Por Christian C.
Partiendo desde una definición etimológica, Lilith es un nombre hebreo, siendo el original Lilithu, y significando en lengua sumeria y acadia, «espíritu nocturno», «espíritu del viento» o «monstruo de la noche».
No obstante lo cual, a los fines prácticos, dado que es mayormente conocida como Lilith (y Nimrod de Rosario mismo así la menciona) se continuará aquí llamándola así, teniendo presente su nombre original.
Podemos indistintamente referirnos a la mujer Lilith o la mujer Kali, por lo que Herrou Aragón la denomina «Kalilith».
En «El misterio de Belicena Villca», cuando se narra la historia de la casa de Tharsis, en la fase en que se alían con los lidios frente a la amenaza de los fenicios (pueblo del pacto cultural), se menciona que los lidios (de origen pelasgo) a la Diosa del fuego frío la conocían como Belilith.
De la fusión de ambos pueblos (tartessides y lidios) surge el imperio de Tartessos, acordando referir a la Diosa por un nombre antiguo, común a ambos pueblos, Pyrena.
Lo primero y esencial que debe saberse en cuanto concierne a Lilith, es que remite a la mujer serpiente.
Algunos gnósticos de hecho, consideraban a la serpiente del edén como una combinación de Lilith y Lucifer, siendo la serpiente Lucifer, más su voz, la de la «tentación», en desobedicencia al Demiurgo, la de Lilith.
Sabemos que hay siete más una vías de liberación en la Sabiduría Hiperbórea, y dependiendo la vía puede haber una mujer Kali/Lilith, una Vraya, una Yogini tántrica, la Soror mystica en la vía de la alquimia, etc.
Siempre, aunque por diferentes medios según la vía, se procura una clase de proceso místico en relación con el principio femenino encarnado en alguna mujer, que en última instancia remite a la Lilith del Origen.
En «Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea», se explica la tipología de la mujer Kali, como portadora de un signo de muerte (signo detectable y apreciable por místicos Kaulikas), y que procura «arrancar la semilla de vida» del hombre.
Aquí se connota, según podemos apreciar, el rol de súcubo o vampiro. (Lilith también en el mito es conocida como la reina de los vampiros, y «la reina de los condenados». Condenados claro, por el Demiurgo).
Hay una famosa novela de vampiros de Anne Rice, «La reina de los condenados», de nombre Akasha… Y esto remite siempre de una forma u otra a Lilith.
Para el Virya orientado, luciferino, habiéndole Lilith hecho pasar la prueba de resistir que no le extraiga el semen, procede entonces a transmutarlo.
A otros, Viryas dormidos, los desecha luego de consumirlos y drenarlos, como basura demiúrgica.
A este punto apreciarse que esto puede de hecho marcar la diferencia entre un simple «esclavo» de Lilith, de un amante, que ya posee un status superior.
Y debe tenerse presente que en su acercamiento inicial al Virya, previo a la transmutación, Lilith puede ser tanto «la vibora roja de la seducción», como «la cobra negra de la muerte».
A este respecto, en la obra Drácula, las tres mujeres del castillo, que acechan a Jonathan Harker, conocidas como «las novias de Drácula», eran mujeres Lilith. Una de ellas (esto muy bien escenificado en el film de Coppola)muestra un cabello de serpientes, como la Gorgona.
En la Sabiduría Hiperbórea se refiere que Lilith es el término genérico con que se designa a la Dama del Origen, teniendo así cada espíritu Hiperbóreo masculino su propia «Lilith» o Diosa, que es la Shakti del espíritu, la propia encarnación del Vril, poder del espíritu definido como «posibilidad pura».
Y más allá de esta denominación genérica, el mito de Lilith (con toda la costra cultural que se le ha agregado) remite al prototipo de Lilith (y en este sentido, la Lilith del mito es «la original», o la que corrientemente se alude), siendo la pareja de Lucifer.
No se trata de un arquetipo meramente (aunque Lilith como Diosa puede proyectarse mediante un arquetipo), sino de un recuerdo desde la memoria de sangre.
Hay quienes han considerado, bajo todo el enmascaramiento y patraña cultural, a Lilith como una creación del Demiurgo, o morando incluso en las Qliphas del árbol de la muerte, sombra oscura inconsciente del árbol de la vida demiúrgico.
Lo cierto es que Lilith pertenece al mundo verdadero, el mundo increado. Y su regencia en tal o cual Qlipha, o su aparición en un escenario de creación demiúrgico, obedece no a otra razón que la infiltración en el mundo del Demiurgo,socavándolo desde dentro, e irradiando su fuerza oscura luciferina (opuesta a la luz demiúrgica) y susurro sibilante de la serpiente, en aquellos llamados a despertar, y en aquellas mujeres, que portando esa esencia femenina de poder y caos, conscientes o no, generan desestabilidad e irrupción caótica en el mundo del Demiurgo.
Y desde ya que desde esa morada o reino oscuro, le acompañan por supuesto hordas de vampiras, súcubos, brujas, pisachas, etc, fuerzas y poderes que se oponen al sistema «ángélico celestial» demiúrgico.
Observemos como Nimrod de Rosario, en su primer novela, «La extraña aventura del Dr. Arturo Siegnagel», al inicio refiere lo siguiente:
«Clamarás ayuda a nuestro Dios Serpiente Cristo Lucifer. Pero el duerme para despertar al final del Kali Yuga. Solo la antigua Diosa Lilith vela en esta noche de tinieblas infernales. A ella debes buscar.»
Si gnósticamente traspolamos esta concepción de la pareja original Lilith-Lucifer, a cada Virya en relación a su propia pareja original, tenemos entonces que el «Lucifer durmiente» es el propio Virya dormido, siendo Ella, la mujer Kali/Lilith quien asiste en su despertar y transmutación. Aunque la equivalencia no es exacta, las propiedades de un modelo se replican en el otro.
En el tomo décimo de «Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea», titulado «El tantra de la vía occidental», se menciona el misterio de Kali y la edad de Kali (Kali Yuga), mencionando la relación entre Lilith y Kali. Se define así a Kali, como «la imagen oscurecida de Lilith», razón por la que Kali es «negra».
La Diosa Kali es representada de un color oscuro, negruzco, o azul oscuro, y el propio nombre Kali significa «la negra».
Tenemos así que la imagen de Kali es la propia Lilith oscurecida. Y es una imagen terrorífica, de locura, ya que como bien se refiere, haber olvidado a Lilith ha sido una locura.
Este fue de hecho el factor determinante de la desorientación de los espíritus Hiperbóreos y el encadenamiento espiritual.
También atendamos a lo siguien que comenta Nimrod de Rosario, “LAS PUERTAS DE LA ETERNIDAD SON LOS OJOS DE LA MUJER KALY”. No conviene agregar más comentarios a este Misterio; pero vale la pena recordar que al observar los ojos de la mujer Kaly se está contemplando un SIGNO DE MUERTE».
De la lectura de las referencias del sendero Kaula en «El misterio de Belicena Villca», así como lo expuesto en el tomo décimo de «Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea», se conoce acerca de la mujer Kali, en su rol que desde la antiguedad se le dio de «prostituta sagrada», representando la iniciadora que,atravesando su oscuridad abismal, puede el Virya remontarse nuevamente a Lilith.
En el caso citado del tomo décimo, el Maithuna tiene lugar con una mujer Kali que no es consciente de serlo. Más no necesariamente es así. En otros casos, como algunas sacerdotisas Kaulikas en la antigua India, ya tienen un entrenamiento yoguico y tántrico como mujeres Kali. En el tomo décimo se menciona un antiguo ritual Kaula, «el ritual de los cinco desafíos», Pancha Makara Puja, y en el Maithuna con la mujer Kali (por medio de quien el Virya reencontrará nuevamente a Lilith) se mencionan cinco llamados a Lilith.
Todo el proceso es magistralmente descrito, más remarquemos que cuando se manifiesta Kali como Diosa, a partir de la mujer Kali, tiene lugar su danza con los mudras de la muerte, y la decapitación iniciática del Sadhaka, añadiendo la Diosa la cabeza del iniciado a su guirnalda de cráneos.
Tras todo este terrorífico e increible proceso, en que el iniciado se torna un hijo de la muerte, a la vez que consuma su boda alquímica con la Diosa, destaquemos que esa «decapitación» encripta bajo esta figura, el poder reptílico liberado desde el paleoencéfalo, a partir de la zona seccionada por la Diosa, en que se conecta la vertebra superior de la espina dorsal con el lóbulo occipital.
También resulta interesante en las Disertaciones Hiperbóreas, el borrador de lo que Nimrod de Rosario proyectaba como «Mitología Hiperbórea», se menciona el Kalas rojo de la mujer Lilith, ya que según bien refiere Kenneth Grant por otra parte, se trata del Kalas de la mujer serpiente.
Kenneth Grant menciona 16 Kalas de la mujer serpiente, y podemos decir que en la sangre de la mujer serpiente se hallla el veneno, el antídoto y el elixir.
Aquí también podemos acotar que la mordida de la mujer Lilith, es análoga a la mordida de la serpiente.
Por último (sin pretender acabar el tema, ni mucho menos, ya que esto es una somera exposición de los principales puntos sobre la mujer Lilith), el poder de Lilith, como mujer rebelde frente al orden demiúrgico, buscando «cabalgar al hombre» sexualmente, y no yaciendo bajo él como dictaminó el Demiurgo, este principio y poder luciferino, se encarna en determinadas mujeres (como el tipo de mujer gótica, por ejemplo), algunas sacerdotisas, súcubos, brujas, dominatrices, etc.
En oposición a la «moral judeocristiana», aquí reluce obscura y magnéticamente como femme fatale, mujer arácnida, o femme tentaculaire.
Y tanto puede estar mas o menos consciente de su poder, dependiendo de su despertar y orientación, o «encarnar» completamente a la Diosa. En cualquier caso, más o menos conscientes, siempre generan caos en el mundo del Demiurgo y su orden evolutivo entelequial, desestabilizándolo.

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