forzar nada. El humo blanco que visualizamos debe elevarse suavemente, en calma y sin obstáculos, como si ocurriera en un vacío. No debe chocar con órganos ni parecer algo sólido. Se trata sólo de humo blanco, una tenue emanación, suave como las alas de una mariposa y en su regreso hacia el cerebro no debe perturbarnos sino enriquecernos.

La elevación de las emanaciones seminales descongestiona inmediatamente la zona genital y esto es muy fácil de comprobar. Produce alivio sexual inmediato, disminuyendo totalmente la posibilidad de orgasmos involuntarios. Se calman así los deseos sexuales y se enciende el cerebro.

Estas prácticas de elevación pueden comenzarse por cinco o diez minutos diarios, lapso que puede ir aumentándose a medida que aumenta la concentración del semen y por lo tanto de las emanaciones. Debe practicarse la elevación diariamente, tanto tiempo y tantas veces como cada practicante lo necesite, desde unos pocos minutos hasta varias horas. Es una práctica muy placentera. Algunos lo hacen mientras viajan, mientras ven televisión, en momentos previos al sueño, etc. Cada uno hallará por sí mismo su propio ritmo y necesidad.

d. El maithuna

El maithuna es el coito común, sólo que desprovisto de orgasmo. Ambos miembros de la pareja deben separarse antes del orgasmo, a fin de evitarlo. El maithuna es el acto sexual sagrado y en él todo juego sexual está permitido menos una cosa: el orgasmo.

En la Nueva Sexualidad para esta era del Kali-Yuga, no deben negarse el sexo ni las relaciones sexuales. Sólo debe ser evitado el orgasmo, la pérdida de la energía. En este caso el vacío del orgasmo es cambiado por el cultivo y desarrollo de la energía sexual. El éxtasis y felicidad alcanzados con estas prácticas son infinitamente superiores a la “pequeña muerte” del orgasmo.

La finalidad inmediata del maithuna es la de agitar y aumentar las emanaciones sexuales y provocar un intercambio de los efluvios sutiles entre ambos miembros de la pareja. Además, la práctica del maithuna disminuye la posibilidad de orgasmos involuntarios durante el sueño, aunque esta posibilidad es muy lejana si se han elevado hasta el cerebro las emanaciones seminales.

Una práctica interesante es la de elevar las emanaciones durante o después del maithuna, momento en que el fuego sexual se halla notablemente avivado. En el caso del hombre, esto puede hacerse antes, durante o después de la erección, es indistinto. Igualmente, el maithuna puede ser diario o periódico y extenderse durante todo el tiempo que se desee, evitando las exageraciones que pudieran producir el orgasmo.

Otra forma de maithuna consiste en la unión sexual sin penetración, limitada sólo a besos, abrazos y caricias. Incluso ambos miembros de la pareja pueden estar juntos en la cama sólo abrazados, e incluso sin siquiera tocarse. Estas formas de maithuna igualmente producen agitación e intercambio de las emanaciones, siendo las más indicadas para espíritus excesivamente apasionados.

Hay también formas de maithuna realizadas con un compañero sexual imaginario o distante, el cual es visualizado mentalmente.

3. Lo más importante a tener en cuenta

a. El cerebro debe ser reparado

Diferentes sustancias y energías del cerebro intervienen en la producción del semen, por eso las pérdidas seminales son una verdadera catástrofe para el cerebro. Los repetidos orgasmos debilitan al cerebro hasta agotarlo totalmente. Ya dijimos que el coito, la masturbación y el orgasmo durante el sueño son las tres formas en que puede ocurrir el orgasmo. De ellas, la más destructiva es la masturbación. Produce mucho más agotamiento y aniquilación psicofísica que el orgasmo común efectuado durante la cópula. Los seres así agotados de energías es común que recurran al alcohol, drogas o comida en exceso, en un infructuoso intento por llenar el vacío energético terrible que los orgasmos han producido.

Las energías del cerebro y las energías seminales son una y la misma energía. Estas energías provocan excitación sexual si se acumulan en la zona genital, pero si son acumuladas en el cerebro tienen la facultad de repararlo y aumentar todas sus facultades y poderes latentes. El semen debe ser conservado como el mayor de los tesoros porque contiene todas las energías capaces de producir la reparación y evolución del cerebro. A causa de la pérdida de las energías seminales el cerebro se halla deteriorado, agotado y dormido, en la mayoría de los seres humanos. Sólo a través de la acumulación de esas mismas energías es posible su reparación y posterior desarrollo. Por eso es difícil que quien haya experimentado las virtudes del yoga sexual desee retornar jamás al vacío del orgasmo.

Las prácticas del yoga sexual pueden realizarse sólo por un tiempo, hasta haber alcanzado la reparación total del cerebro, cuidando luego de no debilitarlo nuevamente. Llegado a cierto punto de desarrollo, un orgasmo periódico no podrá hacerle ningún daño. Aquellos que no se conformen con un cerebro reparado y deseen un desarrollo cerebral total, es decir, el despertar de todas sus potencialidades latentes, mágicas y espirituales, deberán perseverar mucho más tiempo con estas prácticas, quizás para siempre. Todo es cuestión de experimentar e insistir en la misma dirección.

b. Solos o en pareja

El libro sagrado Guhya Samaja Tantra declara que la abstinencia sola no basta para salvarse, una pareja es necesaria. Aunque sea sólo durante un período, más o menos prolongado. Las prácticas del yoga sexual pueden comenzarse estando solos o en pareja, es lo mismo. Si se comenzaran estando solos, a través de la paulatina acumulación de energías el compañero tántrico aparecerá naturalmente, atraído por la suprema energía y magnetismo que irradiará el practicante, quien también podrá recurrir a la autoinfluencia psíquica para atraerlo.

Para las prácticas del yoga sexual no es necesaria la quietud y soledad de los Himalayas. Al contrario, nuestras ciudades modernas llenas de tentaciones son el ambiente más propicio y desafiante para aquel que decida vencerse a sí mismo. Tampoco importan la edad ni las inclinaciones sexuales del practicante, pues todos pueden beneficiarse por igual con este yoga si persisten y experimentan. En el yoga sexual no hay reglas fijas, válidas para todos por igual, sólo hay lineamientos generales. Cada uno debe insistir mucho, hasta encontrar por su cuenta el punto justo que le corresponde.

c. Los primeros resultados

A los pocos días de práctica ya se notarán algunos primeros resultados, sobre todo sensaciones de plenitud y satisfacción, fruto de la creciente energetización. En algunos casos pueden sobrevenir ligeros mareos, somnolencia o algún dolor de cabeza, pues el cerebro no está acostumbrado a tanta energía. Estos síntomas suelen durar poco tiempo y no deben preocuparnos, pues es un proceso natural de recuperación que no entraña ningún peligro. El cerebro rápidamente se adaptará a este nuevo estado.

En caso de dolor o malestar temporario en la cabeza, las prácticas de influencia directa sobre personas o las de influencia sexual parapsicológica, suelen ser suficientes para eliminarlos. La influencia parapsicológica produce gasto de energías y ello nos aliviará de la transitoria presión energética de la que hablábamos.

d. Los alimentos prohibidos

Todo aquel que practique el yoga sexual, debe abstenerse de aquellos alimentos que producen una gran inflamación y excitación de los órganos sexuales. Los más perjudiciales son el ajo, la cebolla, la pimienta y el apio. En menor medida pero también contraindicados son las nueces, carnes rojas, alcohol y todo excitante y afrodisíaco por igual. Los cuatro alimentos prohibidos que nombramos inicialmente, sobre todo el ajo y la cebolla, son verdaderos remedios en caso de enfermedad, pero en el camino espiritual están prohibidos, por la excitación sexual que producen.

Lo mejor es una dieta de bajas calorías. Vegetales crudos y hervidos, frutas, lácteos y carnes de pollo y pescado marino son lo más indicado.

4. Beneficios que produce

La práctica del yoga sexual constituye la experiencia más intensa e inolvidable que un hombre puede enfrentar en su existencia. Para quienes lo practican su vida se divide en un antes y un después del yoga sexual. Además de los beneficios que hemos descrito, el yoga sexual produce innumerables transformaciones físicas, psicológicas, parapsicológicas y sobre todo espirituales.

En un nivel físico, además de la reparación del cerebro se adquiere una salud perfecta y una vitalidad que luego se transmitirá a los descendientes. Se activa el sistema inmunológico y se ponen en marcha los procesos de rejuvenecimiento y longevidad. Todas las células y tejidos del cuerpo, glándulas y demás órganos adquieren una inusitada energía. Aumenta también la resistencia al frío, calor, hambre, sed y a cualquier dolor, físico o psíquico.

En un nivel psicológico, el yoga sexual elimina la timidez, la depresión y la indecisión. Se superan los traumas, complejos y conflictos psíquicos de la infancia, así como los sentimientos de culpabilidad, inseguridad e inferioridad. Se pierden los miedos y fobias de toda índole. Mejora la voz y la oratoria. Otorga una nueva autoconfianza y seguridad que dan poder sobre los demás. Esa misma fuerza y seguridad impide que seamos dominados o manipulados por otras personas. Aumentan la memoria y la inteligencia. La voluntad asume una intensidad nunca antes conocida y lo mismo sucede con la capacidad de concentración. Es fácil comprobar que el secreto de la concentración mental está en la concentración de energías seminales en el cerebro. También se recuerdan cosas olvidadas y todo lo inconciente se hace conciente en breve tiempo.

A través del yoga sexual, se adquiere una increíble sensación de estar todo el tiempo despierto y conciente de sí mismo y del mundo. Todo esto sucede en forma automática y sin buscarlo, es suficiente con las prácticas descritas. Con ellas el hombre despierta del largo sueño en que ha estado inmerso sin saberlo. Puede llegar a ser él mismo, único e individual, alejado tanto del socialismo de algunos insectos como de la mente grupal de las plantas y animales inferiores. Podrá así emanciparse de todo lo existente y sentirse como lo que es, una criatura única y libre en el universo. Comprenderá la terrible fugacidad de la vida y tomará conciencia de la estupidez y mecanicidad humana que lo rodea. Jamás volverá a sentir soledad ni tristeza y su creatividad cobrará un impulso desusado. Podrá alcanzar un estado de comprensión psíquica en el que todos los elementos opuestos de su psiquis estarán unificados. Con este yoga podemos adquirir la facultad de conocer cómo es una persona interiormente y en qué nivel de evolución mental se encuentra, con sólo dialogar con ella unos minutos. Igualmente, se acercarán a nosotros personas fuertes y de gran energía, acordes al aumento de energía que vamos procurando en nosotros mismos. El practicante de este yoga adquiere en poco tiempo una sensación permanente de gozo, paz y felicidad.

A nivel de pareja, el yoga sexual nos beneficia al dotarnos de un increíble magnetismo personal y sexual. La gente nos mirará asombrada cuando caminemos por la calle, pues sentirán inmediatamente nuestra energía al aproximarse a nosotros. Muchas de ellas se sentirán atraídas sexualmente y enamoradas. El yoga sexual quintuplica el deseo sexual y elimina la impotencia y la eyaculación precoz en el hombre, así como la frigidez femenina. Despierta el amor y la pasión en la pareja, los que perdurarán indefinidamente con un enriquecimiento emocional sin límites. Sólo los orgasmos pueden destruir el amor y la pasión en la pareja. El deseo y la energía despiertan al hombre, mientras que el orgasmo lo atonta y estupidiza. Debemos tener siempre presente que el bien es aquello que puede despertar a un hombre y el mal aquello que lo adormece. Con esta nueva sexualidad ambos miembros de la pareja irán a la cama para aumentar su amor y sus energías, no para perderlas. La vida de ambos se verá así enriquecida y surgirán entre ellos los más hermosos juegos y ocurrencias. Nuestro mundo cotidiano y gris se volverá mágico súbitamente y podremos percibir la verdadera realidad de cada cuerpo, palabra, forma y pensamiento. Cosas nunca vistas anteriormente acapararán nuestra atención y descubriremos la secreta realidad detrás de cada forma. No hay mayor placer ni satisfacción que los del yoga sexual.

En un nivel parapsicológico alcanzaremos una capacidad sin igual en poco tiempo. Los éxitos que habíamos obtenido anteriormente con el empleo de las técnicas parapsicológicas no serán nada comparados con estas nuevas adquisiciones. En India se denomina siddhis a estos poderes parapsicológicos adquiridos por el yoga. Todos estos poderes que están latentes en el hombre común se despiertan a través del yoga sexual, pues se ponen en actividad centros mágicos del cerebro, habitualmente dormidos. Se ha dicho que la energía sexual es el arma más poderosa en el arsenal del mago y eso podremos corroborarlo fácilmente. Con el yoga sexual es posible visualizar e influir mentalmente durante horas con gran intensidad y placer. Realmente, es un buen negocio cambiar el orgasmo por los poderes parapsicológicos.

A través de la energía sexual acumulada, el mago adquiere una increíble capacidad de crear y manipular las formas de pensamiento. Si antes le era difícil o cansador concentrarse y visualizar, ahora le será muy fácil y agradable hacerlo. Sólo en este estado es cuando tienen eficacia los rezos u oraciones. También las voces astrales ganarán en objetividad y validez. Desarrollaremos una poderosa intuición y nuestros sueños serán cada vez más premonitorios. Todas las técnicas de este libro podrán ser ejecutadas con increíble maestría. Todo deseo o palabra habrá de materializarse rápidamente, pues todos los obstáculos habrán desaparecido y ya nada quedará librado al azar o a la casualidad. Con sus prácticas sexuales el yogui logra que el mundo se vuelva mágico para él y así todo se hace posible. Al dominarse a sí mismo, el yogui alcanza el dominio supremo sobre el mundo y se vuelve respetado por animales y hombres. Así, será contemplado por todo el universo, ante quien habrá llamado poderosamente la atención a causa de su gran acumulación de energías.

Aún hay niveles más profundos a los que podemos llegar por este yoga. En un nivel superficial, técnicas parapsicológicas como las de influencia sexual nos sirven para solucionar conflictos cotidianos, por ejemplo de pareja. En un nivel más profundo, estas experiencias son útiles para convencerse de la propia capacidad de influir mágicamente sobre personas y sucesos. Pero hay un nivel mucho más profundo, la esfera espiritual, en que la energía sexual es utilizada para despertar y liberar el espíritu. Por eso “Sexo Psíquico” es el nombre de este libro, porque el sexo puede ser utilizado para alcanzar desde los objetivos más pequeños hasta los más grandes. Por eso este es el capítulo seis, pues seis es el número del sexo. Debemos tener siempre presente que lo único que nos llevamos de este mundo físico son nuestros logros y adquisiciones espirituales. Con las prácticas de este yoga comienza la lucha del hombre contra las pulsiones de su cuerpo y de su alma animal. Con estas prácticas está herida de muerte esa bestia polimórfica interior que procura vaciar de energías y posibilidades al hombre. Esta es su verdadero enemigo, quien busca llevar al hombre de orgasmo en orgasmo hasta su completa aniquilación.

Quien practica este yoga se transforma en un dos-veces-nacido. En alguien que ha muerto y ha resucitado en una sola vida. En alguien que ha muerto en vida para vivir en la muerte. Quien triunfe con este yoga habrá pasado más allá del bien y del mal y se habrá emancipado de las leyes morales y cósmicas que rigen para el resto de los hombres. Asimismo el tiempo, que corre tan de prisa para los demás y que había comenzado a transcurrir más lentamente desde el comienzo de las prácticas, llegará a detenerse por completo. El yogui queda situado así en un eterno presente, en la realidad verdadera, pues el tiempo tal como lo conocemos es una ilusión. Así, conquistador del tiempo y de la muerte y liberado de sus leyes, a quienes jamás volverá a temer, puede lograr en una sola existencia lo que a otros llevaría millones de ellas si aplicaran otros procedimientos.

Con las técnicas del yoga sexual se quema e incinera el Karma, nuestros errores y deudas de pasadas vidas, no teniendo ya nada más que pagar y liberados para siempre de contraer nuevas, pues todo está ahora permitido.

A través de estas prácticas, el yogui puede romper el velo de Maya, la gran ilusión que mantiene cautivos a los hombres y donde reina desde siempre la dualidad y la relatividad.

Por último, habrá de romper la cadena del Samsara, la rueda incansable de reencarnaciones a la que ha estado sujeto y a la que no volverá más. Ya no reencarnará más, a menos que lo desee.

Sin energía, todo hombre es menos que un gusano. Bien vale la pena inmolar el fugaz orgasmo para hacernos acreedores de tales beneficios. Los que duden de seguir este camino, es porque necesitan seguir sufriendo y equivocándose durante un tiempo más. Esto es así porque sólo cuando está harto de sufrimientos, un hombre es capaz de emprender el camino de retorno hacia su espíritu.

KALAS SEXUALES

1. Qué son

a. Energías estelares

Los kalas sexuales son secreciones producidas por el cuerpo humano, frecuentemente relacionadas con la sexualidad. El cuerpo humano es el escenario donde se gesta la obra completa del drama individual, el laboratorio secreto donde se producen las transmutaciones. Estos extractos glandulares constituyen las esencias místicas del organismo y su existencia no se debe a la casualidad.

Vibraciones mágicas y ocultas emanan de los kalas sexuales. Son sustancias sagradas cuyas sutiles energías provienen de las estrellas. Las glándulas productoras son sólo centros de intermediación y reservorio de emanaciones cósmicas. No es casual que en la antigua tradición tántrica estos kalas hayan sido representados por estrellas. La utilización mágica y espiritual de los kalas sexuales fue bien conocida en todos los tiempos y culturas, aunque conservada en secreto.

b. Actitud vulgar

Al hombre inferior le cuesta mucho comprender la naturaleza real de los kalas sexuales, pues posee ideas equivocadas de estos y sus funciones. El hombre inferior generalmente odia los kalas porque los asocia equivocadamente con algo sucio. Vacío de energías y reducido a un estado bestial, considera “malos” o “sucios” a los órganos sexuales y sus fluidos. Este tipo de hombre suele aborrecer también del sexo trascendente, sobre todo del maithuna. Tales prejuicios son totalmente erróneos, pues convenientemente aseados y aireados los órganos sexuales constituyen la parte más limpia del cuerpo. Así, si deseamos conocer el verdadero nivel espiritual de una persona, basta con preguntarle qué opina del maithuna y de los kalas.

Contrariamente al hombre inferior, los niños mantienen naturalmente una buena relación con sus órganos sexuales y sus secreciones, lo cual se ha revelado como de decisiva importancia para su autoconocimiento y maduración, tanto corporal como psíquica. Dejados en libertad, los niños alegremente juegan con sus genitales, se embadurnan e ingieren sus propios kalas o los de otros niños, todo ello sin ningún asco o repulsión. La aversión surgirá posteriormente, tras las “enseñanzas” y prohibiciones de sus “mayores”. Saben más los niños que el hombre inferior.

En el caso de los amantes hallamos la misma naturalidad y libertad. Durante el acto sexual, los excitados amantes no se privan de ingerir cada uno los kalas del otro, lo cual los excita aún más. Esto lo hacen intuitivamente, ignorando las prohibiciones y sospechando tal vez el valor mágico que los kalas poseen. Los besos genitales y la absorción de sus secreciones son parte de sus juegos íntimos y revelan el deseo profundo de “comerse” o “tragarse” al ser amado.

Este poder excitante o afrodisíaco de los kalas sexuales ha provocado su utilización mágica masiva en los llamados “filtros de amor”, costumbre que se encuentra muy difundida en todos los tiempos y culturas. Es una creencia universal que para enamorar a alguien basta con hacerle ingerir secretamente los kalas sexuales de su enamorado, generalmente sangre menstrual o semen, según sea el sexo del operador. También suelen utilizarse agua con la que el enamorado ha lavado sus genitales, gotas de orina, etc. Se parte de la idea de que las vibraciones de los kalas influirán grandemente sobre el ser amado, produciéndole un fuerte enamoramiento. Otra creencia muy difundida es la de si los kalas de una persona caen en poder de otra, de un hechicero, por ejemplo, éste podría ejercer un poder total sobre aquella. Se piensa que los kalas vibran al unísono con la persona de quien provienen, y todo lo que se haga sobre ellos repercutirá inevitablemente sobre ésta. Estas creencias populares han sobrevivido durante miles de años debido a que poseen una alta cuota de verdad, ya lo veremos.

c. Uso iniciático

Además de la absorción natural y espontánea de los kalas sexuales como parte de los juegos amorosos, su uso y consumo como práctica de gran valor iniciático y espiritual han sido ampliamente ejercidos desde la más remota antigüedad. Las secreciones generadas en el templo físico son de un inapreciable valor entre los practicantes del yoga sexual y su absorción constituye la coronación y culminación de éste. Estos kalas son el complemento natural y lógico de la abstinencia orgásmica y del maithuna. Con su ingestión queda completado el prerrequisito para la obtención rápida de los siddhis y la liberación del espíritu.

A través de la abstinencia orgásmica y de la elevación voluntaria de las emanaciones seminales, el mundo adquiere para el adepto su plena realidad mágica. Por consiguiente, también los kalas sexuales cobran el valor que les corresponde. A medida que transcurren los días y semanas de abstinencia, la necesidad de incorporar los kalas se acrecienta en el practicante, hasta volverse totalmente irresistible. El cerebro y la mente, despertados y energizados por las prácticas del yoga sexual, comienzan a requerir cada vez con mayor insistencia aquellas sustancias que habrán de apresurar su carrera hacia una espiritualización cada vez mayor. Por eso decimos que sólo el adepto del yoga sexual es capaz de comprender la verdadera importancia de la antigua ciencia de los kalas. De ellos no podrá prescindir quien desee conquistarse a sí mismo y retornar al espíritu.

Es interesante destacar que, además de hacer surgir la necesidad de ingerir kalas, la abstinencia orgásmica produce la aparición de la pareja apropiada que el amante tántrico necesita. Sólo ella será capaz de ayudarlo en sus nuevas necesidades y requerimientos. Los kalas sexuales son un remedio, una medicina para el espíritu del yogui, pero eso es a causa de sus energías sexuales acumuladas. Si los kalas fueran ingeridos regularmente por un hombre común, carente de energías, sus efectos serían muy distintos. Los kalas sexuales son como una mujer, como los kalas vegetales o como el dinero, pueden ayudar o dañar. Pueden destruir al débil y ayudar al fuerte. Así como el hombre inferior podría quedar esclavizado por ellos, el hombre superior sólo obtiene beneficios. Exclusivamente a través de la abstinencia orgásmica es posible controlar el tremendo poder que emana de los kalas sexuales.

Estos kalas pueden ser ingeridos durante los juegos sexuales del maithuna, lo cual constituye la manera más apropiada. Ya dijimos que en el yoga sexual está todo permitido menos el orgasmo. Los kalas sexuales pueden ser bebidos también fuera del contexto mágico-sexual del maithuna, como sucede con los kalas vegetales.

La absorción de los kalas sexuales puede realizarse durante un período solamente, o por ciclos, tal como hacen algunos con la abstinencia orgásmica, hasta la obtención de los cambios o resultados esperados. Su ingestión puede ser diaria o periódica. En esto, la intuición es el mejor maestro y los logros paulatinamente alcanzados serán nuestros mejores guías. Igualmente, nuestra imaginación nos dirá qué hacer, pues las variaciones y modalidades son infinitas. Sólo es cuestión de insistir y experimentar, hasta lograr los objetivos. Lo mismo es válido para seleccionar a la pareja que nos proveerá de los kalas. Tradicionalmente se recurría a la intuición, o según el aroma de su cuerpo, pero por lo general la persona apropiada aparece espontáneamente frente al que persevera en la abstinencia orgásmica.

Los kalas pueden ser ingeridos por ambos miembros de la pareja o sólo por uno de ellos, según lo prefieran. Igualmente, el yogui puede beber sus propios kalas, los de su pareja o los de un maestro. Los kalas pueden ser bebidos desde una copa o cáliz (¿kalas = kaliz?), o directamente desde su fuente. Siempre deben beberse tibios, recién producidos, pues pierden casi la totalidad de sus potencialidades después de diez o quince minutos, aproximadamente. También puede beberse sólo un kalas o varios de ellos, mezclados o no. Además de ser necesaria la abstinencia orgásmica previa, al menos por unos días, lo mejor es ingerir los kalas con el estómago vacío, tras varias horas de ayuno. El ayuno, al purificar el cuerpo de toda impureza, lo hace más apto para recibir los kalas. Lo mismo podemos decir de una dieta naturista o vegetariana.

En nuestro capítulo sobre yoga sexual dijimos que la Nueva Sexualidad (“nueva” para la humanidad actual, pero es muy antigua) consistía no en perder energías, sino en acrecentarlas. Ahora podemos agregar lo siguiente: una pareja de amantes debe ir a la cama para intercambiar sus kalas y enriquecerse con ellos, no para perderlos. En este caso, la meta de la pareja no será el orgasmo sino la absorción e incorporación de sus kalas. Esto habrá de acrecentar su amor y sus energías. A través del maithuna se intercambian sus emanaciones sutiles, a lo cual se agrega ahora el intercambio de las emanaciones físicas. Lo uno complementa lo otro. El intercambio de ambos tipos de emanaciones sexuales debiera ser la meta de todo encuentro amoroso, no el orgasmo. La pareja tántrica, embarcada en la exploración de otras dimensiones de la sexualidad, la sexualidad trascendente, tiene por objetivo la unión de cada uno con su ser divino. El orgasmo sólo puede conducir a un mayor encarcelamiento del espíritu.

En el uso de los kalas es necesario avanzar con perseverancia, tanto como con prudencia. En primer lugar, es necesario asegurarnos de que nuestra pareja no adolezca de ninguna enfermedad, capaz de contagiarnos a través del maithuna y de los kalas. En segundo lugar, es necesario avanzar paulatinamente en la ingestión, a fin de ir acostumbrando el cuerpo y la mente a esta nueva vibración. Algunos kalas podrían producir una presión demasiado potente en un cerebro débil o insuficientemente preparado.

Todas estas descripciones sobre la ingestión iniciática de las secreciones sexuales, son parte de un saber antiquísimo cuyo origen inmemorial se pierde en la noche de los tiempos. Cuentan las leyendas que proviene de Atlántida, de donde pasó luego a Sumeria y Egipto, y de allí a India y Tibet. A este conocimiento lo encontramos en todas las grandes civilizaciones de todos los tiempos, ya transmitido oralmente, ya escrito en clave.

En antiguas sectas gnósticas y en la alquimia, hallamos también la doctrina de los kalas, expuesta como un paso necesario para obtener la transmutación espiritual. En la actualidad, podemos encontrar referencias al uso de los kalas en los libros del ocultista y mago Kenneth Grant.

En los antiguos templos de Sumeria, Caldea y Egipto, donde se veneraba a los órganos sexuales como fuentes de gran poder mágico, esta ciencia era propiedad de los sacerdotes y de sus sacerdotisas proveedoras de kalas. A través de sus prácticas de “canibalismo místico” o “coprofagia sagrada”, experimentaban los iniciados la “divina adicción”, capaz de despertarlos y conducirlos al espíritu. De los kalas sexuales derivan los sacramentos de algunas religiones actuales.

En el Génesis bíblico encontramos los dos árboles que se hallan en el Jardín del Edén. Uno de ellos es el árbol del conocimiento del bien y del mal. El otro es el árbol de la vida. Ellos son los dos pilares o columnas del yoga sexual tántrico: el maithuna y los kalas, respectivamente.

Todas estas antiguas enseñanzas debieron permanecer en secreto, como propiedad de unos pocos, a fin de evitar persecuciones. Ya vimos que el hombre inferior, al carecer de energías sexuales aborrece de los kalas, entre otras cosas.

En este momento histórico es necesario redescubrir la Tradición Sumeria y ponerla al alcance de todos. Todas las ideas debieran ser expuestas, para que cada uno pueda elegir el camino que crea más conveniente según su estado espiritual. Aunque cada enseñanza no sea apta para la totalidad de los hombres, es obligación del que sabe ponerlas al alcance de quien pudiera necesitarlas. Nadie debiera sentirse ofendido, ni por la verdad, ni por la diversidad.

La antigua ciencia tántrica de los kalas no es para espíritus débiles, ya lo hemos dicho. Es una enseñanza tan fuerte e impresionante como lo es la realidad que nos rodea. Un ruido muy fuerte es mejor que una suave caricia para despertar a un hombre profundamente dormido. Este saber es apropiado para quienes eligieron el camino de espinas de la “vía rápida” y para nadie más. Esta doctrina se presenta ahora como la más apropiada para nuestra era actual de Kali-Yuga, la era de hierro en la que el espíritu se halla casi totalmente alienado en la materia.

2. Kalas mayores

a. Kalas rojo

Dieciséis kalas sexuales tiene el hombre y dieciséis kalas sexuales tiene la mujer. De los dieciséis kalas femeninos, la sangre menstrual es el más potente de todos, el de mayor emanación mágica. A causa de ello este kalas ocupa el puesto número dieciséis. Debemos hacer notar aquí que nos hallamos leyendo el capítulo decimosexto de nuestra obra, dedicado a la ciencia de los kalas. Igualmente, el cuarto capítulo de cada uno de los tres libros que la componen trata sobre la sexualidad mágica.

El uso del kalas rojo es el más antiguo de todos. Data de la época de las grandes diosas en la cual cada mujer era considerada sagrada, la encarnación viva de ellas. La más antigua y conocida de aquellas deidades femeninas es la diosa Kali, de la antigua India. Se la representaba como una mujer de piel negra, con seis brazos y su cuello rodeado de calaveras a modo de collar. Lo más notable era la representación de su boca y su vagina, manando sangre de ellas. Kali era la diosa eternamente menstruante y absorbedora de kalas. Era la diosa del tiempo, de la muerte y del renacimiento del hombre. La diosa que quitaba y daba la vida.

Kali es la diosa del tiempo porque en la antigüedad, los ciclos menstruales femeninos de veintiocho días eran usados como medida de aquel. El lapso transcurrido entre una menstruación y otra era considerado como un mes, y el año como la suma de trece menstruaciones. Debemos recordar aquí que en nuestro año actual de trescientos sesenta y cinco días la mujer menstrua trece veces. Por esta razón el número trece fue considerado antiguamente como un número mágico y sagrado, símbolo del poder y de la buena suerte. Como tantas otras cosas, este número fue desacreditado en épocas posteriores más cercanas a la nuestra.

En el antiguo Egipto eran trece los meses del año, de veintiocho días cada uno. Por lo tanto eran trece también sus signos zodiacales. El signo número trece, el de la araña, correspondía a géminis, a fines de mayo y principios de junio. A todos los nacidos bajo este signo se los orientaba hacia el sacerdocio y la magia. La araña constituye además un profundo símbolo iniciático. Además de ser una gran arquitecta, se alimenta absorbiendo los fluidos de sus víctimas, sus kalas, podemos decir. En ella se conjugan dos elementos clave del saber antiguo: la ingestión de los kalas y la construcción de uno mismo.

Volviendo a la antigua medición del tiempo, la palabra “kalas”, que significa “ciclo”, “período” o “tiempo”, fue extendida luego para designar la menstruación, pues eran precisamente los ciclos menstruales femeninos los que se usaban como unidad o medida del tiempo. Sólo posteriormente el término “kalas” se amplió para designar a todas las demás secreciones de la mujer, no sólo a su sangre menstrual. Luego se usó también para designar las secreciones sexuales del hombre. De esta forma, “kalas” no sólo significa “tiempo” sino también “secreción” o “esencia” sexual. Fue en esta última connotación que yo lo extendí a la designación de las “esencias”, “secreciones” o “extractos” provenientes del reino vegetal, cuando me refiero a kalas vegetales o verdes.

Kali, el nombre de la diosa, deriva quizá de “kalas”: el tiempo, el ciclo. Con relación a las grandes eras o ciclos históricos, éste es el de Kali-Yuga, período en que nos encontramos actualmente y que posee también el mismo nombre que la diosa. En este período, caracterizado por el apogeo máximo de la materia densa, vuelven a cobrar importancia el uso del maithuna y de los kalas como los medios indicados para retornar al espíritu. En esta era también, la mujer debe volver a ser divinizada.

En el antiguo Egipto, las energías del kalas rojo se decían provenientes del sol Sirio, “el sol más allá del sol”. Rojo es además el color de Set, el gran iniciador que despierta la conciencia de los hombres. Igualmente, Sirio (o Sothis) es la estrella de Seth.

Por sus relaciones con la luna llena, por los efectos de la luna sobre las aguas y sobre la menstruación, estos cultos son llamados lunares o de la noche. Por alguna misteriosa razón, además, si varias mujeres viven juntas sus ciclos menstruales se unifican al poco tiempo, se sincronizan, y comienzan a menstruar al unísono.

El hombre inferior aborrece de los kalas y sobre todo del kalas rojo, el más potente de todos. Aborrece de la “vía rápida” hacia el espíritu. Considera “impura” o “sucia” a la mujer durante la menstruación, evitando todo contacto con ella, e incluso con los objetos que hayan estado en contacto con ella. Para el yoga sexual tántrico, por el contrario, la mujer durante su ciclo menstrual se ha vuelto sagrada y digna de adoración. Se halla en el estado más puro y elevado y se ha convertido en la encarnación viviente de la diosa. El período menstrual es el más indicado para performar el maithuna y si la mujer queda embarazada durante esta fase, se dice que su hijo será el hijo de un dios. Era tan importante el ciclo menstrual para los yoguis, que solía elegirse como compañera tántrica a la mujer que durante su menstruación experimentara un aumento de sus deseos sexuales.

El yoga sexual de India y Tibet, heredero directo y fiel depositario de la sabiduría secreta de Sumeria y Egipto, considera a la vagina el receptáculo de todos los misterios y la puerta de entrada a los cielos. Ella es el manantial del gran poder mágico. En ella está la llave para despertar y regresar, para acceder a otras dimensiones de la realidad y desencadenar el espíritu. Ella colma y satisface todos los deseos, humanos y divinos. Desde la antigüedad, la vagina ha sido representada por un triángulo con un ojo en su interior, símbolo del poder y sabiduría supremos. Es digno de destacar aquí que ese mismo símbolo es el que tradicionalmente se usa para representar a Dios. Incluso en el lenguaje popular suelen ser equiparados ambos conceptos. Vulgarmente suele llamarse a la vagina “la cara de Dios” y decir de quien nunca tuvo relaciones sexuales “ese no conoce la cara de Dios”. También hay una expresión grosera referida a “la vagina de Dios”, usada vulgarmente como exclamación de lamento cuando algo ha salido mal.

El adepto puede beber el kalas rojo solo o mezclado con otros kalas. Puede además beberlo desde una copa o desde su fuente. Hay una postura sexual tántrica para ello, en la cual la boca de cada miembro de la pareja queda en contacto con los genitales del otro. En occidente se conoce a esta postura como “alto cunilingus” o “beso místico”.

Durante su fase menstrual, la mujer se halla en el apogeo de su poder mágico y oracular. Ella es así receptáculo y trasmisor de fuerzas liberadoras, trasmitidas por sus kalas. A través de su absorción, el yogui obtiene para sí esas cualidades. Se ha hablado de un veneno mortal contenido en el cuerpo de la mujer, capaz de matar pero también de liberar a un hombre. El kalas rojo es sin duda esa sustancia.

Durante su menstruación, además de elevar hasta su cerebro sus emanaciones sexuales, la mujer puede elevar también las emanaciones de su sangre menstrual. No su sangre sino las energías y emanaciones sutiles de su sangre, el llamado “humo rojo”. Elevando todo hacia su cerebro, el “humo blanco” y el “humo rojo”, la menstruación puede disminuir e incluso desaparecer por un tiempo.

En los libros de alquimia, las alusiones a los kalas sexuales, sobre todo al kalas rojo, son algo constante. Es común encontrar a cada paso frases como estas: “Después de blanquear el metal debe verterse sobre él la tintura roja”, o “se vierte el menstruo o tintura sobre la Piedra”, o “la tintura roja es el ingrediente esencial para obtener la Piedra”. También se repiten permanentemente términos como: “Obra al Rojo”, “Elixir Rubeus”, etc. La alquimia describe la evolución interior del hombre a través de tres fases: la Obra al Negro, la Obra al Blanco y la Obra al Rojo. Ellas se refieren, respectivamente, a la abstinencia orgásmica, al maithuna y al kalas rojo. Estos tres colores representan las diferentes fases o estadios de la Gran Obra. Volvemos a encontrar estas tres fases de la Obra en la mayoría de las sociedades secretas de todas las épocas, de Egipto en adelante. Estas tres fases están representadas por las tres iniciaciones por las que debe pasar el aspirante, en su duro batallar por la liberación de su espíritu.

A través de la abstinencia orgásmica y del maithuna, el hombre inferior muere y renace en forma de embrión interior. Ese embrión interior es él mismo, nacido por segunda vez. El yoga respiratorio provee de oxígeno a este embrión espiritual y el kalas rojo le permite nutrirse, desarrollarse y crecer. Tales como son las necesidades del feto en el vientre materno, así son las necesidades del hombre en su proceso de re-nacimiento.

b. Kalas blanco

En primer lugar, el más importante de los kalas blancos es el semen masculino. Es el más importante de los dieciséis kalas sexuales del varón y es a él al que se refiere por lo general el término “kalas blanco”. Es este kalas el supremo receptáculo de la energía mágica y liberadora en el hombre. Su uso esotérico es históricamente posterior al del kalas rojo. Su ingestión por el propio yogui es muy común, después del orgasmo periódico o de un orgasmo involuntario, lo cual permite así la conservación parcial de la fuerza mágica en su cuerpo. En la religión egipcia, esta autoabsorción del propio kalas es representada por Seth, quien después de beber su propio semen dio a luz a Thot. Además, la ingestión del kalas blanco masculino por parte de la mujer está muy extendida, ya sea como parte del juego amoroso común como en las prácticas yóguicas de sexualidad trascendente.

En segundo lugar, existe en la mujer un kalas blanco tan importante como el del hombre, el cual posee la misma capacidad mágica. Este es el llamado semen femenino, equivalente perfecto del semen masculino y el verdadero centro del poder mágico en la mujer. Es blancuzco y transparente, de sabor dulce, semejante al licor y aroma agradable. Proviene de una glándula prostática rudimentaria que en la mayoría de las mujeres se halla más o menos atrofiada por falta de uso, pero que el yoga sexual tiene la virtud de despertar. Digamos al pasar que el clítoris y los labios vaginales son también un pene y dos testículos rudimentarios y atrofiados, así como las tetillas del varón son mamas atrofiadas.

Dicha glándula femenina rudimentaria vuelca su secreción, el semen femenino, en la vagina a través de un conducto, siendo desde allí evacuado al exterior. En los antiguos templos tántricos, era corriente seleccionar a las sacerdotisas de acuerdo a su aptitud para la emisión copiosa de este kalas.

La mujer vuelca hacia el exterior su kalas blanco a través de un orgasmo muy especial y sumamente pleno, con sensaciones reales de una energía o corriente descendiendo interiormente desde su cabeza hasta sus genitales. Sólo aquellas mujeres que lo han experimentado pueden describir y comprender esto. Para acceder a este tipo de orgasmo la mujer debe ubicarse encima del hombre. Estando éste acostado boca arriba en posición horizontal, ella debe prácticamente sentarse sobre él, a fin de obtener la máxima penetración y libertad de movimientos. Esta postura tántrica es llamada viparita maithuna. También se la conoce como “postura de Lilith” o “postura de Kali”. Es esta posición similar a la del parto vertical y la más apropiada para que la mujer pueda hallar por sí misma el punto correcto de estimulación que provoque la evacuación de su kalas blanco. Perseverando de esta manera y alternando con prácticas de yoga sexual, cualquier mujer podrá ser capaz de abrir su conducto del kalas blanco hacia el exterior, aún cuando este se hallare atrofiado.

En tercer lugar, pertenecen a la categoría de kalas blancos el resto de las secreciones o flujos vaginales femeninos. Estos son diferentes y de distintas cualidades mágicas según los días del mes. Lo mismo es válido en el caso del varón, aunque en él estas secreciones genitales son de inferior cantidad y valor mágico.

En cuarto lugar, existe el kalas blanco anal, común en ambos sexos. Su aspecto y consistencia es muy similar a la clara de huevo. Se produce y obtiene tras la penetración y exploración anal, ya sea por medio del pene, dedos u objetos. Este kalas es muy buscado por su poder energético para operaciones mágicas menores.

c. Elixir supremo

La unión del kalas rojo con el kalas blanco masculino constituye el máximo kalas, el elixir supremo. En esta mezcla pueden intervenir también otros kalas sexuales, pero lo importante es la mezcla del rojo y el blanco. Se lo denomina también “soma”, “el doble kalas”, “kalas mixto”, etc. Este kalas es bebido por uno o ambos miembros de la pareja y los kalas que lo constituyen pueden provenir de ellos mismos o de otras personas. Es común encontrar yoguis que efectúan su orgasmo periódico sólo cuando su compañera está menstruando, lo cual provee a ambos de los dos kalas principales en un mismo momento.

Esta unión de los dos kalas, rojo y blanco, aparece en todos los libros de alquimia. En ellos se la denomina “elixir de la inmortalidad”, “elixir de la juventud eterna”, etc. En los mismos textos suelen abundar además expresiones como “los mixtos”, “el León Blanco debe unirse al León Rojo”, “la unión de Adán, el rojo, con Eva, la blanca”, etc. Asimismo, cuando en los libros de alquimia encontramos alusiones a la “unión del León Rojo con el León Verde”, sabemos que hacen referencia a los kalas rojos y a los kalas verdes, respectivamente.

El elixir supremo, utilizado desde la más remota antigüedad en ritos mágicos y religiosos, sobrevivió en forma simbólica, sustituyéndose por pan y vino sus componentes.

3. Kalas menores

a. Kalas amarillo

En los antiguos Vedas, hay varias referencias a la ingestión ceremonial de orina, a pesar de que este kalas posee escaso valor mágico. La causa de esta referencia debe buscarse en un contexto mayor, en que este kalas cobraba una gran importancia. Desde hace milenios, muchos shamanes recurren a la ingestión de hongos amanita muscaria para inducir en sí mismos estados de trance. Las sustancias alucinógenas contenidas en estos hongos tienen la particularidad de pasar intactas directamente a la orina, sin sufrir ninguna modificación y conservando su cualidad alucinógena. Era muy común entonces, que el shaman bebiera su propia orina a fin de mantener en su organismo la dosis necesaria para prolongar a voluntad su estado de trance, a veces durante varios días.

Es en este caso singular de unión entre un kalas humano y un kalas vegetal, donde el kalas amarillo cobró importancia mágica y espiritual, como receptáculo y trasmisor del componente alucinógeno del hongo. Este vegetal singular fue muy usado con fines mágicos desde la antigüedad. De Egipto pasó a India y Tibet. En Siberia es utilizado aún hoy por los shamanes. Estos, cuando han dejado de ingerir una y otra vez su propia orina y dan por finalizado el trance, la sacan en un balde al exterior de su casa. Allí, un grupo por lo general numeroso de personas aguarda este momento para ingerirla y entrar en trance ellos también. Por supuesto que los efectos y la utilidad serán muy diferentes en un shaman y en un hombre común.

Aparte de este contexto mágico, el kalas amarillo posee también la cualidad de “filtrado”. Esto significa que a medida que este kalas es evacuado y vuelto a ingerir varias veces, se va tornando más claro, hasta volverse casi transparente como el agua y de sabor agradable. Se lo utiliza desde tiempo inmemorial como medicina y como juego sexual entre amantes. En las ceremonias mágicas suele ingerírselo mezclado con el kalas rojo y a veces, de manera simbólica, se sustituyen por vino tinto y agua sus componentes.

b. Kalas negro

Desde la antigüedad fueron utilizados excrementos humanos en ritos mágicos y religiosos. El Kalagnirudra Upanishad, libro sagrado de la antigua India, prescribe la incineración o calcinación de excrementos para la posterior utilización ritual de esas cenizas, las cuales deben ser aplicadas sobre el cuerpo según un cierto orden y configuración. La ingestión, diaria o no, de estas cenizas pulverizadas solía aconsejarse con fines medicinales.

Es interesante señalar el significado del nombre de dicho texto. “Upanishad” significa “tratado” o “comentario”. Son una serie de comentarios o especificaciones, sobre los antiguos Vedas. A la palabra “Kalagnirudra” podemos separarla en tres partes. “Kala” significa, como ya hemos visto, tiempo o esencia. “Agni” significa fuego y “Rudra” es el dios de la tormenta y de la tempestad.

c. Otros kalas

Otros kalas humanos, tales como saliva, sudor, leche, lágrimas, etc. son también utilizados, pero su valor mágico es menor.

Hay también kalas utilizados por sectas minoritarias y extraviadas, por lo general en India y África. Como simple curiosidad, podemos citar el uso de animales o cadáveres por parte de estos grupos, ya sea para ingerir sus kalas como para efectuar el maithuna con ellos. En ciertas regiones de India, aún hoy hay grupos de aghoris que pasan la noche en cementerios, meditando o practicando el maithuna. Con respecto a esto y en un plano totalmente distinto, es muy común entre los yoguis de Tibet efectuar la meditación diaria sentados sobre una calavera y rodeados de huesos humanos, lo cual nos recuerda ciertos rituales de sociedades secretas de occidente. Esta confrontación con la muerte templa al yogui, enfrentándolo con la extrema fugacidad de la vida en el plano físico y con la insatisfactoria condición de ésta.

4. Efectos producidos

a. Cambios físicos

En un nivel físico, los kalas sexuales, al poseer gran concentración de vitaminas, minerales y hormonas, producen notables efectos beneficiosos sobre el ser humano.

La ingestión del kalas amarillo, propios o de una persona joven y saludable, se usa desde muy antiguo para conservar la salud, curar enfermedades, cicatrizar heridas y en general para procurar rejuvenecimiento y longevidad. Una costumbre muy curiosa es la de arrojar trozos de sulfato de cobre o diversos remedios en un recipiente donde se halla la orina de un enfermo, a fin de estimular a distancia su curación.

También son utilizados los kalas, sobre todo el kalas blanco masculino, para obtener belleza, aspecto juvenil, piel tersa y suave, y también rejuvenecimiento y longevidad.

b. Cambios psicológicos

En el nivel psicológico, los kalas rompen los hábitos y condicionamientos culturales de los hombres comunes. Aumentan la inspiración y la creatividad, se vencen la repulsión y el miedo y se arriba al autoconocimiento y al despertar de uno mismo.

A través del uso de los kalas, el yogui puede unificar todos los pares de opuestos. Opuestos como “bueno-malo”, “prohibido-permitido”, “agradable-repugnante”, etc. son fácilmente superados. Por medio de los kalas el yogui alcanza la trascendencia de toda dualidad y se proyecta más allá del bien y del mal.

Si bien los kalas sexuales no pueden proveer al adepto aquello que él no posea en germen, estos agentes transmutadores darán vuelta su mundo interno, poniéndolo al derecho.

c. Cambios parapsicológicos

Dentro del nivel parapsicológico incluiremos aquí tanto los siddhis o poderes mágicos como el proceso de liberación espiritual. Tanto aquellos como éste se ven grandemente facilitados por el uso repetido y persistente de los kalas. Ellos nos preparan para una y otra potencialidad.

En cuanto a los siddhis, los kalas sexuales alteran la conciencia y producen una notoria intensificación de las capacidades parapsicológicas. Todas las técnicas parapsicológicas que hemos descrito, tanto las que son para influir como las que son para percibir, funcionarán mucho mejor bajo el efecto de estos kalas. Esto es fácil de comprobar, aplicando las técnicas antes y después.

Con los kalas sexuales las posibilidades de experimentación son infinitas. Hay yoguis, por ejemplo, que utilizan el kalas rojo para efectuar viajes astrales. Otros absorben mentalmente los kalas astrales de otras personas, como vimos en el capítulo sobre yoga respiratorio. Las modalidades son innumerables y están inspiradas por la intuición e imaginación del practicante. Dos cosas deben recordarse, en primer lugar la abstinencia orgásmica y en segundo orden la necesidad de insistir y experimentar.

En cuanto al desenvolvimiento espiritual, los kalas sexuales son parte del camino tántrico de la “vía rápida”. Estos kalas son el complemento de los yogas que hemos visto y aceleran el proceso de liberación espiritual. Son una medicina para el espíritu, no sólo para el cuerpo. Ellos ayudan a despertar todas las potencias espirituales y regiones dormidas del cerebro humano, posibilitando el despertar del hombre y la liberación de su espíritu. La necesidad de liberar al espíritu constituye una imperiosa pulsión interior que pocos advierten. Este camino inverso hacia el espíritu se recorre en todos los niveles de existencia, físicos y no físicos, a través de sucesivas mutaciones —o trans-mutaciones—, tanto físicas como psíquicas. Los yogas sexual y respiratorio, enriquecidos por el uso persistente y prolongado de los kalas que hemos visto, conforman el medio más importante para acelerar esa tarea.

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