Saltar al contenido →

Comentarios Gnósticos Hiperbóreos de «El mundo rojo de Escorpio»

Por Christian C.

Consideremos el siguiente extracto de «El mundo rojo de Escorpio», en función del valor esotérico e iniciático de la sangre menstrual o kalas rojo.

«La Sangre Menstrual BROTA influenciada por las Fases Lunares, y torna a la mujer infecunda, dicha condición instituye un signo de muerte en esa Sangre, que remite a la idea de una Sangre que de correr por las venas de un Iniciado, solo produciría un Hijo de La Muerte, un Kaput Níger, un Virya “Despierto”, un Niño de Piedra Blanca… jamás Vida Creada, siendo referente así de aquel momento en que CONOCIMOS EL TIEMPO… bajo el Sol de Escorpio. ESTE HECHO ES PRUEBA DE LA POSIBILIDAD QUE LA MUJER TIENE, CONVENIENTEMENTE ORIENTADA DE “CURAR Y CURARSE”, DE NEUTRALIZAR, INMOVILIZAR EL VENENO ARQUETÍPICO QUE SE “MUEVE” EN LA SANGRE, podría decirse que se trata de la presencia de un ANTÍDOTO de efecto “orientador” para el Yo Perdido, por esta razón, por esta condición de IMPURA NATURAL de la mujer, no le está permitido OFICIAR como SACERDOTE EN EL MISTERIO CRÍSTICO DE LA TRANSUBSTANCIACIÓN; en pleno Ritual esta condición de “La Oficiante”, tendría efectos devastadores para el Culto, ya que el Vino lejos de convertirse en la Sangre de Cristo, se convertiría en Sangre Negra… Sangre Pura… Sangre Congelada. COPA DE MENSTRUACIÓN O SANGRE NEGRA…

El hombre, convenientemente orientado procura esta inmovilización en la Sangre, del VENENO MELÍFERO que los distintos REGISTROS ÓNTICOS, cual Apis Mellificas, producen como efecto de su influencia estructural sobre el Sujeto Consciente ACTUAL, obviamente este “efecto inmovilidad” está vinculado con el SACRIFICIO de “agotar el Karma”, tarea harto difícil, ya que exige una Voluntad Férrea para soportar el Padecimiento Consciente que conlleva REMONTAR EL RÍO DE LA SANGRE HACIA LA CLARIDAD DE LA HERENCIA DIVINA, esta “operación” inmovilizadora del Veneno Arquetípico o agotamiento del Karma, supone un cambio metafísico en el ámbito de la Sangre; la generación de Cera, “LA CERILLA ROJA” o MATERIA ROJA, la VOLUNTAD del INICIADO conforma la actividad, producto de la influencia de los Registros Ónticos de forma que “EL ENJAMBRE MUTA”, de estar compuesto por Apis Mellíficas a componerse de Apis Ceríficas, que “estiran” la Cera en la Sangre, generando EL PANAL DE CERA ROJA QUE INMOVILIZA LA MIEL VENENOSA, permitiendo intuir, en el ámbito de un TIEMPO PROPIO o Transversal, producto del CERCO ESTRATEGICO que define La Técnica Arquemónica, el camino a tomar en cada encrucijada del Laberinto Interior, que se constituye como efecto de la RESIGNACIÓN, de la ESPIRAL EVOLUTIVA del Pasú con las RUNAS DEL ORIGEN, lo que lleva a situarse en la espiral de la estructura del oído humano, donde el contexto acústico devela la posibilidad, de constelar la Cera Roja en un solo instante, como efecto “resonante” de un sonido o “Bija”, que equivaldría a la VOZ DEL GRAN ANTEPASADO HIPERBOREO, ya que “escucharla”, traslada al momento en que CONOCIMOS EL TIEMPO… bajo el Sol de Escorpio. ANTÍDOTO, CERA ROJA, PANAL EN EL OÍDO”…

Aquí se está hablando claramente del Kalas rojo en un contexto Hiperbóreo, como medio de neutralizar el veneno arquetípico, purificando así la sangre astral, que permite la emergencia en la conciencia de aquella reminiscencia del Origen que se halla latente en la sangre.

Si bien en el esoterismo convencional y general, la sangre menstrual es considerada como representativa del ciclo de vida-muerte, desde la Sabiduría Hiperbórea se le da un significado oculto adicional, que es ya no la muerte biológica, sino la muerte del flujo del tiempo trascendente demiúrgico.

Al no generar esta sangre nueva vida creada orgánica, y ser por lo tanto «infecunda», se torna en símbolo de la sangre pura.

Puede advertirse el vínculo entre la sangre menstrual y la luna, siendo justamente la luna a través de sus fases la que regula esta sangre.

Los Hiperbóreos de Tartessos denominaban inicialmente con las tres vocales de su alfabeto, IOA, a la Diosa luna, Belisana.

Y a la luz de la luna resuenan los aullidos de los lobos, los Hiperbóreos aullidos estremecedores de «los hijos de la noche», como diría Drácula.

Y es desde la Diosa luna, o Diosa blanca como refiriera Robert Graves en su célebre obra, que se obtiene el néctar o elixir alquímico.

Al mismo tiempo, esta sangre, debido a cierta concentración y particularidad hormonal de carácter genético en la mujer Lilith, permite que quien reciba este Kalas adquiera siddhis y pueda asimismo ser transmutado.

Ese era el propósito de las reinas Dragón en la antiguedad, ya que siendo guardianas de la alquimia podían con tal sangre y otros componentes alquímicos, ungir a quienes serían reyes, adquieriendo o despertando en ellos la clarividencia, entre otras dotes místicas.

Más tal suministro de este Kalas secreto tenía como objetivo esencial la transmutación. Por esta razón,siendo una esencia que despertaba al iniciado de la ilusión de la vida en el mundo, era considerada como «sangre negra», que podía efectivamente generar mediante la transmutación, un «hijo de la muerte», en un segundo nacimiento iniciático, que resignaba el primer nacimiento biológico como «hijo de la vida».

Este era el objetivo esencial de los cultos mistéricos iniciáticos de carácter Hiperbóreo, teniendo la sacerdotisa un rol esencial, a diferencia de cultos de orientación completamente demiúrgica, donde el sacerdote tenía el monopolio de la ritualística, practicando en secreto la sodomía ritual, sin obtener nunca el efecto transmutador, debido a la falta de aquel kalas alquímico de la mujer Lilith, sacerdotisa o reina Dragón.

Cierta aproximación algo distante a este misterio se encuentra en algunos ocultistas, que con la asistencia esotérica de determinadas «mujeres escarlata», recibían y bebìan de la «copa de las abominaciones» (desde la óptica cristiana demiúrgica) o copa de Babalon.

Aunque se tratase aquí no de una «Diosa» como tal en el Origen, sino de un egrégor , o una poderosa concentración psico-magnético mágica, la sombra de aquel ancestral misterio allí se advierte y reluce.

En el extracto de «El mundo rojo de Escorpio» aquí reproducido, tenemos el símil de la miel, que mantiene «endulzado» y dormido al «oso», miel que es neutralizada por la «cera roja», o conformación fortificada de la voluntad del iniciado, para lo que requiere el antídoto rojo de la mujer Lilith, kalas que purificará y constelará la «cera roja», preludio inicial del inmortal Vajra rojo.

Demás está decir, que cuando aquel «oso» despierte, en su furor será como un Hiperbóreo «hombre oso».

Y recordemos, que incluso en las estructuras biológicas de los mamíferos depredadores, se halla el atavismo del arcaico cerebro reptil, «cerebro primordial», aspecto Hiperbóreo esencial del Origen.

Siendo purificada la sangre astral, es posible escuchar el llamado y mensaje gnóstico de la Serpiente!. Y resulta así, que el signo del Origen ( expresado a nivel biológico en la propia oreja u oído, como le fuese referido a tío Kurt según consta en «El misterio de Belicena Villca») puede resonar acústicamente con la voz del Gran Antepasado, Anir, El hombre lagarto Venusino del Origen.

Y el Kaput niger, como «hijo de la muerte», el «niño de piedra blanca», indica aquí el resultado de la alquimia Hiperbórea, en que el iniciado ha «congelado» su sangre astral, para que no transite allí «la vida del creador» sino la luz del espíritu. Se trata de un «hijo» que no nace de la carne, sino de la voluntad pétrea.

Luego, este kalas rojo, es claramente en el contexto gnóstico-tántrico aquí expuesto, opuesto a la liturgia demiúrgica del culto cristiano, indicándose la razón oculta de porqué no se permite a la mujer oficiar en la misa. Se sostiene que la naturaleza de la mujer, al estar ligada a la Luna (el flujo cíclico de la sangre ), actuaría como un «cortocircuito» en el ritual. En lugar de elevar la materia (vino) en la «cosubstanciación», atraería el espíritu hacia la «frialdad» de la sangre pura.

Se trata de la «sangre de los Dioses», que no fluye según las leyes de la naturaleza, sino que permanece estática, fuera del tiempo.

Siendo la mujer, en su propia conformación como un reflejo de aquella Dama del Origen «perdida», incluso hallándose tal «hipotética oficiante» dormida, podría desde la Minne, inconscientemente, suscitar tal fenómeno.

La «sangre negra» ha inmovilizado y neutralizado el veneno arquetípico melífero, permitiendo que el símbolo del Origen en la sangre sea conciencializado. Y tal elixir, o kalas antídoto,se condensa como «cera roja», permitiendo escuchar al Dios lagarto del Origen, el propio espíritu Hiperbóreo, trasladándose al contexto del Origen, anterior al tiempo demiúrgico recargado de la Kalachakra.

La miel aquí claramente connota el veneno, lo «melífero», que captura mediante la atención y el fascinosum al Virya perdido. Así esa «miel» es un condicionante kármico, vinculado al placer y deseo en este mundo, plasmándose estos registros kármicos como «Apis Mellificas», en la forma de registros ónticos, o memoria genética, que mantiene dormido al Virya, en el ciclo continuo y alterno del placer y el dolor en este mundo.

La inversión gnóstica por lo tanto, del Virya orientado, es que las «abejas dejen de producir miel», o deseo, y produzcan en su lugar «cera». La cera aquí connota lo sólido, que inmoviliza.En términos ocultos, se trata de solifidicar la voluntad, para así detener la corriente demiúrgica del tiempo y el karma.

Inicialmente el proceso alquímico se generó por la «sangre negra», extendiéndose la radiación de la muerte iniciática o Nigredo, para ser seguida del blanqueamiento de las escamas reptílicas o Albedo, y finalmente la consecución de la cera roja o Rubedo.

En la alquimia, como bien sabemos, azufre, sal y mercurio son siempre los tres componentes esenciales, siendo el mercurio la base esencial de la obra.

Y siguiendo con la analogía alquímica, el azufre rojo y el mercurio plateado han recibido la mediación del componente esencial, la «sal», en el rayo verde de la resonancia acústico-gnóstica de la voz del Gran Antepasado Reptil, consumándose así en una octava superior , el Opus alquímico.

El caracol del oído humano es visto aquí como un laberinto. Al «inmovilizar» el veneno con la «Cera Roja», el Iniciado puede escuchar la Voz del Origen., Y esto se concatena gnósticamente con la propia estructura fisiológica del oído humano, derivada a través del tiempo, del sistema dentario de los reptiles.

La voz del Gran Antepasado, «Anir», el «Gigante reptil» extraviado (De quien el Yo del Virya es un reflejo e hipóstasis en este plano) resuena así, desde esa «caverna de colmillos ofídicos» en el «oído» del Virya, impactando en su Minne, o memoria de sangre, produciendo el despertar.

En sucesivas etapas del Magnum Opus, deberá el Yo quedar completamente aislado y cercado, transitando noológicamente hacia el Selbst, y la reversión del extravio a la normalidad del Yo absoluto, o la conformación de un cuerpo de Vajra inmortal.

El extracto comentado de «El mundo rojo de Escorpio», de las disertaciones Hiperbóreas, corresponde según refiere el profesor Herrou Aragón , a un borrador de Nimrod de Rosario, para un proyecto inconcluso, que se hubiera titulado «Mitología Hiperbórea».

Tenemos así un claro referente directo de que Nimrod de Rosario consideraba como válido el uso del Kalas rojo, en relación a la vía gnóstica de liberación de mano izquierda, o vía húmeda.

Para quienes todavía duden de esto, no hace falta más que relean las menciones explícitas al círculo Kaula en «El misterio de Belicena Villca», con las menciones de sus prácticas tántricas, y el tomo X de «Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea», titulado «Tantra occidental de la Sabiduría Hiperborea», en que se desarrolla el tema de la mujer Kali, el Maithuna, etc.
Combinemos ahora todo lo que se refiere al respecto, y coincidiremos en la misma conclusión, que Nimrod de Rosario consideraba la validez de estas prácticas tántricas.
Este tema de la mujer Kali, la utilidad del Kalas rojo, el Maithuna, etc, también ha sido abordado por ocultistas como Kenneth Grant, Laurence Gardner o Nicholas de Vere.
No obstante, también sus obras albergan elementos demiúrgicos que deben ser depurados. Aquí en cambio estamos brindando el enfoque Hiperbóreo de tales prácticas y los aspectos esotéricos del tantra en cuestión.

Un aspecto interesante de comentar, es que acorde a Kenneth Grant, el uso del Kalas rojo, permite la apertura de portales interdimensionales, que comunican con los Primigenios que refiere Lovecraft.

Se trata así de un poderoso enlace, que bajo la Gnosis Hiperbórea puede posibilitar el retorno de los Antiguos y Primigenios a este mundo.

Según Kenneth Grant comenta y elabora en su obra, estas prácticas eran conocidas tanto en la India, como según sostiene, en su origen, Egipto!

De igual modo, comentando otro interesante aspecto, Michael Bertiaux expone en su obra «El Manual de Vudú Gnóstico», la utilización del Kalas blanco, o semen.

Y tenemos referentes tántricos del oriente, en que se combinan o mezclan ambos componentes, Kalas rojo y Kalas blanco, como combinación «alquímica del Gral».

El Kalas rojo a veces es recibido en un cáliz o copa ritual a tal efecto, o directamente de la sacerdotisa, en una práctica esotérica de cunnilingus., Lo cual no es meramente un «medio de placer», como ocurre con las personas mundanas, sino que se avoca a recibir el elixir de la mujer serpiente, y es acompañado asimismo de un estado de conciencia particular del iniciado, propiciado por ciertos ejercicios respiratorios, y entonación de mantras místicos acorde.

Esta sangre menstrual, es considerada en órdenes ocultistas ,incluso no Hiperbóreas, como «el Kalas de la noche».

Se sostiene que mientras la sangre venosa (roja) contiene la vida del cuerpo físico, la sangre menstrual contiene la energía del potencial no manifestado.

Ahora bien, mientras que para otros ocultistas el objetivo puede ser Siddhis o poderes místicos, conectar con entidades extraterrestres, explorar los túneles de Seth, etc, para el iniciado Hiperbóreo (incluso si puede servirse de algo de lo anterior mencionado en función de su estrategia) el objetivo último es la transmutación.

Muchas veces incluso, dado el vínculo místico entre la sacerdotisa Diosa y el iniciado, no se bebe del Kalas rojo, sino de su esencia energética,desde solamente la proximidad física.

El iniciado en este caso no necesita aquí beber el fluido físico, sino que se sitúa en el campo áurico de la sacerdotisa durante el ritual para «absorber» la frecuencia de esa sangre, logrando los mismos efectos de potenciar Siddhis, longevidad y transmutación.

Este fluido del Kalas rojo está saturado de energía lunar (que recordemos, la luna no tiene anclaje en la Kalachakra) la cual alimenta el flujo energético del iniciado, pudiendo así activar el Vril.

Un aspecto a tener en cuenta es que en ocasiones, debido a la intensa recepción del Kalas rojo, se produce una hiperactivación de la glándula pineal, lo que aumenta la sensibilidad de la piel y los ojos a la luz solar, con lo que en general esta clase de iniciado prefiere la luz de la luna (luz reflejada), que es más compatible con la «química lunar» del Kalas.

Esto sin dudas connota un aspecto oculto que claramente se identificará y asociará con el vampirismo, asomando así un nuevo significado esotérico oculto a la leyenda del rechazo del vampiro a la luz solar.

Son todos efectos suscitados en el proceso de la transmutación alquímica.

Profundicemos más en el tema, para lo cual debemos recordar el significado gnóstico de «Daimon», ya expuesto en previas disertaciones. (léase las disertaciones sobre la novena puerta).

Brevemente,repetiremos aquí que el término «Daimon» no significa en este contexto un demonio, bajo el paradigma religioso cultural judeocristiano, sino más bien su acepción griega original, en cuanto un «mediador místico» entre los Dioses y la humanidad.

Ese «Daimon» puede encontrar en ocasiones un vehículo de recepción humana, que es lo que aquí veremos.

La sacerdotisa o «mujer Serpiente», Diosa, que asiste al Virya, no es una mujer Eva, ni una mujer común, sino que tal Yogini Kaulika se halla en un estado de conciencia entre este mundo y el mundo verdadero, pudiendo «ir y venir» en su condición mística.

Su mutación ha llevado incluso a cambios a nivel biológico-celular, teniendo así su Kalas rojo una Shakti o poder, que no se halla en el de otras mujeres.

De allí que el Kalas rojo de otras mujeres, aunque cargado igualmente de Shakti, no posee la misma intensidad vibracional energética.

Se trata así, conforme a lo que se ha mencionado gnósticamente de «Daimon», de una «Daemona».

Una Daemona es una mujer que ha abierto un nexo o portal dentro de su propia sangre.
No se trata de una «posesión» donde la mujer pierde su voluntad, sino de una simbiosis. La conciencia humana (que a esta altura ya ha dejado de serlo), se fusiona con el mundo acósmico increado, surgiendo un híbrido que posee la inteligencia de los inmortales y la forma física de una mortal.

El fluido menstrual se considera en consecuencia momento en que el nexo entre lo causal y lo acósmico es más delgado.

Durante este periodo, la Daemona puede «transmitir» la esencia acósmica a un iniciado masculino. Si él es digno, al comulgar con ese fluido (el Kalas), recibe una descarga de energía que acelera su propio despertar y transmutación.

Más si el receptáculo no estuviera preparado, la Daemona simplemente «lo consume» energéticamente.

Incluso la mordida de la mujer serpiente, o la Daemona, tiene aquí un especial significado, dado que «el colmillo» simboliza la glándula pineal que «muerde» o penetra el velo de la realidad.

Se dice que al morir el cuerpo físico, la Daemona no «muere». Sino que merced al vínculo energético que ha establecido con este plano mediante la sangre, ella ha consolidado un Cuerpo o estructura de Sombra estable para manifestarse en este plano.

Al ocurrir la muerte biológica, la conciencia se traslada íntegramente al reino acósmico increado , logrando la Inmortalidad Consciente.

La Daemona puede entonces elegir «reencarnar» en otro cuerpo físico para continuar su labor depredadora e iniciática en el mundo demiúrgico o permanecer «desde el otro lado» como un Ser Oscuro, de radiacion luciferina.

Ciertos aspectos del uso del Kalas rojo, y las sacerdotisas Kaula, ha sido expuesto a veces parcialmente en producciones cinematográficas, captándose (incluso inconscientemente) indudablemente desde la Minne.

Films como «La novena puerta», «Eyes wide shut» o «Hereditary», en los que no nos detendremos ahora, salvo su mención para el tema que nos ocupa.

El ojo entrenado gnósticamente del Virya despierto, podrá captar los argumentos iniciáticos allí expuestos, incluso tras el velo cultural sinárquico.

Publicado en Artículos

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *